Capítulo 5
1 de mayo de 2026, 15:34
Promts : marcas / mordidas
Era la epoca de invierno en japon, las personas usaban ropa que les proporcionara calor a su cuerpo
De un departamento salia un joven de cabello anaranjado , alto y de cuerpo fornido con una maleta oscura , sus labios se curvan hacia arriba debido a la felicidad que sentia .
Se acercaba el aniversario que tenia con su pareja que conocio en el hospital hace un año
Aquel recuerdo de ese dia se plasmo en la mente de kunigami
Un cielo gris, el pasillo blanco con olor a lejia del nosocomio , las enfermeras que lo atendieron sin darle la indicacion del numero de consultorio del doctor que lo atenderia por el dolor muscular
A lo que dio como consecuencia que rensuke entrara al consultorio incorrecto
—Buenas tardes — dijo una silueta de pelo rojo y bata blanca — ¿usted es el paciente kenju ? — miro al chico de orbes marrones
Desde aquel encuentro, kunigami quedó prendado de la belleza del aquel chico
Habia asistido muchas veces al hospital con la excusa de dolor de hombro por la rutina que hacia en el gimnasio , solo para ver al doctor chigiri desde un pasillo del área de dermatologia .
Chigiri no era tonto, se había dado cuenta de la presencia constante de kunigami en el hospital
el pelo anaranjado que aparecia en el pasillo a unos pasos de su consultorio , y los relatos que su colega del area de traumatología sobre un paciente de cuerpo musculoso que tenia que atender constantemente
Una tarde kunigami estaba en el pasillo de hospital observando la puerta del area de dermatologia , se balanceaba con cuidado buscando la presencia del pelirrojo sin darse cuenta de que cierta figura que anhelaba estaba detrás suyo
—¿Otra vez aqui? — susurro Chigiri detras de kunigami — ¿no pareces ser un paciente?
Kunigami se dio la vuelta al escuchar la voz grave
—Buscaba el area de traumatología — respondio rascándose la nuca — este hospital es muy grande
—El área que deseas esta en el segundo piso — chigiri alzo la ceja, noto las mejillas enrojecidas del pelinaranja — sé sincero — se acerco a él — buscas a alguien verdad?
Kunigami sentia que su pecho daba un vuelco por las palabras del doctor
—A ti — Confesó — eres muy hermoso y quería saber tu nombre
El pelirrojo soltó una sonrisa por la sinceridad del contrario , no podía negar que le era muy simpático
— Te lo dire después de que cumpla mi labores — se alejó de él — esperame en el estacionamiento a las 8 de la noche
El pelinaranja vio como el doctor se alejaba para ir a su consultorio, Su corazón latia con fuerza por las palabras del pelirrojo
Era una invitación que cambió por completo la vida de kunigami
Aquella noche , kunigami se subio al auto del doctor que lo esperaba en el estacionamiento del hospital como habían acordado , su mano reposaba sobre el asiento de copiloto tratando de mantenerse tranquilo, sin embargo su compostura cambio al sentir que la mano del pelirrojo rozo su piel.
—Me llamo Hyoma Chigiri — observo al contrario — y cual es tu nombre?
—kunigami rensuke — respondió — soy entrenador de un gimnasio
—Trabajo en el hospital hace unos meses y me di cuenta que alguien me espiaba —agregó en tono alto
—Lo siento por parecer un acosador — respondio Kunigami en tono bajo — solo quería conocerte y saber más de ti
—¿Acaso te gustó? — dijo Chigiri
—Bueno — titubeo — nunca he visto a un chico tan hermoso como tú
Chigiri se sonrojo al escuchar a kunigami, era la primera vez que alguien lo trataba tan amablemente
—Me agradas mucho — la mano del doctor se posó encima de la mano de kunigami — te parece pasear un poco en mi auto?
—Suena bien — respondió el pelinaranja — a donde iremos?
—A donde nos lleve la noche — dijo el doctor — solo seremos tu y yo
Los recuerdos de kunigami se disolvieron al llegar al hospital con un ramo de flores, las enfermeras al ver al hombre musculoso alzaron el pulgar al ver que se dirigia al área de dermatólogia
—Seguro va por el doctor Chigiri — murmuro una de ellas
—Obvio si son pareja — respondió la otra mujer — se ven muy bien juntos
Los pasos del pelinaranja se detuvieron en la puerta 4 , tocó dos veces la puerta para poder pasar
Al escuchar una campanilla supo que podia entrar
Vio al pelirrojo apoyado en la pared leyendo unos papeles, los ojos de chigiri al sentir la presencia de su novio se acerco a él, rodeando sus brazos en el cuello de su pareja
—No esperaba verte tan temprano — susurró Chigiri en el oido de kunigami
—Ansiaba verte — respondió el más alto — feliz aniversario amor — le mostro el ramo de rosas envuelto en papel rosado con anaranjado
—Son hermosas — le dio un beso en la mejilla — gracias Ren...
—Tu felicidad es la mía — dijo Kunigami acariciando el contorno del rostro de Chigiri
Los labios de ambos se acercaron rompiendo la distancia que había en ese momento , saboreandose mutuamente como un chocolate, la lengua de chigiri se entrelaba con la de kunigami , danzando en circulos a ritmo suave pero demandante , la intensidad del beso fue aumentando por el calor que el pelinaranja sentía hacia su pareja
Dejo la boca de chigiri y bajo hasta su cuello, depositando un beso sobre la piel blanca con aroma a fresa
Chigiri jadeo por la acción de kunigami, él sabia que su cuello era muy sensible , su rostro tenía un ligero tono rosado por la cercanía y contacto que recibia del contrario
El pelirrojo se acercó a kunigami dispuesto a devolverle el favor, sus labios se posaron en el cuello de este, un beso en aquella piel que en unos segundos se convirtió en una deliciosa mordida.
El de cuerpo fornido soltó un gruñido bajo por la sensación de dolor y placer que chigiri ocasionó en él
— me dejaste una marca eh? — dijo kunigami en tono burlón
—Para que sepan que eres mío — respondió Chigiri lamiendo la zona mordida — esto no acaba aquí
—Te espero en el departamento — el pelinaranja se separó de su pareja sin antes despedirse con un beso
Kunigami salio del consultorio con una sonrisa, le alegraba que las rosas hallan sido del agrado de Chigiri y también estaba ansioso de lo que pasaría cuando cayera la noche
Cada aventura que compartia con chigiri como pareja era inolvidable para él
Como dicen, los encuentros casuales no existen, el destino ya tenía planeado unirlos .