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Haul se aguantaba la risa al estar sentado en el banco de madera viendo a los dos chicos de Savanaclaw acostados en la camilla de la Enfermería Escolar, después de todo uno había sido casi convertido en arena mientras el otro sufrió de un estallido de Blot, no pasaron de la primera etapa cuando fueron eliminados. Jack regresó con agua y comida junto a Cater, los otros chicos de primer año fueron llevados por Trey a disfrutar del resto de la feria. —¿Se puede saber de qué tanto te estás riendo, pájaro? —¿Yo? De nada, bueno…— Haul se tapó la boca mirando a Leona, cuando se controló lo suficiente habló— Solo un poco de cómo estás ahí postrado. Ambos. —¡Oye! Hicimos lo que pudimos, no estábamos en condiciones. Haul se cruzó de brazos y piernas viendo a Ruggie, negó con la cabeza antes de tomar la botella de agua que le dio el chico lobo al ave. —Y así decidieron participar, son consecuencias de sus actos. Acéptenlas. —Tenían razón en que el Líder de Diasomnia es impresionante— Jack alzó su puño con convicción— ¡El próximo año mostraré que puedo ganarle a los de Diasomnia! —Si te refieres a Malleus, lo dudo mucho, su aura es demasiado pesada para ser tacleado por la espalda. Haul dejó la botella de agua a un lado mirando al chico lobo, Jack se cruzó de brazos manteniendo esa idea seguro por el resto del día, y por el resto del año escolar hasta el siguiente. El aviario rió un poco sin malicia antes de levantarse del banco de madera. —¿A dónde vas? Haul se giró mirando al león, puso sus manos en su cintura alzando las cejas al caminar de forma lenta hasta quedar a un lado de la camilla donde Leona se sentó. El aviario se sentó de igual forma solo que en la orilla del colchón. —Voy a checar si ya está de regreso el Profesor Crewel, dijo que él se ocuparía de ustedes dos para darles el alta y poder regresar al Dormitorio. —¿Ah sí? Dijiste que serías mi lugar seguro ahora ¿No? ¿O ya te arrepentiste de eso? —No pensé que recordaras lo que te dije mientras estabas en estado de Overblot. —Me lo dijiste a centímetros de mi cara ¿Cómo se supone que no iba a escucharte? Haul miró a otro lado con una sonrisa divertida, sin mucha fuerza empujó la cabeza de Leona a un lado al levantarse para ir a la entrada de la Enfermería. Cater dio un vistazo al aviario antes de sonreír cómplice hacia el león, Leona miró fingiendo no entender lo que estaba señalando. —¿Es lo que creo que es? Leona, no te conocía ese lado. —¡No es nada! No entiendo de qué hablas. Entre las risas de los chicos una más chillona se escuchó, los pasitos pequeños entrando entre saltos a la Enfermería llamaron la atención de los presentes. Haul regresó con la confusión escrita en su rostro, la cual cambió a una leve preocupación cuando el niño con orejas leoninas saltó encima del león mayor. —¡Oji-tan, te encontré! —¡Agh! Mocoso… Leona se volvió a acostar poniendo sus brazos sobre su cara para controlar su impulso de quitarse al niño, el pequeño de cabello pelirrojo alzó sus manos antes de saltar una segunda vez encima del pecho del mayor. Otra queja salió de parte del león. —¿Quién ese niño, Leona? Cater señaló con una sonrisa confundida al niño que se giró sin quitarse de encima del Líder de Savanaclaw, incluso Ruggie se sentó en la orilla de su camilla quitando la pared de tela para ver mejor. Haul se paró a un lado de Jack con sus brazos cruzados en una sonrisa divertida viendo como ese niño parecía ser la peor pesadilla para Leona de una forma tierna. —Su nombre es Cheka…— el león miró al niño que sonrió como si no estuviera aplastándole el estómago— … es mi sobrino. —Ah, es tu sobri… ¡¿Sobrino?! Los cuatro pasaron a una misma expresión, la consternación se cambió por sorpresa seguido de incredulidad. Cheka alzó su manita saludando a los otros chicos sin quitarse de encima de su tío, Leona se destapó la cara mirando con queja a su sobrino, el niño se veía demasiado ocupado sonriéndole a los otros como para ver la cara quejumbrosa del mayor. —¡¿Desde cuando tienes un sobrino?! — Ruggie casi se cayó de la camilla al inclinarse en la orilla de la misma. —Desde hace… Oye, bola de pelos ¿Cuántos años tienes? Leona agachó sus orejas con hastío dándole un leve golpecito en la pierna al niño, Cheka lo miró antes de contar con sus deditos, cuando supo la respuesta a su suma gritó de forma adorable. Adorable para los demás, chillona para los oídos de Leona. —¡Tengo cinco años! Y me escapé para venir a buscar a mi oji-tan, escuché que estaría en la Enfermería de la escuela ¡Y aquí estaba de verdad! —¿Oji-tan? — Ruggie apoyó su mejilla en su mano con esa risa comenzando a brotar de su pecho. Leona le apuntó con su dedo frunciendo el ceño con los ojos entrecerrados en amenaza, la hiena de todas formas soltó la risa cuando el niño se le colgó del cuello al león con sus grandes ojos curiosos. —No te atrevas. —Oji-tan— caturreó Ruggie riéndose más fuerte, deteniéndose segundos después por el dolor en su abdomen. Haul resopló burlón callándose la risa en conjunto que sentía atorada en su garganta, al ver que Cheka insistía en quedarse abrazado a Leona ignorando en su pensamiento de niño inocente que el león mayor ocupaba descansar, el aviario se acercó a los dos leones con una sonrisa dulce viendo al niño. Cheka alzó sus orejitas con una sonrisa al chocar sus ojos brillantes con los cálidos celestes. —¿Tu eres amigo de mi oji-tan? —Algo así, me llamo Haul, y por lo que dijo tu… tío, tu nombre es Cheka ¿Sí? —¡Mhm! Y tengo cinco años, no olvides eso, es muy importante. —No, no. Te prometo que no lo olvido— Haul le dio una mirada de soslayo a Leona, el león tenía una ceja alzada en confusión— Oye, Cheka, tu tío está un poco cansado por jugar tanto en el Torneo que hubo ¿Si lo viste? —¡Si, fue muy emocionante! Todas esas personas seguían el disco volando muy rápido, hacían fush fush en sus escobas— Cheka soltó del cuello a Leona para hacer los movimientos con sus manos. —Así es, y tu tío se cansó mucho para ganar, dio lo mejor cuando fue su turno dando el cien de su fuerza— el aviario también alzó sus puños con sutileza— Aunque no ganó mucho, se cansó demasiado ¿Tu sabes cómo se recupera alguien del cansancio, Cheka? —Durmiendo mucho, comiendo muchas cosas sanas y cuidándose de estar sano siempre ¡Eso dice mi mamá! —Cierto. Entonces ¿Qué tal si vamos a jugar afuera en lo que tu tío descansa un poco? Y antes de que te vayas, vienes a despedirte de él. —¡¿Podemos buscar mariposas?! —¡Claro que sí! Vamos. Cheka saltó de la camilla extendiendo su mano de forma automática hacia el aviario, Haul se la tomó sin mucho problema dando leves risas mientras el niño le platicaba su vida entera al aviario. El chico asentía varias veces en lo que caminaban juntos hasta salir de la Enfermería, dejando a tres chicos asombrados de ver ese talento nato de Haul capaz de convencer a un niño de cinco años de dejar descansar a un adulto sin crear un berrinche de por medio. Leona solo resoplo aliviado con una leve sonrisa ladina, se giró en su camilla para dormir otro rato, o eso quería hacer. —… Oji-tan. —Los odio a todos. Cater estalló en risas viendo a Ruggie que también se acostó en su camilla a dormir, Jack se rascó la nuca con una negación sin quitar esa sonrisa por el ambiente aligerado. Después de lo caótico que fue tratar con el Overblot, eso se sentía igual a un respiro.✴︎—♛—✴︎
A los días después de lo sucedido por el Torneo de Magift, las cosas en Savanaclaw habían regresado a la normalidad, o eso parecía. Leona se comportaba de forma diferente en un sentido preocupante para la hiena, casi al día siguiente del Torneo el león se la pasaba buscando al ave hasta por debajo de las piedras. Cuando lo encontraba se le quedaba pegado viendo lo que hacía, incluso si Haul solo se ponía a colorear el libro de mándalas o lavaba la ropa, Leona estaba ahí viéndolo, fingiendo hacer algo. Ese día Haul salió temprano en compañía de Jack para ir por un jugo, una salida casual que se volvió costumbre para esos dos con el paso de las semanas, Ruggie incluso les pidió uno de naranja sin preocuparse mucho por el dinero. Cuando volvieron esos dos fue donde la primera guerra inició. —¿A dónde fuiste? Haul detuvo sus pasos quedando hombro con hombro con Jack, los dos sorbiendo de sus popotes sin darle tanta importancia a la salida. A diferencia de Leona que estaba de brazos cruzados mirando de arriba abajo al aviario, casi midiendo con sus ojos si le iba a decir una mentira o la verdad. Haul se encogió de hombros mirando al chico lobo. —A comprar jugo, como cada inicio de fin de semana, con Jack. No es nuevo. —¿Por qué no avisaste de tu salida? —Porque vivimos en un Dormitorio libre donde no tengo responsabilidades más allá de hacer mis tareas y mantener mi habitación limpia. —¿No tienes responsabilidades dices? ¿Estás seguro de eso? —¡Ay por los Siete, Leona! — Ruggie caminó con paso pesado haciendo una mueca, tomó del brazo a Haul después de tomar su jugo mirando al león— No eres su mamá para estar pidiéndole que te pida permiso para ir a donde quiera, ya supéralo. La hiena negó con la cabeza llevándose al aviario con él, Jack dio una rápida inclinación de cabeza al Líder antes de irse con esos dos para seguro tener un rato a solas y hablar de tareas o el entrenamiento. El león agachó sus orejas dando latigazos con su cola al aire, ese chico había prometido ser SU lugar seguro, esa era una tarea muy importante dentro de su estancia en Savanaclaw. Y ocupaba que su lugar seguro se mantuviera cerca para pedirle cosas o por cualquier infortunio que pudiera pasar, de forma voluntaria Haul se había convertido en parte de sus propiedades. Aunque eso solo era en la cabeza de Leona, en realidad el aviario se consideraba más como una persona de confianza para el león. No tanto un objeto con la etiqueta en su frente de tener un dueño, seguía siendo una persona con libre albedrío. Leona difería un poco con respecto a eso.