¿Desde cuando el león no se come al ave?

Slash
NC-17
En progreso
1
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Maxi, escritos 264 páginas, 155.947 palabras, 42 capítulos
Descripción:
Notas:
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Un corazón roto junto a un corazón enfrascado

Ajustes
Ruggie fingió no ver como esos dos tortolos idiotas se quedaban abrazados en la habitación cuando llegó a preguntar si Haul quería salir ahora a comprar donas o caminar, se quedó en la puerta viendo hasta tener la atención de los dos encima y poder fingir que vomitaba a un lado por la diabetes. La hiena no se inmutó cuando Leona alzó el dedo medio en su dirección sin soltar a su prometido, el aviario se rió con fuerza aferrándose más en el abrazo con el mayor igual a una de esas ridículas y poco producidas películas de romance donde cada cinco minutos escurrían miel los enamorados. Ruggie les pidió compensación para pagar el psicólogo antes de caminar a la izquierda de Haul hablando de salir a la Cafetería solo si el chico no quería irse tan lejos, para colmo de la hiena, el león iba al lado derecho del aviario. Cuando menos Leona mantenía sus manos en los bolsillos de su pantalón y no un brazo sobre los hombros del chico ave o en su cintura, eso hubiera sido el colmo más grande para Ruggie. —Ahora que ya estás mejor y sonriendo ¿Después de la Cafetería bajamos al pueblo por una nieve? Con supervisión de que no vayas a tragarla en vez de comerla como la gente normal. —Eres un exagerado, Ruggie, yo sé comer nieve. —No, no sabes, por eso se te congela el cerebro a medio cono y sacas sustos a este pobre corazón. —Concuerdo en que eres pobre, lo demás no sé. —¡Leona! Haul manoteó su brazo viéndolo entre querer reír y regañarlo por ser tan ofensivo, Ruggie manoteó al aire quitándole importancia al ver ya más normal de igual forma al león, verlo desparramando cariño con abrazos le causaba horror por exceso de azúcar e irrealismo. El aviario se detuvo en su caminar al ver a lo lejos dos figuras conocidas, su rostro se contrajo de angustia al ver que estaban discutiendo, la hiena y el león miraron al mismo lugar. Ruggie abrió sus ojos con sorpresa al ver como el más alto se veía furioso controlando sus movimientos mientras el menor parecía desesperado por encontrar un punto medio, Leona solo frunció la nariz y las cejas en clara consternación por esa escena. Haul se giró viendo de reojo a Ruggie preguntando en silencio qué debían hacer, la hiena negó, no sería prudente ir hasta allá cruzando el jardín principal solo para saber el chisme de la razón de la pelea. Eso llegaría después por sí solo. —Sigamos caminando… —Vamos. —¡¿Perdón?! Leona agarró del brazo a Haul para hacerlo moverse en dirección al pasillo del fondo, empujó a Ruggie al verlo reacio a dar a torcer el brazo por su cuenta. El trío se movió de forma disimulada hasta el pasillo adyacente donde esos dos mantenían la conversación a un tono bajo para no llamar la atención, el león se pegó a la esquina del pasillo intentando saber el tema inicial de la discusión, los otros dos tenían una idea de qué podría ser. —¿Crees que debamos decirle sobre “eso”? —Deja que se rebane los sesos para oír mejor, ya después nos reímos de él. Ruggie manoteó al aire viendo como Leona pedía silencio de esos dos con un movimiento de mano, justo cuando parecía que ya no habría más palabras, el menor dijo algo a la mitad siendo cortado de tajo por el mayor. —¡Hacer esto fue un error! Esto fue…— el mayor se quedó callado, el sonido de sus tacones se fue alejando a paso veloz. Haul y Ruggie se vieron con los ojos bien abiertos ya sintiendo la preocupación subir por la espalda, la hiena de inmediato quitó a Leona del camino al escuchar como ese chico de corazón roto respiraba agitado en un ataque de pánico creciente. Haul se detuvo en su camino pensando si decirle a su prometido el contexto de la respuesta rápida de Ruggie o ir primero a ayudar y después decirlo, optó por lo primero al ver confundido al león. —Está bien, rápidamente sin entrar en detalles…— Haul organizó sus palabras viendo a Leona— Vil estaba saliendo con Reser a escondidas, ahora vamos. —¡¿Qué?! ¡No, espera un segundo! — Leona detuvo al aviario pidiendo disculpas sutiles por el tirón desmedido— ¿Es en serio eso? ¿Qué no ese chico es de primer año? ¿Eso no es ilegal? —¡Te explico después, Leona! Muévete. Haul lo jaló ahora a él, soltándolo al sentir que el peso de Leona se movía por sí solo, los dos entraron al pasillo viendo como Ruggie ya estaba ayudándole a respirar en tiempos al pobre chico sentado en el suelo. Reser estaba apoyado en la barda de los arcos buscando concentrarse en el dedo índice de la hiena, asintió varias veces cuando Ruggie preguntó si ya se sentía mejor y sin el corazón acelerado, el de primer año desvió la vista apenado de estar de repente rodeado de “tantas” personas. Se limpió las lágrimas de su cara con movimientos rápidos parpadeando varias veces hasta pensar que estaba mejor en su aspecto, su muro de falsa seguridad se quebró como porcelana al sentir el abrazo del aviario. Haul no lo soltó ni cuando sintió como se le tensaban los músculos completos a Reser. —… No quiero hablar de eso… —No te lo iba a preguntar, descuida, solo me angustie es eso. Ruggie dejó escapar el aire de sus pulmones rascando su nuca de forma cansada, se talló el cuello viendo a Leona de brazos cruzados sin darle tanta importancia a la situación enfrente suyo. Claro, no se trataba de un ataque de pánico de Haul, entonces le importaba un carajo. Ruggie pateó la pierna del león de puro arrebato de coraje. —Puedes al menos poner cara compasiva ¿Sabes? No se te va a derretir el rostro si lo haces. —¿Y fingir que me preocupa? Tampoco soy tan hipócrita. Ruggie se controló para no darle una cachetada fingiendo rascarse la nuca de forma consecutiva hasta pensar en ignorarlo, se centró en el chico castaño que recuperaba su compostura al estar libre del abrazo del aviario. La hiena sacudió sus orejas. —Vamos todos a la Cafetería, necesitamos comer algo antes de bajar al pueblo. —Yo no tengo hambre— Leona alzó las cejas inclinándose a un lado a ver al otro. —¡No te pregunté, idiota, ya cállate y ven! Haul ayudó a Reser a ponerse de pie acomodándole el uniforme un poco, al verlo ya más calmado con solo la mirada decaída lo unió al grupo poniéndolo a su derecha, así Ruggie se fue a la izquierda de Leona cuidando de no soltarle el golpe en el camino. Tal vez solo uno a la espinilla.  

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De los cuatro solo Leona se quedó sentado con sus brazos cruzados en una huelga silenciosa por estar ahí a la fuerza, Haul notó eso al verlo de frente pisándole el pie en una señal discreta de que quitara esa cara si no quería ser enviado de regreso a Savanaclaw. El león solo respingó en un salto corto sin levantarse, apoyó la frente en la orilla de la mesa pidiendo paciencia para no hacer algo estúpido en represalia por el regaño de su prometido. —Sé que no preguntaron… pero quiero contarlo, quiero sacar mi frustración. Los ojos se desviaron al rostro fruncido de Reser que no alzó la vista, se mantuvo concentrado o fingía estarlo en remover los chicharos con el contenedor de plástico. Ruggie bajó su sándwich a medio comer y Haul asintió por costumbre al chocar con los ojos amielados sin tanta felicidad como días anteriores. Leona solo giró su cabeza sin despegar su mejilla de la mesa. —¿Por qué discutieron tú y Vil? Reser respiró profundo al escuchar esa pregunta de parte del aviario, cerró los ojos buscando la calma en su voz, vio primero a la hiena antes de a los otros dos. —Empezó con el anuncio del VDC y los ensayos de hace unas semanas, Vil se estresaba en las tardes en los ensayos por algo. No me dijo qué. Después cuando iba al estudio de té se la pasaba mirando su celular en lo que descansaba, en las noches al hablar con él a veces contestaba seco por mensaje. Eso no era normal, así que decidí preguntarle hace cinco días qué sucedía, me dijo que nada. —Y ese “nada” resultó ser una gran revelación después ¿No? —Algo así— Reser se talló la frente viendo de reojo a Haul antes de seguir— Sabía que Vil no me lo diría de frente por orgullo, le pregunté a Rook si sabía algo y me dijo que se trataba del VDC en general, algo mantenía estresado a Vil sin importar cuando ni cuanto se esforzaran en aligerar su estrés en el Dormitorio. Y hace dos días hice la propuesta a Vil de tomar un descanso de todo, de cancelar uno de los ensayos para tomarse un respiro… —Y el todo pomposo de Vil dijo que no, supongo. Ruggie alzó sus orejas al ver lo activo que estaba Leona en su atención por escuchar la anécdota, el león ignoró la mirada asombrada de la hiena viendo al chico de primer año asintió. —Dijo que no y me regañó por proponer algo tan “despreocupado y poco cuerdo” cuando necesitaba enfocarse en vez de pensar en descansos, la presión creció ayer cuando fue al estudio de té a decir su frustración de estar a solo dos semanas del evento y tener un equipo descoordinado y de “siendo cada uno tan poco elegantes como papas sucias”— Reser negó en una sonrisa rota mirando sus dedos jugar con el tenedor— Solo dije que no todos nacen para ser bailarines ni cantar como cantantes de la ópera, solo deben ser guiados con calma y cuidado. No fui descortés, no grité, ni lo hice sentir de menos. Y él me regañó diciendo que no lo comprendía, antes de decir que no podía esperar más de alguien “de mi tipo” y se fue. —Qué infeliz hijo de perra cabrón cara de mierda. Haul abrió los ojos viendo con sorpresa la casi letanía de majaderías bien conjugadas en boca de Ruggie, hasta Leona lo vio con ojos estupefactos a la hiena. —… No, no es culpa suya— Reser miró a la nada con esa sonrisa apagada— Está estresado, enojado y frustrado, cuando alguien pulsa tus botones correctos eres capaz de lastimar a otros sin querer. Y si lo dijo de verdad, tampoco lo odio o algo similar. —¡No lo justifiques a ese pretencioso! Dijo lo que dijo por algo, mostró su verdadera cara al final y eso es lo que debe importar para saber con qué clase de persona estás tratando— Ruggie dio golpes a la mesa con su dedo índice viendo al de primer año— Es un cabeza-hueca que nomás le importa él y solo él, alguien así no merece que le ladre ni un perro. —Lo sé, ya lo sé… solo es difícil aceptarlo. —¡Y escúchame bien, Reser! — Ruggie se giró para tomarle el hombro al castaño apuntando a Haul y Leona que miraron confundidos a la hiena— ¡No vayas a ser como ese tarado y ese idiota que a fuerzas están juntos después de que le dije a Haul que Leona no valía la pena! Si regresas con Vil después solo porque te pida perdón o algo así, juro que te ahorco y después me daré de golpes en la cabeza en el pilar de la entrada. —¡Oye! Lo nuestro es diferente— el león agachó sus orejas viendo con amenaza a la hiena. —¡¿Diferente o más agresivo?! Tú fuiste un idiota desde el inicio— Ruggie señaló con coraje atorado a Leona, nunca iba a perdonar lo que hizo, se lo iba a recordar por mucho tiempo— Un cabrón que sabrá los Siete Grandes como lo hiciste para engatusar a alguien tan bueno como Haul, a él no lo salve porque se tiró solo al pozo. —¡Ruggie! —Cállate, estoy tan encabronado que ahorita te grito a ti— la hiena regresó su vista a Reser— Y tú tienes que pensar en ti, no en él ni en otra persona, si pide perdón se lo das, pero no se lo vayas a dejar fácil como lo hizo ese tarado que tengo por mejor amigo con ese idiota que tiene ahora como prometido. —¿Prometido? — Reser alzó las cejas viendo a Haul quien se sonrojó de la vergüenza por sacar ese tema justo ahora en esa situación— ¿Te vas a casar con Leona? —Sí, bueno, algo así. —¡¿Perdón?! ¿Cómo que “algo así”? se dice ¡Sí! Nos vamos a casar el finalizar la escuela. Leona se cruzó de brazos al enderezarse viendo primero a Haul antes de ver a los otros dos, Ruggie seguía con su rostro contraído en enojo mientras Reser sonrió lo mejor posible para felicitarlos. —Felicidades, espero que no vayan a tener más peleas de esa clase en el futuro y espero... sean felices. —Pero ese no es punto— Haul levantó su dedo índice con una sonrisa leve para enfocar el tema inicial de nuevo en la conversación— Aquí el problema es, sí después del VDC llegas a recibir un mensaje de Vil pidiendo verse o va a tu estudio de té, acepta sus disculpas, pero no vayas a cegarte por el cariño que le tienes ¿Entendido? —Lo intentaré… —¡Se dice “Sí, Haul, eso haré”! Ruggie respiró hondo varias veces poniendo sus manos en su frente mirando a todos lados, gritó con un gruñido de frustración por tener a dos amigos tan poco rudos en sus formas de amar y dejar la puerta libre a puros idiotas. Se levantó buscando en donde golpear algo con el puño encontrando una columna cercana de la Cafetería, la golpeó varias veces con el puño dando gruñidos de hiena en el proceso sacándole risas a Haul y un pequeño resoplo de alegría a Reser al ver tan molesto de esa forma cómica de la hiena. Leona rodó los ojos apoyando su mano en su mejilla, cerró los ojos esperando a que dejaran de sonar los puñetazos de Ruggie en la pared con un resoplo de despejo mental, cuando escuchó el resoplo frustrado de Ruggie abrió los ojos viendo a los otros dos. —Suficiente, ya comimos algo y hablamos, que bueno. Vámonos a caminar. —Reser, vienes con nosotros— Haul se levantó dispuesto a rodear la mesa para extenderle la mano al castaño. —Pero tengo pedidos de té atrasados… —Los terminas después, si te vas a tu estudio te vas a quedar ahí enclaustrado generando hongos por no salir de ahí en días. Ya me pasó a mí, no te quiero ver igual. Haul extendió su mano hacia su amigo al rodear la mesa en pasos ligeros, los dos se vieron antes de escuchar el suspiro de Reser resignado por la invitación, los dos caminaron al frente dejando a Ruggie exasperado bajo control al lado de su principal causa de exasperación en ese ciclo escolar. Leona aprovechó que su prometido les daba la espalda a ellos dos para darle un manotazo en la cabeza a la hiena en una risa burlona llena de malicia, Ruggie gruñó cual hiena amenazando con soltarle el puñetazo en la cara al león. Haul graznó en su llamado de atención al decir un “Oigan” dándoles la mirada de advertencia a esos dos antes de seguir caminando en dirección al jardín principal, de ahí bajarían al pueblo manteniendo una tregua de cero golpes o insultos.  

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  Los siguientes dos días fue un constante ir y venir de Savanaclaw a Heartslabyul para los dos chicos más cercanos de Reser, pues el mayor no era fan de estarse moviendo tanto en las tardes a las horas exactas de sus siestas. Solo una vez por petición de Haul se levantó en medio de su sueño de media tarde para ir hasta el Dormitorio de la Reina de Corazones, descubriendo que a espaldas de Leona habían pedido otro té personalizado a Reser para el Dormitorio del Rey de las Bestias. El león hizo muecas de asco al té humeante cuando se lo dejaron enfrente, no por dudar de la calidad o si era de buen sabor, sí había sido preparado por ese chico castaño era seguro tendría un sabor increíble y poco común con la combinación de ingredientes. No disfrutaba mucho de bebidas tan calientes y tomar té después de una siesta le daban nauseas, su prometido clavó su mirada amenazante en él de forma tan gélida que no pudo negarse ni un segundo después. En clases fue diferente, no solo por ver a veces en los pasillos al rubio de puntas violetas cuando ellos iban en grupo junto a Cater y Trey, sino por como justamente esos dos miraban al Líder de Pomefiore después de que Reser dijo de forma abierta sobre la antigua relación que tenían él y Vil. Trey lo miraba receloso sin verse tan frío en sus palabras cuando debía hablar con el rubio por cuestiones de trabajo escolar, el chico del trébol en su pómulo estuvo cerca del estudio de té ese día alcanzando a escuchar la discusión sin querer. Al inicio no comprendió las palabras dichas por ambos, hasta enterarse de la mano de Reser sobre la relación de ambos, en ese momento captó las palabras dichas entre líneas. Cater era otra cosa, de forma abierta evitaba los corredores por donde se veía que caminaba el chico de ojos violetas junto al cazador o a veces en solitario buscando a Epel, el chico del rombo en su pómulo no lo dejaba ni terminar de hablar para interrumpir con un “Estoy ocupado” e irse sin más. Cater no era alguien tan grosero en ese aspecto, pero no iba a ser gentil tampoco con él, estaba en ese punto medio donde prefería no relacionarse o interactuar para evitar cualquier problema a futuro. Ace y Deuce no necesitaban saberlo, no cuando formaban parte del grupo de Pomefiore para el aclamado VDC y verían cada día después de clases la cara de Vil. Reser conocía a esos dos lo suficiente para imaginar cómo se portarían con el Líder de Pomefiore si se enteraban de las palabras dichas por el chico, eran hasta capaces de salirse del grupo a media semana por puro coraje empático. Eso traería más estrés a Vil y, aunque el chico castaño ya estaba en esa fase de aceptación de la situación, no quería ser el causante de más frustración indirecta al Líder. Riddle no ocupó preguntar, él ya sabía desde el inicio de la “relación a escondidas” no tan escondida de esos dos, era el Líder de Heartslabyul claro se daría cuenta al segundo de ver como el Líder de otro Dormitorio iba cada día sin falta al estudio de té de Reser. Solo no esperaba ver una actitud tan reprobatoria de alguien que se hacía llamar “El más hermoso” y tener una actitud tan poco que dar a otros, o así lo veía el Líder del Dormitorio de la Reina de Corazones. Cuando alguien mencionaba Pomefiore o a su Líder, Riddle solo rodaba los ojos poniendo una cara más seria. Reser solo suspiró después de contarle a Haul y Ruggie que ya se encontraba mejor esos días, contando también sobre como los chicos de Heartslabyul conocedores de la situación actuaban ahora. Los dos chicos se dieron esa mirada entre asombro y comprensión. Más la hiena, que sonrió satisfecho de ver que no era un exagerado como lo llamó Leona después de aquel día al darle el consejo al chico castaño. Ruggie no era el único enojado, eso le daba la razón por encima de la del león. Con eso era suficiente para decir que había ganado. —¿Ven? No soy el único, ellos también saben que ese idiota primoroso no merece tanta compasión, solo eres tú el que lo sigue estimando— Ruggie señaló a Reser antes de tomar la taza de té helado de papaya con mango y menta. —Es normal, el amor no se puede matar de un día para otro, Ruggie, y es nuestro Reser de quien hablamos— Haul señaló con la barbilla en una curvatura dulce hacia el chico tímido de ojos amielados— Es un ángel, por eso va a seguir procurando serlo con la persona que los demás vemos como un ingrato. —Convivo con personas demasiado blandas, por eso tengo úlceras. La hiena negó antes de darle otro sorbo al té con un gruñido complacido por el buen sabor de la bebida fría, se acomodó en el pequeño sillón sacudiendo su cabello. —Bueno, da igual, yo los escogí y solo me queda aguantar hasta el final, ahora lo importante ¿Piensas ir a ver el VDC después de todo este problema? —Lo estoy pensando, si llego a ir sería para animar a Deuce y Ace, claro y a los demás, pero mayormente a ellos. —Entonces vayamos los tres— Haul dejó la taza en el plato pequeño con ese decoro tan bien marcado— Bueno cuatro, lo más seguro es que Leona venga también solo para acompañar. —Ya mejor vamos todos y nos llevamos a Jack también, sacarle la cabeza de su entrenamiento le servirá para darse un respiro. —Yo iré con los chicos de Heartslabyul, me dijeron que piensan ir, pero solo a apoyar a Deuce y Ace de igual forma. Reser sonrió solo un poco más aligerado a los días pasados, ya había pasado un tiempo para ir descargando el dolor con la triste sorpresa de la ruptura en crear nuevos tés y completar pedidos atrasados. Con su tiempo libre después de clases era más sencillo acabar la tarea sin desvelarse por atender las visitas del Líder de Pomefiore, incluso pudo comenzar a practicar crochet siendo guiado por Trey. —¡Se ha dicho! Iremos a verlos para apoyar a los demás chicos, esperemos gane nuestra escuela esta vez. —Si Haul se pone así de alegre y es su primera vez viendo el VDC me contagiaré de esa felicidad. —¿En serio, Ruggie? —… No, claro que no. Me da igual ir o no, pero es obligatorio por órdenes de Crowley de “Deben ir a apoyar a la escuela como buenos estudiantes que son cada uno de ustedes, y los que no vayan se les quitaran puntos de asistencia” eso es suficiente para querer ir. —Ya me había ilusionado. Las risitas del aviario hicieron reír de igual manera al castaño, la hiena le enseñó la lengua a Haul en ese arrebato infantil entre amigos con confianza para bromas. Reser se sintió por primera vez más relajado.
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