Capítulo 3: MIUDI 1 - Vivo Muerto
28 de marzo de 2026, 20:19
Patrullaje: 4 – 5 de febrero de 2022
Ah, esta amaneciendo en este 6 de febrero y no sé por dónde comenzar a escribir esta historia que es de las más locas que he vivido, y es que esta aventura incluye un par de muertes que solo los de UDI pueden llegar a explicar, este fue un caso en el que por completo tuvimos que trabajar para los de UDI, principalmente con Misumi y Shoji. Bueno, pues comencemos.
Técnicamente todo comenzó a las 10 a.m. cuando Shima-Chan y yo pedimos ocuparnos de un caso cercano de rescate en un bosque en donde se había terminado una excursión de unos niños de primaria. Una niña se separó del grupo y se perdió en el bosque, y yo terminé rescatándola, pero terminé encontrando algo desagradable lo cual comenzó este curioso caso.
La radio suena indicando lo siguiente:
- “Policía Metropolitana a todas las unidades, hay un menor de edad extraviado en un bosque cercano al templo Hokai en donde hubo una excursión escolar, patrullas cercanas, respondan. Cambio.”
- MIU404. Vamos de inmediato. Partiendo desde la intersección Takeshita-Honoka. Cambio. – responde Ibuki.
- Niños extraviados. Hace mucho que no atendía una excursión. – dice Shima.
- A mí me encantaba cuando en Okutama yo me hacía cargo de algunas excursiones de niños en los campos y pequeños bosques del pueblo. Vamos, hay un niño que salvar.
- Por lo menos hoy no nos tocó llevar el camión de pan de melón. Sino, todos los niños creerán que les vamos a vender.
Ibuki y Shima se pusieron los chalecos MIU, condujeron rápidamente hacía el bosque mencionado y encontraron un camión escolar con varios niños adentro y a varias maestras esperando afuera. Tras salir del auto, los del 404 se acercaron a ellos.
- Buenos días, somos la policía. ¿Podrían explicar lo sucedido por favor? – dice Shima mientras él e Ibuki mostraban sus placas.
- Estábamos arreglando todo para poder irnos del lugar, y Amane-Chan, como se llama la niña, se perdió por seguir a una mariposa. La niña tiene 10 años y mide 1.30. – dijo desesperada una maestra.
- Nombre completo de la niña.
- Tanaka Amane.
- Perfecto. ¿Dónde la vieron por última vez? – pregunta Ibuki
- Cerca de la zona de los pinos, al oeste del rio.
- Excelente iremos para allá. – Ambos entraron por el bosque y se separaron.
- Tu por los pinos y yo por el rio Ibuki.
- Entendido Shima-Chan.
Shima fue por el rio pero no encontró nada por más que investigaba y recorría el lugar mientras gritaba el nombre de la niña.
- ¡AMANE -CHAN! ¡AMANE-CHAN! – gritaba Shima sin obtener ningún resultado.
Por otra parte Ibuki, se adentró en el bosque con mucho cuidado, también gritaba:
- ¡AMANE-CHAN! ¿DÓNDE ESTAS? – Ibuki siguió recorriendo por el bosque hasta que vio que se movía algo entre los arbustos. Ibuki se escondió para ver si no era algún animal o algo por el estilo, pero por fortuna no fue así, lo que había salido de los arbustos era la niña, estaba corriendo y lloraba del miedo.
- ¡Amane-Chan! – la niña reaccionó de inmediato.
- ¿Quién es usted y como sabe mi nombre?
- Soy policía, y tus maestras están preocupadas por ti que nos llamaron. – dice Ibuki mostrando su placa. Al momento, la niña corrió a abrazarlo.
- Ayúdeme, vi algo espantoso dentro del bosque.
- ¿Ya ves por qué no debes separarte de tu grupo pequeña? – le dice Ibuki con una sonrisa.
- De verdad, me encontré a un zombi. – Ibuki quedó desconcertado con lo que mencionó la niña.
- ¿Cómo? – le responde, la radio suena. Era Shima.
- Ibuki, no hay rastro en el rio, cambio.
- La encontré, y está llorando, cambio.
- El llanto de la niña lo confirma, les diré a las maestras, cambio.
- Voy de regreso con la niña Shima, cambio y fuera.
- ¿Quién era? ¿Tu amigo?
- En realidad, es casi mi hermano, pero, ¿cómo que encontraste un zombi?
- Esta ahí en el espacio llano que está a unos metros, te llevo, pero no me dejes.
- Tranquila, no te dejaré, soy policía y yo siempre cumplo con mi palabra. – la niña guío a Ibuki a la zona, y al llegar, Amane se lo señaló.
- Ahí está. – dice con miedo.
- No tengas miedo, estoy aquí. – dice Ibuki mientras se acercaba y sin ver por completo el suelo, ya que creía que la niña le estaba jugando una broma, pero no fue así. Ibuki literalmente vio una mano en la tierra. Este se dio un ligero susto.
- Por favor, ten cuidado. – dice la niña. Ibuki tomó una rama que estaba cerca y comenzó a tocar la mano, la cual abruptamente se comenzó a mover y se comenzaron a escuchar ruidos que salieron de la tierra. Ibuki se asustó un poco, y notó el problema. ¡La niña había encontrado a alguien enterrado vivo! Ibuki, tomó foto de la mano, agarró la radio y le hablo a Shima.
- ¡SHIMA! Contesta, cambio.
- ¿Qué sucede Ibuki?, ¿pasó algo en el bosque?, cambio.
- Algo peor, hay un enterrado vivo en este bosque, cambio. – Ibuki procede a enviarle la foto en LIME. Shima lo ve y queda sorprendido.
- Manda ubicación y trae a la niña de inmediato, sacaré palas, y hablaré refuerzos, y una ambulancia por si acaso, cambio y fuera.
Si. Me espanté por lo que encontré, pero pude aguantarme para decir de lo sucedido. Los refuerzos llegaron justo después de que se fueron los de la escuela. A la niña le regalé un Polymaru-Kun por su valentía y para calmar un poco su susto. Después los refuerzos llegaron, los cuales eran los detectives de la Primera División que ayudan a los de UDI, y también son de los amables, aunque el gordito es un poco tonto, sin ofender. Después fuimos al hospital donde tuvimos un rato agradable con Misumi y Shoji.
Poco después, tras traer a salvo a la menor y explicar lo sucedido durante su extravío, Ibuki le regaló a la niña un Polymaru-Kun de peluche por su valentía al decirle lo que había encontrado, y para tranquilizarla por aquel trauma. Luego, todos los de la escuela de fueron y comenzaron a llegar dos ambulancias y un vehículo de la Primera División de Investigación. De ahí salieron Mouri Tadaharu y Mukoujima Susumu, aquellos detectives de la Primera División que regularmente atendían casos relacionados a UDI.
- ¿Mouri? ¿Mukoujima? Ya sé que significa esto, tras casi cuatro meses ayudaremos nuevamente a UDI. – dijo Ibuki.
- Ni lo menciones, idiota, el tan solo verlos salir ya lo indica. – le responde Shima. Los cuatro se saludaron cordialmente, y fueron a aquel lugar, desenterraron y encontraron a un hombre dentro de una bolsa de basura que apenas estaba rota para que haya sacado su mano, tenía un aspecto demacrado, sangre por casi toda la cara y varios moretones en su cuerpo, cosa que casi asustó a todos.
- No puede ser, rápido, traigan una camilla y algo de agua, esta persona debe estar muy deshidratada. – gritó un paramédico, sus compañeros atendieron el lugar, tanto la unidad 404 como los detectives tomaron fotos de la escena, pero tras rehidratarse, el sujeto comenzó a vociferar.
- Em, los agentes de policía, parece que la víctima quiere hablar. – los cuatro se acercaron, conforme recuperó el aliento, llegó a hablar con una voz que apenas se podía escuchar.
- Ha… hay… al… al… alguien… m… más. – decía débilmente señalando en donde había sido enterrado. – al decir eso, todos se pusieron en acción para desenterrar de nuevo y encontraron una segunda bolsa, y adentro había una segunda persona, pero lastimosamente, esta persona ya estaba muerta, lucía casi igual que el primero, pero este tenía un rostro congelado de manera horripilante que indicaba que murió asfixiado al despertar dentro de la bolsa, y el olor a cadáver comenzaba a salir de la bolsa. Nuevamente, se asustaron, pero más al ver que esa persona no terminó bien. Ibuki estaba un poco más asustado, que se había persignado estando parado y rezaba, Shima lo notó y se acercó a él.
- Ibuki, se cómo te sientes cuando vez este tipo de cosas, si quieres, puedes volver al auto, total, ya hiciste tu parte por reportar todo esto. – al terminar de rezar, Ibuki le contestó.
- Creo que tienes razón, nuevamente me estoy dejando llevar.
- ¿Sucede algo? – pregunta Mouri.
- Soy de esas personas que se trauman fácilmente con este tipo de cosas, perdónenme. – dice inclinándose.
- Tranquilo Ibuki-San, yo también tenía miedo en mis primeros casos, pero así es la vida de un policía, debes acostumbrarte a esto. – le contestó y le abrazó.
- Tiene Razón. Gracias Mouri-San. – dice Ibuki.
Mas tarde, todos fueron a un hospital cercano, así como la persona fallecida fue llevada a la habitación forense, el que había sido enterrado vivo fue llevado a emergencias para ser atendido de inmediato. Ibuki y Shima estaban en la sala de espera.
- ¿Ya te sientes mejor Ototo?
- Si Shima-Chan. Gracias Aniki.
- Mouri y Mukoujima tienen razón. Debes acostumbrarte a que siempre veremos cosas así. No hay policía que no viva esto.
“Supongo que el cadáver de Horiuchi cuando ocurrió lo de Gama-San fue lo primero que vio de esto. Recuerdo muy bien cómo se puso Ibuki cuando vio su cadáver.”
- El terror en la policía es algo que se debe vivir, pero yo no sé cómo, debe ser porque casi nunca he visto sobre estas cosas.
- Josu-Chan ya te ha hablado de la necrofobia que contrajo tras la muerte de sus padres, ¿cierto?
- Algunas veces, ¿por qué lo preguntas?
- ¿Cómo que por qué te lo pregunto? Hay gente que ni siendo policía, o antes cómo Josu-Chan han vivido sobre estas cosas.
Después de decir eso, se escuchan dos voces que poco a poco llegan a la sala de espera en el lugar en donde se encontraban Ibuki y Shima sonando más fuerte. Resultaron ser Misumi y Shoji. Los cuatro se vieron y se saludaron.
- Tiempo sin verlos muchachos. – dice Shoji sonriente como siempre lo ha sido.
- Lo mismo digo, me alegra verlos nuevamente. – dice Misumi.
- Buen día. Extrañaba trabajar con ustedes. – dice Ibuki quien ya había recuperado su sonrisa al reencontrarse con ellas.
- Buenos días damas. Supongo que los de la Primera División qué siempre trabajan con ustedes ya les hablaron sobre lo que pasó hace un par de horas.
- Así, es Shima-San. Ya son 3 víctimas fallecidas por estos entierros, pero podremos ayudarlos a ustedes y a los otros dos muchachos a encontrar pistas del origen de la supuesta “catalepsia” ya que uno por fortuna sigue vivo.
- ¿Cómo dijo, Misumi-San?
- Lo que Miko-Chan dijo, Ibuki, es qué esta persona que murió enterrada probablemente permanezca al mismo grupo de víctimas que comenzamos a investigar hace 4 días. Y eso que al igual que los que encontraron ustedes, otra unidad de policía también había encontrado a las dos víctimas anteriores dentro de bolsas de basura.
- Y al investigar descubrimos que las víctimas eran afectadas con un veneno que hace que lleguen a tener los síntomas de lo que es una catalepsia.
- La catalepsia es cuando los signos vitales son demasiado débiles y hacen parecer que estas muerto. ¿Verdad?
- Si, Shima-Chan, antiguamente había mucho enterrado vivo antes de que se descubra.
Un rato después, la familia de la víctima sobreviviente llegó al hospital. Estaban llorando por saber que su familiar había sobrevivido al casi morir enterrado vivo. Ibuki pensó:
“Ojalá pudiese pensar lo mismo de la otra víctima, pero no todos corren la misma suerte”
- Bien, las muestras han sido obtenidas, hora de ir a UDI. – dice Shoji.
- Entonces es nuestro turno de entrevistar a la víctima y a su familia. – dijo Shima.
- Nos vemos más tarde, tal vez necesitemos su ayuda. – dijo Misumi.
- Perfecto, las veo ahí. BYE, BYE. – dijo Ibuki con cara alegre.
Hicimos una entrevista a la familia, de apellido Tanzaki, y también a la víctima cuando este por fin pudo hablar. Por lo investigado, las víctimas son deudoras de un subgrupo Yakuza que se dedica al tráfico de drogas. Los que no pagan las deudas a tiempo son sometidos a este veneno que al parecer viene de una droga, los meten en bolsas de basura y los entierran, y que llevan años haciendo esta práctica, lo que indica que hay aún más víctimas fallecidas por desenterrar e identificar. El hombre, de nombre Tanzaki Shizumaru necesitaba dinero para pagar la operación de su hija más pequeña, pero no había ningún banco que se atreviera a hacerle un préstamo tan grande para dicha operación. Sin embargo, lo que recibía del trabajo era muy poco para abonarle a esos Yakuza. Tras investigar todo, fuimos a UDI a darles la información a las mujeres y nos quedamos a almorzar ahí. Aquí ya debo mencionar a Nakado, esta vez, en vez de hablarme con su clásica cara malhumorada, me habló con cara de preocuparse por mí, todo por mi relación con Josu-Chan, y se ofreció a ayudarme un poco con lo de mi miedo.
- Provecho. – dijeron Ibuki y Shima antes de almorzar un platillo de varios tipos de sushi.
- ¡Si que los de UDI saben contratar cocineros, este surtido de Sushi es genial!
- No esta tan rico idiota, pero tienes razón, la cantidad es abundante.
- Luego ya no está rico cuando lo comes más de 500 veces. – dice alguien conocido que se acercaba, Nakado. Este se sentó con ellos para comer también.
- Provecho. Por lo que veo, están ayudando a las chicas con lo de los entierros.
- Así es, pero ya sabemos que los que lo perpetran forman parte de la Yakuza, y enfrentar a la Yakuza es algo muy serio. – le responde Shima.
- Y a propósito, ¿qué te trae aquí? Esta vez Josu-Chan no está con nosotros. Él y Jinba-San están patrullando en una zona algo lejana. – dijo Ibuki.
- No vine aquí por Kai-Kun. Vine aquí por ustedes, más por ti Ibuki.
- ¿Desde cuándo te preocupas por mí, Nakado? – le pregunta Ibuki.
- Pese a que todavía me parece curioso como Shima y Kai-Kun te soportan, las personas que sean importantes para Kai-Kun, para mí también lo son, parcialmente.
- Ay si, cómo no.
- ¡Ibuki! Más respeto – le reprende Shima.
- No nací ayer Ibuki. Reconozco muy bien esa cara que tienes, la misma cara que Kai-Kun tenía cuando comencé a ayudarlo a tratar con su necrofobia. – Ibuki quedó atónito con tal respuesta.
- ¿Cómo?
- El miedo a ver la crudeza de la violencia con estos cuerpos es algo común en la gente, pero no para los patólogos forenses ni la policía. Shima, te importa si hablo con él un rato en privado cuando terminemos de comer.
- No, para nada.
- Perfecto – los tres platicaron por un buen rato y al terminar, Nakado llevó a Ibuki a su oficina.
- ¿Para qué me trajiste a tu oficina?
- Quiero mostrarte algo. – Nakado sacó un álbum de fotos de un cajón y se lo mostró a Ibuki.
- ¿Y estas fotos? ¿Es Josu-Chan?
- Así es, es Kai-Kun, pocos días después de haberse graduado del dojo “K.O. Kenpo” al haber obtenido la cinta negra en Karate.
- ¿Estaba sonriendo o llorando?
- Ambas cosas. Para ayudarlo a enfrentar su necrofobia, se me ocurrió comenzar atacando el problema desde su raíz, pero por partes. Comencé por fotos, luego esqueletos, más tarde órganos, y de último, cadáveres frescos o en putrefacción.
- Espera, ¿me estás diciendo que “ayudaste” a Josu-Chan alimentando aún más su fobia?
- Déjame terminar. Si, es cierto que al principio Kai-Kun se asustó, pero de todas formas se fue acostumbrando, debido a que confiaba en sí mismo para poder enfrentarlo, y también por el Feng Shui relajante que aprendió en su dojo. Él también estaba consciente de que no lograría nada si no enfrentaba sus miedos. Sin embargo, lo que hice con él no le curó la necrofobia al 100%. Sé que hasta el día de hoy, a veces tiene pesadillas que tienen que ver con las muerte simultanea de Kyo y Himawari tras su décimo cumpleaños. Y con Jinba, contigo y Shima investigando estas cosas a veces, o por casualidad, o por ayudar a nosotros como ahora, o a Kokonoe-Kun y la Primera División, parcialmente se le regresan esos recuerdos, hasta que se acuerda de lo que le enseñé para tranquilizarse.
- Ahora que lo menciona, es cierto. A veces veo a Josu-Chan asustado, pero con el pasar de los minutos, el ya vuelve a estar tranquilo.
- Deberías pedirle unos consejos acerca de cómo lo ayudé. Tal vez eso haga que comiences a acostumbrarte a ver muerte por doquier.
- Con eso que le hiciste, creo que debió odiarte si fuese otro tipo de persona.
- Él nunca me odiaría, si me odiara, no me habría dado estos regalos como hasta ahora. – Nakado le muestra a Ibuki algunos regalos como floreros, portarretratos y hasta libros.
- ¿Y eso que tiene que ver?
- Kai-Kun no me dice Senpai precisamente porqué yo era el amigo de mayor edad de Kyo, sino, por lo que he hecho por él para que demostrará que ahora se puede valer por sí mismo. Me ve como un Senpai de vida, a tal punto de casi verme como un segundo papá para él.
- Creo que tienes razón. Mi miedo se originó por aquel asesinato que hizo Gama-San, y eso que tú analizaste el cadáver de la víctima, aun así, a unos minutos de partir, le prometí a Gama-San, no caer en su mismo destino y enfrentar esto y cualquier otro horror de la policía sin dejar de ser honrado como hasta ahora.
- Pero para hacer esto, tienes que enfrentar tus miedos desde la raíz, no estar huyendo. Debes demostrarle a ese hombre que tanto te ayudó que puedes legar a ser cómo él y que puedes cumplir esa promesa que le hiciste.
- Es cierto, Gama-San fue todo para mí: Mentor, amigo, Senpai, y sobre todo, un papá en el corazón. – Ibuki ya se sentía nuevamente determinado, pero con lágrimas saliendo de sus ojos.
- Ahora te pareces al Kai-Kun de esa foto. – dice Nakado con una sonrisa.
- Cierto. Muchas gracias Nakado. – dice Ibuki.
- De nada, pero por favor, hazlo y demuestra de que estas hecho. – dice Nakado.
Nakado me hizo ver que de nuevo estoy huyendo y que creo que ya es hora de que Josu-Chan me ayude con esto, tal como Nakado hizo con él en el pasado. Justamente hablé con él una vez él y Jinba-San volvieron a la estación antes de cenar algo que estos cocinaron.
Ibuki y Shima terminaban de recabar las pistas de lo investigado más la evidencia proporcionada por UDI, pero no estaban obteniendo el resultado deseado.
- Shima-Chan, con esto no estamos llegando a ninguna parte. Casi no se puede identificar nada de sustancia o químicos en los cuerpos, ni con la muestra de sangre de Tanzaki.
- Es cierto, es muy complicado cuando ya han pasado muchos días después de que la sustancia se haya inyectado. – un momento después Jinba y Josuke regresaron con huevos, tomates, aguacates y otras verduras, cosa que indicaba que la unidad 401 iba a hacer la cena para todos en la estación.
- ¡Hemos vuelto equipo! – dice Jinba.
- Ya hemos vuelto. Justo un pequeño receso para cenar después del tremendo rescate de un hombre de mediana edad que acabamos de protagonizar.
- Bienvenido Jinba-San, Josuke.
- Bienvenidos de nuevo Jinba-San, Josu-Chan.
- Ese secuestrador en su intento de escape robó un Skateboard al ver que Josuke iba tras él en el suyo. Duramos 10 cuadras y sus acrobacias eran geniales. Pero que yo haya ayudado a cortar camino y que Josuke lo haya alcanzado con un puño dragón fueron suficiente para arrestarlo y rescatar a la víctima, el cual era un padre de familia.
- Bueno Jinba-San, mientras ve cuanto van a comer los demás, nosotros dos iremos a tomar un poco de aire en la azotea, Ibu-Kun, ahora. – ambos salen de la oficina.
- ¿Josu-Chan, pero aún no…?
- Ya se fueron, creo que usted hará solo la comida, creo que esta vez la charla va para largo.
- ¿Qué pasó? Oí ahorita que regresaron de UDI, ¿otro cadáver asusto a Ibuki?
- Si, pero esta vez, por alguna extraña razón, Nakado mostró un lado bondadoso a Ibuki, y tiene que ver con la necrofobia de Josuke.
- Tal vez quiera ayudarlo como hizo con Josuke, pero sabiendo como es Ibuki…
- No va a hacer eso, le dio unas recomendaciones, pero es mejor que ellos dos hablen del asunto, ya que a Ibuki se le complicaría descifrarlo solo.
En la azotea Ibuki y Josuke ya se habían sentado como siempre, para pasar su tiempo cómo los hermanos jurados que son.
- Toma, un chocolate. Relájate y cuéntame que pasó. – dice un Josuke sonriente ofreciéndole una barra de chocolate a Ibuki. Este acepta, come un bocado y después contesta:
- La niña que rescatamos fue la primera en ver al enterrado vivo, al tener la valentía de mostrármelo le regalé un Polymaru-Kun para quitarle al trauma.
- Es un buen gesto de tu parte.
- Cualquier policía de corazón lo haría. – dijo Ibuki sonriendo y comiendo otro bocado del chocolate.
- Ahora lo que para mí es complicado. Sabía que finalmente llegaría este día, pero no me esperaba que fuese de esta forma.
- ¿Qué?
- El día en el que Nakado-Senpai mostrará un poco de empatía por ti, y yo creyendo que jamás haría algo por ti.
- Ni yo lo esperaba, pero, ¿a que te refieres con forma?
- A que esto involucrara mis recuerdos de mi necrofobia y como él me ayudó a enfrentarlo.
- Sobre, eso, perdóname, si mis temores han hecho que recuerdes tu necrofobia. – Ibuki se arrodilló en posición de disculpa. Josuke levantó a Ibuki, lo sentó de nuevo y lo abrazó.
- No te disculpes, no me has hecho nada malo, solo me has recordado lo genial que fue Nakado-Senpai cuando me ayudó con ello.
- Gotchu, pero, ¿cómo puedes decir que fue genial?, las fotos que me mostró de ti demuestran que más o menos odiaste lo que te hizo.
- Lo odié en un principio, pero de no ser por ello, no habría terminado de demostrar que puedo valerme por mí mismo, aún después de formarme en Karate Kenpo.
*** INICIA FLASHBACK (2012, Fecha desconocida) ***
Josuke, quien en ese tiempo tenía 14 está parado en una habitación a oscuras, con una iluminación pobre, y alrededor de él, había cadáveres, pedazos de carne, sangre, órganos y uno que otro resto óseo. La cara asustada de aquel Kaito adolescente mostraba un sentimiento profundo de repudio, desesperación, horror, miedo y tristeza. Las lágrimas salían de sus ojos a tal punto que se aguantaba demasiado las ganas de llorar.
- Todavía pienso que es muy pronto para que me muestre esto. – decía Josuke, con un tono de miedo profundo.
- Sabías que llegaría este momento, así que te aguantas. – dice Nakado, quién estaba del otro lado de la puerta de aquella habitación y estaba fumando.
- No sé si pueda verlo a usted de la misma manera después de esto Nakado-Senpai.
- Cállate. Recuerda que si no aguantas esto, nunca serás un verdadero hombre. Te doy un consejo, piensa en tus papás. Pero no pienses en cuando viste sus cuerpos tras aquel accidente, piensa en lo feliz que eras con ellos, cuando Himawari y tú dibujaban juntos, cuando Kyo te llevaba a jugar en la presa, piensa en tus recuerdos felices. Es más. Imagina lo orgullosos que estarían de ver que poco a poco has estado venciendo este miedo.
- Esta bien. – se dijo Josuke, este cerro los ojos y comenzó a concentrarse, a tal punto de dejar de llorar, y comenzar a sonreír en tan solo tener sus felices recuerdos con sus padres en el pasado.
- Mamá, Papá, lo estoy logrando. ¡Miren, ya se nadar!
- Eso es, concéntrate, confió en ti. – le decía Nakado desde fuera.
- Quisieran que vean como ya me puedo defender con el Karate, y también como estoy superando estas pruebas de Nakado-Senpai. – mientras Josuke decía eso, este lentamente comenzaba a juntar sus manos y a hacer una pose de Feng Shui, al cabo de un minuto, Josuke abrió lentamente los ojos, y, el miedo, se había ido.
- Kai-Kun, ¿Kai-Kun? Contesta, KAI-KUN, ¡KAI-KUN! – decía Nakado sin obtener respuesta alguna, este entró y encendió la luz para ver que ocurría y se llevó tremenda sorpresa al ver a Josuke poniendo una cara sonriente y llena de determinación frente a todo lo que estaba en la habitación.
- No puedo creerlo.
- El Feng Shui. ¡Debo usar mis recuerdos bonitos y el Feng Shui para enfrentarlo! ¡Ahora ya sé que debo hacer!
- Increíble. De verdad si te lo propones, puedes vencer esa fobia. – agregaba Nakado en voz baja sin cambiar su cara de sorpresa.
- Tomemos una foto afuera para celebrar.
- Es muy pronto para hacer eso…
- Por favor.
- Bueno. – y así, fue cómo se originó aquella foto que Nakado mostró a Ibuki.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
- Entonces lo que dijo Nakado es verdad. Tu Feng Shui te ayuda mucho.
- En tu caso, te podría aconsejar, que recuerdas todas las cosas buenas que has vivido en tu vida, de preferencia, lo que Gama-San y Reiko-San te han enseñado, lo que tienes en tu corazón y lo que te motiva a luchar.
- Eso mismo me dijo Nakado, pero de forma distinta.
- ¿Por qué no intentas hacer esto? Solo sígueme. – Josuke e Ibuki se pararon, el primero hizo una pose un poco similar a la vista en sus recuerdos y después junto sus manos, como para orar, para luego subir una y bajar la otra. Ibuki también hizo la pose, pero de una forma un poco torpe.
- Sin desesperarte. – dice Josuke
- ¿Así?
- Bien, ya estas tomando ritmo. Hagámoslo otra vez, pero ahora, cierra los ojos.
Volvieron a hacer la pose, esta vez Ibuki ya estaba concentrado, y comenzaba a visualizar sus recuerdos.
- Dime que estas reviviendo algo lindo Ibu-Kun.
- Cuando me gradué de la academia de policía y Gama-San me felicitó con lágrimas en los ojos. – Ibuki estaba alegre por aprender algo nuevo que ayudaría mucho su estabilidad mental al enfrentar el caso. Un minuto después terminaron y se abrazaron.
- Solo haz esto en momentos que sientas tensión, hasta creo que lo harás casi todo el tiempo.
- Si, así es. Gracias por siempre confiar en mí, Josu-Chan.
- Lo mismo digo, Ibu-Kun.
Tras lo sucedido, Ibuki había recuperado por completo el ánimo para continuar el trabajo, en resumen, había vuelto el Ibuki de siempre. Los dos bajaron de regreso a la oficina, y de una vez, la unidad 401 hizo la cena.
- Bien tenemos 30 comensales que atender el día de hoy. Es lamentable que Kyu-Chan no este hoy de visita. – dice Jinba.
- Es cierto que Yohi-Kun no está, pero eso no significa que no podamos, aunque esta comida requiera 3 personas, a veces, hay que romper un poco las reglas. Dos personas haciendo esta comida, un desafío aceptable. – agregó Josuke.
Tardaron casi una hora en hacer la comida (con Kokonoe habría sido media hora o menos), pero habían logrado hacer la comida y mientras lo servían Josuke decía:
- La especialidad de la comida mexicana traída a Japón y al mundo entero. DAMAS Y CABALLEROS, HUEVOS DIVORCIADOS.
- Todos comieron con alegría la comida mexicana y a todo el mundo le encantó.
- ¿Cuántas recetas te ha enseñado Diego, Kai-Kun? – pregunta Kana.
- Alrededor de medio menú del lugar. – Contesta Josuke, el teléfono suena, Kana va a contestar.
- Departamento metropolitano de policía de Tokio… Ibuki-San, Shima-San, es para ustedes, los operadores acaban de recibir una llamada que indica sobre alguien que enterró una bolsa de basura o algo así, sucedió cerca de la salida a Harajuku.
- Justo cuando terminamos de comer. – dice Ibuki.
- El trabajo llama de nuevo a la puerta, vamos idiota. – agrega Shima.
- Josuke y yo no tenemos algún caso en nuestro territorio, los acompañamos. – dijo Jinba.
- Perfecto, hora de investigar esos entierros. – dice Josuke. Mientras iban a los autos, Josuke menciona:
- Ibu-Kun, si estamos separados, recuerda la pose.
- Por supuesto Josu-Chan.
Llego la hora de la verdad, fuimos a ese lugar, logramos identificar a un miembro del grupo Yakuza que fue a enterrar a la nueva víctima. Los de UDI estaban ahí para tomar muestras de sangre a ver si así identificaban el veneno. Pero por reconocer al grupo Yakuza fuimos a la acción, para finalmente acabar con los miembros que hacían estas fechorías. Fue terrorífico, pero gracias a lo que me enseñó Josu-Chan, pude capturar a uno de los tipos en el lugar.
Todos fueron al lugar indicado, pero también estaban Misumi, Nakado, Shoji, e incluso Kube Rokuro, otro compañero del grupo UDI, los primeros 3 habían sido llevados por Mouri, Mukoujima y un vehículo más con algunos refuerzos y Kube llegó en su moto, una ambulancia llegó poco después. Los refuerzos ya estaban desenterrando en la posición indicada por la persona que había realizado la llamada y entregaba la evidencia en video de su cámara de seguridad. Una vez los de la unidad 4 llegaron, cada pareja se bajó de su auto, y llegaron donde a los detectives.
- ¿Qué ha sucedido?
- Estamos revisando las cámaras de seguridad. Encontramos algo interesante. Alguien del grupo Yakuza que mencionó Tanzaki fue el que vino a enterrar aquí hace como una hora.
Misumi se acercó a los paramédicos para pedir permiso de tomar una muestra se sangre de la víctima una vez esta comenzara a ser atendida, aunque se lo estaban rechazando, Ibuki y Shima aclararon que los estaban ayudando en el caso, por lo que así si obtuvo el permiso. Tras esto Shima pregunto:
- Misumi-San, entiendo que vinieron por una muestra, pero, ¿por qué todos están aquí?
- Técnicamente Nakado y Kube son un refuerzo en caso de que aún con ustedes o los de la Primera División no nos den permiso, así como Nakado vino a ver si su compañero no se asustaba, cosa que no será necesaria después de todo ya que veo que Josuke-Kun y su otro compañero están aquí. Y la moto de Kube es muy rápida, él puede llegar en minutos a UDI para comenzar a evaluar la muestra con ayuda de Sakamoto-San y el director Kamikura-San.
- Oh, perfecto, entiendo.
Por otra parte, Josuke y Nakado estaban hablando sobre el asunto de Ibuki.
- Entonces, ¿por fin se lo dijiste?
- Si habla de la cruel, pero agradable forma en la que usted me ayudó, si, le dije de eso, y hasta le enseñé una pose.
- Menos mal, porqué quien sabe como se traumaría si su mente continua así.
- No me esperaba que usted por primera vez sintiera algo de solidaridad por Ibu-Kun y se haya atrevido a decirle sobre mi necrofobia. Como siempre estoy muy agradecido con usted Nakado-Senpai.
- Solo lo hice para que veas que no estoy muy en contra de que el sea tu hermano jurado.
- Jejejejeje, entendido. – respondió Josuke. De repente, los agentes mostraron el video e identificaron al grupo.
- Son del grupo Kuranashi, hace un par de semanas fueron interrogados por supuesto trafico de drogas y dos fueron capturados. Su sucursal mas cercana se encuentra en algún barrio bajo de Shinjuku.
- Hora de otro interrogatorio. – dijo Mouri.
- Bueno, creo que ya nos vamos, suerte con la investigación Nakado-Senpai.
- De nada Kai-Kun, suerte con la misión.
Mouri y Mukoujima, seguidos por las MIU401 y MIU404 y los dos vehículos de refuerzos fueron hacía Shinjuku., se separaron, y de manera sigilosa fueron adentrándose en la sucursal. Afuera se escuchaban gritos de una persona, lo cual sorprendió a todos.
- No puede ser. Alguien esta siendo torturado ahora. ¿Deberíamos entrar? – pregunta Jinba.
- Supongo, todos prepárense. – dijo Mouri. Mukoujima y los refuerzos sacaron armas, mientras los de MIU, excepto Josuke, sacaron y activaron sus bastones retractiles, y todos se pusieron sus respectivos chalecos.
Dentro del escondite había dos miembros Yakuza que ya estaban torturando a un deudor para luego inyectarle aquel veneno, luego, sin temor, los agentes patearon la puerta.
- ¡QUIETOS! Dejen a la víctima, y ríndanse. – Cómo era de esperarse, los tipos sacaron sus pistolas y comenzó un tiroteo. Durante el enfrentamiento, Jinba y Josuke liberaron a la víctima quien aún estaba consciente y tomaron la jeringa y el veneno como evidencia. Luego de que se les acabaran las balas a ambos bandos, los tipos intentaron huir, pero uno de ellos resbaló con la sangre de la víctima y fue capturado. En cuanto al otro, Ibuki y Shima fueron tras él ya que había escapado del escondite, fue a una habitación que estaba a casi medio kilómetro de distancia. Al llegar, no veían nada, el malandro prendió las luces y, oh, sorpresa, la habitación tenía varios órganos embolsados, cadáveres amordazados o embolsados, una mano cercenada, y gran parte de las paredes estaban cubiertas de sangre. Shima quedó estupefacto y aguantó las ganas de vomitar que le llegaban, cosa que lo dejó mareado y sin energía, pero Ibuki, nuevamente se había asustado, y mucho. El malandro sacaba un cuchillo y se preparaba para atacarlos, en ese momento Ibuki cerró los ojos y comenzó a concentrarse, recordó la pose que Nakado y Josuke le habían enseñado y comenzó a ver sus recuerdos felices. En menos de unos segundos Ibuki sonrió, reaccionó, lentamente abrió los ojos y únicamente se concentró en enfrentar al Yakuza, ignorando el horror que había en la habitación. Ibuki desarmó al tipo con una patada y los dos pelearon a puño limpio. La pelea había sido dura, pero Ibuki dio una patada letal que lo noqueó y gracias a esto, el tipo fue arrestado. Shima reaccionó tras recuperarse y fue por Ibuki gritando:
¡IBUKI, no te asus…! – pero quedó sorprendido al ver que su compañero no estaba asustado y había capturado al delincuente. Ibuki respiraba de una forma un poco exhaustiva. Los demás llegaron, vieron todo y luego Ibuki salió de ahí escoltando al tipo.
- No puede ser. El idiota en pocas horas lo logró. – se dijo Shima en voz baja.
- ¿Qué pasó? Increíble, ¿de verdad Ibu-Kun aguantó toda esta carnicería de aquí? – decía Josuke quien se había sorprendido por lo que había en la habitación, aunque también se comenzaba a asustar un poco.
- El líder de los Kuranashi tendrá que contestar muchas preguntas sobre todo esto. – dijo Mouri. Mukoujima iba a decir algo, pero a diferencia de Shima, el si se llegó a vomitar.
Todavía ni yo mismo puedo creer que lo que Nakado y Josu-Chan me enseñaron sobre pensar en algo feliz funcionó, pude arrestar al tipo sin temor alguno. Tras lo ocurrido, los agentes limpiaron el horror de esa habitación, tomaron evidencias y la víctima fue salvada. Tras esto, la Primera División ya se haría cargo del resto del caso, ya que los interrogatorios, la situación después del arresto y lo que enfrentaría el grupo Yakuza “Kuranashi” ya no era asunto nuestro. Continuamos el patrullaje con normalidad, tras terminar, hicimos nuestros reportes de investigación del día como siempre, pero, al medio día todos nosotros los de la unidad 4, y Kyu-Chan que nos fue a visitar, tuvimos un almuerzo espectacular justamente en las cafeterías de UDI, de parte de los amigos de allá.
- ¿Entonces esta hora de descanso es especial? – dice Shoji.
- Parece que estamos reviviendo aquella cena de hace 6 meses. – responde Misumi.
- Pero ahora somos más ya que estamos comiendo en nuestro lugar de trabajo. Kube-Kun, Sakamoto-San y su peluche, y el primo de Josuke para variar.
- Es de mala suerte mencionar todos los nombres de los invitados. – le responde Shima a Shoji.
- Si, cómo no. – le contesta.
- Detecto un buen ufufu entre ustedes dos. – dice Ibuki. Shima le da un codazo y le contesta:
- Si me empiezan a emparejar a Shoji-San y a mí, lo vas a lamentar, idiota.
- Solo decía Shima-Chan.
- Ya por favor no peleen. – decía Kokonoe, quien junto con Kube traían la comida, el cual era un gran surtido de Sushi, Temaki, Sashimi y otras delicias.
- ¿Esto es normal con ellos Kokonoe-Kun? – pregunta Kube.
- En absoluto Kube-Kun.
- Disculpen la demora, oh, ya trajeron la comida. – dice Sakamoto quien estaba acompañado por Kamikura.
- Celebramos esto con motivo de que gracias a ustedes, chicos de MIU, y a nuestros agentes que no están por seguir ocupados con el caso, ya se detectó el veneno y los científicos ya están trabajando en un antídoto. – dice Kamikura gradecido.
- A Ibuki y a Shima que se lo agradezca Kamikura-San, Josuke y yo casi no hicimos nada. – dice Jinba.
- ¿Cómo qué no? Salvaron a una persona de que también fuese enterrada viva. - le contesta.
- ¿Qué estamos esperando si tenemos hambre? Que comience todo el mundo. – dice Shoji.
- No sea irrespetuosa Shoji-San. Faltan Nakado y Kai-Kun. – contesta Kube.
- Nakado-San y mi primito pasan muchísimo tiempo a solas cuando se reúnen. No creo que vengan. – dice Kokonoe.
- ¡TE EQUIVOCAS YOHI-KUN! – grita Josuke a lo lejos acompañado de Nakado quien traía otro plato de comida.
- Bueno, aquí tienes Ibuki. – dice Nakado al servirle el plato. Era el Sashimi que más le gustaba a Ibuki.
- Oh, gracias Josu-Chan, Nakado-San ¿pero por qué?
- Porqué demostraste que al igual que Kai-Kun también tienes capacidad para vencer tus miedos si te lo propones. Kai-Kun me dijo que este Sashimi te encanta, por lo que lo medio ayudé a prepararlo.
- Nakado-Senpai, usted casi ni hizo nada. – le contesta Josuke.
- ¡Te conseguí los ingredientes desde que me los pediste en la mañana. ¿A eso lo llamas “qué casi no hice nada”?
- Solo bromeaba. Solo sígame la corriente.
- No sé cómo se hace eso. – tras esto, todos se sirvieron y comenzaron la comida.
- Provecho. – dijeron todos. Todos pasaron bien la hora del almuerzo en UDI.
Y ya para terminar, antes de dormir estuve reflexionando todo lo que sucedió. No se si lo que pasó fue suerte o de verdad tengo esa determinación para vencer mis miedos.
Era de noche en la casa de Ibuki. Este ya tenía puesta su pijama, estaba en su habitación, con la lampara de la mesa cercana a su cama encendida, acostado boca abajo en su cama, mirando su placa de policía la cual estaba en la mano izquierda, y el crucifijo de su collar en la mano derecha.
“¿De verdad lo estoy logrando? Tantos años de esfuerzo, para que desde mi ascenso a MIU, poco a poco vaya descubriendo los horrores de la policía y que gracias a Shima-Chan, Josu-Chan y los demás lo este enfrentando cómo un hombre. Gama-San, ¿de verdad me estoy volviendo cómo usted totalmente? Cómo quisiera que me contestara de algún modo, si tan solo estuviera aquí.”
Shima y Josuke, quien se quedaría a dormir con Ibuki y Shima como a veces hace, lo miraban con curiosidad. Ambos también ya tenían sus pijamas puestas.
- Esta pensativo otra vez. – dijo Shima.
- Creo que esta reflexionando sobre los logros que poco a poco va cosechando. De seguro esta pensando en cómo Gama-San reaccionaría si viera el progreso de Ibu-Kun. – le contestó Josuke.
- Estaría orgulloso, en parte es gracias al cumplimiento de mi promesa a Gama-San, y por otra parte, a tu influencia que va mejorando en esto que no es una profesión fácil. – tras esto último dicho por Shima, se acercaron a Ibuki.
- Shima-Chan, Josu-Chan, otra vez sintiendo curiosidad por mis reflexiones.
- Algo así idiota.
- ¿Y qué?, ¿viniste a elogiarme?
- No, vine a reprenderte cómo siempre.
- Ahh… – suspira Ibuki
- Nada de suspiros. Ibuki, eso que demostraste anoche, deberías tenerlo en tu mente siempre. No siempre dependerás de mí, de Josu-Chan y de los demás para enfrentar tus miedos. Así ya estarás preparado si llegamos a enfrentar algo similar. – con lo que Shima decía, Ibuki bajaba la cabeza como niño castigado.
- Ibu-Kun, intenta practicar siempre lo que te enseñé para poder lograrlo. Porqué no te lo recordaré un millón de veces, te lo advierto.
- Bueno, está bien. Solo porqué es verdad que poco a poco debo dejar de acobardarme. – dijo Ibuki con una sonrisa.
- Bueno, al menos hiciste algo bien por ti mismo después de todo. – dice Shima.
- Bueno, yo hago la cena, a la cocina. – dice Josuke, y los tres fueron a la cocina y al comedor, Josuke hizo la comida, los tres comieron a gusto y al final, tras bañarse y cepillarse, durmieron cómo auténticos niños. Más Ibuki quien tenía una sonrisa en su rostro.
- Gama-San, Reiko-San. Lo estoy logrando. – se susurraba Ibuki.
Si, Shima-Chan me reprendió y Josu-Chan me aconsejó como siempre, y con esto termino la aventura narrada de esta vez.
MIS ACIERTOS:
Aprender esas cosas de Josu-Chan que el tiene aprendido de Nakado para poder enfrentar su miedo a la muerte. Esto es algo que cómo el me dijo, debo practicar para que me beneficie a largo plazo y ya no tenga miedo en futuros casos como este.
MIS ERRORES:
Obvio, mi miedo que ya debo enfrentar un poco más a menudo y dejar de huir como siempre, y lo más importante, no siempre dependeré de Shima-Chan, Josu-Chan y de los demás que me rodean para poder resolver mis conflictos internos.
PARA TERMINAR:
Nakado ha demostrado que no siempre es un amargado y boca floja. Veo que él tiene su lado amable debido a su relación con Josu-Chan. Con esto, puedo decir que él ya no me esta cayendo del todo mal. Espero poder relacionarme un poco más con él y acostumbrarme a sus palabrotas si es que las llega a decir. Bueno, eso es todo en mi escritura por ahora. GOTCHU. BYE-BYE.