Una Ninja En MHA

Het
G
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1
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planificada Mini, escritos 19 páginas, 8.456 palabras, 4 capítulos
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Capítulo 3

Ajustes

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Han pasado cerca de cinco meses desde que Yune llego ha aquel extraño mundo, después de mucha investigación y formas de pasar desapercibida se adapto al barrio de mala muerte de forma rápida, había encontrado una casa abandonada, era pequeña y estaba llena de grafitis, pero era la mas ideal, decidiendo que ese sería su nuevo hogar se instalo de forma rápida, claro que tuvo que robar un poco, pero nada que no hubiera hecho en su mundo, siendo a la semana cuando unos bandalos quisieron apoderarse de su lugar al verlo en funcionamiento, es claro que ella no se dejó, puso a los sujetos en su lugar a base de palizas hasta que por fin entendieron y la dejaron en paz, eso fue una advertencia para cualquiera que quiera pasarse de listo Eso fue durante los primeros dos meses, sabiendo que necesitaba conseguir una forma de sustentarse recorrió el barrio, no fue hasta después de días que encontró una carrera clandestina, observo solo por primera vez como se manejaba aquello, encontrando que eran peleas clandestinas por dinero Así que decidió que aquello era bueno, inicio su carrera como peleadora, solo hizo un cambio en su apariencia y un nuevo nombre, para que nadie pudiera reconocerla en su día a día, solo fue un mes desde que inició y ya se había ganado un nombre, a pesar de ser joven eso no quiere decir nada, solo demuestra que es mucho mejor que los adultos Al saber que no puede vivir solo de peleas en la arena siguió buscando un nuevo trabajo, que sea honrado dentro de lo que cabe, encontrando uno como guardia de seguridad en un bar, decidiendo que aquello era bueno uso una nueva apariencia, ambas identidades que usaba eran tan diferentes, al inicio nadie la tomo enserio porque era una niña, siendo solo después de haber sacado a una bola de idiotas que pudo ganarse su respeto y una buena fama No estaba nada mal, ganaba dinero, tiene un techo sobre su cabeza y puede disfrutar de su día a día, eran como unas vacaciones en las que no tenía que preocuparse por nada Cuando pudo asentarse de forma tranquila y sabiendo que no iba a ser corrida de sus empleos se dedicó a entrenar sus habilidades, teniendo que comenzar desde el principio, se sentía como una mocosa de cinco años, aunque se sentía extraña no tener que preocuparse por ser sorprendida por su donador de esperma, no tenía que preocuparse por entrenamientos demasiado extremos que le hacían desmayar del cansancio, ella podía crecer sola, a su tiempo y sin tener que apresurarse, tenía una suerte de que ella recordaba todo lo que necesitaba mejorar, fue una suerte que al caer a ese mundo no modifico sus memorias, todo estaba en su sitio —señorita yuki— Recordando que ese era el nombre que inventó para su identidad clandestina tuvo que prestarle atención —su pelea es la siguiente— se escuchaba agitada, como si hubiera salido de un maratón de muchos kilómetros —voy enseguida mai— decidió no prestarle atención Se enfoco en el espejo frente a ella, el cual revelaba una niña de cabellos rosados con un par de preciosos ojos jade, pecas que parecían constelaciones, había logrado que un henge le durará para esconder sus horribles marcas en la frente y debajo de sus ojos Preparándose para su turno en la arena se colocó uno de sus antiguos trajes, aquel que usaba para sus misiones con el equipo seis de su aldea, en su rostro se puso una mascarilla igual a la del sexto hokage, cubriendo su nariz hasta la barbilla, colocándose en el cuello una banda regulatoria perteneciente a yukigakure, su anterior aldea a Konoha Una vez estuvo lista salió de su camerino, no era el mejor lugar para prepararse pero no iba a quejarse, por algo era un lugar clandestino, no iban a tener lujos como en la luz del día Una vez se acercaba al escenario pudo escuchar la bulla y las apuestas que estaban a su favor, si bien era molesto logro acostumbrarse de forma rápida, lo mismo con el aire a su alrededor, si bien aún le afectaba esto era en menor medida, era de olfato delicado como los inuzuka, pero logro controlarse —lista para perder niña— —pues esta niña como tú dices ha logrado lo que tu no— Siempre había amado sacar de quicio a los que le doblaban tanto en edad como en tamaño, subestimaban su potencial, se burlaban de ella y cuando ganaba siempre se ganaba una nueva amistad, como tambien el respeto de esta, si seguía de esa forma todo el barrio terminará en una clase de fraternidad —hacerse de campeon invicto— —lista— ella asintió mientras se acomodaba sus guantes negros —listo de este lado?— el hombre asintió —bien comencemos— 🍁 En un día por la tarde ella decidió que debía salir de su hogar para conseguir material con que entretenerse, si bien ha logrado tener un sustento económico, debía investigar más e informarse de aquel mundo, saber que debía esperar de las personas allí Así que se preparó, se colocó una camisa blanca manga larga, una falda verde que iba a la cintura y que le llegaba debajo de las rodillas, un par de guantes cafés que cubrían sus manos, odiaba cuando el frío le llegaba hasta los huesos, una máscara negra parecida a la de Kakashi, sus sandalias ninja En un bolso sin fondo que compro en un bazar colocó su celular, cartera con dinero suficiente para darse buenos lujos, sus espadas que aún no tienen el potencial de asesinar con veneno, estaba trabajando en aquello, solo las llevaba por precaución, además de su abanico Iba a medio camino del centro comercial cuando una escena algo familiar la detuvo, dos niños que potencialmente tienen su edad eran agredidos por un grupo de diez que de lejos se veían mayores, al acercarse no pudo evitar sorprenderse por el parecido con dos de sus compañeros de la hoja, uno es rubio de ojos azules, el otro que era escondido por el primero tenía un par de gemas moradas y de cabello azabache —miren son tontin y el traga animales— eso le dio cierta curiosidad a la de cabellos blancos —amajiki tienes hambre— —no has comido— el mocoso de su pantalón saco un frasco que contenía lo que parece ser una mariposa —toma come— le aventó el frasco a la cara —yo...— quiso negarse, pero al ver cómo su amigo iba a ser golpeado, de forma temblorosa tomo el frasco en sus manos —no lo hagas tamaki— el rubio trato de detener al azabache, pero este estaba demasiado asustado —vamos— grito uno del grupo y los demás solo lo siguieron El niño de su edad solo pudo sacar la mariposa, sus manos temblaban y Yune sabía que el mocoso estaba entrando en pánico, decidió que era suficiente y se acercó para poder intervenir, justo cuando se la iba a comer fue detenido por un abanico, llamando la atencion de todos, notando a una albina de ojos rojos, la cual detuvo el movimiento del niño —no es muy amable de su parte obligarlo a comerse eso— retiro su arma de la mano del niño, dejando que este suelte la mariposa —mejor vayan a jugar a las luchas— —que te metes tu— uno de los niños empujo a la albina, preocupando a ambos amigos de haber involucrado a una inocente —mejor ve a jugar a las muñecas— —mejor se mi novia, no te metas en asuntos de perdedores— Pero ella solo dejo su bolsa en el suelo y con toda la elegancia que una niña podia mostrar se levanto del suelo, con su mano sacudio su falda, se limpio la tierra y sacudio su hombro, cuando acabo volteo a ver a el que la habia empujado —eso no fue muy gentil de tu parte— los bravucones se burlaron —algo que quieran decir?— —que nos podria hacer una debilucha— Eso fue suficiente para la niña, que con un salto se alejo del grupo, agradeciendo traer un short debajo de su falda, conto las presencias en ese lugar, para despues de un movimiento elegante abrir su abanico —Futon: Kamikaze— De su abanico salieron pequeños tornados, los cuales comenzaron a ir en direccion de los bravucones, uno de ellos tratando de hacerse el valiente se acercó a su tornado y metiendo la mano confiado de que no le iba a pasar nada quedó de piedra al sentir que era acuchillado, el grito de dolor fue suficiente para hacer que todos comenzarán a huir del lugar, dejando al rubio, azabache y cabellos blancos solos —que mocosos tan problemáticos— cerro su abanico, desapareciendo los tornados enseguida —que se le puede hacer— Se acerco a donde habia dejado su bolso, para despues volver a colgarlo de su hombro, guardando en este su arma, recordando el porque estaba ahi volteo a ver a los mocosos que solo habian observado como habia ahuyentado a los malos —wow— el rubio tenia brillos en sus ojos, muy parecido a Lee cuando se emocionaba con lo de la juventud —eh?— fue interceptada por un abrazo del niño de grandes ojos, causando su sorpresa —eso que hiciste, fue genial— —Mirio...— susurro el azabache —la estas incomodando— fue muy pequeña la frase, pero ahi estaba Eso hizo que el niño ayudara a la joven a levantarse del suelo, donde fue tirada por el mocoso rubio, el de ojos azules solo pudo sonreir apenado, dejando que ella se sacudiera la tierra se presentó —mi nombre es Mirio Togata y el de mi amigo es Amajiki Tamaki— el timido niño de ojos violetas se oculto en su gorro del sueter — cual es el tuyo?— —Yune, Fukirima Yune— Sin saber que al presentarse y ayudar al par de mocosos su destino habia cambiado para bien, que el conocerlos solo fue el inicio de una gran amistad, siendo los primeros en volver a entrar en el corazon de la joven

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