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Dos días habían pasado desde la amenaza de Leona de llevarse a Haul a Sunset Savanna y de aquel encuentro algo misterioso de mala forma entre Azul y Reser. A lo que el chico decía al aviario sobre los avances de Ace y Deuce sobre los contratos, parecían estar hechizados para no ser agarrados por los demás. Aunque era raro ver que Azul los podía agarrar sin ningún problema, lo notaron en un pequeño accidente cuando Deuce se infiltró al estudio siendo casi interceptado por Floyd, el Leech lanzó con fuerza una de las sillas dañando la bóveda, solo un pequeño rasguño inofensivo para el mecanismo. Azul pareció casi morir de un infarto regañando al Leech, o eso se oía porque Deuce corrió como alma llevada por el demonio fuera del Dormitorio al estar en su final de la jornada de trabajo. Si fueran indestructibles tal cual profesaba el pulpo, no se habría asustado de ver la bóveda con un rasguño pequeño. Ni tendría la necesidad de guardarlos en una bóveda. Solo necesitaban acercarse a uno para saber si era real o falso, ahí entraba Reser o esa era la idea. Haul no estaba tan seguro de meter a la boca del lobo una segunda vez al pobre chico de Heartslabyul, si Azul o esos gemelos aterradores lo atrapaban en medio del plan le harían algo horrible para hacerlo firmar a la fuerza. Sin opciones ni por voluntad. El aviario no podía dejar que eso pasara con su amigo. —No puede ser Reser. —¡¿Por qué no?! Es una gran idea, así si los contratos no son tan poderosos e indestructibles a como dice Azul, los puede romper ahí en el momento. —Ace, si atrapan a Reser ahí en Octavinelle ¿Quién nos asegura que vaya a salir con todos sus dedos? —Estoy de acuerdo con Haul, no puedo entregarme en plato de oro a alguien que justamente hizo todo este alboroto por mis cosas— Reser se rascó la mejilla alzando las cejas, pensando un poco— Ocupamos a otra persona, y aparte de eso una distracción para alejar a los gemelos Leech del pulpo lo más lejos posible, con ellos fuera del juego podremos entrar a la bóveda. —¿Quién es su sano juicio querría ser la carnada de dos locos como esos? Ace alzó sus manos con una ceja por igual viendo a los dos, Reser y Haul se miraron pensando en una salida o siquiera en alguien así de loco como esos dos para mantener ocupados a los Leech. Había una persona, y otra que podría destruir más rápido los contratos si alguien más de Azul era capaz de sostenerlos. —Tengo una idea de quien podría ser… pero no va a acceder así de fácil. —¿De quién estamos hablando? — Deuce alzó las cejas viendo al aviario que hizo una mueca— No me digas que es… —Sí, pero debo darle algo a cambio para que acceda, y tengo eso que quiere, pero yo no quiero ¡Agh! — Haul se tomó la cabeza despeinando su cabello antes de respirar profundo— Primero vayamos a preguntar, y si está de acuerdo le decimos nuestro plan. —Siento que nos va a sacar a patadas de su Dormitorio apenas nos vea. Reser ladeó la cabeza levantándose de la banca en un suspiro profundo, preparándose mentalmente para el pequeño “dialogo” entre ellos y esas personas, aunque si Haul iba con ellos tal vez funcionaría.✴︎—♛—✴︎
Tocaron dos veces a la puerta esperando el permiso del dueño, al no recibir un sonido en respuesta, entraron con el guía del grupo poniendo sus manos sobre su cabeza. La hiena rodeó la cama dándole una patada en la pierna al león dormido en su gigante colchón de cinco estrellas, los chicos de primero desviaron su atención del dueño a la cómoda llena de joyas y el dinero ahí desperdigado sin cuidado, ajeno al miedo de ser robado. La hiena agarró una almohada viendo rebotar el brazo del Líder del Dormitorio antes de golpearlo en la espalda, el aviario solo se rió tapándose la boca. En pasos ligeros se acercó a la cama sentándose en la orilla con su mano extendida a un lado para detener a la hiena, quien insistió en seguir golpeando al perezoso felino acostado, el aviario se inclinó un poco dándole una leve sacudida en el hombro al otro. —Leona, ocupamos tu ayuda, bueno de ti en general. —…No tengo por qué ayudarlos, no me interesa. —Y para eso estoy yo ¿Recuerdas tu “oferta” de hace unos días? Bueno, si te levantas para escucharlos y les ayudas con su plan te acompañaré a Sunset Savanna. Leona abrió los ojos de golpe alzando sus orejas en dirección al aviario, se apoyó en su codo al segundo de procesar las palabras dichas por Haul que sonaban demasiado sinceras para ser reales, se giró dándole esa mirada cuestionando si era real o no. El aviario alzó ambas cejas con una sonrisa juguetona quitando el lado burlesco contagioso de la hiena, era una sonrisa cálida. Real. —Bien, solo porque lo has pedido tu— Leona se giró sentándose en la cama empujando a Haul hasta acostarlo detrás, los dos se rieron antes de que el león viera a los chicos de primero— Tienen cinco minutos. De forma algo desordenada, los cuatro chicos explicaron el plan a Leona sobre que Ace y Deuce serían los cebos para mantener distraídos a los gemelos Leech alrededor del campus, mientras ellos estaban fuera, Leona y Ruggie irían a Octavinelle para probar la teoría de si los contratos eran indestructibles como decía Azul. Si no lo eran, Leona usaría su Magia Única volviéndolos arena al toque. Reser se quedaría en Heartslabyul para cuidar su estudio de té en caso de que los gemelos Leech quisieran ir al Dormitorio a buscar las recetas ellos mismo, si algo se complicaba Haul intervendría al hacerlo ir al Dormitorio con una sola llamada. Aunque en ese caso, Reser llamaría a Jack y el chico lobo le pasaría su celular al aviario. Leona mantuvo su cara compungida de desgana mirando a los chicos de primer año en todo su discurso, daba vistazos a Haul sobre si confiaba en esos chicos para ejecutar el plan para hacer quedar en ridículo al pulpo. Haul miraba a Ruggie en consecuencia, la hiena se encogió de hombros sin saber qué decir mientras el aviario respondía a Leona con pulgar arriba. El león rodó los ojos viendo a los de primero una sexta vez en esos cinco minutos. —¿Y que gano yo con eso? Leona inhaló profundo apoyando sus codos en sus rodillas al estar sentado en la orilla de la cama con el aviario detrás suyo acostado por la insistencia del león, no por palabras, pero si sintiendo como con su mano lo empujaba del hombro para mantenerlo ahí. —Te lo dije, sí los ayudas voy contigo a Sunset Savanna. Haul alzó su mano como pidiendo la palabra sintiendo los ojos esmeraldas posados sobre los suyos, el aviario enseñó la lengua en burla al león, Leona al verlo hacer esa mueca tan propia de ese chico solo resopló. —Odio no tener la ventaja contigo— Leona agachó sus orejas antes de darle un coletazo en la cara al ave sin querer, el graznido causó una sonrisa al león— Bueno, eso compensó las cosas. Leona se giró ignorando la mueca burlona de Ruggie al ver como esos dos ya se llevaban como dos niños pequeños haciéndose travesuras inocentes, el león sonrió sintiendo como el aviario quitaba su cola leonina de su cara. —Lo haré, pero antes deben de pasar una prueba. —¡¿HAA?! Te estamos pidiendo ayuda, no saber si nos prestas tu Dormitorio como ejercito de respaldo. Ace se cruzó de brazos alzando una ceja, los otros dos de primero miraron dudoso al león. Haul solo lanzó un golpe en el hombro a Leona sin quitarle su motivación, al no ver que se retractaba de sus palabras, el aviario pidió ayuda a Ruggie. La hiena solo se encogió de hombros una segunda vez, esta vez sonriendo cómplice con el Líder del Dormitorio. —Vayamos al campo de entrenamiento a ponerles una prueba a estos herbívoros. Leona dio risotadas mostrando sus colmillos afilados, al ver como el aviario no se levantaba de la cama le dio un golpe en su tobillo recibiendo una queja de berrinche infantil. El león pidió a la hiena adelantarse con el grupo de chicos de Heartslabyul en lo que el Líder se ocupaba de uno de los estudiantes de Savanaclaw, del más terco de ellos. —Haul, levántate, tienes que ir también o no pienso ayudar, aunque ganen no lo haré si no estás presente. —¿Es necesario? Seguro los vas a poner a duelo con los chicos de Savanaclaw, ellos van a ganar, los vas a ayudar, todo va a resultar bien al final— Haul se encogió de hombros dándole una mirada al león— Estoy estresado con esto, dame cinco minutos aquí para no tener un colapso. —… ¿Otra vez algo le sucedió al amigo? —Cállate, Kingscholar— Haul se rió tapándose la cara con un brazo, se giró de costado agarrando una almohada— No, esta vez no es el amigo, esta vez soy yo. —… ¿Puedo? Con sutileza el león se apoyó en la orilla de la cama sin invadir el espacio del aviario, Haul dio una mirada de soslayo pensando un poco en ese permiso. El chico de ojos celestes se sentó inclinándose a un lado para no sentirse tan cerca del de ojos esmeraldas, asintió cerrando los ojos sintiendo esa cálida mano en su cabeza. Leona no era bueno con las palabras, eso quedaba claro desde hace mucho, pero al menos comprendió que para alegrar a ese chico no había la necesidad de hacer grandes gestos. Quitó la mano después del tercer toque para peinar el cabello rosa pálido, Haul abrió los ojos volviéndose a costar en la cama prestada sin tener que pedirla. —Iré en un momento, no hagas un capricho de esto, Kingscholar. —Solo sería un capricho sí no me dijeras que “Sí” al final. Leona chasqueó la lengua con un guiño rápido de forma boba para hacer reír al otro, Haul bufó divertido acostándose en la almohada sin moverse, sin saberlo le regaló una de esas sonrisas al león. Eso fue suficiente para Leona, se levantó para seguir al grupo confiando en que el aviario se comportaría estando en la habitación del Líder. El león bajó a pasos lentos admirando el paisaje como excusa para volver impaciente a los chicos de primero, una pequeña táctica que ya conocía para volver imprudentes a los contrincantes y vencerlos más fácil en el campo de juego. Solo que Leona no contaba con la participación de Reser como apoyo en relevo si uno de los dos chicos con anemona era derribado, por primera vez el Líder de Savanaclaw vio el ejemplo perfecto de la frase “Cuando el suelo tiembla, no siempre es el león quien ruge” cuando se enfrentó al chico de primer año. No sabía el león si era por el pasado de chico problema de Reser o por otra cuestión, pero apenas el de ojos amielados fijo su mirada en él, lo siguiente que sintió Leona fue un golpe tan pesado que cayó de espaldas. Para cuando bajó Haul con el ceño fruncido por el leve temblor en el Dormitorio entero, vio a Ruggie levantando a Leona entre otros dos chicos y a los de Heartslabyul celebrando entre gritos aficionados dándole palmadas en la espalda a Reser. El aviario se acercó al león cuando vio como daba empujes a uno de los estudiantes de Savanaclaw que lo ayudó a levantarse, Haul dirigió una mirada a los ojos esmeraldas cuando chocaron. El ave se cruzó de brazos alzando una ceja en regaño por esa actitud del león, solo bastaron unos dos segundos antes de escuchar una disculpa entre dientes apretados de parte del león hacia el pobre inocente que fue aventado. Haul sonrió sereno cuando los de Heartslabyul fueron hasta él para darle las buenas nuevas sobre como Reser de un solo golpe derribó a Leona que pensó cubrirse con una barrera mágica de nivel avanzado, pero la fuerza bruta del ataque del chico de cabello castaño fue tan inesperada que la barrera se rompió en pedacitos. Igual a un cristal chocando contra una pared de concreto. —¿Reser venció la magia defensiva de Leona? —¡Sí, debiste verlo cuando saltó y lanzó su ataque! Fue como en cámara lenta, Leona esquivó el ataque de agua de Deuce lanzándole una esfera de fuego y cubriéndose con un escudo avanzado, pero justo cuando Deuce fue tirado por una ráfaga de aire Reser saltó en el aire usando un impulso y fue como ver un titán dando un puñetazo… —¡Cállate, ya no hables! — Leona señaló a Ace con un gruñido dando latigazos con su cola de lado a lado— Estás exagerando, solo me tomó desprevenido. —Sea como sea, ganaron ellos— Haul señaló con su palma abierta a los tres con una sonrisa antes de ver a Leona— Y tu ganaste también, iré contigo a Sunset Savanna, porque sí vas a ayudarles ¿Verdad, Kingscholar? Leona agachó las orejas sin detener sus gruñidos dándole vistazos al trío con ojos de pistola, Haul se puso entre ambas partes ganándose la atención del león rabioso por su derrota tan humillante a manos de alguien de primer año. El aviario alzó las cejas con una sonrisa cálida, Leona gruñó fuerte dándose la vuelta pasando sus manos por el cabello revuelto debido al golpe, respiró profundo mirando a sus pies cuando pateó una roca. Apoyó sus manos en la cintura antes de ver de nuevo a Haul ya más calmado, o al menos de forma más amable, rodó los ojos restándole importancia a su despliegue de enojo. —Sí, sí… ya qué, los voy a ayudar. Haul dio una sonrisa complacida ignorando los gritos de alegría de los tres a sus espaldas, Leona empujó al aviario de forma inofensiva en la cabeza regresándole una curvatura de sus labios con aire altanero sin tanta arrogancia. Haul se rió agarrándole la mano al león para fingir que doblaba el brazo del mayor en un movimiento rápido, los dos empezaron a jugar de forma extraña entre jalones y manotazos sin malicia u odio. Ruggie frunció las cejas con los brazos cruzados pensando si debía intervenir o dejarlos jugar, los demás chicos se preocuparon cuando Haul dio un manotazo a Leona en el hombro y el león lo empujó por el pecho casi tirando al ave de espaldas. Entre todos hubieran lanzados sus regaños si no fuera porque el león abrazó al ave antes de que Haul se tropezara caminando hacia atrás por el empujón, las risas de los dos quitaron la tensión creciente en el ambiente por saber si eso era bueno o malo. Leona dejó bien parado a Haul antes de revolverle el cabello sosteniendo esa sonrisa juguetona burlona, el aviario se alejó sonriendo encantado por el juego. —¿Interrumpo algo, par de tortolos? Ruggie sonrió conocedor de que esa clase de expresión juguetona entre esos dos no era solo camaradería ni de conocidos, la hiena insistía en ver una energía diferente entre ellos. Los únicos que no estaban de acuerdo eran justamente esos dos. Leona y Haul quitaron sus sonrisas de tontos alejándose el uno del otro metro y medio, aclarándose la garganta a la par, el león se cruzó de brazos y el aviario sonrió más amable que bobo. —No, nada, no interrumpes nada ¿Qué pasó? —Eh, plan, victoria, vencer a Azul, mantener seguro el té, ganar ¿Les suena algo de eso? —¡Ah sí, el plan! El plan— Haul sonrió confiado ignorando lo de segundos antes con Leona— Entonces, lo haremos mañana cuando menos esperen, y cuando Ace y Deuce no estén siendo jalados por las anemonas en sus cabezas. Como ahora. El aviario señaló despreocupado a los dos afectados que ya estaban siendo jalados fuera del Dormitorio para regresar a sus papeles de “sirvientes” en el Mostro Lounge, Reser estaba yendo con ellos sin intenciones de acompañarlos a Octavinelle sino a su propio Dormitorio, dándoles un saludo de despedida a los chicos ahí de pie. Ruggie chifló en despedida mientras Haul alzó su mano, Leona solo dio una mirada recelosa sin tanto resentimiento después de regresar a su actitud normal. Ruggie dio un muy notorio “hum” dándole esas miradas para señalar sobre cierta situación en especial de la que la hiena ya había hecho notar antes al aviario, Haul se sonrojó sacándole el dedo medio regresándole esa mirada. Los dos amigos se rieron pasándose el brazo por los hombros entre sonrisas burlescas sin ofensas, Ruggie se llevó de los hombros a Haul dándole una mirada divertida de soslayo al león enseñándole ahora a él su dedo medio. Tal vez Leona fuera el que tenía las sonrisas más cálidas del pájaro, pero la hiena siempre sería el que haría reír mejor al aviario. Derecho por antigüedad y amistad, eso no se lo iba a quitar ni siquiera el rey de la sabana.✴︎—♛—✴︎
Reser saludó con un ademán de mano suave a los demás chicos de Heartslabyul en lo que pasaba las puertas de las habitaciones ajenas hasta llegar a la puerta de su estudio de té. Cuando su mano bajo hacia la perilla de la puerta se detuvo un segundo, la madera del marco de la puerta estaba astillada, había sido abierta a la fuerza. Reser sintió su corazón cayéndose al suelo cuando abrió con miedo la puerta entreabierta, del otro lado su tan impecable estudio organizado por frascos, limpio hasta el rincón más escondido entre repisas… estaba hecho pedazos. Su preciado estudio de té estaba despedazado con salvajismo.