Just you and me

Slash
NC-17
Finalizada
1
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29 páginas, 8.749 palabras, 7 capítulos
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Capítulo 4

Ajustes
Promts 4 : apodo Chigiri escuchaba que muchos lo llamaban de distinta manera: señorita, Pantera Roja y princesa egoísta... ​Ese último apodo se lo ganó en las instalaciones de Blue Lock por sus excompañeros de fútbol, que a veces lo confundían con una mujer y se equivocaban al referirse a él con pronombres femeninos; pero a Hyoma no le importaba ello. Su meta era sobrevivir a Blue Lock y convertirse en el mejor jugador del mundo. ​Tres años después de la Liga Neoegoísta, había recibido una propuesta de un equipo inglés para jugar fútbol, la cual Chigiri aceptó; era su oportunidad de crecer como futbolista. ​ El pelirrojo había forjado su fama en Europa bajo un contrato del equipo inglés "Conars", destacado por sus métodos y desempeño en las ligas europeas. El apodo de "princesa" con el tiempo fue reemplazado por uno nuevo y más acorde a su estilo de juego futbolístico. ​- ¡Gol de la pantera del 44! -gritó el anunciador ​ Chigiri sonreía por sus logros. Se comunicaba con Koyuki, su hermana mayor, por mensajes y videollamadas durante su estancia en Inglaterra. ​- Este país es muy agradable -le mostró a su hermana las fotos que se tomó en Londres desde la pantalla del móvil ​- Es el Big Ben -dijo Koyuki al ver las fotografías de su hermano sonriendo- Me alegra que estés feliz, Hyoma ​- Sí, me va muy bien -el velocista bajó la mirada. ​ Koyuki conocía a su hermano muy bien; la mirada de Hyoma reflejaba solamente una palabra: nostalgia ​- Sigues pensando en él, ¿verdad? -susurró ​- Claro que no -Chigiri esquivó la vista, cruzó los brazos tratando de mostrar seriedad ​- No sabes mentir, querido -Koyuki soltó una risa- Ese chico anaranjado te tiene así ​- No digas eso, hermana -sacudió la cabeza-. Kunigami no tiene la culpa de que yo siga enamorado de él ​- Claro que la tiene -gruñó la pelirroja-. Ese chico te trató bien al principio y, - hizo una pausa - hace tres años, te trató muy mal sin que tú le hicieras nada. ​- Lo sé -suspiró Chigiri acariciando su pierna derecha-. Kunigami ya no es el mismo chico del que yo me enamoré -los recuerdos de la última vez que vio al pelinaranja entraron en la mente del velocista- Es distinto ahora. ​- El amor duele, ¿verdad? -dijo Koyuki-. Aun así, date una oportunidad de conocer a alguien nuevo; eres muy guapo, hermanito ​- Tal vez tome tu consejo -sonrió ​- Espero que lo hagas -Koyuki sonrió-. Cuídate mucho, Hyoma. Descansa y aliméntate bien, ¿sí? ​- Cuídate, hermana -dijo Chigiri haciendo una seña de despedida-. Y dale mis saludos a mamá. ​ La videollamada había terminado. El pelirrojo se sentó en la cama y cerró los ojos por unos segundos para despejar su mente. En su bolsillo sintió una vibración; era su móvil con un mensaje: ​"La otra semana tenemos enfrentamiento con un equipo de Alemania, prepárate, Pantera". ​ Leyó el mensaje y respiró profundamente. Su mente, por unos minutos, divagó en los recuerdos de la Liga Neoegoísta y en la forma de jugar de los jugadores alemanes como Kaiser y su "cachorrito morado", Ness. ​- Alemania -dijo Chigiri-. Ya verán quién es el mejor del mundo ╞═════𖠁𖠁════════𖠁𖠁═════╡ La semana pasó como la velocidad de un guepardo. En el estadio "England", el entrenador del equipo "Conars" hablaba con los jugadores; se dirigió a Chigiri, apartándolo de los otros. Lo que deseaba decirle era una misión exclusiva para el velocista. ​-Tú marcarás al jugador 50 -el mayor le enseñó su tablet al pelirrojo con el nombre de su rival. ​Los ojos de Chigiri se abrieron; tensó la boca al leer el nombre del titular del equipo alemán "GMN". ​-¿Kunigami Rensuke? -titubeó ​-¿Lo conoces, pelirrojo? -dijo el entrenador ​-Algo así -respondió, desviando la mirada ​-Él es el más fuerte de ese equipo -el uniformado se sobó la cabeza- La defensa del jugador 50 es baja; tú eres veloz, Chigiri - miró al futbolista- Sé que podrás debilitarlo en defensa. ¿Cuento contigo? ​-Por supuesto -afirmó el pelirrojo - Ganaremos este partido -sonrió ​-Así se habla, Pantera -respondió el entrenador. Le dio una palmada amistosa en el hombro a Chigiri y se alejó de él- Dentro de media hora será el juego, así que prepárate. ​El hombre de mechones marrones se apartó del velocista. Los otros futbolistas gritaban al unísono que su equipo vencería a los alemanes. El jugador de la camiseta 44 se quedó pensando en las palabras de su maestro. ​"Sé que podrás debilitarlo"... ​-Kunigami -sonrió-. Eres fuerte, héroe, pero yo soy veloz. ╞═════𖠁𖠁════════𖠁𖠁═════╡ ​2:00 PM ​El estadio estaba repleto de personas: visitantes alemanes y espectadores ingleses que bebían gaseosas y comían snacks dados por las vendedoras de comida autorizadas del lugar. A pesar de ser un encuentro amistoso entre los equipos, el sentimiento de rivalidad se respiraba en el ambiente. ​Los futbolistas habían llegado a los interiores; estaban en los vestidores charlando entre ellos, mirando desde sus móviles la alineación del equipo rival. ​El futbolista número 50 del equipo "GMN" levantaba en sus brazos una pesa de 35 kilos como un entrenamiento rápido antes de entrar a la cancha. El oído de Kunigami prestó más atención al escuchar cierto nombre de la boca de uno de los jugadores. ​-Hyoma Chigiri -murmuró uno de ellos- Tiene goles en su récord. ​-Es un chico bonito -agregó el otro-. ¿Tendrá pareja? -se mordió el labio. ​-¡Basta! -gritó Kunigami. Dejó caer la pesa al suelo, ocasionando que los otros jugadores se callaran- El objetivo es ganar, no la "princesa" del equipo rival. ​-Así que conoces al pelirrojo -respondió el contrario-. ¿De dónde, "comodín"? ​-Eso no te importa -gruñó el pelinaranja, dirigiéndose a la puerta-. Dejen de distraerse; en media hora estaremos en la cancha. ​Kunigami dejó los vestidores para encaminarse hacia el baño; quería lavarse las manos y el rostro para relajarse. El agua fría había sido su mayor aliado para mantenerlo cuerdo en los tiempos de la Liga Neoegoísta, y él era el apodado "comodín" del Bastard München, demostrando su evolución en su estilo de juego, pero también había salido el lado más frío y egoísta de sí mismo. ​Al entrar al baño, Kunigami se lavó el rostro; el agua chocaba contra su piel relajando sus músculos faciales, pero su mente estaba en otra persona. ​Recordó la última vez que vio a Chigiri. ​En el campo jugando como rivales: Chigiri sonriendo, él alejándose cuando el pelirrojo rozó su mano de manera sutil y las últimas palabras del susodicho : ​"Aunque hayas cambiado, no te perderé de vista, héroe cínico" ​Al abrir los ojos, el pelinaranja vio desde el espejo a la persona presente en sus pensamientos. ​Aquel pelirrojo de Blue Lock seguía siendo hermoso; cuerpo atlético y veloz, pero su aura había cambiado. Reflejaba seguridad en su mirada, parecía un cazador tras su presa en los partidos de fútbol y, sobre todo, seguía atrayendo miradas de hombres y mujeres. -¿No pensaste que jugaría contra ti otra vez? -Chigiri se acercó al lavamanos- Felicidades por tu progreso, Kunigami -Igualmente -murmuró sin dejar de mirar el espejo-Te ves muy bien con ese uniforme. -Vaya -rio el pelirrojo, acercándose al musculoso- ¿Ya no eres el ciborg conmigo? -No tengo motivos para seguir con ello -Kunigami se secó las manos con la toalla que tenía a su lado. -¿Y se puede saber la razón, "comodín"? -Chigiri alzó la ceja - No te presionaré para que me lo digas. -No me digas "comodín", princesa -el pelinaranja arrinconó a Chigiri. No le gustaba que lo llamaran con ese apodo; los recuerdos de la Wild Card eran pesados para Kunigami. Soportaba que otros le dijeran aquel apodo, pero que su excompañero usara esa palabra encendió en él una especie de molestia inexplicable. -Suéltame, tonto -gruñó Chigiri; los brazos del pelirrojo daban pequeños zapes en el pecho amplio de Kunigami. -Escúchame, princesa -tomó la barbilla del pelirrojo con sus manos. La mirada rosada del velocista se cruzó con los ojos marrones de Kunigami- No me gusta que me llamen comodín porque ya no lo soy. -¿Qué eres, Kunigami? -murmuró Chigiri. -Soy un héroe del fútbol -respondió besando los labios del pelirrojo. Chigiri jadeó ante los besos hambrientos de Kunigami. Las grandes manos del contrario empezaron a explorar el esbelto cuerpo del velocista; la piel del pelirrojo era tan suave y olía a fresas. -Princesa -Kunigami dejó de besarlo-. En todo este tiempo no pude sacarte de mi mente. -Yo tampoco, héroe -respondió Chigiri. -Extrañé que me llames así -sonrió, acarició el cabello rojo del contrario. Las mejillas del futbolista número 44 se tiñeron del mismo color que su cabello cuando el pelinaranja, con un movimiento, lo subió hasta el lavamanos. Kunigami se metió entre las piernas de Chigiri, acariciando la pierna derecha para luego anclarla a su cadera. -¿Te duele? -preguntó al ver la cicatriz. -No -respondió Chigiri. -Eres fuerte, Hyoma -Kunigami volvió a besar los labios del pelirrojo- Veloz y jodidamente mío. Chigiri correspondía los besos y caricias del musculoso futbolista con intensidad; sus manos se aferraban a la espalda ancha de su amante. Jadeó ante los besos húmedos de Kunigami, que bajaban cada vez más, dejando mordidas cerca de la nuca. -¿Ahora me dejas marcas? -murmuró el pelirrojo. -Es mi marca de amor -se arrodilló ante Chigiri. Las manos de Kunigami se posaron en las caderas del velocista y, de un movimiento suave, le bajó el short deportivo hasta la altura de las rodillas. -Kunigami -gimió Chigiri al sentir que el pelinaranja estimulaba su dureza con la yema de sus dedos - No es necesario que... -Shhh -susurró el pelinaranja-. Solo disfrútalo. El de cuerpo musculoso lamió la dureza de Chigiri como si fuera una paleta; su lengua giraba alrededor de la punta, subiendo y bajando por toda la longitud de su amante. Podía sentir los movimientos de cadera del pelirrojo acompañados de gemidos agudos y gotas de sudor que se hicieron presentes en los cuerpos de ambos. -Oh, mierda -gimió Chigiri, jalando el cabello anaranjado de Kunigami-. Más rápido, héroe. El futbolista acató, subiendo la intensidad de sus lamidas y caricias, disfrutando de los gemidos de Chigiri y de la vista que tenía de él: la cabeza echada hacia atrás, entregándose por completo al momento. El pelirrojo soltó un gemido fuerte al llegar a su límite. Su cuerpo se relajó, sus brazos se apoyaron en los hombros de Kunigami, quien se tragó la esencia de Chigiri con una sonrisa traviesa, lamiéndose la comisura de los labios. -Eres increíble -dijo Chigiri entre suspiros. -Igualmente tú -respondió Kunigami, alejándose un poco de él. La atmósfera íntima de ambos se vio interrumpida al oír el sonido de una bocina: era la señal de que el partido comenzaría en 10 minutos. -Mierda, el partido -dijo Chigiri bajándose del lavamanos de un salto- ¿Cómo se me pudo olvidar? -Se subió el short deportivo quedando presentable. -Porque estabas conmigo -respondió Kunigami, apoyándose en la pared y admirando a Chigiri acomodarse el cabello. -Este partido lo ganaré yo -Chigiri caminó hacia la puerta-. ¿Entiendes, héroe? -Perfectamente, princesa - el pelinaranja se acercó, dejando un beso en la mejilla de Chigiri. -¿Podemos hablar de nosotros después del juego de hoy? -preguntó el pelirrojo. -Por supuesto -Kunigami acarició la mano del velocista - Te esperaré aquí, princesa. Chigiri sonrió, salió del baño junto a Kunigami. Las manos de ambos se rozaban sutilmente al caminar, dirigiéndose con sus respectivos equipos, dispuestos a demostrar quién era el mejor en el fútbol.Eran rivales para el mundo y el fútbol, pero ambos sabían algo: lo que había pasado en el baño no fue solamente placer físico, era una confesión de que, a pesar del tiempo, el amor seguía intacto. El color anaranjado y rosa seguían estando en un mismo camino.
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