Capítulo 1
2 de junio de 2026, 16:40
Había sido la actuación de sus vidas.
Los cuatro dieron lo mejor de sí mismos en el escenario y el público simplemente enloqueció.
Agradecieron los ánimos a sus fans y salieron hacia el back stage sintiendo el rugido de miles de personas coreando el nombre de la banda. Como un himno victoria.
Con la adrenalina corriendo por las venas, Jiong se separó de sus compañeros, secándose el sudor con una toalla que simplemente había aparecido en su poder.
Con dedos temblorosos por la euforia, tecleó un mensaje en su teléfono.
“No te digo que lo superes, iguálalo. Si puedes”
La respuesta no se hizo esperar mucho.
“Capullo prepotente. Vas a caer, sólo mírame.”
Y con una sonrisa prendida en los labios, se unió a un gran abrazo en grupo con su banda. Irradiaban felicidad. Lo habían clavado y las encuestas mostraban que eran la banda favorita para ganar el Kpop Idol Tournament. Ese era sin duda su año.
Aún así, una pequeña sombra planeaba sobre el optimismo de Jiong. Los Han7 les pisaban los talones en las encuestas online, y hay que reconocer que no siempre eran definitivas esas encuestas públicas. A veces el resultado variaba.
Pero eso no iba a ocurrir. ToyBoys iba a ganar ese premio y por fin Kuro se callaría su estúpida boca.
Aún quedaban varios grupos aspirantes por dar su actuación. No se habían tenido en cuenta favoritismos en el orden del Show, los grupos habían sido ordenados por sorteo.
Se sentó a descansar junto con sus mejores amigos, viendo en las pantallas las actuaciones de los demás.
Cuando llegó la actuación de Han7, se le puso un pequeño nudo en la garganta.
Kuro estaba verdaderamente espectacular. Vestido de negro (vaya sorpresa), enfundado en tejido bordado con hilo rojo, con aquellas hombreras, las cadenas de elaborados detalles… el cabrón parecía un auténtico príncipe.
Eran siente en el escenario, pero la cámara simplemente no podía apartarse de aquel dinamismo, de aquella forma de mover tan bien un cuerpo tan bonito.
Acabó la canción y el público enloqueció de nuevo.
Cuando los Han7 pasaron ante ellos, no se le escapó a nadie el guiño de Kuro. Lo que hizo enrojecer a Jeong hasta las orejas, porque lo miraba directamente a él.
Se iba a enterar.
—Venga, chicos— dijo su manager, acercándose a los cuatro—. Actúan los GOT, descanso y se revelan las votaciones. Relajaos y fluid con la situación.
—Recordad— dijo Jeong— que pase lo que pase, el premio es haber llegado hasta aquí con vosotros.
Estas palabras se llevaron burlas por ñoñería y jaleos inspirados a partes iguales. Todos terminaron riendo.
Giró la vista por nada en particular, pero pareció que su mirada estaba imantada. Porque fue directamente a dar con la cara sonriente de Kuro, que le dedicó un gesto con la barbilla y luego le sacó la lengua.
Le puso cara de asco y volvió su atención a los suyos.
Entonces, le llegó un mensaje.
“Ríe mientras puedas”