¿Desde cuando el león no se come al ave?

Slash
NC-17
En progreso
1
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Maxi, escritos 264 páginas, 155.947 palabras, 42 capítulos
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Un contrato en las profundidades

Ajustes
Reser entró a Octavinelle junto a Jack siguiendo por detrás a Ace y Deuce que se unieron al grupo de chicos con las anemonas en las cabezas, eran al menos unas cien personas o más. Aunque la sorpresa de ver un Dormitorio bajo el agua los sacó de trance unos momentos a los dos, siguieron a los chicos de primer año encontrando en el lobby del Mostro Lounge a más chicos de los otros dos grados. No solo había sido una trampa para los de primer año, los de segundo y tercero habían sido víctimas de los contratos. —Debe de haber como cien, no, doscientas personas aquí. Jack se movió entre el tumulto de personas con Reser detrás en su campo de visión, pidió permiso para llegar al frente del escalón donde se dividían las mesas del piso del lobby y empezaban los lugares con sillones acolchonados. —¿Y este lugar? Parece una tienda— el chico lobo enfocó su vista en el cartel de letras elegantes en cursiva de arriba— ¿Mostro Lounge? Oye ¿Dónde están Ace y Deuce? —Estaban detrás de nosotros hace un momento… Las luces se apagaron de golpe alumbrando una silueta con lentes en la parte central del segundo piso, con una mano enguantada en su pecho y la otra estirada a un lado revelando una gran sonrisa de zorro astuto, habló el Líder de Octavinelle. —Oh, sí son los estudiantes desafortunados que no pudieron llegar al Top 50— la voz sedosa se volvió jocosa— Bienvenidos a Mostro Lounge. Sé que ustedes ya me conocen, pero permítanme presentarme una vez más, soy Azul Ashengrotto, Líder de Octavinelle y gerente de Mostro Lounge. Y ahora… Azul sonrió de forma victoriosa estirando sus brazos a los lados para darse una imagen más grandiosa, incluso Jack agachó las orejas por el escalofrío subiéndole por la espalda. Reser solo pasó saliva para quitarse la sensación fría de sus brazos. —¡A partir de hoy, seré su Maestro! Las quejas no tardaron en oírse del grupo de estudiantes al ver como las luces regresaban mostrando el interior del restaurante una vez más, Azul puso sus manos detrás de su espalda dando pasos al frente acercándose al grupo de más adelante. Por puro instinto Jack jaló a Reser del brazo retrocediendo un poco por pura precaución. —Perdieron la apuesta contra mí, así que serán mis sirvientes desde hoy hasta el día que se gradúen de la escuela. Los dos chicos se miraron con alarma mientras los otros decían sus quejas en voz alta alzando sus manos o dando pasos al frente para señalar de forma acusadora al Líder, era una bomba de tiempo a punto de explotar. Reser se giró hacía Jack para alejarlo un segundo de la conversación que tenía ese pulpo con los más quejosos entre los estudiantes, el chico de ojos amielados vio a los lados antes de hablar. —Jack, no podemos hacer nada si todos ellos firmaron un contrato por voluntad propia, me duele decirlo, pero son las consecuencias de sus propios actos. —Lo sé, y estoy de acuerdo, pero rebajarlos a meros sirvientes de este lugar ignorando que ya tienen suficiente carga sobre sus hombros con las clases y tareas es inhumano. La fatiga será el triple, y eso será un problema a largo plazo— Jack señaló con la mirada a la mayoría de los chicos reunidos ahí en el lobby— Hay estudiantes de todos los grados, los de tercero se librarán del contrato en menos de un año ¿Y los demás? Los de primero estarán aquí el resto de su vida escolar ¡Eso no es justo! Reser hizo una mueca en desacuerdo con el chico lobo, aunque la idea de ver sufrir a los demás no era de su agrado, menos cuando era cierto. Los de primer año serían los más perjudicados, no solo por ser chicos de dieciséis años haciendo trabajo pesado, sino por lo que significaba tener poco tiempo en sus días para ir a clases, hacer tareas, ir a los clubes extracurriculares y sumándole ahora trabajar en el Mostro Lounge. El chico lo sabía de antemano, trabajar a tan corta edad era frustrante y te drenaba mucho la energía, no era sano. —¡Devuélvanme mi Magia Única! Jack y Reser alzaron la cabeza poniendo atención a los gritos, Azul chasqueó su lengua al negar lentamente con los brazos cruzados en esa sonrisa sagaz. —Oh, por los Siete ¿Ya olvidaron las condiciones del contrato? — las cejas del pulpo se alzaron en una sonrisa más jugosa— “En lugar de que yo les dé las notas del examen, debe entregarme una cosa a la que se aferra con orgullo. Si logras entrar entre los primeros 50 puedes mantener tu magia, yo te daré las notas del examen hasta tu graduación. Sin embargo…” Azul se calló una risa que hizo temblar su labio inferior, se aclaró la garganta acomodándose los lentes para sonreír de forma victoriosa por una segunda ocasión. —“… Si no llegaste al top 50, trabajaras con absoluta sumisión como mi sirviente” ¿No fue así? Un mechón de tu cabello también era parte de la garantía ¿Correcto? Así que— Azul puso sus manos en su cintura de forma arrogante— El que les devuelva su magia o no, depende solo de mí. Los ojos de la mayoría de los chicos se abrieron de par en par mirando con nervios al pulpo, solo unos pocos gritaron que eso no era legal ni era algo justo ser tratados como objetos. Reser frunció los labios antes de ver como Jack apretaba los puños dando pasos pesados para hacer a un lado a los que estaban en su camino, el chico de Heartslabyul no pudo parar a la montaña de furia que era el chico lobo. —He estado escuchando, pero…— Jack se plantó firmemente al frente del grupo encarando a Azul— ¡Todos ustedes son intolerables! —Hm, eres… No tienes una anemona en la cabeza— Azul desvió sus ojos a un lado suprimiendo con fuerza la sonrisa al ver quien acompañaba al chico lobo, regresó su vista al chico alto— Estamos en una reunión de personal ¿Podría el personal no autorizado mantenerse fuera? Jack gruñó del coraje agachando las orejas como si le fuera a saltar encima al Líder de Octavinelle para arrancarle la cara, Reser jaló al lobo de la espalda de su abrigo por mero reflejo para evitar armar un accidente ahí. —¿Quieres que salga? Gané contra todos estos tramposos con mi propio esfuerzo, gracias a ti, todo ese esfuerzo fue en vano ¡Tengo todo el derecho de estar aquí! —Jack, contrólate por favor. Reser se puso hombro con hombro con el chico de Savanaclaw mirando a los ojos azules violáceos, por primera vez en esos casi cuatro meses los dos pares de ojos se miraban de frente. Azul mantuvo su sonrisa astuta con las manos juntas sobre su cintura. —Reser Gonzaly, primer año, grupo A. Un gusto conocerte por fin, ya llevas un tiempo dándome problemas y conocer a mi rival emprendedor es algo emocionante, lamento sea en estas circunstancias tan poco flexibles— el pulpo se acomodó los lentes alzando sus cejas al ver la mirada confiada del chico— Si me haces favor de salir, tal vez podamos hablar. Y llévate contigo a este chico de Savanaclaw, si eres tan amable. —¡No me voy a ir de aquí! — Jack se zafó del agarre de Reser dando un paso más cerca del pulpo— Esto que has hecho es deshonroso, y cada una de estas personas es igual de decepcionante. No sé qué es peor, manipular o ser el manipulado. —Sí, Jack tiene razón— Ace alzó su puño mirando a los demás estudiantes— No fue nuestra culpa, fue la de ese engañoso de ahí. —Sí, sí, él tiene razón— dijo uno de los chicos entre el grupo— Tal vez no tengamos nuestra magia, pero ganamos en número, podemos robarle los contratos y destruirlos. Reser miró a su alrededor como los chicos se volvían poco a poco en una turba enojada, Jack se movió a un lado cuando dos chicos de tercer año quisieron robarle el lugar para ser los primeros en someter a Azul. El pulpo solo suspiró negando con la cabeza como si estuviera decepcionado de sus “sirvientes” por armar tanto escándalo. —Santo cielo, no quería recurrir a estos métodos, pero me han forzado a hacerlo— Azul se dio la vuelta caminando a paso tan impávido por la furia de ese grupo— Jade, Floyd, jueguen con ellos un poco. De los pasillos laterales como dos sombras aterradoras se mostraron a dos chicos tan altos como Jack, uno de ellos con el uniforme del Dormitorio impecable bien arreglado sonriendo con una amabilidad falsa tan perturbadora, el otro venía desarreglado dando una sonrisa más escalofriante con sus manos detrás de su cabeza. Jack sintió ese temblor en su espina dorsal cuando algo en su instinto decía que no podría ganar esa pelea, siguiendo sus reflejos jaló a Reser a un lado para no ser parte de los afectados. —Como guste— Jade puso una falsa mirada inocente. —¿Puedo estrangularlos a todos? — Floyd arrastró las palabras con una alegría irreal— ¡Ajá, yay! Jack jaló al chico de cabello castaño a un lado casi aventándolo detrás de la barra de bebidas, de un salto el chico lobo cayó a su lado justo cuando los primeros golpes fueron lanzados a los chicos de enfrente. Los Leech eran de diferente personalidad siendo uno más calmado que el otro, o al menos disimulaba mejor su desquicio a la hora de usar la fuerza para someter a los estudiantes. Reser se asomó buscando con la mirada a sus dos amigos como si no hubiera pedazos de silla volando por los aires, Jack alzó sus orejas empujándole hacia abajo la cabeza cuando un pedazo de respaldo de silla fue a dar en la orilla de la barra disparando astillas cerca de ellos. Así de rápido en que las cosas subieron de nivel se calmaron con ayuda de los gemelos, Reser y Jack se asomaron viendo a algunos estudiantes tirados en el suelo quejándose y otros apoyados en las esquinas con leves golpes en sus abdómenes, Ace y Deuce se arrastraron como pudieron con sus brazos adoloridos y sus pies molidos por correr para no ser alcanzados por los “abrazos” de Floyd. El chico de ojos amielados rodeó la barra yendo de inmediato a checar a los dos, podía ser un chico de primero igual a ellos, pero esa mirada era la de un hermano mayor preocupado por sus menores. —¿Alguna dolencia que sea grave? —No… bueno, creó que me doble el tobillo… pero todo bien. Ace alzó su pulgar con una mueca medio sonriente, Deuce solo sonrió como pudo antes de tomarse el costado doblándose sobre sí mismo. Jack los miró a los tres antes de ponerse rápidamente entre el trío y las muecas sonrientes macabras de los Leech. —¡A esos no! Tráiganme a Gonzaly, quiero hablar con él en mi estudio. Azul se levantó del sillón de piel acomodándose su sombrero, los gemelos asintieron dándole esa mirada cómplice antes de girarse a ver al susodicho. Jack se puso en alerta bajando las orejas, su cola se movió de forma tan queda que Deuce vio cómo se erizó desde la punta hasta la mitad. Reser actuó rápido poniendo una mano en el hombro del chico lobo, los pares de ojos miraron a los de menor estatura. —Ah-ah, ya fue suficiente violencia por hoy. Jack frunció el ceño debatiéndose entre seguir su instinto de protección o hacerle caso al chico, esa mirada de confianza en Reser lo relajó solo lo necesario sin dejar de estar en alerta. —Por aquí, joven Gonzaly. Jade señaló el camino esperando a que el chico de Heartslabyul pasara primero, siendo un poco indulgente, dio permiso a Jack, Ace y Deuce se seguir a Reser. Los gemelos se mantuvieron detrás caminando en acecho por si de repente se daban la vuelta y querían huir. Para suerte del grupo, Reser no se dio la vuelta ni cuando abrió la puerta del estudio de Azul. Estaban en la boca del lobo, o en este caso, en la cueva del comerciante de las profundidades más astuto. Debían ser cuidadosos con lo que fueran a decir o hacer, pero Jack mantenía en mente las palabras de Haul “Que Reser no firme nada” esa era su misión principal ahí.  

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  —¡Ese pulpo engreído! ¡HUM! Como si fuéramos a dejar que nuestro Reser hiciera algo así de imprudente. Ace se cruzó de brazos al estar en la Cafetería al día siguiente contándole a los demás sobre como las cosas se descontrolaron por un segundo en Octavinelle antes de ser llamados por Azul a su estudio, Deuce apenas podía mover su mano sin temblar al comer su avena, Jack no estaba para dar su versión de la historia. Reser negó poniendo sus manos en su cara mientras Haul y Ruggie escuchaban a los dos de primero, o bueno, mayormente a Ace que estaba más allá de indignado. —¿Estás diciendo que supones que todo este tiempo Azul tenía en la mira a Reser? Por el té. —¡Es la respuesta más obvia! Cuando entramos a ese estudio con la bóveda en la pared, Azul empezó a decir estupideces sobre “comprar el negocio de té” y que si Reser le daba las recetas de sus tés nos quitaría las anemonas solo a mí y a Deuce— Ace miró a Ruggie con su boca echa puchero. —Se dice “a Deuce y a mí” el imbécil va al final. —Entonces lo dije bien… ¡Oye! Ruggie se carcajeó al ver como apenas entendía Ace su corrección, aunque a ojos de la hiena los dos estaban igual de imbéciles por firmar un contrato con Azul en primer lugar, cada uno de los chicos sentados en esa mesa sabían que hacer eso solo traía problemas a la larga o al momento. Dependiendo del contrato firmado. —De igual forma, firmar eso no habría arreglado nada— Haul se cruzó de brazos sobre la mesa mirando a los de primer año— Fuera como fuera, Azul es quien pondría los términos del contrato y si no estaba saciado con quitarle las recetas a Reser, lo habría puesto como otro de sus “sirvientes” de por vida para crear tés hasta el cansancio. Eso causaría que Reser llegara a odiar lo que más ama. —Aun así, ellos no me dejaron firmar— Reser señaló a Deuce y Ace con su barbilla— Me dijeron que no era para tanto ser “sirvientes” un tiempo si yo mantenía mi autonomía en crear tés, no podía dar algo tan grande por tan poco. —No es necesario repetir eso último— Deuce dejó algo avergonzado la cuchara en el plato al acabarse la avena— Lo dijimos en el momento, fue algo de una vez, Reser. —De igual forma eso fue muy noble de parte de ustedes dos— Haul sonrió dándoles el mérito de entender el esfuerzo de Reser por sobre ellos. —¡Seh! Noble para dos alimañas que quisieron sacar diez haciendo trampa en los exámenes. —Ruggie senior, usted no es quien para decir eso ¿O ya olvidó lo que sucedió en el Torneo de Magift? —¡¿Me vas a echar en cara eso tú también?! Ruggie señaló usando la cuchara de plástico con la boca medio llena de sopa a Ace, los dos se miraron entrecerrando los ojos antes de desviar la vista de forma indignada. Haul resopló resignado de hacer que esos dos fueran a disculparse en algún momento del día, miró a Reser alzando las cejas en pregunta, el de ojos celestes esperó oír al de ojos amielados. —No hay nada por hacer, si Ace y Deuce quieren seguir trabajando para Azul a cambio de que yo continúe con el té, no los puedo obligar. —Bueno, en eso estoy de acuerdo— Haul se talló la sien mirando a un lado—Ahora solo debes de tener cuidado, sí Azul está detrás de ti por tus tés seguro manda a esos chicos, los Leech, a “convencerte” de firmar el contrato. —No creo que puedan entrar a Heartslabyul sin que Riddle se dé cuenta de sus presencias, o los demás chicos de ahí, hay al menos unas veinte habitaciones entre la entrada principal del Dormitorio hasta mi estudio de té. —Deberían de poner cámaras por si las dudas. Ruggie mordió el filete medio seco con una mueca por la dureza de la carne, Haul frunció las cejas recordando que él tenía una cámara, pero no era lo mismo. Al menos recordó que tenía ese aparato, que hablando de eso no la había usado en esos días, estaba en esa caja de satín negro solo sin el moño verde. —Buscaremos una forma de romper el contrato de Ace y Deuce, no, el de todos los que firmaron contrato con Azul— Reser respiró profundo sintiendo como el estrés subía por sus hombros— Debe haber una forma, no pueden estar por siempre en la bóveda, en algún momento Azul debe de sacarlos para acomodarlos o mantenerlos en orden por su TOC. —¡Hagamos eso! Cuando Deuce y yo vayamos a trabajar al Mostro Lounge nos fijaremos en los movimientos de Azul y si sale algún momento de su estudio… ¡Así nos metemos y abrimos la bóveda! — Ace golpeó su puño en su mano abierta con una sonrisa confiada por ese plan. —Y despedazamos los contratos, los quemamos o algo, así todos seremos libres. Deuce alzó su puño con las mejillas infladas por la comida, Ace siguió el juego alzando ambos puños con gestos firmes de confianza absoluta en su plan. Reser frunció las cejas no muy seguro, con esos dos gemelos en el Dormitorio de Octavinelle sería imposible armar un motín así. Haul y Ruggie solo se dieron miradas extrañadas torciendo sus labios cual siameses por ver esas poses tan ridículas, era como si estuvieran hablando de conquistar la escuela para ponerse buenas calificaciones el resto de sus vidas escolares. Los dos amigos hicieron una mueca de vergüenza al ver a Deuce y Ace dando aplausos emocionados en complicidad, decir que eso daba pena ajena era corto. —¡AGH! Esta cosa nos esta jalado otra vez. Deuce se tomó de la cabeza levantándose de su asiento sin acabar su almuerzo entre clases, aunque eran más clases libres porque los Profesores registraban las calificaciones finales preparando las boletas antes de vacaciones de invierno. Ace se despidió cerrando un ojo a causa del dolor en su cráneo siendo jalado, los dos chicos desaparecieron por la entrada de la Cafetería. Reser se levantó apoyando ambas manos en la mesa pidiendo paciencia a quien estuviera escuchando allá arriba, miró a los dos rodando sus ojos por las ocurrencias de ese par de chicos. —Confiemos en eso, solo por hoy, ya mañana le diré la situación a Riddle para saber qué hacer de verdad. —Y no solo a él ¿No crees? Habrá otra persona que estoy seguro querrá estar al tanto de esto y la posible amenaza de Azul. —No quiero ponerle más problemas a Vil, ya tiene suficiente con liderar su Dormitorio, esto no es tan grave— Reser sacudió su mano hacia Ruggie y Haul— No le vayan a decir nada tampoco, lo sabré si lo hacen. —¿Nuestro castigo será que no nos vendas té? Ruggie juntó sus manos en su pecho agachando sus orejas en una falsa mirada de pánico por esa idea, Haul empujó la cabeza de la hiena, sacándole risas al otro que devolvió el empuje en su hombro. Reser solo volvió a rodar los ojos agarrando la cuchara que dejo el chico con la pica negra en su ojo, se la lanzó a la hiena después de limpiarla con la servilleta para no mancharle de comida el cabello o el uniforme. —No seas tarado, solo dejaré de darles descuento cuando me pidan un té personalizado para Savanaclaw. —¡No, eh, oye eso no! Está bien ¡Bien! No le diremos nada a tu “chico hermoso con olor a Aventus” por el bien de nuestros beneficios por clientes frecuentes. —¿Cómo sabes a que huele Vil? ¿Lo viste echarse perfume? Haul se cruzó de brazos en ese tono burlesco abriendo los ojos por completo, Ruggie se encogió de hombros sonriendo de esa forma conocedora de cosas caras que podrías vender para conseguir sostenerte el resto del mes sin nada por qué temer. —Tengo algo llamado “Reconocimiento de fortuna prometedora” en mi nariz, solo lo uso cuando algo es realmente valioso. —Eso da miedo. No lo hagas. Reser se ríe al sentir nervios por como esa hiena era tan acertada en cosas fuera de vista, sobre todo en algo como el aroma tenue de alguien y el nombre de su perfume. Ruggie guiñó un ojo por si el algún momento el chico ocupaba darle un regalo caro a ese tipo tan excéntrico con sus dietas y cosas. —Ya me voy, ustedes son mala influencia. Haul se inclinó hacia atrás entre risotadas con pequeños graznidos agudos al escuchar el comentario de Reser, Ruggie se atacó de risa por oír esa extraña risa del aviario más que por el comentario del chico de primer año. Esos dos se quedaron en silencio cuando la Cafetería no tenía tantos estudiantes en las bancas y mesas o en las filas frente a los mostradores cerca de la cocina, Ruggie miró la comida en el plato del aviario buscando si había algo que quitarle de forma amistosa. Verduras, salsa, un pedazo de pescado, ensalada de manzana, no había nada de su gusto si no tenía hambre. —Oye ¿Qué tal te va con Leona? ¿Te hizo algo ese idiota y ocupas que le dé su regaño? —No, estamos bien, de hecho— Haul mordió el pedazo de pescado antes de taparse la boca al pasar el bocado— Me ayudó con algo que me estaba dando vueltas en la cabeza hace rato, fue… dulce, a su manera claro. —¿Y cuándo se piden ser novios? ¿O es demasiado temprano para eso? —Si me lo pidiera le diría que no, apenas nos estamos acercando sin querer matarnos o gritarnos, si las cosas van bien, así como ahora capaz y a medio ciclo escolar sea momento. —No me sirve, después de vacaciones de invierno te lo compro. —¡Que no, Ruggie! Me sentiría raro si sucede tan de golpe, y hablando de las vacaciones— Haul dejó de comer su ensalada de manzana para ver al frente— ¿Puedo quedarme aquí en la escuela? No quiero ir a casa en invierno, al menos no tan pronto después de salir de ahí. —Hmm, si puedes, pero estarías aquí tu solo— Ruggie cruzó sus brazos por sobre la mesa— La mayoría se van a sus casas, así que serías solo tú en Savanaclaw… —Y eso no te gusta ¿No es así? —No, la idea de dejarte solo en un Dormitorio tan grande me da nervios de que algo suceda y te tengas solo a ti para arreglarlo— Ruggie miró al techo pensando en algo, un plan B para llevarse a Haul con él o no dejarlo ahí solo. Como un foco prendiéndose en medio de la medianoche, el plan salió casi de forma natural, eso era, podía funcionar si lo decía de forma correcta frente a esa persona. Su sonrisa se ensanchó casi al instante.   Ruggie sonrió de esa forma a Haul, el aviario ya sentía algo venir.
Notas:
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