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El brillo del sol reflejaba una cálida luz sobre los cristales del Louvre. Las aves cantaban plácidamente. El olor del perfume de Juleka inundaba la nariz de Rose. Juleka acarició con suavidad el largo cabello rubio de Rose. —Me encanta tu cabello. Creció rapidísimo. Rose rió suavemente. —Es increíble que las terapias hayan conseguido funcionar tan bien. Rose se recostó sobre el regazo de Juleka. —Es casi… mágico —agregó. En el cielo, las nubes avanzaban perezosamente. Una nube con forma de gato llamó su atención. Parpadeó un par de veces. La nube cambió. Rápidamente se tornó gris. Unas gotitas salpicaron el rostro de Rose. —Jule, deberíamos ir a otro lugar… Frente a sus ojos, Juleka desapareció y reapareció en un instante, usando un traje rosado. —¿Ju… Jule? Los ojos de Pigment se abrieron como platos. —No… no es esto.***
—¡AMO A LOS UNICORNIOS! Rose dejó su voz entonando su canción favorita de Kitty Section. Volteó a ver a Juleka, haciendo un trabajo magnífico con el bajo. Juleka le sonrió. La banda paró de tocar abruptamente cuando los teléfonos de todos comenzaron a sonar. Una alerta akuma. Los muchachos corrieron a resguardarse en las habitaciones del barco. Juleka y Rose se quedaron en cubierta. —Rose… —Tranquila, todo está controlado. Rose abrazó dulcemente a Juleka. —¡Vamos, Jule! La tomó de la mano hacia una habitación vacía. —¡Plagg, las garras! Rose se transformó frente a Juleka, pero ella no pareció inmutarse. —Suerte, Black Kitty… —No la necesito. Black Kitty guiñó un ojo a Juleka y salió disparada por una ventana. Sobre los tejados de París, Cat Clair sembraba el caos nuevamente. Ladybug la esperaba. —Mrow… Ladybug volteó hacia ella, entusiasmada. —¡Black Kitty!, te estaba esperando. ¡Vamos! Ladybug se balanceó por los tejados con su yoyo mientras Cat Clair intentaba señalarla sin éxito. —¡No eres nadie sin la ayuda de tu gatita! —exclamó repetidamente. Black Kitty saltó gracilmente sobre los tejados del lado opuesto. —¡Gataclismo! Saltó rápidamente y sin titubear por la espalda de Cat Clair, destruyendo su garra akumatizada. Una mariposa negra flotó fuera del cuerpo de Adrien Agreste destransformado. —¡Hora de acabar con la maldad! ¿Adrien?... Pero… estaba con nosotros hace un momento… Adrien desapareció en una masa violeta dejando una pluma morada detrás suyo. Casi respondiendo al pensamiento de Black Kitty. —¡Ganamos! La voz de Ladybug interrumpió sus pensamientos. Black Kitty chocó los puños con ella alzando la vista una vez más. En el tejado más cercano estaba parada Juleka, sonriendo tiernamente. —¿Juleka? Una vez más, la imagen de Juleka parpadeo y fue reemplazada por Pigment. —¡No! —exclamó Pigment con frustración.***
El sonido de los bloques de hielo quebrándose se vió acompañado de un pitido. El domo no resistiría mucho más. —¿Carapace? Vesperia lo veía con preocupación. —L… Ladybug dijo que… confiemos. Pigment cayó de rodillas. —¡Pigment! La heroína no respondió a Vesperia, seguía sumergida en el presente. Vesperia saltó a un costado de Bad Kitty. Lista para actuar. —Vamos Pigment… —susurró. Ladybug y Fauve Violette cayeron a un costado del domo, esquivando el granizo constante. —¡Ladybug, algo está mal! —gritó Vesperia. Otro pitido. El domo verde se deshizo y un bloque enorme de hielo se dirigió a Vesperia. —¡Rugido! Fauve Violette saltó, destruyendo el enorme bloque en una nube de escarcha. Ladybug saltó entre la nube de escarcha, alcanzando a Nino destransformado. —Escóndete, aún no vieron quién eres. Nino dudó. —... puede que te necesitemos nuevamente. Nino asintió y salió corriendo antes que el polvo de escarcha se asiente. Ladybug cayó a un costado de Pigment, girando su yoyo frenéticamente para dispersar el granizo de la heroína en trance. Frente a ella, Fauve Violette protegía a Vesperia y Bad Kitty con sus boleadoras. Entonces, el presente brilló. Brilló mucho más que antes. Y creció. Duplicó su tamaño. Lo triplicó. Y explotó en una gran nube de destellos coloridos. La explosion tumbó a los héroes. Una mariposa negra abandonó el cuerpo de Black Kitty, huyendo con desesperación. Black Kitty despertó del trance y se acercó tranquilamente a Pigment. Los bloques de hielo se desintegraban al contacto con el polvo colorido. Cuando Pigment salió del trance, alzó la vista para ver a Black Kitty extendiéndole la mano. Pigment tomó la mano de la heroína junto a un pitido que anunció su destransformación. —Lo supiste todo el tiempo… Juleka asintió tímidamente. —Gracias —continuó Black Kitty—, ahora lo entiendo. Ladybug se puso de pie tan rápido como pudo y lanzó el yoyo a la mariposa. Ya estaba demasiado lejos. El poder del presente se desvaneció cuando, como por arte de magia, la tormenta amainó. En lo alto, el akuma había alcanzado al sentimonstruo. Vesperia y Fauve se unieron a los héroes. Juleka giró hacia Ladybug, después de quitarse la tobillera. —Juleka… —Ladybug dudó un momento— gracias. Ladybug tomó la tobillera de las manos temblorosas de la adolescente. —Tu identidad secreta ha sido comprometida… —continuó Ladybug. —L… lo sé —la interrumpió Juleka—. No… lo volveré a usar… Ladybug asintió y guardó la tobillera en su yoyo mágico. —¿Ganamos…? Vesperia observaba a Juleka, confundida. —No… —intervino Fauve— es la calma antes de la tormenta… Alrededor de los héroes varias figuras de hielo aterrizaron con un golpe seco. —Ladybug —la voz calmada de Black Kitty rompió el silencio—, no volveré a fallar. Los golems de hielo cobraron vida al mismo tiempo embistiendo hacia los héroes. Las boleadoras de Fauve salieron volando, destruyendo tres golems en su trayectoria. Vesperia, Black Kitty y Ladybug destruían golems a patadas en todas direcciones. Un gran chaparrón empapó a los héroes. En la distancia, un golem de hielo lanzó un golpe al vacío en dirección de Juleka. De su brazo se desprendieron varias esquirlas de hielo. Black Kitty siseó y saltó frente a Juleka, destruyendo las esquirlas. Uno de los proyectiles la alcanzó, rasgando su mejilla. En su prolijo antifaz negro, se formó una cicatriz elevada de un color tenue. No soy invencible, a veces debo recibir golpes. —¿Estás bien? Juleka asintió a Black Kitty antes de verla abalanzarse sobre otro golem de hielo. Entre los charcos provocados por la lluvia emergieron varias figuras inestables. Los golems de agua se abalanzaron sobre Vesperia. Los golpes de Vesperia atravesaban los golems sin dañarlos. —¡AAAAH! Vesperia emitió un chillido al alcanzar a uno de los golems con su trompo, inmovilizándolo. Black Kitty seguía rodeada de interminables golems de hielo. —¡Dragón de agua! Una fuerte corriente arrastró los golems de agua en su caudal. La capa de Black Kitty se desgarró ligeramente, dejando caer algunos fragmentos de tul sobre los restos de golems de hielo. No puedo proteger a todos, debo hacer mi parte. El caudal se amansó, revelando a Ryuko aún convertida en agua al costado de Black Kitty. —Que bueno tenerte de vuelta —le confió rígidamente. Una nueva ola de golems de agua se formó de los charcos de lluvia. Ryuko barrió de nuevo con ellos, sin decir una palabra más. Tres figuras gaseosas se desprendieron de la nube y cayeron al suelo chisporroteando. El aterrizaje de cada una generó una explosión. La onda expansiva arrojó a Black Kitty hacia adelante haciéndola caer de rodillas con las manos en el suelo. Black Kitty se recompuso de inmediato. Se sostuvo sobre sus cuatro extremidades y arqueo la espalda, siseando. Su limpio traje negro mostró marcados raspones en rodillas y palmas. Es por caer, que aprendo a levantarme. Se abalanzó sobre uno de los golems de rayo, dispersándolo con su bastón. Black Kitty dirigió la mirada a Juleka. La muchacha estaba segura, pero el frío del entorno la hacía temblar. Saltó en dirección a Juleka, esquivando ataques acrobáticamente. Al llegar a ella, consiguió ver con el rabillo del ojo un grupo de esquirlas dirigiéndose a Juleka. La abrazó a mitad del salto, tumbándola. Una de las esquirlas alcanzó una oreja de su traje, arrancándole un pedazo. Juleka temblaba descontroladamente. —Vamos, te pondré a salvo. La suave voz de Black Kitty estaba acompañada de un cálido ronroneo. Haré lo que sea necesario para proteger a los míos. Sus oídos captaron un pitido. —¡Fauve! —gritó Black Kitty. La llamada de la heroína interrumpió la retirada de Fauve Violette. —Lleva a Juleka contigo —continuó Black Kitty—. No es seguro aquí. Fauve Violette asintió. Tomó a Juleka en brazos y saltó del edificio. —¡Debemos acabar con la nube! La voz de Ladybug era casi ininteligible detrás del ruido de la tormenta. En algún punto de la pelea, Minotaurox y Polymouse se reintegraron a la batalla. —¡Minotaurox! Black Kitty logró llamar su atención justo después que un golem de hielo se desplomara al golpearlo. —¡Cubramos a Ladybug! —¡Si! —respondió el héroe. —Yo los distraigo —intervino Polymouse—. ¡Multiplicación! Black Kitty y Minotaurox corrieron rumbo a Ladybug mientras los golems en su camino eran interceptados por Polymouse. —¡Ladybug! Nosotros te cubrimos. Minotaurox se plantó como un muro a un costado de Ladybug, mientras Black Kitty dispersaba ataques por el otro con su bastón. —Black Kitty… Ladybug se quedó en silencio por un segundo y asintió. —¡Amuleto encantado! El yoyo mágico se transformó en un trampolín. Ladybug miró alrededor suyo, sin fijar la vista en un punto específico. —Mrow. ¿Algún plan? Ladybug observó a Black Kitty. Su rostro se iluminó. Volvió a recorrer el campo con la mirada hasta ver una corriente de agua descontrolada. —¡Ryuko! Ryuko se materializó a su costado. —Ladybug. Ladybug jaló suavemente a Black Kitty al centro de la formación, intercambiando lugares con ella. —Ryuko —indicó esquivando ataques con su yoyo—, usa el dragón de viento para dispersar a los golems de esta dirección. La figura acuosa de Ryuko se materializó nuevamente en la heroína. —Sí. ¡Dragón de viento! Ryuko se dispersó en una ráfaga de aire, formando un remolino alrededor de los héroes que arrastraba a los golems que caían hacia los extremos del edificio. —Black Kitty. El cascabel de la cola de Black Kitty tintineó. Black Kitty se sonrojó de vergüenza. —Usa el trampolín —continuó Ladybug—. Confío en ti. Black Kitty asintió. Tomó un fuerte respiro. Y saltó. La corriente de aire de Ryuko la impulsaba hacia arriba a toda prisa. La nube se encontraba a tan solo unos metros suyo. Un pequeño reflejo captó su mirada. El poder de la destrucción… El pin de nube flotaba perezosamente dentro de la gran nube negra. A veces necesitas romper algo, para poder arreglarlo. —¡GATACLISMO! De sus garras se desplegaban pequeñas partículas negras. Ahora. A escasos metros de su objetivo, la nube comenzó a dispersarse. La ráfaga de viento que la impulsaba hacia arriba se transformó en un tifón, comprimiendo la escurridiza nube a la fuerza. Su mano se cerró alrededor del pequeño pin de nube, emitiendo un débil crack. La tormenta cesó de inmediato y la nube se dispersó como si nunca hubiera existido. Black Kitty cayó con los ojos cerrados, aferrándose al pin en su mano. A pocos metros del suelo, una corriente de aire frenó el descenso suavemente. Aterrizó con tranquilidad sobre el tejado aún empapado por la lluvia. —Sabía que lo lograrías. Black Kitty abrió los ojos. Frente a ella, Ladybug la observaba con calma. Fauve Violette había vuelto a la batalla y Minotaurox, Vesperia y Polymouse se reagrupaban alrededor suyo. La portadora del miraculous del gato negro abrió la mano. De una grieta en el pin de nube flotaron débilmente una mariposa y una pluma. —¡Hora de acabar con la maldad! Ladybug purificó el amok y el akuma. —¡Miraculous Ladybug! Las mariquitas mágicas inundaron París una vez más, restaurando todo el caos generado. Un grupo de mariquitas rodearon a la portadora del gato negro. Pero se alejaron al instante. No hay nada que arreglar… El sol brillaba nuevamente sobre un París reconstruido. —¡Ganamos! Los héroes de París levantaron el puño reunidos en un círculo. La cola de la portadora del gato negro tintineaba sin parar. —Esperen. Desató con calma el cascabel de su cola y lo dejó caer al suelo. —Ya no soy un gatito de casa. Soltó una pequeña risita y alzó el puño. —Ganamos —dijeron al unísono.