Amanecer oscuro
1 de enero de 2026, 10:06
El sol; lo único que podría opacar a la belleza que se encuentra tendida a mi lado en este momento... ojalá esa belleza pudiera quemar mi piel, así como lo hace el sol cada mañana. El despertar me dispuse a acariciar el hermoso cabello de salome, se veía tan alegre... Como si un ángel se hubiera quedado a dormir en mi cuarto. Recuerdo perfectamente todo de la noche anterior, sus latidos, sus besos... sus gemidos, todo me decía que lo había hecho bien, sin embargo, no conectamos; recorre cada parte de su cuerpo, pero ni por un segundo pude alcanzar la belleza de su alma; recorrí el cuarto con la mirada un momento el cuarto mientras me puse a pensar en todo lo que había pasado, divisé los dos cuadernos que me había entregado Maria, no sabía qué hacer con ellos exactamente. Me dispuse a levantarme gentilmente buscando no despertar a Salome y baje a la sala pensando que hacer con ellos.
Baje lentamente las escaleras y deje ambos cuadernos en la mesita de la sala, no sin antes percatarme que todo estaba muy limpio; me dirige a la cocina e inicie a preparar el desayuno de ambas, mi cuerpo no parecía haberse agotado, sin embargo, tampoco parecía estar en su plenitud, sin duda mi juventud se estaba agotando.
"Y si hago un diario? así podría pensar en maneras más efectivas de comprenderme y asegurar la felicidad de Salome, además así podría desahogar mis frustraciones." Pensé en un primer momento mientras calentaba la estufa y buscaba que comer; "pero y el otro?" quizás lo utilice para preparar frases y así dedicárselas a ella" prontamente como se me ocurrió eso y dejaba que se cocinan los huevos que encontré en la despensa, volví a la sala e inicie a escribir en uno de ellos.
En el primero escribí una frase que encajaba en mi mañana <El frio de la nieve y el calor del sol son igual de insignificantes ante el vacío de mi corazón> me frustre un poco ya que la idea era hacer frases dedicatorias y esta solo parecía una disculpa poética; pero pensé que también serviría hacer frases para mí misma, así quizás aliviaría mi ser y podría intentar emanar un ápice de emoción. Sin embargo, en el siguiente, cuando inicie a redactarlo, casi inconscientemente inicie desde el momento en que mi matrimonio me empezó a parecer insípido; registre mes a mes con gran lujo de detalle, cada día y cada noche, incluso pude rescatar de mi memoria los sucesos que ocurrieron el día que volví a encontrarme con Salome; mis palabras, reacciones y pensamientos, me sorprendí cuando me di cuenta que recordaba todo al detalle, la cara y respuestas de Javier, sus ojos, boca y cejas... sentí por un segundo que estaba ahí... viéndonos; tanto que quede absorta totalmente de todo lo demás; como si fuera lo único en el mundo que me importa y fue por eso que no me percate que había algo quemándose en la cocina; no fue hasta que Salome poso su mano en mi hombre que me detuve y volví a la realidad.
-Buen día bella erudita, ¿Qué acaso has olvidado el tener cuidado cuando cocinas? pudiste haber quemado toda la casa; o es que acaso aun estas cansada por lo de anoche- Me saludo con un beso y un abrazo de buenos días; aun con su pelo despeinado era alguien muy hermosa. Ella es el verdadero ángel
-Buenos días, cariño; perdona, es que me centre mucho en escribir este diario para Maria que olvide por completo todo lo demás. Espero no haberte despertado esta mañana
-Para nada, el sol me despertó y al no verte, baje a ver qué hacías; ¿Qué ocurre? ¿tan interesada estas en escribir? ¿es ese diario tan importante?
-No, solo intento ser lo más detallista posible, así evito no tener en cuenta algo importante; además creo que es bueno para despejar la mente; además estoy escribiendo otro con frases que me surgieron en la cabeza, ya sabes me gusta divagar un poco
-Ya veo... Bueno, Mientras no escribas nada sobre mí, todo estará bien.
-Solo tengo cosas hermosas que decir de una persona tan bella
-Aww, eres un encanto, me estas sonrojando; oye, dado que quemaste el desayuno y yo estoy muy cansada para hacer uno nuevo; que te parece si salimos y comemos algo juntas- ¿Cómo es posible que una persona tan bella y maravillosa se vuelva más bella y maravillosa solo con sonrojarse un poco?
-Eso sería maravilloso, déjame arreglarme, no me tardo.
-Seguro... Oye también, si quieres... um, bueno no se...Podríamos...Tú sabes... En la ducha
-Oh cariño estoy cansada, quizás en otro momento; qué tal si lo dejamos por hoy y pasamos la mañana juntas, recuerda que mañana debes trabajar; te lo prometo
-Si es cierto tenemos que trabajar; será para otro momento entonces...- Lamento romper tu burbuja, pero no creo poder repetir mi actuación de anoche; es mejor si mantengo esos momentos separados
Subí las escaleras con ambos diarios intentando esconderlos en mi bolso para que ella no los leyera mientras me bañaba, Dios evite que ella lea alguno de ellos.
Luego de arreglarme salimos juntas a desayunar; paseamos un poco por el parque y ella me dejo en la casa de mi padre ya que me dijo que había quedado en verse con mauro para arreglar algunos detalles de su matrimonio.
Quede sola en mi habitación; me dispuse a llamar a Maria, pero no contesto, así que solo le deje un mensaje.
Saque ambos diarios de mi bolso; seguí anotando cada cosa que me había ocurrido en estos últimos días; copie y copie, incluso recordé lo bien que se veía Salome; describí a la Salome que visite en la cafetería con tanto detalle, que si alguien lo leyera pensaría que he estado loca por ella durante toda mi vida; para cuando termine y comencé a releer, pensé "No hay nada de malo en esto realmente; quizás solo sea cosa de no congeniar" "Quizás necesite tiempo, un mes o dos" "No necesito ayuda...no, más bien nadie puede ayudarme" había descrito perfectamente cada parte de los acontecimientos; precisos; detallados; pulcros; Pero también, sin algo de... chispa.
Quede en blanco después de eso... no había nada, por primera vez en la jungla catastrófica de mi mente no había ni un solo pensamiento que me ayudase a olvidarme de esto... por primera vez escuche con atención el silencio y me percate del frio de mis manos, lo seco de mis labios y lo lento de mi corazón; era más una zombi que un humano, no había nada... ¿Dios santo, porque, dime porque soy así? ¿Dónde inicia el problema y termino yo?... El silencio lleno toda la casa; mi padre no estaba y se había llevado al señor Cannoli, así que estaba yo con el cadáver desarreglado de mi cuerpo. Que maldita desgracia "Mierda" es lo único que pude responderme en mi propia agonía; por primera vez el silencio invadía mis pensamientos...Quisiera... desaparecer y ser parte de el.