La Banquisa
12 de junio de 2026, 10:21
Mientras Fina Valero esperaba a ser recibida por Doña Marta,esta retiró de su mesa los delicados diseños en tinta china y acuarela para los frascos de perfume,de formas geométricas unos,caprichosas otros,se quedó mirando el que tenía forma de cisne blanco.
De repente en un arrebato,los juntó y metió en un cajón de su escritorio de acero,abrió su maxibolso y extendió nerviosamente un mapa,la isla de Nueva Siberia,y las latitudes más al norte de esta.
El límite de la banquisa.
La zona de los hielos flotantes con bloques que se unían y se rompían,algunos bajaban hacia el sur llegando a la costa norte de Nueva Siberia donde golpeaban contra las rocas,hasta que se fundían poco a poco en verano.
La Diosa Fortuna,no la estaba acompañando,los viajes del rompehielos ruso contratado estaban resultando infructuosos,pero ella no pararía jamás.
De repente sonó el interfono
-Doña Marta,la señorita Valero espera en recepción.
-Hazla pasar Elena,por favor.
Fina,sentada en un sofá ultramoderno contemplaba los aburridos e impersonales cuadros abstractos de la sala de espera,adónde había sido conducida.
Estaba muy nerviosa,pero la ocasión que le había ofrecido Patricia Lambert era imposible de rechazar,había estudiado duro en París,pero el trabajo en España escaseaba,y se negaba a trabajar de dependienta en unos grandes almacenes,por debajo de su categoría profesional.
Con su paga del paro,que se le iba a acabar pronto compartía un minipiso,con tres estudiantes de oposiciones administrativas que repetían las mismas lecciones una y otra vez.
Marta De la Reina,plegó el mapa,y lo guardo en su maxibolso.
Encendió su cabeza y desconecto su corazón.
La empresa que heredó de su padre había dejado de importarle hacía muchísimo tiempo,pero tenía que mantener la máscara,cómo cuando estaba casada...
No,no quería,se negaba a recordar.
En ese momento sonaron unos golpecitos en la puerta.
-Doña Marta,la Señorita Valero.
Marta De la Reina fijo la vista en un punto situado en el infinito,más allá de la pared que tenía enfrente,mucho más allá.
Elena abrió la puerta poco a poco,y Fina comenzó a entrar,y dentro de ella como un caballo de Troya,un regalo envenenado del pasado,Patricia