Prologo
6 de abril de 2026, 18:44
Mi abuela solía decir que los sueños no nacen para salvarte, sino para probar cuánto estás dispuesto a perder por ellos.
A veces, cuando la luz de la tarde entraba por la ventana, su espada reflejaba mi rostro en el acero.
Yo intentaba sonreír, pero nunca sabía si el reflejo me devolvía valentía o miedo.
Decía que los espejos nunca mienten.
Que solo devuelven lo que somos capaces de enfrentar.
Cuando era niña, pensaba que hablaba de amor.
Con el tiempo entendí que hablaba de guerra.