Un nuevo mañana

Gen
G
Finalizada
3
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50 páginas, 24.432 palabras, 15 capítulos
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Capítulo 14

Ajustes
El funeral de la tía May fue simple y modesto; Peter no tuvo que hacer mucho, ya que su tía había hecho preparativos con mucha anticipación. El papeleo estaba en orden, el ataúd estaba pagado y su lugar de entierro había sido escogido. Jona sirvió de anfitrión para el velorio; ya tenía experiencia cuando su padre murió. Además, aunque fue por poco tiempo, él fue el hijastro de la tía May. Adicionalmente, Jona intentaba aliviar la carga emocional de Peter, ya que, aunque técnicamente Peter era su hermanastro, Jona lo veía como un hijo. Peter agradecía los esfuerzos de Jona, pero era inútil: cada invitado se acercaba a él para expresar su sentido pésame e intentar consolarlo. Desde su antiguo jefe, Robbie Robinson, quien ofreció escribir el obituario de la tía May —lo cual Peter pidió que no hiciera— hasta los amigos que May había hecho en sus trabajos de voluntariado, todos le dieron sus buenos deseos. Peter recibió cada muestra de afecto solemnemente y con suma cortesía. A Peter le sorprendió la cantidad de personas que genuinamente lamentaban la pérdida de la tía May. Incluso llegó a la ceremonia Gayle Watson con sus hijos y Dylan Brook. Al parecer, la tía May mantenía contacto ocasional, se escribían tarjetas de navidad y la tía may le ayudo en tiempos verdaderamente difíciles. la tensión entre Mary Jane y Gayle era tan densa que cualquier persona podría haber supuesto que las hermanas se odiaban. Pero no era así, desde que mj le había pedido a su hermana que cuidara de Dylan ambas habían hecho un esfuerzo en hacer las pases, pero una década de silencio no se arregla en una semana, pero cada hermana lo intentaba y la otra notaba el esfuerzo de la otra. Por suerte, ningún superhéroe se presentó a la ceremonia. Miles le explicó a peter en el hospital que, después de que Peter y Mary Jane cruzaron el portal, Doctor Strange apareció en la escena demasiado tarde para intervenir. Fue el propio Miles quien reveló los motivos de Peter, y Doctor Strange lo confirmó ahí mismo. Mientras Miles era atendido por sus heridas, Los Vengadores decidieron no ir tras Peter, ya que, si bien era cierto que Peter estaba haciendo lo correcto, también era cierto que los Vengadores debían detenerlo por el bien mayor. Todo el asunto podía denominarse “un malentendido” y podrían seguir sin resentimientos. Peter agradeció a Miles por ponerlo al tanto. --- —…porque de ella fuiste tomado; pues polvo eres, y al polvo volverás —recitó el sacerdote con rostro solemne mientras bajaban el féretro a la tumba. Era una tarde lluviosa. Peter se sorprendió de no ver a Ben o Kaine en el entierro; ya que al final de cuentas, son básicamente hermanos. Peter agradeció a los presentes cuando se retiraban del cementerio, aceptó sus pésames y buenos deseos, poco a poco, hasta que se quedó solo con MJ y Miles Morales. Ambos tenían un entendimiento mutuo: Miles sabía que Peter estaba sufriendo, pero quería estar solo. Así que lo iba a acompañar hasta que decidiera hablar con él, pero se sorprendió cuando este dio el primer paso. —Hey, Miles. ¿Tienes un minuto? MJ estaba detrás de él, abrazada en su vestido negro, como su sombra. Sus miradas se encontraron y miles descubrió que detrás de su velo no había una mirada triste, sino una melancólica y feliz. —Seguro. ¿Pero estas seguro que quieres hablar aquí? —De hecho, tengo un favor que pedirte. Pero si estás ocupado… —No, no, no —se apresuró a negar—. ¿Qué tenemos que hacer? Miles se había imaginado algo serio; lo presentía. Pero cuando vio las cajas apiladas en el apartamento de Peter, se sintió decepcionado. —¿Mudanza? —Sí. Ya no puedo pagarlo… no lo he estado pagando. —Oye, viejo, pudiste decírmelo antes. No dijiste nada hasta que llegamos. —Je, creí que estarías más entusiasmado y era dramático. Aun sin poderes, Peter se las arregló para bajar bolsas con sus pertenencias. Miles bajó las cajas más pesadas sin esfuerzo hasta el camión que Peter había rentado; al parecer, era más barato rentar la camioneta que contratar una mudanza. La mudanza fue larga y lenta, ya que el elevador del edificio estaba descompuesto y tenían que usar las escaleras. Miles se vio tentado de volverse invisible y bajar todo por la pared del edificio, pero sabía que era un riesgo innecesario. Eran pasadas las 10 de la noche cuando llenaron el camión y se dirigieron al apartamento de MJ. —Así que tú y MJ… Peter permaneció en silencio mirando al frente mientras conducía. Respiró hondo antes de responder: —MJ está embarazada. El primer impulso de Miles había sido felicitarlo, pero había algo en la mirada de Peter que lo detuvo por un segundo. —Felicidades, viejo.- dijo miles después de un breve lapsus —Gracias. Quería que fueras el primero en enterarse antes de que MJ le dijera a su hermana. Subieron las cosas de Peter por el ascensor y se encontraron con MJ abriendo una botella de vino. —¿Le dijiste?- Dijo mientras repartía copas de vidrio Peter asintió. —Sí. Me lo dijo... ehhhhh...felicidades. —gracias ¿Te quedarás a cenar, Miles? —No debería.- respondió mientras agitaba las manos en forma de negacion —Insistimos —dijo Peter, tomando la mano libre de Mary Jane—. Queremos que seas el padrino. Miles se vio tan honrado que solo fue capaz de expresar un torpe agradecimiento. Sin embargo, la mirada de Peter ocultaba algo más. Tenía alga más que decile. MJ no bebió, pero salió de la sala para llamar a su hermana y amigas para compartir la noticia. Peter se quedó con Miles, con una copa en la mano. —Peter, tengo que preguntar…- empezó miles mientras dejaba la copa intacta en la mesa- lo que dijo Wiccan… ¿crees que se trate de…? —No lo sé, Miles. Pero es la única explicación. Mary Jane y yo descubrimos que ella estaba embarazada el mismo día que la tía May murió. Eso no puede ser una coincidencia. —Peter… no quiero sonar como un idiota insensible, pero ¿estás seguro de que el bebé es tuyo?- miles no quería ni mencionarlo pero había una gran probabilidad de que el bebé sea de Paul o de alguien más. —Sin ninguna duda —Peter vio la duda en el rostro de Miles—. Hace tres días, Mary Jane se hizo un chequeo médico. Ella ya no podría tener hijos. Tuvo una segunda y tercera opinión medica. Pero todos los exámenes decían lo mismo. Ella era infertil. Devastada fue ese día a mi apartamento... —Creo saber hacia dónde se dirige esta historia —dijo Miles, claramente incómodo. —Sí… como sea. Pasamos tres semanas dentro del infierno y los doctores están seguros de que nuestra Mary Jane tiene tres semanas de embarazo. Es un milagro médico. Todo eso tenía sentido. Además, por lo que Miles sabía, Mary Jane había roto con Paul semanas antes de su desaparición. —Pero eso significa que la salvaste. Al final, ganaste-dijo Miles con genuina alegría. —Tal vez si… tal vez no. —¿Qué quieres decir? —Hay una especie de profecía. Strange afirma que Maphisto hizo todo esto para asegurar su conquista del plano material… pero yo tengo fe de que no sea necesariamente el caso. —Lo sabía.- casi grito de alegria- Sabía que esto no te detendría. ¿Qué vamos a hacer? Supongo que podemos usar el juego de lanzatelarañas que hiciste para MJ. Además, creo que Tony aún guarda tu traje de Iron-Spider. No es la mejor solución,lo se, pero sé que podemos… Cruzaron miradas y Miles vio un melancólico cansancio en los ojos de Peter, como si no hubiera dormido toda la semana. Pero lo que le sorprendió fue que Peter negó con la cabeza con una sonrisa. —Se acabó, Miles. Aun si consiguiera mis poderes de nuevo —cosa que no quiero hacer— no volvería a usar las redes. Tengo que proteger a mi familia. —Pero… ¿cómo la protegerás si te rindes? —Miles no podía creerlo. El hombre que le enseñó a levantarse y seguir peleando, aquel que no solo era su héroe sino también su mentor, se estaba dando por vencido—. ¿Quién protegerá Nueva York? —¿No es obvio? Peter se levantó y se dirigió a las cajas de mudanza. —Una vez, hace mucho tiempo, Cable, el anciano hijo de Cyclops del futuro, me dijo que crecería para convertirse en uno de los mejores héroes de la historia. En su momento creí que solo lo decía para darme ánimos, pero llevo un tiempo pensando que se refería a ti.- ¿Dónde estará? Sé que lo puse aquí. Revolvió entre las cajas de mudanza como un niño en navidad. —¿Yo? Es obvio que se refería a ti. Hace tiempo que eres uno de los mejores héroes del mundo. —Aquí está —Peter sacó una caja de cartón envuelta en papel de regalo. Con un leve aviso, se la aventó a Miles, quien la atrapó en el aire. La caja se sentía demasiado ligera, como si solo llevará ropa dentro. Miles miró a Peter con gesto interrogativo, como diciendo “¿puedo?” Peter asintió con una sonrisa. Dentro estaba un traje de Spider-Man idéntico al clásico rojo y celeste, pero donde debería estar el azul, el traje estaba de negro liso. La máscara era idéntica al traje original, pero al tomarla Miles, se sentía más pesada de lo esperado. Era tela normal, pero se sentía especial. —Peter… no puedo. Es mucha responsabilidad. —Lo sé. Tal vez soy la única persona que sabe la responsabilidad de ese legado, pero no te lo daría si no supiera que puedes manejarlo. Además, no es algo que no hayamos discutido antes. Ya eres un Spider-Man, pero creo que ya es tiempo de que seas EL Spider-Man. —Peter, no creo que sepas lo que estás pidiendo. Es un gran legado. Hay otros que… —Podrían destruirlo. Escucha, Miles: cada vez que tomo un descanso de la máscara, la gente lo nota. En especial los criminales: se vuelven más osados, más peligrosos y más descarados. Si miras las noticias, verás que ya han empezado a notarlo y se pondrá peor semana a semana. Los policías y bomberos no podrán con toda la fuerza de los villanos que combato. Una vez, el Logan anciano me dijo que Misterio lo convenció de asesinar a todos los X-Men. Solo Misterio. Imagínate lo que harían el resto de mis villanos si se les deja andar a sus anchas. A los Vengadores, X-Men o Defensores no les importa. ¿Qué importa un simple asesinato cuando la tela de la realidad está en peligro por quinta vez esta semana? Te diré a quien le importa, Le importa a la víctima y a su familia. Le importa a un amigable vecino que vela por aquellos sin protección. Miles, dormiría más tranquilo si supiera que eres tú el que use este traje, el nombre y todo lo que conlleva. De lo contrario, algún otro podría adueñarse del nombre, alguien que busque arruinar este legado, alguien como Octopus, Kraven, Misterio, Camaleón, Escorpión… o Norman Osborn. Eso último no sonaba a un reproche, pero se sentía como uno. Cuando Peter desapareció, fue Norman Osborn quien dio un paso adelante y se posicionó como Spider-Man, un título que no le pertenecía ni se había ganado. Miles sabía que aquel que debió asumir el rol de Spider-Man debía ser él mismo, pero no estaba listo en ese momento. Incluso ahora, con el traje original en sus manos y la bendición de Peter, Miles aún no estaba listo. En el fondo, siempre había deseado ser el sidekick de Peter, su pupilo y sucesor. Pero conforme el tiempo pasaba, se volvía más difícil pedirle a Peter ser su sidekick. Llegó al punto en que Miles se convenció de que ya estaba caminando su propio camino, pero era difícil creérselo si usaba el mismo nombre, redes y moral que el verdadero Spider-Man. Miles se había convertido involuntariamente en un imitador. —De acuerdo, pero Peter, ¿qué harás tú? —Ya te lo dije, Miles. Voy a ser padre. La emoción con la que Peter lo dijo fue tal que Miles comprendió que Peter no volvería a ser Spider-Man y que insistir sería una falta de respeto. Fue así como Miles, por fin, aceptó el legado por completo. Peter comprendió perfectamente el silencio de Miles y sintió cómo un peso se desvanecía de sus hombros. Miles, por otra parte, sintió el mismo peso transferido a sus hombros y lo aceptó con una sonrisa. Peter, Miles y MJ, quienes regresaron de la cocina, brindaron por el futuro de Connie Watson-Parker.
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