¿Desde cuando el león no se come al ave?

Slash
NC-17
En progreso
1
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Maxi, escritos 264 páginas, 155.947 palabras, 42 capítulos
Descripción:
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Tierra firme

Ajustes
Azul se rió haciendo temblar las paredes de cristal del pasillo donde el Blot ya había formado una barrera a los costados, si los dos chicos se acercaban de más a ellas serían absorbidos por el Blot. Eso fue lo que hizo acelerar el corazón al león cuando vio como el pájaro no temía al irse de cabeza junto al chico de primer año, como pudo zafándose del agarre de Jade, Leona se puso de pie estirando su mano antes de caer de rodillas. —¡Haul! ¡¿Qué crees que haces?! Ya estaban demasiado lejos esos dos para escuchar a Leona, incluso cuando Vil gritó en vano el nombre del chico castaño. Con los dos corazones de los chicos de tercero a punto de detenerse, el otro par apuró el paso esquivando los ataques más fuertes lanzados por el mismo Azul o la manifestación de Blot. Reser se puso delante de Haul con su mano extendida sin miedo cuando una esfera de poder elemental iba de lleno a ellos, el aviario iba a quitar al chico del camino cuando vio como patrones de líneas serpenteantes de color iridiscente aparecieron en sus brazos, cuello y mejillas siendo visibles incluso por debajo de la ropa. —“Así como el gigante duerme en las profundidades, solo necesita una chispa para arder y consumirlo todo”— Reser cerró los ojos concentrándose, inhaló profundo antes de abrir los párpados de golpe— “Pompeii Volcano” Igual a un remolino absorbiendo lo que se encontraba a su alrededor, el ataque se volvió energía ambarina con destellos blancos y rojos entrando por la punta de los dedos del chico. Los patrones brillaron una sola vez sin cambiar de color por ahora, era como si el mismo Reser hubiera devorado el golpe para volverlo parte de su cuerpo. —¡Debemos provocarlo más hasta que llegue a mi límite! — Reser miró de soslayo al aviario con una sonrisa victoriosa— Entonces devolveré con gusto sus golpes maximizados de un solo puñetazo. —¡Así que eres como una esponja! Haul se rió de fascinación y algo de diversión viendo a Reser, esa era una Magia Única realmente singular. No esperaba que uno de primer año tuviera un poder defensivo-ofensivo tan grande como ese, con la garantía de la victoria en sus manos el chico ave se adelantó llevando del brazo al otro. Los ataques de la criatura con la esfera de Blot fueron absorbidos sin titubeos por Reser, mientras Haul se aseguraba de que los golpes de Azul fueran repelidos al no saber con exactitud si el chico castaño sería capaz de aguantar uno de esos golpes. Azul vio en demencia admiración llena de codicia como los patrones de Reser iban aumentando de brillo conforme más magia absorbía y la convertía en energía propia, el pulpo se tomó la cara con una sonrisa ancha abriendo su boca. —¡Ah, magia de absorción, y en alguien tan joven! — Azul se lanzó de frente con la mano extendida hacia Reser— ¡DEBE SER MÍA! —Lo siento, hoy no hay pedidos de té especial— la voz apacible del chico castaño con una sonrisa hizo dar un resoplo al aviario. Haul saltó usando un escombro del pasillo para dar otro salto en la pared de cristal del corredor, lanzó una patada de lleno en el pecho a Azul lanzándolo fuera del camino, Reser interceptó el ataque siguiente de la manifestación de Blot dejando ver como sus patrones de luz eran tan incandescentes en esos tonos cálidos. Igual a un volcán a punto de hacer erupción. Usando su control del viento, el aviario invocó una ráfaga con la suficiente fuerza para hacer saltar más lejos al chico castaño, justo a la altura de la cabeza de ese ser inmenso. Reser sonrió mostrando sus dientes y una mirada de iris brillante, alzó su puño imbuido en líquido ambarino con rojo y blanco. —¡Esto es por mi estudio de té, infeliz! Los nudillos de Reser apenas tocaron la superficie del cristal de la esfera, al segundo se escuchó el rugido de un gigante dormido escupiendo todo el poder acumulado en sus entrañas. El destello cegó a los presentes solo por un instante, cuando la visión regresó vieron como la criatura de Blot caía de espaldas desintegrándose poco a poco. Eso no hizo abrir la boca a más de uno, sino el cómo solo estaba la mitad de la criatura en el suelo, la parte superior estaba pulverizada por completo. Reser cayó dando una vuelta en el aire aterrizando con su rodilla y sus manos apoyadas en el suelo, Haul bufó de la ironía de esa pose. Era como si de repente el chico de primer año se hubiera vuelto un súperhéroe o algo así. El aviario caminó hasta él con calma dándose los cinco sin tanta fanfarria, el castaño se cruzó de brazos y el de cabello rosa pálido alzó las cejas con sus manos en su cintura. Azul se descubrió la cara mirando con los ojos bien abiertos a la criatura en estado de pulverización irreparable, su grito fue primero un susurro antes de ser una declaración de guerra girándose para ahorcar a los responsables. Haul extendió la mano con el dedo índice levantado. —No esta vez, Azul— el aviario sonrió imbuido en magia blanca con rosa alrededor— Requiem Forest. El paisaje submarino con Blot en el ambiente se cambió a un bello bosque verdoso cerca de un arroyo apacible, el canto de los pájaros en el fondo hizo sentir a Azul una paz inmediata haciéndole cerrar los ojos. Sus tentáculos fueron empapados por esa corriente calma cristalina, los pececitos jugando a su alrededor le sacaron una risa inocente, se agachó a intentar tocar uno riendo otra vez cuando el pequeño pez corrió y regresó. La arenisca se sentía cómoda bajo sus ventosas, era un lugar muy bello. —Muy bien, hora de hablar como personas civilizadas. Haul sonrió al pulpo que alzó su cabeza de forma instantánea, al lado del aviario, Reser miró a Azul sin una sonrisa. Dio pasos calmados hasta la orilla del arroyo haciendo retroceder al pulpo por la vergüenza de haber sido vencido en su propio juego, incluso de haber sido vencido en su propio Overblot por ese mismo chico tan “afortunado” para ser de primer año. —Azul, tu inicias. Reser se sentó en la arenisca sin miedo a estar tan cerca del pulpo, el otro solo infló sus mejillas sin preocuparse en su imagen perfecta de Líder de Octavinelle ni de alguien perfecto con mucho poder, Azul se acercó señalando acusador al castaño. —Reser Gonzaly, por tu culpa mi imperio comenzó a venirse abajo, yo trabajé duro para conseguir esos poderes, ESTE logro— Azul soltó lágrimas con leves gimoteos— Dejé de ser ese pulpo gordo y basura después de tanto tiempo ¿Para qué? Para que tu vinieras y me lo quitaras todo solo con unos malditos tés… no es justo. Azul se enroscó en sí mismo con los brazos cruzados sobre sus tentáculos escondiendo su cara en su antebrazo, los temblores en los hombros del pulpo hicieron poner una mano en su pecho a Haul. Reser respiró profundo al poner sus propias manos en sus piernas dobladas. —No lo hice adrede, de hecho… yo también me sentiría así si estuviera en tu lugar. —¡No es cierto!… ¡Tu no entiendes nada! —Claro que lo entiendo— Reser sonrió ladino con ese brillo roto en sus ojos— También sufrí bullying en mi pasado, aunque no solo de los demás niños… mi mamá fue quien más daño me hizo. Haul pasó su mirada al castaño con los ojos bien abiertos, en ese momento supo que lo dicho en ese espacio de paz era confidencial, no se lo podría decir a nadie. Azul alzó la cabeza con sus ojos cristalinos viendo al otro chico. —¿…Qué? —Sí, crecí en un hogar tóxico, desde los siete años entendí que si no me salvaba yo nadie lo haría. Y maduré antes de tiempo para proteger a mi hermana menor, Andy, en realidad se llama Andrea, pero yo le digo “Andy Pandy” si lo sé… muy cliché. —Pero si creciste así ¿Por qué no eres…? —¿Cómo tú? — Reser alzó una ceja sonriendo levemente— Por Zeze, mi madre adoptiva, ella me sacó de la custodia de mi madre biológica cuando tenía doce años. No se rindió conmigo, hizo hasta lo imposible por ayudarme a mejorar, a ser un mejor yo… con terapias y psicólogos de por medio, claro. El castaño se rió con fuerza dejando ver esa sonrisa radiante de capibara, como solía decir Deuce cuando lo veía sonreír tan despreocupado en pleno momento crítico. Reser miró comprensivo a Azul que se veía más arrepentido que enojado ahora. —Gracias a ella me volví lo que soy, no soy perfecto, a veces si me dan ganas de golpear en la cara a los que me sacan de quicio— el castaño dibujó círculos en la arenisca— Pero ya tengo más formas de calmarme y saber que ellos no son el problema, se vuelven un problema si YO les doy voz dentro de mi cabeza. Sino, solo son ecos lejanos. Reser apuntó con el índice al pulpo avergonzado con sus tentáculos retorciéndose de pena, el castaño resopló con calma. —Eso tienes que hacer tu, Azul. No odies tu yo del pasado, gracia a él eres la persona que eres hoy, y mejora lo posible para que tu yo del futuro este orgulloso de eso. —Lo dices muy fácil… yo no tuve un psicólogo me que dijera esas cosas… es diferente. —Bueno, tengo una idea, y Haul será testigo de que digo la verdad. —¿Ah, yo? El mencionado se señaló la cara cuando sintió la mirada de los dos chicos sobre él, Reser asintió con esa sonrisa confiada casi serena antes de ver a Azul. El castaño se levantó dándole la mano al pulpo sin malas intenciones. —A partir de hoy, tú y yo seremos socios de negocios, y sí ocupas a alguien que te escuche puedes acudir a mi sin necesitad de permiso o preguntarme si puedes. Así como yo fui capaz de crecer, te ayudaré en lo que pueda a que tú también crezcas, Azul ¿Aceptas? Azul miró a los ojos amielados tan sinceros y transparentes como un río en primavera, era la primera vez que alguien se le acercaba de esa forma tan desobligada sin buscar un favor en él. Al contrario, ese chico le estaba dando algo a él sin condiciones, su corazón se apaciguó con la idea de tener a alguien capaz de comprenderlo. De alguien que sanó lo que él no pudo sanar. Azul asintió devolviéndole la sonrisa a Reser cuando su mano tocó la mano vendada del otro. —Al final…— Haul susurró a los dos cuando se acercó a verlos— También hay belleza en los cristales rotos ¿No es así? —No sabía que fueras así de romántico al hablar, Haul. —Es mala influencia de tener a Rook tanto tiempo pegado cuando me visita en los recesos, puedo apostar a que tú vas a terminar hablando así dentro de poco, Reser. Los dos se rieron antes de que Haul se girara para disolver la ilusión, conforme el brillo cegaba a los tres el cuerpo de Azul volvía a su forma humana sin Blot de por medio.  

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  Azul abrió los ojos desorientado buscando a los lados de donde sujetarse, dos pares de manos lo ayudaron a sentarse antes de resoplar con una débil risa al verse los tres algo jodidos después de tanto caos en los pasillos del Dormitorio. Los gemelos Leech se acercaron de inmediato con los otros detrás, Azul negó con la cabeza al sentir la vergüenza subiendo por sus piernas cuando vislumbró los rostros de Jade y Floyd acercándose. Los había insultado antes de entrar en Overblot ¿Ahora como los iba a ver a la cara? El pulpo se llevó sus manos a su rostro tapándose los ojos, Reser puso una mano en la espalda del Líder sin decirle palabras especiales o un consejo. Solo la puso ahí dándole leves apretones a su hombro antes de sobar su espalda alta, le dio una palmada cuando los dos se vieron. La sonrisa en los labios del menor dio la confianza suficiente al pulpo para enfrentarse a las consecuencias de sus acciones, y palabras. Mientras esos dos se ayudaban en silencios, Haul se levantó para poner de pie a Azul primero, después a Reser. Apenas soltó al castaño, el aviario fue tacleado por al menos dos personas tumbándolo al piso de nueva cuenta, el graznido llegó antes que la queja. Las caras de regaño de Ruggie y Jack fueron lo primero en su campo de visión antes de oír sus gritos con una sonrisa apenada. —¡¿PERO QUE TIENES EN LA CABEZA, BRUTO?! ¡¿Qué ibas a hacer si Azul los atacaba a ambos en la ilusión?! ¡¿Eh?! ¡¿EEEEH?! —¡Sé que confío en ti, Haul senior, pero no por eso debe de irse de cabeza a las fauces de la bestia como si fuera indestructible! ¡ESO NO ES PRUDENTE! —¡Donde te desmayaras por usa tanta magia para contener la mente de Azul te iba a venir a ahorcar yo mismo! ¡IDIOTA, ERES UN IDIOTA! —… Me alegra que me quieran mucho como para desearme buenas cosas ustedes dos. Haul alzó sus manos tirado en el piso viendo con algo de vergüenza al escuchar esas acusaciones, era cierto que si no funcionaba la conversación en el “Requiem Forest” el aviario saldría herido de gravedad por la exposición al Blot de Azul. De igual forma resultó, estaba bien, había conseguido sacar del Overblot a Azul y ahora ya estaban haciendo las paces el pulpo y el castaño ¿No? Todos felices. —Oigan, déjenlo respirar. La voz neutra de Leona los hizo a los tres alzar la cabeza, Haul se sentó antes de tallarse la nuca esperando el regaño del león por haber sido tan negligente para creerse un tipo de héroe e irse de frente al peligro. Leona se hincó con cuidado por el cansancio en sus huesos, miró de pies a cabeza al aviario antes de ver esos ojos celestes apenados. —¿Estás herido en alguna parte? —No, solo con sueño, he usado tantas veces mi Magia Única en poco tiempo que necesito dormir por dos días seguidos ahora. —…Bien— Leona cerró los ojos antes de darle un manotazo en la cabeza a Haul ya mostrando sus colmillos en regaño— Eres un animal ¿Y si el plan no funcionaba? ¿Qué se supone que haría yo después si me quitaban mi “Lugar seguro” que me prometiste ser? ¡¿Eh?! Ocupo, no, ES UNA ORDEN, que la próxima vez no te hagas el héroe a lo imbécil. Si hay un plan ¡Lo comunicas! ¿Entendiste, Akarrava? —Sí, sí, no me grites, Kingscholar. Haul empujó la cabeza con algo de coraje por el golpe en su cabeza, el león chasqueó la lengua empujando al otro de su hombro, el aviario le regresó el manotazo en su pecho. Ruggie se puso en medio agarrando la mano de Haul en el aire, la hiena extendió su mano libre para frenar a Leona de darle otro empuje al aviario. —¡Ya! Ya, suficiente. Compórtense, parecen niños de tres años. Leona gruñó a Haul por el coraje atorado sin odio en ese gesto, el aviario volteó la cara dando un chipido agudo de indignación. Jack negó con la cabeza tallándose la sien con su mano, Ruggie solo se quedó sentado en medio de los dos por si los dejaba de ver y se ponían a empujarse de nuevo. —Bien, bien. Asunto arreglado— Vil extendió los brazos a los costados poniéndose estratégicamente del lado de Reser— Ahora, dijeron algo de hacer un contrato ¿Cierto? —Un contrato de negocios, sin trampas, ni algo a cambio— Azul sonrió sereno asintiendo junto al castaño acordando los términos— No hay necesidad de preocuparse, cumpliré mi palabra. —De todas formas, Riddle no está aquí para acompañar al chico, en su lugar por esta vez iré yo como el testigo principal. —¿Por qué vas a ir tú, Schoenheit? Reser no es de tu Dormitorio ni te incumbe esto. Leona señaló a todos al hacer un circulo al aire con su dedo índice, alzó una ceja confundido junto a Azul y los gemelos Leech. Solo los dos chicos de primer año, Ace y Deuce, se rieron en voz baja sabiendo perfectamente la razón. Haul, Jack y Ruggie se dieron miradas cómplices sabiendo de igual forma la razón número uno de Vil para estar al lado del castaño. El rubio de puntas violetas se aclaró la garganta callando las risitas de los de primer año de Heartslabyul. —Porque dudo que un león perezoso quiera ser el responsable aquí para asegurar el bienestar de un junior, y Azul junto a los gemelos Leech no cuentan— Vil se cruzó de brazos dándoles miradas afiladas al león cuales tijeras de costura— ¿O harás una buena acción hoy? —Tch, que irritante eres. Leona se cruzó de brazos viendo a otro lado al darle la razón de forma silenciosa a Vil, Haul solo negó con la cabeza tapándose la boca con su muñeca para no reír tan alto. El Líder de Pomefiore se acomodó el cabello de forma elegante sonriendo de esa forma perfecta, alzó las cejas viendo a Azul. —¿Vamos? El pulpo asintió dando esa sonrisa reparada del coraje y dolor anterior, guió a los dos invitados al interior del Dormitorio con los gemelos Leech detrás suyo. Leona resopló extendiendo su mano sin mirar a quien sujetó su mano, cuando sintió el tirón para ponerlo de pie chocó con esos ojos celestes brillantes de calidez. Algo burlones cuando vio las manos juntas de ambos, al recordar en donde estaban y que seguramente Ruggie estaba ya tomando foto mental de los dos, soltó la mano del aviario metiéndolas en sus bolsillos del pantalón. Alzó la cabeza caminando digno a la salida del Dormitorio con Jack detrás suyo, la hiena lanzó una mirada moviendo las cejas de arriba abajo al ave. Haul dio un golpe en el hombro al otro sin malicia, los dos se rieron al unísono mientras caminaban por donde se habían ido los otros dos. —Qué forma tan rara de despedirse de los demás antes de las vacaciones de invierno, Haul. Yo hubiera dicho solo “Adiós” —Cállate, Ruggie, para empezar tú le pediste a Jack que me trajera acá a Octavinelle. Solo vine a hacer lo que me pidieron. —¡Ah-ah, ahora dices eso! Deja de juntarte con Leona, él mismo me dijo eso hace rato antes de ver a Azul convertirse en esa cosa de Blot. —Y voy a pasar las vacaciones de invierno allá con él, por los cielos. No sé cómo le voy a decir a mi mamá que le diga al Rey que no podemos salir de la escuela en vacaciones ¿Qué pasará si no lo cree? —Yo digo que sí lo cree— la hiena pasó su brazo por los hombros de su amigo caminando un poco torpe por el cansancio— Tu mamá es igual de ingeniosa que tú ¿Olvidas? De ella heredaste esa cabecita tan inteligente. Ella hará que se oiga creíble. Haul y Ruggie cruzaron el espejo con calma bajando las escaleras, la hiena se cansó de estirar tanto el brazo, ya era fin de periodo y en dos semanas se iban a ir, a la mierda comportarse. Ruggie detuvo al aviario cuando bajó las escaleras de la entrada del espejo de Octavinelle, de un salto se trepó en la espalda de Haul sacándole un graznido de sorpresa llamando la atención de los otros dos. El aviario se rió sujetándole las piernas por debajo de las rodillas a la hiena, caminó con Ruggie en su espalda solo un metro y medio antes de ser detenidos por la mano extendida de Leona con su ceja alzada en molestia. —Baja. A. Ese. Animal. Te va a llenar de chinches y no quiero que mi cama en el Palacio Real se llene de alimañas— Leona puso sus manos en su cintura frunciendo el ceño. —¿Disculpa? ¿Puedes repetir eso? Es que no lo oí bien. Ruggie sonrió tan ancho que sus orejas se sacudieron al ver burlón como el sonrojo en la cara de Leona se hacía más notorio conforme se daba cuenta de lo dicho, el león maldijo a los tres sacando una expresión consternada de Jack antes de pasar primero por el espejo. Haul miró a los otros dos con el ceño fruncido antes de estallar en risas con la hiena y un suspiró resignado del chico lobo acompañado de una sonrisa ladina. —¿Los dos ya son pareja de forma oficial o solo están saliendo? —¡¿Tú también, Jack?! —¿Eso es un no? Por cómo se comporta Leona senior con usted, Haul senior, pensaba que ya estaban en una relación o con las cosas definidas. —Yo le digo a Haul que ya deberían de decirse si ya son novios, se les ve química ¡Hasta el Director Crowley podría verlo! Y eso es mucho decir. —¡Ruggie! Es demasiado pronto para un paso así de grande. Ruggie rodeó los hombros del aviario apoyando su barbilla sobre la cabeza de Haul, agachó sus orejas al bostezar ya acomodándose en la espalda ajena. Jack los acompañó hombro con hombro al cruzar el espejo de Savanaclaw entrando a ese aire caliente ya tan normal para el aviario, el chico lobo miró como la hiena ya estaba dormitando sonre la espalda ajena. —De igual forma, no creo que sea apresurado, bueno— Jack se rascó la ceja sacudiendo sus orejas un poco al pensarlo mejor— Haul senior ya tenía atracción desde un inicio, pero no sé si Leona senior también haya sido así o siquiera… sienta algo. —No lo sé y no quiero pensarlo por un rato, su forma de enseñar cariño es extraña— Haul rodó los ojos acomodando a Ruggie en un rebote pequeño— A veces no sé sí está jugando solamente, sí le gana el ego, sí de verdad dice las cosas con intención… a veces me siento a ciegas. —Debería de decirle de frente que diga qué quiere, no puedes estar con el corazón en tus manos sin saber si un día vaya a atraparlo o lo deje caer al suelo— Jack lo miró con una ligera angustia por perder esa sonrisa amable tan característica del aviario. De entre las cosas que podrían pasar, la que menos pedía e imploraba el chico lobo era volver a presenciar a Haul en un ataque de ansiedad o si llegaba a suceder, con el corazón roto. Jack no se convencía aún de que Leona fuera a ser la persona especial de alguien de tan buena alma e inocencia como ese chico de ojos celestes, pero no iba a decirle qué hacer a Haul ni quien amar. Solo podía darle consejos y a veces su opinión. —Tranquilo, Jack, estaré bien— Haul sonrió con una risita serena al ver la angustia en los ojos del chico menor— Tampoco dejaré que sí algo sale mal, me rompa en mil pedazos, sí llega a suceder me aseguraré de levantarme para seguir sonriendo. Jack suspiró no muy convencido de igual forma, un pequeño golpecito del pie de Haul en su pierna le sacó una sonrisa traicionera.   Era lo único que pedía Jack para ese destino incierto de Haul. Verlo feliz.
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