ID de la obra: 969

Te estaré esperando

Het
PG-13
Finalizada
2
autor
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
75 páginas, 26.644 palabras, 12 capítulos
Descripción:
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Capítulo 1

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El patio de la escuela se siente distinto esta tarde,parece haberse expandido,volviéndose un lugar más grande y extrañamente vacío.El sol,en su lento descenso,tiñe el cemento con tonos ocres y proyecta sombras alargadas.Un viento suave recorre el recinto,arrastrando y haciendo crujir las hojas secas que se amontonan en un rincón olvidado,rompiendo el silencio sepulcral del lugar. Allí,resguardados en esa quietud y alejados del bullicio que aún vibra en el resto de la escuela,se encuentran dos niños de diez años.Permanecen sentados apoyados contra la pared,figuras pequeñas compartiendo un refugio de calma -¿Tienes que irte? La pregunta del niño queda suspendida en el aire Ella suspira,con la mirada perdida en el horizonte anaranjado -Sí.A mi hermano lo transfirieron de trabajo-responde con voz suave -Es un puesto por el que se ha esforzado demasiado.Él no sabía que el destino sería en otro país -¿No hay nada que puedas hacer?-insiste él,sin girar la cabeza -Lo intenté-admite ella -Pero lo pensó mucho y es lo mejor para los dos.Él ha hecho mucho por mí desde que mis padres murieron...no puedo ser egoísta ahora y frenar su futuro El niño guarda silencio un momento,procesando la realidad de la distancia que está por abrirse entre ellos -Entiendo¿Volverás algún día? -Trataré de volver solo para verte -Si no vuelves,yo mismo iré a buscarte...estés donde estés... Pronuncia las palabras no como un deseo,sino como una promesa.Hay una chispa de fuego en su mirada,una determinación inamovible que desafía al destino mismo -Pero,mientras tanto...te estaré esperando...Lena Una pequeña sonrisa,teñida de una tristeza profunda pero cálida,asoma finalmente en los labios de la niña.Ese nombre... ese apodo que acaba de pronunciar él,resuena en el aire como una melodía secreta Es un nombre que él mismo moldeó para ella,una identidad que solo existe cuando están juntos,nadie más en el mundo la llama así, y el peso de esa exclusividad le oprime el pecho.Sabe que,a partir de mañana,extrañará ese apodo más que cualquier otra cosa de su vida en Londres -Eres muy decidido,Kanda-murmura,observándolo de reojo -Eso es lo que más me gusta de ti. Ambos se quedan sumergidos en el silencio un rato más.Están sentados sobre el pasto seco,evitando el contacto visual,con la vista fija en las puntas de sus zapatillas desgastadas Ella nota la tensión que recorre el cuerpo de su amigo.Él mantiene las manos apretadas en puños sobre sus rodillas,con los nudillos blancos por el esfuerzo y la mirada clavada en un punto lejano del horizonte,como si intentara grabar cada detalle del paisaje en su memoria para que no se desvanezca cuando ella ya no esté En la quietud de la tarde,sus respiraciones,lentas y acompasadas,se convierten en el único sonido que los conecta en este rincón olvidado del mundo.Ya no quedan palabras que decir,solo queda el peso de ese futuro que se les impone,un mañana que ninguno de los dos desea aceptar todavía,pero que enfrentarán con la fuerza de esa promesa silenciosa En medio de ese silencio,Lenalee realiza un movimiento pausado.Se lleva las manos a la nuca y se retira una sencilla goma elástica de color rojo que sostiene su peinado.Al hacerlo,su cabello negro se libera,cayendo con suavidad sobre sus hombros y enmarcando su rostro bajo la luz agonizante del atardecer Sin decir nada,ella busca la mano del niño.Sus movimientos poseen esa delicadeza innata que siempre parece calmar las tormentas de él.Con paciencia,toma sus dedos y los abre uno a uno,obligándolo a deshacer ese puño tenso que simboliza su resistencia al destino. Cuando la palma queda finalmente expuesta,ella deposita la pequeña banda elástica roja en el centro -Te doy esto.Para que te ayude a pelear contra el viento y para que no te olvides de mí cuando te enojes con el mundo. Kanda baja la vista hacia el pequeño objeto carmesí que descansa en su palma. Lleva el cabello demasiado largo para su edad,una melena oscura y rebelde que a menudo le cae sobre los ojos y le estorba la visión,un detalle que Lenalee siempre ha observado con silenciosa atención,conociendo bien su obstinación por no cortárselo Lentamente,cierra la mano con fuerza.Siente la textura elástica de la prenda contra su piel y la presiona atesorándola como si fuera el último ancla que lo mantiene unido a ella,el único hilo que evita que sea arrastrado por la corriente de la partida Luego,levanta la mirada para buscar los ojos de ella.Se pierde en esos iris violetas que poseen un don casi místico,sin importar cuán turbio sea su propio ánimo o cuánta ira cargue en el pecho,la mirada de ella siempre logra traerle calma Es entonces que abre la boca,impulsado por una urgencia repentina,decidido a soltar ese secreto que ha guardado bajo llave en lo más profundo de su corazón durante tanto tiempo.Quiere decírselo ahora,antes de que el mundo se interponga entre ellos -Lena,yo... Logra articular Kanda,aunque su voz es apenas un susurro quebrado,una vibración que parece deshacerse en el aire antes de llegar a ella Pero antes de que las palabras salgan,el estruendo de la bocina de un auto desgarra la atmósfera,rompiendo de un tajo la burbuja de intimidad que habían construido.El sonido es una intrusión violenta que los devuelve a la realidad Ambos giran la cabeza hacia la entrada de la escuela,es Komui.Su silueta tras el volante es el recordatorio de que el tiempo se ha agotado definitivamente.El motor en marcha,con su ronroneo constante,y la impaciencia que emana del hermano mayor marcan el inicio inevitable de la despedida que tanto han intentado ignorar Con una lentitud cargada de pesar,sus manos comienzan a separarse.Los dedos de Kanda se deslizan fuera de los de ella,dejando tras de sí un vacío gélido,una ausencia de calor que le recorre el brazo como un escalofrío -Bueno,debo irme-dice Lenalee Se esfuerza por esbozar una sonrisa,pero es un gesto frágil,una máscara que no alcanza a ocultar la marea de tristeza que inunda sus ojos violetas -Te voy a extrañar,Yu... Él siente que el pecho le va a estallar bajo la presión de la impotencia.La urgencia lo quema por dentro -Lena,yo...-insiste,con el corazón latiendole con fuerza Pero,una vez más,las palabras se le quedan trabadas entre los dientes,no puede hacerlo.Por más que su corazón grite en un estruendo de súplicas mudas que no se vaya,que se quede a su lado,que ella es el centro de su pequeño y caótico mundo,su propia inseguridad actúa como una mordaza.El miedo a mostrarse vulnerable le cierra la boca con la fuerza de un candado oxidado Al final,la montaña de sentimientos se desmorona y lo que emerge de sus labios es una despedida vacía -Que tengan un buen viaje Lenalee lo observa en silencio un segundo.Ella lo conoce mejor que nadie,nota la tensión en su mandíbula y la tormenta en su mirada azul.Sabe perfectamente que eso no es lo que él quería decirle,pero decide no presionarlo.No quiere que él se sienta peor de lo que ya se siente -Gracias,Kanda.Nos vemos-responde ella con dulzura Aunque intenta sonar firme,hay un rastro de decepción en su tono,una nota amarga que flota en el aire antes de que ella le dé la espalda definitivamente Él se queda de pie,inmóvil como una estatua,mientras la ve subir al auto.A través del cristal,ella agita la mano mientras el vehículo se aleja,separándolos por un tiempo que ninguno de los dos puede predecir Han pasado dias desde la despedida.La habitación de Kanda se siente más silenciosa de lo habitual,impregnada de una soledad que se le clava en los huesos.Está sentado en la orilla de su cama,con la luz tenue de la tarde entrando por la ventana En la palma de su mano descansa la pequeña banda elástica roja,el único tesoro que le queda de aquel día en el patio.El remordimiento lo golpea ahora con más fuerza que nunca,una ola de palabras no dichas que lo asfixian en la seguridad de su cuarto.Aprieta la liga contra su piel,cierra los ojos con fuerza y,finalmente,permite que la verdad escape en un susurro quebrado,aunque ella ya no esté ahí para escucharlo -Lena...yo te quiero
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