✴︎—♛—✴︎
Los pasos serenos de los dos se detuvieron al ver a la gente conglomerada afuera del Coliseo, los agudos ojos celestes ubicaron de inmediato la cabellera reconocible de Ruggie y las orejas en pico de Jack, dio golpecito en el brazo a Leona para señalar a donde ir con la barbilla. El león solo dijo un “Hm” de afirmación yendo en esa dirección manteniendo el paso sereno, al colocarse a un lado de los dos chicos saludaron rápido antes de ser Haul quien señalaba a las otras personas reunidas ahí afuera. —¿Qué sucede? ¿Qué no el concurso iba a ser DENTRO del Coliseo no a las afueras de? —Se suponía, pero de repente el tal Neige agarró un micrófono y se salió a cantar acá afuera— Ruggie se cruzó de brazos manoteando al aire al señalar de lejos a Neige bailando y cantando— Los camarógrafos y los fans corrieron afuera del Coliseo, a nosotros nos sacaron Deuce y Ace diciendo algo de que ocupaban ajustar la pirotecnia o algo así. —Fue demasiado raro, pero al menos es un show gratis a las afueras del Coliseo, canta bien para ser tan joven— Jack dijo sin tanta emoción hablando más objetivo— Viéndolo actuar entiendo el fanatismo de algunos de nuestros compañeros, no lo comparto. —¿No te gustan los conciertos, Jack? El chico lobo negó sin la necesidad de ver a Leona para saber que él fue quien preguntó, los esmeraldas se desviaron a la entrada del Coliseo. Sus pupilas se estrecharon al notar ese humo negro de tonos violetas colándose entre las puertas cerradas, soltó la mano del aviario para moverse sin llamar la atención de los otros estudiantes alrededor, mucho menos de los camarógrafos de la TV. Haul volteó siguiendo con la mirada el camino del león hasta ver el humo de esa sustancia que ya reconocía bien, evitó decirle a la hiena y el lobo sobre ese humo, si llegaba a jalar a muchas personas en esa dirección haría una reacción en cadena atrayendo miradas no deseadas. El aviario trotó llegando al lado del león, analizaron esa barrera retrocediendo unos centímetros al ver como el humo era capaz de disolver hasta el piso mismo igual al ácido, se miraron conociendo lo que eso implicaba sin necesidad de palabras. —No me gusta esto, es demasiado Blot rodeando el Coliseo ¿Quién podría…? —Vil— Haul respondió la pregunta viendo de frente al león— Reser dijo que estaba estresado por el VDC, y si no mal recuerdo, Idia me dijo una vez en clase que Neige era algo así como el rival de Vil en el mundo del entrenamiento. Solo míralos. El aviario señaló con la cabeza a la multitud enfocada en el espectáculo de Neige que bailaba y cantaba sin parar, sonreía de esa forma adorable dando vueltas y saltos rítmicos sin tanto esfuerzo junto a esos otros chicos de la RSA. Solo era suficiente verlo sonreír para escuchar a la audiencia aplaudiendo emocionada, casi podría decir que llena de éxtasis eufórico lanzando halagos a diestra y siniestra. Vil conseguía esos aplausos también, pero no en gran cantidad con la misma facilidad en la que Neige lo hacía. —Sí ese chico de ojos redondos y grandes presentó primero o hizo algún ensayo de sonido, como dijo Cater una vez, Vil no se habrá quedado tranquilo. —Estas insinuando algo, y no me gusta. —Leona, debo ayudar, si Vil se queda en ese estado por mucho tiempo es fatal— Haul agarró del brazo al león cuando vio esa mueca de disgusto por la idea de dejar ir al peligro al aviario— Tal vez en este momento sea la persona más repudiada y antagonista de nuestro grupo de amigos, pero sigue siendo una persona inocente, no merece morir. —… Eres un terco emplumado de buen corazón, lo bueno que soy yo el que cuida que no vayas por ahí extendiendo tu corazón a cualquiera. —Eso es un sí para mí— un beso veloz aterrizó en la mejilla del león contentándolo un poco— Mantén a todos distraídos, si fallas no tendrás beso. —¡Oye! Eso es cruel, me encantas. Trato hecho. Leona regresó el beso en la mejilla dándole un empujón sutil en la espalda baja al aviario, se vieron por última vez antes de separarse para ir cada uno a su tarea. Haul se escabulló entre los puestos del Festival Cultural saludando a algunas personas solo para crear una coartada, o eso vio en la película que Leona lo puso a ver en las vacaciones. Apresuró el paso a los baños del fondo de las tiendas transformándose en su forma Aviaria alzando vuelo lo más sigiloso posible, la figura de la gran ave sobrevoló por el Coliseo a una distancia prudente para no ser afectado por el humo que reptaba las paredes poco a poco. La imagen de la manifestación de Blot era singular, un tanto peculiar a los ojos celestes. Parecía una anciana con capucha sosteniendo una canasta de manzanas rojas y verdes, de vez en cuando la criatura lanzaba las frutas a los chicos dejando ver destellos de colores verdes y violetas. La cabeza de esfera con Blot tenía una corona encima, Vil enfrente estaba riendo desquiciado con esa corona de plumas de pavorreal de oro. Haul cayó en picada esquivando el humo que intentaba atraparlo en su descenso, viró en el aire al ver esa delgada barrera de magia funcionando como un domo haciendo llover dentro del Coliseo. Desconocía el efecto de pasar a través de ella y no quería descubrirlo de esa forma en el aire, vio a lo lejos a Kalim y Ace señalándolo entre gritos de salvación. Los gritos alegres se volvieron de pánico al ver como la figura de Vil alzaba la vista en alaridos de coraje lleno rabia de ver la silueta emplumada del Aviario. —Mierda. Haul esquivó una de las manzanas a gran velocidad en su dirección, no pudo evitar tocar con sus plumas de la cola la barrera mágica sintiendo algo similar al veneno entrar en su torrente sanguíneo. Las alas se trabaron haciéndolo caer en picada sin darle tiempo de aletear, Jamil se movió entre los ataques de Vil y la manifestación de Blot dando el salto en la orilla del escenario cayendo en ¿Una alfombra? El chico de ojos celestes cambió de forma a su figura humana extendiendo como pudo su mano hacia el chico vice-líder de Scarabia, el latigazo por el cambio de velocidad sacó un graznido de parte del aviario. Jamil descendió en la alfombra zigzagueando entre las manzanas voladoras, sus ojos se distrajeron al ver una figura corriendo en el camino principal que llevaba al escenario. Haul también vio al chico con un nuevo escalofrío bajando por su cuerpo semi-paralizado, un gruñido salió antes de su grito. —¡Reser! ¡¿Qué crees que estás haciendo?! Jamil viró a tiempo la alfombra cuando se acercaron demasiado al humo en los alrededores del Coliseo, tropezaron con una de las gradas saliendo disparados rondando por el suelo. Haul chocó con una de las bardas de cemento pintado, sintiendo el aire salir de sus pulmones por el impacto, se removió lo mejor posible. Su cuerpo estaba tenso, le dolía respirar cada segundo en busca de fuerza para levantarse de su posición, logró doblar en pasos pequeños su rodilla arrastrándose por la barda hasta ver como Reser se detenía a los pies de las escaleras laterales alzando las manos. Parecía que hablaba con Vil, la manifestación de Blot retrocedía como su dueño al cubrirse la cara en horror, el alarido agudo de la criatura desgarró el ambiente haciendo que los demás chicos se alejaran por igual. Haul se quejó al sentir el veneno paralizante llegando a su rostro, graznó quebrado sintiendo los nervios de su cara volverse de piedra limitando sus respiraciones. A ese paso se le cerraría la garganta por si sola asfixiándolo, el tacto podía darlo por perdido a la parálisis además del sentido del gusto y el oído, cuando vio de reojo la cara de Jamil no opuso resistencia alguna para ser atendido. Tampoco era capaz de oponerse de igual forma. —Haul, Haul escúchame— Jamil lo acostó boca arriba checando los signos vitales, buscó en su abrigo su bolígrafo— Es un veneno paralizante de tipo mágico corrompido, será difícil que desaparezca en segundos, pero puedo revertirlo, solo sé consciente de que será doloroso al inicio. —Solo… h-hazlo… estaré b-bien. —Bien, en tres, dos… ¡Uno! Haul calló un grito dejando oír solo un gorgoteo de dolor, la sensación del veneno saliendo de su cuerpo a través de los poros de su piel era una de esas sensaciones que no le gustaría repetir ni haber sentido en su vida, pero no iba a decirle a Jamil que se diera descansos. Fue rápido tal como prometió el chico en un inicio, sentir de nuevo sus dedos y piernas lo ayudó a incorporarse a tumbos apoyándose en el brazo del vice-líder de Scarabia. Sus ojos buscaron de inmediato al chico castaño que se había lanzado como si fuera indestructible de cara al peligro. Tanto Jamil como Haul abrieron los ojos de la sorpresa. Vil estaba abrazándose a Reser aun en ese estado de Overblot, no para hacerle daño o engullirlo en el Blot, el afectado lloraba a mares sin modestia para ocultarlo mientras el chico de primer año lo consolaba dándole apretones en su espalda. La manifestación de Blot intentó detener a Reser alzando su mano con una manzana envenenada en sus dedos largos, ahí fue cuando sucedió. De los puños de Deuce salieron destellos antes de gritar por el esfuerzo, en un solo parpadeo el chico se puso como escudo cuando una esfera blanca absorbió el golpe de la manifestación de Blot regresándoselo cual espejo. La bestia se dejó caer de costado al fondo del escenario al ser herida de gravedad, la esfera de cristal tronó en mil pedazos al entrar en contacto con el suelo derramando el líquido de alquitrán evaporándose en humo hasta disiparse en el aire. Deuce había despertado su Magia Única. Jamil llamó a la alfombra voladora subiendo a Haul entre esfuerzos de ambos, ya arriba se deslizaron en el aire a donde el grupo de los demás chicos miraban igual de estupefactos como poco a poco el Blot abandonaba la figura de Vil sin dejar de abrazarse a Reser en ese torrente de lágrimas. Cuando Rook ayudó a bajar a Haul y Jamil de la alfombra, el Líder de Pomefiore ya estaba libre del Blot desmayado en brazos del castaño. —¡Vil! Rook dijo en coro con Epel dando pasos hasta Reser cuando se giró buscando ayuda, Ace y Kamil de igual forma se acercaron al ver los ojos de Vil abriéndose entre parpadeos lentos buscando orientarse. —Fue como en las películas ¿No? Fue gracias al poder del amor. Jamil miró con el ceño fruncido y una mueca de incredulidad a Deuce y su comentario tan ridículo para una situación tan irreal, Haul solo se rió cansado apoyándose en el costado del escenario, al final el mismo Reser pudo traer de regreso al tan estricto y perfeccionista de Vil Schoenheit con solo hablar. Bueno, eso era lo que debieron de haber hecho desde un inicio en vez de solo gritar por parte del mismo Vil, necesitaba hablar, no echar culpas. —Qué bueno que se arregló… porque en este estado no podría usar mi Magia Única. —Cierto, Haul senior ¿Cómo se siente? — Deuce se arrodilló a su lado revisándolo con la mirada antes de tocarle la frente al verlo rojo de las mejillas— ¿Siente fiebre o alguna dolencia? Puedo cargarlo para llevarlo con los médicos a las afueras del Coliseo. —Solo estoy mareado, y adolorido del cuerpo, nada grave. El aviario dio pulgar arriba en una sonrisa algo exhausta por el esfuerzo de moverse después de ser envenenado, los ojos celestes se desviaron a la escena más al centro del escenario. Estaban riendo de algo dicho por Reser o por Vil, los dos estaban cerca el uno del otro con una sonrisa comprensiva de alivio viendo de vez en cuando a los demás. Ruggie iba a ahocar a ese chico de primer año cuando se enterará de eso, de seguro los dos regresaron y eran novios ahora. Ya habían salido por unos cuatro meses, se conocían suficiente para dar el siguiente paso. Deuce y Jamil se hicieron a un lado cuando vieron a Reser pedir permiso girándose sobre los talones para ir a socorrer en lo que podía a su amigo, Haul fingió darle una mueca de molestia falsa sacándole risas al castaño. Los dos se vieron divertidos, uno más cansado que el otro. —Regresaste con Vil ¿Verdad?… Ruggie te va a ahorcar cuando se entere. —No, en realidad los dos…— Reser volteó a ver a donde Rook ayudaba a Vil a ponerse de pie y pensar que hacer con el escenario y el Coliseo destruido en algunas partes— Le dije que me interesaba seguir saliendo con él después de que me pidió disculpas por todo lo dicho y hecho, también me dijo sí quería que fuéramos novios después de cerrar esto, pero lo rechacé. —¿Tu rechazando a Vil? ¿Te afectó el Blot? Reser le volteó la cara con un chasquido de lengua a Deuce antes de empujarlo de la pierna, Jamil solo negó cruzado de brazos en una sonrisa apacible. —No, no es eso. Le dije que sí cuando se estresaba actuaba de esa forma no quería sentirme en una montaña rusa, así que vamos a estar saliendo para ayudarnos mutuamente a estar mejor— Reser se tocó la cabeza seguida de tocar su pecho— Aquí y acá, entonces podremos ser novios después. —Eso es muy maduro de tu parte, Reser, bien hecho. Jamil asintió mirando con una sonrisa a Deuce cuando celebró por ver que, una vez más, ese chico mostraba la sabiduría de “un viejito de ochenta años” como llamaban a veces Ace y él a Reser. Solo cuando decía cosas demasiado sabías para su edad. Haul se tapó la boca riendo un poco antes de toser por el esfuerzo. —Bien, bien ¿Qué pasó exactamente aquí? Las cabezas de los chicos se giraron en coordinación viendo la silueta sombría de esa persona con cuernos, el resto sintió el escalofrío en su espina dorsal al verlo subir las escaleras observando su alrededor los escombros y el piso resquebrajado. El aviario abrió los ojos al reconocer la figura, alzó su mano sacudiéndola al tener los ojos verdes brillantes en su dirección. —¡Malleus! No pensé que te gustaran eventos como estos. —¡¿Conoces a Malleus Draconia?! El grito en coro de los demás fue tan fuerte que podrían haber sido escuchados en el Coliseo completo sin altavoces, Haul solo rió calmado quedándose sentado. —Si, a inicios de ciclo él y Lilia se acercaron a preguntarme unas cuantas cosas, pero ya sabía su nombre desde antes porque Ruggie me lo dijo— el aviario alzó el rostro al tener al fae cerca suyo— Y él me ayudó una vez con Leona cuando estaba en su fase a la defensiva, lo considero una persona cercana. —Ah ¿Cercana? Suena a sinónimo de compañeros— Malleus sonrió antes de fruncir el ceño curioso— ¿Qué haces sentado en el piso? —Eh, un pequeño problema nada grave— Haul se rascó la mejilla mirando de reojo a Vil antes de hablar— Había una barrera en el Coliseo y digamos que cuando la toque me envenenó, sufrí parálisis momentánea antes de que Jamil me diera atención médica. —Oye, eso no fue atención medica fueron primeros auxilios— Jamil alzó una ceja con su mano en su cintura viendo en regaño al chico ave— Aun debes salir para que te cheque un doctor. —Sí es un veneno mágico, puedo ayudar con eso. Malleus extendió su mano tocando apenas la frente de Haul con sus dedos enguantados, el alivio fue casi inmediato, tanto fue que el brillo de los ojos celestes regresó al instante junto a su vitalidad en su mayor versión. Ahora Haul entendía porque Malleus podía verse para los demás como alguien atemorizante o hasta imponente. Su nivel en el control de la magia en cada una de sus expresiones era excepcional.VDC
10 de abril de 2026, 11:46
—¿En serio es tan necesario asistir a un concurso de baile y esas porquerías donde sabemos nuestra escuela no va a ganar?
Leona se quedó acostado en la cama boca arriba tapando su cara con su brazo, no le molestaba tener a un invitado ahí con él en su hora de la siesta mientras esa persona fuera su prometido. Haul solo suspiró rendido de seguir convenciendo al león en ponerse de pie, ese día era importante, debieron de haberse ido junto a Ruggie y Jack hace diez minutos para ir apartando lugares buenos en las gradas del Coliseo. Hasta que Leona no se movió ni un centímetro cuando dijeron a donde debían de ir.
El aviario dio un chipido frustrado rasposo viendo a la cara tapada del Líder del Dormitorio, golpeó su pierna con su puño en un toque corto para no lastimar. Leona de igual forma se quedó ahí acostado moviendo su cola leonina en pereza.
—¡Si, debemos de ir! Es obligatorio, Ruggie dijo que si no asistíamos el director Crowley nos bajaría puntos de asistencia.
—¿Olvidaste con quien estás hablando?
—… carajo— Haul se llevó las manos a su cara tallando sin tanta fuerza antes de pensar en otra forma de convencer a Leona de moverse.
No había muchas cosas que le interesaran al león dentro de la escuela, si era comprarle comida diría que él podía hacerlo, tal vez chantajearlo con dormir esa noche juntos en su habitación. No, diría que para eso solo debía ir a la habitación de Haul a media noche y acostarse. Pensó más a fondo en los intereses principales de Leona, el ajedrez, los caramelos de baobab, carne. Y él.
Claro, el aviario abrió los ojos pensando en una buena recompensa proveniente de él mismo para el león, se le ocurrió una entre las siete que ya tenía. La descartó. No haría eso solo para convencer a Leona de moverse, era una estupidez.
—Iré a ese concurso mal pagado a cambio de algo.
Haul cerró los párpados apretándolos fuerte antes de rodar los ojos sin abrirlos, desvió la mirada del techo a los esmeraldas descubiertos con ese brillo malvado y juguetón que aparecía en sus iris al tener una gran idea capaz de hacer renegar al aviario. Haul bufó resignado subiéndose a la orilla de la cama en un movimiento grácil, se cruzó de piernas viendo al león.
—¿Qué me vas a pedir?
Leona sonrió cual felino divertido sentándose, giró su torso un poco sin quitar esa sonrisa, sus orejas se alzaron moviéndose en dirección al aviario. El león jaló del brazo al otro colocándolo de forma estratégica boca arriba antes de aprisionarlo, no se apoyó encima suyo por completo, pero si mantuvo sus codos como soportes a los costados de la cabeza de Haul. El aviario pasó saliva sin saber cómo sentirse, la cercanía era distinta a un abrazo, era más extraña y causaba cosquilleos en sus manos y pecho.
—Si te acompaño a ese evento de pacotilla para niños mimados… al regresar quiero un beso.
Haul parpadeó varias veces con sus manos hechas puño a la altura de su torso, solo en caso de tener que aventar al león lejos si hacía un movimiento sospechoso, pero ocurrió un cortocircuito en su cabeza con la palabra “beso” que lo dejó estático. Su cerebro se quedó repasando la palabra hasta intentar entender cual tipo de beso se refería el león.
—¿…Un beso en la mejilla? Está bien… no hay problema.
—No, pajarito, de ese tipo de beso no.
Leona disfrutaba con locura ver tan cohibido al otro, más en esa una posición donde el león podía ser el que dominaba el espacio y la cercanía entre ambos, se acercó al bello rostro sonrojado de su prometido apenas dando un beso de mariposa rápido en su sien. Haul respingó sorprendido esperando que ese fuera el beso del cual se refería el león con su petición, para su desgracia no lo fue.
—Somos prometidos ¿No? Entonces es normal darnos cualquier clase de besos— Leona juntó su frente con la de Haul sacando un chipido tímido del ave— Yo quiero uno en los labios.
—… ¿Qué?
—Ese es mi trato, te acompaño al VDC si al regresar me das permiso de darte un beso en los labios, sino quieres entonces— Leona se quitó con lentitud sentándose a un lado con su mano abierta señalando la salida— Allá esta la puerta, le dices a Jack que me avise cuando vengas de regreso a la escuela.
Haul se quedó acostado solo un poco más analizando primero las palabras antes de procesarlas en tragos diminutos, al captar el tipo de intercambio que el león quería, se tapó el rostro retorciéndose de vergüenza terminando acostado de lado. El sonrojo se volvió color en la cara hasta llegar a la punta de sus orejas, se sentía caliente de los brazos incluso, fingió no escuchar las carcajadas de Leona seguido de los brazos alrededor de su cintura para abrazarlo sin intenciones de dominación de por medio.
—¡Es un trato justo! ¿No crees, pajarito? Somos prometidos desde hace dos meses y no me has dado ni un solo beso en los labios, aunque no me quejo, tus besos en mi frente y mejillas me gustan mucho.
—¡Cállate, solo cállate!… No puedo creer… eres un abusivo.
—No es cierto, si fuera un abusivo te lo habría robado el beso desde el primer día— Leona sonrió encantado del abrazo apoyando su barbilla en el hombro de su pajarito de ojos celestes— Te di tiempo para digerir nuestro compromiso, ya es momento de pedir mis besos propios de dos personas que se van a casar.
—¡A futuro! Que se van a casar a futuro, no en dos días o semanas…— Haul se descubrió la cara dejando ver su rostro torcido en una mueca de molestia no tan fuerte— No estoy listo para eso.
—¿Para vestirte de blanco algún día o para el beso?
—Ambas, pero es más fácil llevar lo del matrimonio pendiente… el beso no.
—No creo que seas mal besador, tal vez torpe, pero debe de ser igual de increíble que tu aroma personal.
Leona se removió para poder enterrar su nariz en el cuello níveo inhalando esa esencia tan intoxicante de frambuesa floral, su cola dando latigazos a los lados mientras respiraba hondo, esa fue la señal clara para Haul de saber que si algún día cambiaba de olor de seguro el león se pondría malhumorado. El aviario giró un poco su rostro encontrándose con los esmeraldas brillantes de diversión inocente, y algo bromista en el buen sentido.
—No he dado ningún beso, Leona, no de ese tipo… no sabría cómo reaccionar.
—Ah era eso. Yo tampoco— el león escondió su cara en el cabello rosa pálido al recibir manotazos en su hombro por su osadía— ¡Estoy hablando en serio! Tengo una idea de cómo dar un buen beso, pero quiero ponerlo en práctica, y para eso ocupo a mi querido y tan afortunado prometido para ponerlo en marcha.
—… Está bien, así no quedaré en ridículo solo yo.
Leona depositó un beso prolongado en la quijada de Haul al ver lleno de emoción como su plan salía tal cual estaba planeado, se levantó de un salto dándole la mano al aviario para ayudarle a ponerse de pie. El chico de brillantes ojos celestes dio una mirada de reproche sacándole una carcajada victoriosa, rodeó la cintura envidiable atrayendo a él a ese precioso chico que le sacaba más risas que gruñidos. Acunó su mejilla sin reparo repartiendo besos eufóricos por su rostro, evitando la zona de premio por su obediencia. Haul gritó ahogado al recibir demasiados besos apresurados llegando a cambiar sus quejas por risitas, los dos se vieron a los ojos brillosos cuando la explosión de euforia combinada con adoración no dicha de Leona llegó a su fin.
—Ahora podemos irnos.
—Eres un tonto, Kingscholar.
Se rieron juntos pegando sus frentes, ojos entrecerrados y esa enorme sonrisa en los labios de ambos. Haul solo depositó un beso en la mejilla al león feliz antes de tomarse de su brazo para irse, el aviario no se despegó ni un solo segundo del brazo doblado del león. Eso mantuvo la sonrisa ancha en la cara de Leona el camino completo.