Caída y Soledad (versión prototipo)

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planificada Mini, escritos 4 páginas, 1.349 palabras, 3 capítulos
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Capítulo 3: Confrontación

Ajustes
°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•. El vehículo avanzaba lentamente, serpenteando por las calles para evitar las miradas curiosas y a los periodistas. Jinho observaba el paisaje urbano pasar a través de los vidrios polarizados, cada edificio recordándole la vida que había tenido antes de aquel torbellino de escándalo. De pronto, sus ojos se posaron en un edificio familiar: Yoojin Construction, la empresa de su padre. Un destello de esperanza cruzó su mente, pero se desvaneció cuando el vehículo siguió su camino sin detenerse. Pronto tomó otra dirección, dirigiéndose hacia un gran restaurante elegante. Jinho sintió una oleada de aprensión cuando el coche se detuvo detrás del edificio. El empleado que lo acompañaba, un hombre de traje oscuro, abrió la puerta e invitó a Jinho a seguirlo al interior. Atravesaron un largo pasillo hasta llegar a una puerta discreta que, una vez abierta, reveló un espacio privado alejado de las miradas. El restaurante estaba decorado con elegancia, y la atmósfera silenciosa contrastaba fuertemente con el caos del exterior. El empleado cerró la puerta tras ellos, dejando a Jinho solo en la habitación. Avanzó con cautela, sus ojos recorriendo el lujoso entorno, hasta que notó una silueta familiar sentada en una mesa reservada. Su padre estaba allí, mirándolo con una expresión neutral. El contraste entre la comodidad del ambiente y la tensión palpable del encuentro lo golpeó con fuerza. Jinho vaciló un instante, luego se dirigió hacia una silla de madera oscura, alisando su traje para intentar calmar sus nervios. Se sentó con lentitud calculada, tomando una profunda inspiración para contener sus emociones turbulentas. El silencio que siguió era pesado, casi tangible. Finalmente, Jinho alzó la vista hacia su padre y, con una voz medida y fría, dijo: - «Hola. Ha pasado un tiempo desde nuestra última conversación, padre.» El padre de Jinho lo observó, sus rasgos marcados por una compleja mezcla de emociones que Jinho no lograba descifrar del todo. El momento estaba cargado de un peso considerable, y cada palabra parecía suspendida en el aire, lista para definir el curso de su encuentro. •°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•°•.
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