ID de la obra: 1334

Nuestra

Gen
NC-17
En progreso
1
Fandom:
Tamaño:
planificada Midi, escritos 24 páginas, 6.425 palabras, 5 capítulos
Descripción:
Notas:
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Corre perra, correeeee

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La sala se había sumido en un silencio espeso, solo roto por el suave zumbido del aire. Sakura estaba sentada en el sofá, con una sonrisa de depredadora, mientras los tres hombres permanecían de pie ante ella. -- No estás hablando en serio, ¿cierto? -- preguntó Kakashi, rompiendo el silencio con un tono de incredulidad. -- Sí, Kakashi sensei. Hablo muy en serio. -- Vamos, Sakura, ¿de qué se trata esto? ¿Es una especie de broma? -- preguntó Sasuke. -- No, Sasuke. ¿Tienen algún problema con lo que estoy pidiendo? -- Espera, Sakura chan, ¿por qué de pronto quieres que hagamos esto? Digo, no es algo que tú nos pedirías. -- Exacto, extrañamente, Naruto tiene razón. -- ¡Oiga, Kakashi sensei! ¿Cómo que "extrañamente"? -- Naruto tiene razón, ¿por qué de pronto nos pides algo como esto? -- insistió Sasuke. -- ¿Y por qué no hacerlo? -- Sakura se cruzó de piernas con una sensualidad descarada, extendiendo sus brazos sobre el respaldo del sofá. Los tres hombres seguían de pie, mirándola -- Es solo una pequeña fantasía que tengo, chicos. -- Sakura, entiendo que tengas tus fantasías. Pero esto es sobrepasar las cosas. -- Está bien, Sasuke, entiendo tu punto. Pero es curioso que lo digas tú, cuando fuiste tú el que se ofreció abiertamente que pidiera de cumpleaños lo que yo quisiera. -- Gracias, genio -- replicó Naruto por lo bajo. -- Sí, lo dije. Pero no pensé que fuera algo así. Además, tu cumpleaños es en tres días. -- ¿Y eso qué? Solo estoy adelantando mi regalo -- Sakura le guiñó el ojo con total descaro. Los tres hombres se quedaron en silencio por un momento, cruzando miradas nerviosas entre ellos. -- Está bien, les haré un favor -- continuó Sakura -- Si no quieren besarse, pueden tocarse. -- eso también sería incómodo -- dijo Kakashi. Sakura se encogió de hombros con aire de despreocupación -- Tomen ustedes la decisión. -- Chicos, hablemos sobre esto -- dijo Kakashi, haciendo que los tres formaran un semicírculo para hablar en voz baja -- Escuchen, debemos tomar una decisión, y definitivamente no quiero besarlos. -- Yo tampoco quiero -- respondió Naruto. -- Bien, porque eso nos deja solo con la opción de tocarnos. -- ¡Todo esto es culpa de Sasuke! ¡Que haga ésto él solo! -- ¡Idiota! ¡Yo no pensé que pediría algo como esto! -- Ya, cálmense. Hagámoslo rápido para salir de esto de una vez. ¿Están de acuerdo? -- Sí, está bien -- respondió el rubio, resignado. -- ¿Sasuke? -- Hmp... ya que. -- Bien. Los tres se reincorporaron, quedando de nuevo frente a Sakura. -- Y bien... ¿qué decidieron? -- Hemos decidido tocarnos. -- ¡Excelente! ¡Empiecen de una vez! -- ¿Qué quieres que hagamos? -- preguntó Sasuke. -- Pues, quítense la ropa, por supuesto. Pero quédense en ropa interior. Los tres se miraron, la incomodidad ardiendo en sus rostros. A medida que se despojaban de sus prendas, sus mejillas se tiñeron de un rojo intenso. Al quedar solo en bóxers, sus miembros ya duros se delineaban bajo la tela, y por puro instinto, los tres cubrieron su erección con ambas manos. -- Por favor, no actúen como si nunca se hubieran visto desnudos. -- Esto es diferente -- masculló Naruto por lo bajo. -- En fin. Ya pueden empezar -- dijo Sakura con sensualidad, mordiendo luego su labio inferior. -- Entonces, ¿quién empieza? -- preguntó Naruto, con la voz tensa. -- A mí ni me miren, déjenme de último -- replicó enseguida el azabache. -- ¡Carajo! ¡Naruto, empieza tú! -- ¡¿Por qué debo empezar yo, Kakashi sensei?! -- ¡Solo hazlo! -- ¡Está bien! Lo haré, rayos. Pagarás por esto, Sakura chan -- murmuró la última frase. -- ¡Espera, Naruto! -- ¿Qué pasa ahora, Kakashi sensei? -- Dame un momento -- Kakashi relajó sus brazos, movió su cabeza de un lado a otro e hizo movimientos circulares con sus hombros -- Listo. Ya puedes hacerlo. -- Bien, aquí voy -- dijo Naruto, llevando su mano al pene de Kakashi -- ¡Oh, maldición! ¡Tengo un pene en mi mano! -- ¡Cállate, Naruto! No necesitas decirlo. -- Listo, Sakura chan, ya lo estoy tocando. -- ¡Así no, Naruto! ¡Hazlo bien! Apriétalo o algo... -- ¡Demonios, Sakura! ¡Tampoco exijas mucho! -- replicó Kakashi, con un tono de fastidio. -- ¡Que lo aprietes, Naruto! -- ¡Ya voy, ya voy! -- gruñó el rubio, cerrando los ojos como si fuera a tocar un kunai caliente. Comenzó a apretar el miembro de Kakashi, aún mirando hacia otra parte, mientras Sasuke soltaba una risa burlona. -- ¡Tú no te rías mucho, que ahorita te toca a ti! -- exclamó Naruto, haciendo que la sonrisa del azabache se borrara enseguida. -- ¡Ya basta! No te emociones mucho -- dijo Kakashi, quitando la mano de Naruto de su pene. -- ¿Kakashi sensei, por qué hizo eso? -- Eso fue suficiente, Sakura. Sakura disfrutaba la escena mientras aguantaba las ganas de reír. -- Sensei, usted está en medio de ambos. -- ¿Y qué pasa con eso? -- Toque a Sasuke y a Naruto al mismo tiempo, pero hágalo con sensualidad, así todo divino, para que yo me excite. -- Sakura, no pidas mucho. -- No se queje si no quiere que les digan que se quiten la ropa interior. -- Está bien, lo haré -- Kakashi suspiró. Miró a Naruto a su derecha, cuyo rubor casi competía con el de su cabello rubio, y luego a Sasuke a su izquierda, quien evitaba su mirada con el ceño fruncido. El ambiente era tan espeso que casi se podía cortar la incomodidad. Se tomó un segundo y con una decisión forzada, Kakashi extendió su mano izquierda hacia Sasuke y su derecha hacia Naruto. Ambas manos se encontraron simultáneamente con el calor palpitante de los miembros de sus alumnos, que sobresalían de sus bóxers. -- ¡Eso sensei, así, así, frotelos! A Sasuke, la presión firme e intencional de Kakashi lo inundó con una urgencia física que odió al instante. Su respiración se volvió superficial y sus músculos se tensaron. Su cuerpo, en una traición flagrante, reaccionaba con una velocidad alarmante a la mirada de Sakura mientras sentía cómo un fuerte temblor recorrió todo su cuerpo cuando Kakashi apretó la base de su pene. Al mismo tiempo, Naruto soltó un gruñido ahogado, sus ojos bien cerrados por la vergüenza. La estimulación lo hacía arder y la sensación de ser observado por Sakura hacía que la urgencia fuera casi insoportable. -- ¡Ya pare! ¡Es suficiente! -- exclamó Sasuke, haciendo que kakashi se detuviera de inmediato. Incapaces de verse a los ojos, los tres cubrieron de nuevo su miembro con las manos. -- Chicos, relájense, lo están haciendo bien. Además, ya falta poco para que terminemos con esto, y créanme que este siempre será el mejor regalo de cumpleaños. -- Sakura, ¿no crees que ya ha sido suficiente? -- preguntó Kakashi, con un tono agotado, pero sin soltar la súplica. -- Aún no. Sasuke no ha hecho nada. Con él terminamos, ¿están de acuerdo? -- Sí, está bien. Me parece justo. Terminemos de una vez -- dijo Naruto. -- Vamos, Sasuke, termina con ésto -- presionó Kakashi. --De acuerdo. Sasuke, quiero que toques a Naruto. Sasuke sintió cómo la sangre le ardía en las venas. La orden de Sakura era directa, sin espacio para la réplica. Su cuerpo temblaba ligeramente por el combate entre la humillación y el rastro de excitación que Kakashi acababa de provocarle. Miró a Naruto. El rubio estaba sonrojado, los labios fruncidos por el esfuerzo de contener un gruñido. Para Naruto, esto era una prueba incómoda; para Sasuke, era una sentencia. El Uchiha tardó un segundo más de lo necesario, como desafiando la orden con la mirada. Finalmente, cedió. Con un movimiento brusco, llevó su mano derecha hacia el miembro de Naruto. El contacto fue inmediato y electrizante. Naruto dejó escapar un jadeo esta vez, sus ojos por fin abiertos por la sorpresa y el shock. Sasuke sintió el músculo caliente y duro bajo la tela del bóxer. A diferencia del toque experto de Kakashi, la presión de Sasuke era torpe y vengativa, con una fuerza excesiva que buscaba castigar a Naruto por ser el receptor de la humillación. Apretó la base con un puño, sintiendo el pulso acelerado. -- ¡Así no, imbécil! -- se quejó Naruto, aunque su voz sonaba extrañamente aguda y forzada. -- No te quejes -- masculló Sasuke, pero no soltó el agarre. -- ¡Así Sasuke! Ahora, ¡hazlo subir! -- ordenó Sakura, con un tono de voz que la hacía sonar más emocionada que nunca. Sasuke la miró, furioso por estar a merced de su fantasía, pero el temblor en el cuerpo de Naruto bajo su mano era una prueba silenciosa de que Sakura estaba ganando. -- ¡Ya llegué chicos! -- anunció Sakura, quien entraba por la puerta. El sonido de la voz, firme y familiar, paralizó a los tres shinobi. Sasuke soltó el miembro de Naruto al instante, dejando caer su mano con un thud sordo. Kakashi se quedó inmóvil y Naruto parpadeaba frenéticamente entre la Sakura de la puerta y la del sofá. -- ¿Eh? ¿Qué pasa aquí? -- preguntó la Sakura recién llegada, sus ojos verdes se abrieron de par en par. Mirando fijamente a los tres hombres, semidesnudos y con erecciones notables. Deslizó la mirada hacia el sofá, donde otra mujer idéntica a ella la observaba con una sonrisa nerviosa -- ¡Esperen! ¡Si tú eres Sakura, entonces... -- Naruto volteó a ver a la mujer sentada en el sofá - ¿quién eres tú? La Sakura en el sofá, dándose por descubierta, parpadeó con un gesto de fastidio y explotó en una nube de humo. El jutsu de transformación se deshizo, revelando la identidad de cierta rubia. -- ¡Ino!! -- exclamaron todos al mismo tiempo. -- ¡Maldita Ino! ¡¿Qué estabas haciendo con mis hombres?! -- gritó Sakura acercándose a ella, con los puños cerrados y las venas brotando en su sien. -- ¡Hola Sakura, recordé que debo hacer algo así que debo irme, adiós! -- Ino habló a toda prisa, y antes de que pudieran parpadear saltó por la ventana con la rapidez de una liebre asustada. -- ¡Más vale que corras perra, porque voy a matarte! -- Sakura no esperó un segundo más. De un salto ágil, salió por la ventana y corrió a toda velocidad detrás de su amiga. Dejando en la sala desconcertados y avergonzados a Naruto, Sasuke y Kakashi que seguían semidesnudos cubriendo sus erecciones. Sus rostros estaban teñidos de un rojo intenso, clavando su mirada en el suelo. -- Oigan, chicos, hagamos un juramento -- dijo Kakashi, rompiendo el silencio con un profundo suspiro de resignación -- Juremos que jamás volveremos a hablar sobre esto. Y que nadie más debe saberlo, jamás. Naruto y Sasuke asintieron al mismo tiempo, sin alzar la mirada. Pero en eso, Naruto soltó una carcajada llevando sus manos detrás de la cabeza. -- Jajaja, no sé ustedes, pero a mí me gustó. -- ¡Cállate! -- gritaron Kakashi y Sasuke al unísono, sellando así el pacto de su humillación compartida.
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