Capitulo XXVI. Cuando el pasado se repite parte I.
8 de septiembre de 2025, 1:18
⚠️Advertencias⚠️
🐈⬛ Contenido explícito.
🐈⬛ Contenido sexual muy detallado.
🐈⬛ Palabras denigrantes y un poco transfobicas, aquí les pido mucho respeto ya que es parte de la historia, no se está normalizando y jamás lo será, solo es parte de la historia.
🐈⬛ Dirty Talk.
🐈⬛Este capítulo estará censurado en wattpad, por lo que mis lectores de Wattpad si quieren verlo sin censura tendrán que ir a Ao3. Están bajo su propio riesgo.
🐈⬛ Capitulo corto.
🐈⬛Esta historia es para el público adulto, por lo tanto, si eres menor de edad, te pido de la mejor manera que salgas de la historia, pero aun así si decides ignorar mis advertencias, entonces solo me queda advertirte que estas bajo tu propio riesgo, esta historia encontraras temas moralmente cuestionables, turbios, gore, abusos de todo tipo, altamente toxicidad, sinceramente esta historia hará que te revuelva el estómago. Por lo tanto, estas bajo tu propio riesgo, no quiero saber que después de esto quieras quejarte o que tus padres vengan a quejarse porque serás bloqueado de inmediato. Eso sería todo para aquellos menores de edad.
☆*゚ ゜゚*☆*゚゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ☆*゚ ゜゚*☆*゚゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚
La noche estaba siendo bastante pacifica después del enorme caos que se había dado por culpa de los Nightmares Critters, después de que Bubba de alguna forma había resuelto ese problema, ahora los Smalling Critters estaban descansaban o eso intentaban.
—¡Ahí!, ¡Malditos ruidosos! —Se quejo Hoppy mientras presionaba su almohada contra sus orejas, buscando tapar los jadeos y gemidos suaves de Dogday o de Catnap que se escuchaban como un eco suave.
Bobby por su parte que dormía a lado suyo, se veía también molesta porque tampoco podía dormir por el sonido tan obsceno.
—Supongo que debemos hablar seriamente con ellos…—Dijo la osita ya irritada mientras se sentaba en el borde de la cama, dejando ver como su pelaje estaba todo alborotado, y sus ojos se mostraban cansados.
Ambas hembras se levantaron dejando ver que estaban molestas por no dormir. Ya que efectivamente esos dos no habían parado por horas, demasiadas para ser algo sano.
Cuando caminaron por los pasillos se sorprendieron al encontrarse también a Bubba que estaba con su pijama y con un gesto que mostraba irritación, a Piggy que también se cubría con su bata dejando ver sus ojeras, a Kickin que estaba más que nada furioso.
—¡¿También ustedes se despertaron?! —Pregunto el ave sorprendida al ver a sus amigas que se acercaban.
—¡Por supuesto!, ¡Esos dos ya deben parar!, ¡No quiero enseñarles a esos niños sobre lo que hacen a tan temprana edad! —Se quejo la coneja verde, mientras gruñía.
—Chicos basta… solo vamos a hablar y lo entenderán. —Dijo Bobby tratando de calmarlos sabían que harían un escándalo esos dos si no los detenía.
—Al demonio con eso Bobby, ¡Esta vez me van a escuchar esos dos! —Pronuncio Bubba ya harto, el deseaba dormir no se había recuperado del todo y no quería escucharlos de nuevo, como su amigo humillaba verbalmente a Dogday mientras lo follaba, es demasiado penoso de escuchar.
Piggy solo asintió ante lo que dijo su amigo especial, ella también estaba cansada.
☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*
El rechinido de la cama se escuchaba de una forma tan agresiva que parecía que se iba a romper, el sonido vulgar de los choques de pieles mojados con los jadeos y gemidos del perrito solar y el felino lunar hacían que el cuarto se volviera muy erótico, en especial cuando el calor y el vapor abundaba. Las sábanas, almohadas y hasta charcos de fluidos como las manchas podían verse alrededor.
Dogday y Catnap habían hecho un verdadero desastre, ahora estos dos se encontraban en una posición bastante sucia que les ayudaba a aumentar su placer, Dogday estaba acostado en la cama mientras recibía muy bien el pene de su novio, siendo follado como una bestia cruel, su vagina estaba hecho un desastre de semen y miel, Canto se encontraba arriba de Dogday sujetando las piernas de su novio, mientras su pelvis rebotaba contra el culo de Dogday, sometiéndolo con su peso y se acomodaba en esa posición llamada “La profunda”.
—Ahhh ahhh~, ahhh Catnap ~—Dogday no paraba de gemir tan lascivamente mientras jadeaba y sacaba vapor de su boca, estaba demasiado caliente no habían tenido descanso, no habían dejado de follar estaban inmersos uno con el otro.
EL felino se encargaba de fallárselo con esa brutalidad que lo caracterizaba, ambos poseían mordidas repartidas en cada parte de sus cuerpos, ambos no habían perdido la oportunidad de marcarse mutuamente. Catnap no dejaba de embestir a Dogday, haciendo que recibiera tan bien su falo que no pudo evitar jadear de un increíble placer, al ver aquella imagen tan sumisa de su novio sonrojado, con los ojos llorosos y la lengua a fuera mientras respiraba con fuerza buscando el ritmo para que sus pulmones no colapsaran por el extremo ejercicio, que hacía al tener un sexo tan desenfrenado.
Fue entonces que Catnap sonrió con perversidad amando a su perrito en esa posición, así que este paro para reírse un poco. —Ja ja… ¿Ya este cansado perrito~?, pensé que podría soportar más rondas. —Dijo burlándose el felino mientras observaba a su lindo novio respirar con más calma mientras cerraba sus ojos.
—Ah, ah~ ¿Quién dijo que quiero parar Kitty? —Pregunto Dogday con una sonrisa que a pesar que aun tenía hinchado su mejilla no deseaba parar, por lo contrario.
Catnap por su parte retrocedió un poco para darle un respiro a Dogday, así sacando su pene de ese coño hinchado, solo para que al salir provocara un sonido bastante obsceno de un “Pop” y así se mostró como la vagina de Dogday, comenzó a escurrir bastantes chorros de semen y miel combinados, pero al estar en esa posición donde levantaba su cadera hacía que el semen aún se quedara en ese lugar, el agujero totalmente abierto de Dogday estaba bastante mancillado y podía verse el delicioso y perfecto creempie que el felino hizo.
Pero para el hijo del Prototipo no fue suficiente con ver esa vista, porque con sus dedos tomo los labios vaginales de su novio y los abrió, para ver aquel interior lleno de semen como si fuera un verdadero saco donde depositar su falo. Juraba que si Dogday no estuviera tomando anticonceptivos él ya estaría embarazado ahora mismo.
—Prrr sí que eres toda una perrita cachonda Doggy~♡—Dijo el felino de forma tan lasciva y burlesca mientras tomaba su propio pene y lo volvía a poner en aquella vulva, comenzando azotar su propio miembro contra los labios vaginales de su novio, haciendo que sus puas le dieran más tortura y placer al perrito que comenzó a gemir y a moverse ansioso por volver a sentir esa polla tan enorme. —Supongo que debo seguir utilizándote como mi funda para mi pene~… de todas formas… para eso naciste Doggy, como mi linda putita personal~♡.
Dogday no pudo evitar sentirse emocionado y excitado por volver a ser humillado con esas palabras tan sucias y vulgares, como amaba que Catnap le hablara así. —Oh~ Kitty~… por favor hazme de nuevo tuyo~—Pidió entre ruegos aun necesitado y emocionado, moviendo su colar con felicidad al volver a ser tratado así.
Pero eso se había terminado abruptamente.
TOC TOC
El sonido de unos golpes tan fuertes de la puerta hizo que Catnap y Dogday pararan de forma abrupta, al mismo tiempo que se tornaban pálidos.
TOC TOC
De nuevo el golpeteo sonó con más fuerza que parecían que iban a romper la puerta, lo que hizo que Catnap se le bajara de golpe su erección y esta volviera a ocultarse en su saco. Por lo que se puso en alerta de inmediato.
—¡DOGDAY, CATNAP!, ¡CALLENSE DE UNA PUTA VEZ! —El grito de Bubba hizo que el felino y el perrito se sacudieran y dieran un brinco sorprendidos y Dogday comenzaba a entrar en pánico, como en vergüenza pura.
El perrito pegó un brinco en la cama, el pánico apoderándose de él mientras su cara se ponía palida por la vergüenza pura, tanto que comenzó a chillar suavemente como un perrito que habían cachado haciendo algo muy malo, tanto que tomo las sábanas y se cubrió, deseando que la tierra se lo tragara.
—Mierda… —susurró Catnap, llevándose una mano a la cara con frustración, realmente quería volver a correrse dentro del coño de Dogday. Pero realmente no podía hacer más cuando sus amigos interrumpían, así que sin descaro tomo una de las sábanas que estaban en el piso, para luego levantarse y enredarlo en su cadera, para al menos tapar lo empapado que estaba de su pelvis y muslos.
Rápidamente fue a la puerta abriéndola de golpe, para ver a sus amigos que tenían una expresión molesta y otros con los brazos cruzados. Pero cuando abrió la puerta se notó que sus amigos de inmediato se taparon sus respectivas narices, pues el aroma sexual inundo el pasillo donde se encontraban, dejando en claro que apestaba de sobremanera.
Antes de que pudieran hablarles y decirles que se fueran, una segunda voz lo interrumpió.
—¡Por el amor de la fábrica, hay gente tratando de dormir! —se quejó Kickin con el tono de alguien que no había pegado ojo en horas, el ave le señalo caminando hacia él para enfrentarlo, notando que estaba furioso, quería dormir y ese bastardo se lo negaba con tanto ruido.
—¡No es justo que nosotros tengamos que escuchar su maldito festín nocturno! —bufó Hoppy, claramente fastidiada, la coneja se notaba estresada y golpeaba el suelo con una de sus patas.
—En serio, si van a seguir con eso, háganlo en un sótano insonorizado o algo —Sugirió Piggy aquella cerdita mientras se sonrojaba al decirle algo así a su amigo, realmente Picky estaba avergonzada, pero estaba tan cansada que no quería quedarse callada.
—O mínimo tengan la decencia de bajar el volumen, por favor… —añadió Bobby con un tono más cansado que molesto, la osa trataba de no gritarle, pero ganas faltaban de no hacerlo. Pero quería ser la más pacifica de todos. —Catnap sé que estas emocionado, pero dios… gatito entiende que también no queremos que los niños se enteren de esto. —Bobby dialogo queriendo calmar la situación sabiendo que probablemente los niños preguntarían mañana.
Catnap solo suspiro profundamente dándose cuenta de que no había manera de retomar lo que tenían hace unos minutos. Con una mezcla de fastidio y resignación.
—Vamos chicos… no fui tan ruidoso. —Dijo el felino de forma descarada importándole muy poco lo que había hecho, jamás se arrepentiría de lo que le hizo a Dogday, después de todo la vergüenza no existía en su vocabulario. —Además… no es como si ustedes no lo hicieran con sus respectivas parejas…—Soltó burlonamente, dejando en claro que no le importaba sus quejas.
Dogday por su parte quería que la tierra se lo tragara en ese mismo instante, quería llorar de la vergüenza misma, escucho todo, pero se cubrió por completo a diferencia de su novio, tenía tanta pena que no podía mirarlos a la cara después de eso.
—Que descuidado fui —murmuró en un hilo de voz, cubriéndose el rostro con ambas manos.
Pero los demás Smalling al escuchar a Catnap, se mostrar enojados por supuesto a veces su amigo podía ser un idiota total en especial cuando se trataba de estar con Dogday, no era secreto que el felino es bastante posesivo con el perrito, pero aun así no es justificación para que le importara poco el sueño de sus amigos. Fue entonces que la osa ya harta, fue la que reacciono porque esta vez llamaría la atención de su amigo.
Bobby, furiosa, se acercó rápidamente. Sin dudarlo, levantó su mano y, con una fuerza imparable, tiró de la oreja de Catnap, forzándolo a agacharse. El felino soltó un chillido de dolor por la violencia del tirón, sus rodillas temblando mientras caía al suelo.
—¡Tú idiota! ¡Ahora sí vas a escucharme! —gruñó Bobby, su voz llena de furia, como una hermana mayor regañando a su hermano menor. Su tono cortante hizo que los demás Smalling, se quedaran paralizados, retrocediendo instintivamente. Todos sabían que jamás debían hacer enojar a Bobby, porque cuando lo hacía, nada ni nadie podía detener su ira. Pero ella no paro ahí, porque levanto su mirada y miro el bulto de sabanas que estaba en aquella sabana, en el cuarto. —¡Dogday! —Llamo la atención a su líder.
Provocando que el nombrado diera otro brinco, mientras sacaba su cabeza bastante sonrojado de las sábanas mirando a la osa. —¿S-sí? —Pregunto en un hilo de voz.
—¡Te quiero en la sala ahora mismo! —ordenó la osa con un tono implacable, para luego llevarse a Catnap sujetando a Catnap obligando a seguirla hasta la sala, lo que hizo que los demás Smalling miraran esta vez con lastima a Catnap. Kickin, en cambio, se reía por lo bajo, disfrutando descaradamente del espectáculo mientras seguía a la osa junto con los demás.
Dogday aun avergonzado solo asintió mientras se levantaba un poco tambaleante al mismo tiempo que se iba al baño ya que cada paso que daba, un charco de semen se formaba debajo de él, primero tenía que limpiarse antes de estar enfrente de sus amigos.
Realmente el perrito quería morir ahí mismo.
☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*
Cuando Dogday llego a la sala el perrito ya estaba limpio, por supuesto se notaba que estaba bastante incomodo y avergonzado, por como su cola estaba entre sus piernas y la sujetaba con nerviosismo, al mismo tiempo que al no tener la sabana se pudo ver las mordidas repartidas por sus hombros y una que otra en su pecho. Dogday estaba completamente sonrojado, cuando alzo la mirada se dio cuenta que sus amigos estaban sentados en los sillones.
Para su sorpresa Crafty estaba ahí a lado de Kickin, se veía más distante de lo que recordaba. Pero la imagen que llamo su atención fue Catnap su novio estaba sentado enfrente de Bobby que lo miraba con enojo y cruzaba sus brazos, al mismo tiempo que Catnap bajaba su mirada como si hubiera sido regañado. Muy normal cuando Bobby te llama la atención.
Fue entonces que los Smalling notaron la presencia de Dogday y el perrito volvió a ponerse nervioso, mientras sujetaba su cola aun con timidez.
—¡Al fin llegaste Dogday! —Dijo Kickin fastidiado.
—Kickin, ¡Basta! —Pidió Bobby mientras suspiraba y señalaba después un asiento. — Siéntate. —La voz firme de Bobby hizo que Dogday se estremeciera. Sin atreverse a discutir, obedeció de inmediato, sentándose en el borde del sillón, a lado de su novio que parecía fastidiado por ser interrumpido.
Definitivamente ese gato no tenía descaro.
Todos los Smalling miraban a la pareja con expresiones que iban desde la diversión hasta el hastío. Kickin apenas podía contener su risa, Piggy solo estaba cansada junto a Bubba que simplemente suspiraba. Hoppy y Kickin disfrutaban de ver a sus amigos regañados y Crafty solo se materia callada al mismo tiempo muy calmada.
—Bien. —Bobby tomó aire antes de hablar, su ceño fruncido dejando en claro que no estaba para bromas—. ¿Pueden explicarme qué carajos les pasa?
Catnap y Dogday intercambiaron una mirada, pero ninguno se atrevió a responder.
—¡No solo hicieron un escándalo que se escuchaba en toda la maldita fábrica, sino que encima nos privaron del sueño a todos! —continuó la osa, su tono aumentando con cada palabra—. ¡Ni siquiera pensaron que los niños pueden escucharlos!
—Bueno, no tengo problema en explicarles a los niños sobre esto. Quiero decir tarde o temprano se van a enterar lo que es el sexo—Dijo Catnap con una pequeña sonrisa ladeada.
Pero Bobby dio un fuerte golpe a la mesa de café, provocando que el felino brincara por el ruido fuerte y al mismo tiempo se asustara, para luego encogerse de hombros y desviar la mirada en una mueca de fastidio.
—¡Ni se te ocurra Catnap! —Amenazo la osa, mientras lo señalaba con enojo. Dejando en claro que no iba a permitir que el felino les quitara la inocencia a sus pequeños.
Dogday tragó saliva y se removió incómodo en su asiento, evitando mirar a sus amigos, realmente se sentía bastante avergonzado por todo esto.
—L-Lo siento… —murmuró en voz baja, sintiendo que sus mejillas se calentaban con fuerza—. No fue nuestra intención hacer tanto ruido…—Menciono el perrito levantando la mirada para dar la cara. — Prometo que seremos más cautelosos a la próxima…
—¡Eso está clarísimo! —exclamó Kickin, exasperado—. Si hubiera sido su intención, habríamos tenido que mudarnos de fábrica.
Hoppy soltó una carcajada.
—¡Por dios, sí! ¡Hasta pensé que estaban peleando otra vez, pero luego escuché a Dogday y me di cuenta de que era otro tipo de pelea! —Se burlo la conejita divertida, mientras se reía de sus amigos. Lo que hizo que Catnap gruñera.
El perrito dejó escapar un sonido ahogado y escondió el rostro entre sus manos, completamente rojo de la humillación.
—Hoppy, no ayudes —intervino Bubba, aunque su expresión claramente decía que también encontraba la situación graciosa. Lo que hizo que el perrito volteara a ver a Bubba con curiosidad, ya que él no había visto a Bubba desde hace días, además de que deseaba hablar con él con desesperación.
—¿Y qué? —Catnap alzó la cabeza con un tono desinteresado—. No es como si hubiéramos hecho algo malo.
—¡No es sobre eso, imbécil! —bufó Bobby—. ¡Es sobre respeto! No están solos aquí. Si quieren hacer sus cosas, al menos háganlo sin que toda la fábrica termine enterándose de cada gemido.
Catnap callo de inmediato sabía que se había pasado un poco, pero no podía evitarlo cuando su novio apretaba tan bien y ni hablar de los sonidos que hacía, hacían que el felino enloqueciera.
—Además… deberías cubrirte esas mordidas Dogday, ya estás en la línea delgada con Elliot. Si te ve con esas marcas… podrá lastimarte. —Advirtió Crafty, con esa voz tranquila y vacía, desde que se había enterado de su pequeña cachorra no había sido la misma, era como si ella realmente hubiera cambiado por completo. A pesar que seguía cuidándose en sus ojos se podía ver el vacío de su propia alma.
Por supuesto ella lo dijo con la intención de advertirle a su amigo sobre lo que pasaría, ya que a pesar de todo aún seguía preocupándose por sus amigos.
El ambiente en la sala se volvió gélido al instante.
Dogday se quedó completamente inmóvil, sintiendo cómo su estómago se encogía y un escalofrío subía por su espalda. Su respiración se volvió errática, y sus orejas se pegaron contra su cabeza mientras sus pupilas se contraían.
Elliot…
El solo escuchar su nombre hizo que su cuerpo reaccionara instintivamente. Sus manos comenzaron a temblar, y su cola se enroscó con fuerza entre sus piernas, como si intentara hacerse más pequeño, más invisible. Un pánico visceral lo invadió, un miedo paralizante que le apretaba el pecho como una garra invisible.
—¡Eso no pasará! —rugió Catnap, su voz vibrando con furia contenida. Su cuerpo entero se tensó, sus garras se clavaron en sus propias palmas mientras sus orejas se pegaban contra su cabeza. —¡Si Elliot se le acerca, lo mataré sin dudarlo!
Pero Crafty ni siquiera se inmutó ante su amenaza. En lugar de eso, soltó un bufido, fría e implacable.
—¿Y cómo piensas protegerlo ahora… si ni siquiera pudiste hacerlo aquella vez?
El golpe fue certero. Catnap sintió su pecho hundirse como si le hubieran arrancado el aire de un solo tirón. Sus pupilas se contrajeron y su cola se crispó, pero no pudo responder.
—¡Crafty! —Esta vez fue Hoppy quien la llamo sorprendida y enojada, por haber sacado el tema de Elliot.
—Es la verdad Hoppy, no podemos bajar la guardia con él y menos con él. —Expreso el unicornio mirando a su amiga con indiferencia, a lo que Kickin solo se quedó callado por el comentario de su pareja, porque al final él también pensaba lo mismo.
—Independientemente… debiste decirlo de otra forma, Dogday aun esta a muy afectado por lo que le hizo. —Piggy hablo molesta, mientras se levantaba y miraba con resentimiento a Crafty que no midió sus palabras. Ellas dos aún no se hablaban después de lo ocurrido, y tampoco querían hacerlo. Pero Piggy no permitiría que Crafty digiera lo que quisiera.
Crafty giró lentamente su cabeza hacia Piggy, con una expresión tan serena que resultaba inquietante.
—¿Decirlo de otra forma? —repitió en un tono bajo, casi burlón—. Oh, lo siento, Piggy. No sabía que tú, de entre todos, eras la experta en cómo lidiar con el trauma ajeno.
La cerdita se quedó callada, porque realmente esas palabras la habían afectado, tanto que comenzó a tensarse y sus ojos comenzaron a cristalizarse, apretando sus puños y bajando la mirada. Porque efectivamente no entendía casi nada, ella vivió por ignorancia por mucho tiempo.
Mientras que los demás se quedaron callados observando esa escena tan lamentable.
Bubba al ver esto no lo soporto y se levantó de inmediato, para señalar a Crafty con enojo. —¡Basta Crafty! —Rugió mientras la señalaba sorprendiendo a los demás como Bubba reaccionaba, hasta Piggy se sorprendió por la reacción de su amigo. —¡No tienes derecho a hablarle de esa manera!, ¡¿Qué demonios te pasa?! —Pregunto el elefante indignado, ya harto de la situación, en especial con las noticias que le contaron sobre como trataron a su amiga especial.
—Crafty…—Esta vez fue Kickin quien hablo, llamando a su pareja. El ave solo suspiro y hablo. —Bubba tiene razón, últimamente has sido muy grosera con Piggy, ella no merece que la trates así… debes disculparte. —El ave hablo firmemente ya que no le gustaba como su pareja actuaba.
Dogday por su parte se tensó mirar a sus amigos como peleaban hacía que se sintiera un miserable, porque como líder debía evitar estos conflictos. Por lo que quiso hablar, pero la cola de Catnap le tapó la boca evitando que hablara, el canino miro al felino confundido a lo que Catnap solo negó con la cabeza.
Dejándole un mensaje en claro.
No te metas.
Crafty no mostro un atisbo de tristeza o enojo, por lo contrario, aún se mantenía indiferente, ante la situación y las reacciones de los demás. Pero el único sentimiento que llego a su cara fue… duda.
El unicornio se levantó de su asiento y camino hacia Piggy para quedarse enfrente de ella, ambas se miraron en silencio. —Tienen razón… Piggy lamento que te haya dicho esas cosas…
Pero la cerdita esta vez no se iba a quedar callada. Estaba muy herida y una sola disculpa no sería suficiente. —¿P-porque Crafty? —Pregunto la cerdita angustiada y tímida. A lo que la nombrada ladeo su cabeza sin entender. —¡¿Por qué me tratas así! —Repitió en voz alta Piggy mientras comenzaba a llorar. —¡Éramos amigas!, ¡Hablamos mucho!, ¡Hacíamos muchas fiestas de té!, ¡¿Por qué de repente me tratas así?!, ¡¿ Que te hice Crafty?! —Pregunto la cerdita ya cansada de ese maldito trato de la que se supone era su amiga.
Pero realmente solo veía a alguien que podía lastimarla.
Crafty la observó en silencio por unos segundos, su expresión inmutable, como si las lágrimas de Piggy no significaran nada para ella. Luego suspiró, cruzándose de brazos con una postura fría y distante.
—No es por nada que me hicieras, Piggy. —Su voz era serena, pero había un filo cortante en sus palabras, como si cada una estuviera diseñada para herir— Es por envidia.
La sala se quedó en un silencio sepulcral. Todos miraron a Crafty con sorpresa, incluso Kickin pareció tensarse a su lado, porque jamás pensó que su pareja se sintiera así.
Piggy parpadeó varias veces, como si no pudiera procesar lo que acababa de escuchar.
—¿E-Envidia…? —Su voz se quebró al repetirlo.
Crafty asintió para luego mirarla mientras la miraba fijamente, mostrando su vacío emocional ante aquellos ojos que no poseían brillo.
—Sí, envidia. —Confirmó sin rodeos, pero al menos sintió un poco de duda al decir lo demás—. Envidio que sigas siendo la misma de siempre, que puedas aferrarte a esa ingenuidad, que no tengas que cargar con el peso de todo esto… Que no te afecto la noticia de un posible incesto con nuestras respectivas parejas o amigos especiales, que a pesar de todo viviste por mucho tiempo en ignorancia al no saber dónde veníamos y que hacían con los niños, ni siquiera sabias lo que Bubba hacia…
Crafty sintió un nudo formarse en su garganta. Sus palabras salían con más emoción de la que pretendía, y sin darse cuenta, sus ojos comenzaron a cristalizarse otra vez.
—Pero, sobre todo… —Su voz se quebró ligeramente, su resentimiento y dolor a punto de desbordarse.
—¡Que nunca has vivido un embarazo de la persona que amas y luego que te lo arrebaten! —Gritó Crafty con la voz rota, mientras las lágrimas caían sin control por su rostro. Su pecho subía y bajaba con furia, con dolor, con una envidia amarga que la consumía.
—¡Eres tan ignorante que te envidio! —su voz tembló, cargada de resentimiento—. ¡Daría lo que fuera por tener tu vida, por no saber lo que sé, por no sufrir cada maldito día como sufro ahora!
Se llevó una mano al pecho, como si intentara contener el vacío que la devoraba desde adentro. Sus ojos estaban llenos de rabia y desesperación.
—¡Porque vivir sabiendo que esto es un infierno…! ¡Que me arrebataron a mi hijo…! —Su voz se quebró por completo—. ¡Hace que quiera morir una y otra vez!
Piggy sintió que el aire le faltaba y no pudo aguantar sus ganas de llorar más, pero no hubo sollozos solo un silencio horrible que todos se unieron. Bobby y Hoppy no estaban sorprendidas ya que conocían los sentimientos de su amiga, pero aun así se sentían bastante triste por su situación, lo que le habían hecho a Crafty…
No tenía nombre.
Kickin solo se acercó a Crafty y el tomo de sus hombros, mientras la hacía retroceder. —Crafty… creo que es mejor que nos retiremos…—Dijo el ave ya cansada de todo.
—Kickin tiene razón, Crafty sería lo mejor para todos que descanses y te sanes. —Esta vez fue Bubba quien hablo de una forma seria a pesar que comprendía el dolor de su amiga, aun así, se sentía irritado por todo. Además, que no le gustaba que las palabras del unicornio hubieran afectado tanto a Piggy.
Crafty sin decir nada mas comenzó a caminar a la salida con Kickin en silencio, ya que había dicho absolutamente todo. Pero antes de que el unicornio pudiera dar otro paso, Piggy tomo su mano parándola de inmediato. Lo que hizo que el unicornio se volteara confundida, solo para ver a la que fue su amiga que lloraba en silencio y en su mirada se veía preocupación en vez de odio.
—Lamento tanto… que hayas sufrido tanto… como tu amiga jamás me di cuenta que pasabas por esto. Hasta que exploto todo. —Dijo la cerdita entre sollozos y tratando de arreglar las cosas. —Si hay algo en lo que pueda ayudarte, por favor dime Crafty…—Rogo Picky queriendo realmente ayudar a su amiga.
Crafty al ver a la cerdita su corazón latió con culpa, lo que hizo que el unicornio solo sonrió de forma vacía, pero tratando de trasmitir calma. —Esa es la situación Piggy… no puedes y de nuevo… lo siento. —Dicho esto ella libero su última lagrima antes de soltar la mano de su amiga, para darle la espalda y ser llevaba por su pareja.
Dejando a la cerdita con una profunda tristeza, antes de que pudiera decir algo Bubba la tomo, dejando ver que el elefante realmente estaba preocupado por ella. Piggy no pudo evitar abrazarlo y llorar en su pecho. Mientras que sus amigos miraban en silencio la escena.
—Nosotros también nos retiramos. Es mejor que descansemos. —Menciono el elefante también sonaba muy agotado.
Hoppy solo bajo su mirada muy triste por aquella escena, preguntándose…
¿Cómo es que una situación casi cómica termino en una tragedia?
—Es mejor que se den el día libre mañana chicos. —Esta fue Dogday que por fin hablo, no podía negar que estaba ansioso y bastante preocupado. Sus amigos sufrían y él no tenía el poder de ayudarles con su dolor, cuando ni siquiera sabía que podía hacer.
Por primera en días le dirigió la palabra a Bubba y aunque realmente deseaba con desesperación disculparse con él, no era el momento para eso. Tal vez mañana seria cuando se calmaran las cosas.
—Está bien… gracias, Dogday. —Agradeció el elefante para luego también retirarse llevándose a la cerdita que lloraba en sus brazos.
La sala se quedó en silencio, Bobby se levantó para ir con su líder, ella también estaba decaída. —Dogday… también nosotras nos vamos. —Dijo mientras sonreía a medias tratando de mantener la calma, realmente estaba decaída. Hoppy por su parte de se despidió de sus amigos solo que ella trato de al menor ser un poco humorística.
—Bueno… si fue un momento malo… pero en fin… no nos vuelvan a despertar, par de cachondos. —Dijo la coneja mientras se iba dejando a Catnap y a Dogday solos. Solo que el perrito sintió sus mejillas sonrojadas.
—Lo siento Hoppy… no volveré a pasar je. —Trato de no sonar nervioso pero su risita lo delato. Solo miro a sus amigas partir, luego sintió como su novio comenzó a recostar ronronear hasta pegar su mejilla con la suya, para acariciarlo y darle consuelo. Haciendo que Dogday liberara un poco sus lágrimas.
—No llores perrito… ignora lo que dijo ella, voy a protegerte. —Murmuro el felino tratando de calmar a Dogday que solo se volteo para abrazar a Catnap, para darle un beso suave en sus labios como un apoyo.
—No es eso gatito… no dudo que vas a protegerme. Lo que pasa es que me siento triste por mis amigos. Ellos sufren… y yo…—Dogday se calló de inmediato ya que no podía completar aquella frase, a pesar de que vivió un infierno esos días.
Dogday poco a poco estaba recuperando su brillo y su felicidad, además el amor que sentían por el uno del otro, hacía que podían sanarse sus corazones tan cicatrizados ante los horrores que vivieron.
—Shh… no pienses en eso… no muchos tienen la suerte de tener lo nuestro. —Explico el felino mientras abrazaba a su novio y lo calmaba con su ronroneo. Jurándose que no permitiría que nadie los separara y aunque también se sentía triste por la situación de sus amigos.
Nada podía ser y para Catnap no se iba a desgastar por eso. Mas que nada por su sanidad mental prefirió mejor alejarse de toda esa situación.
Lo único que le importaba en esos momentos fue la felicidad de Dogday.
☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*
En esa misma noche, cuando los Smalling Critters vivieron ese amargo momento, no fueron los únicos que tuvieron dificultades.
Porque Poppy también está sufriendo su propia situación, la muñeca se encontraba sentada en aquella cama, habían pasado bastantes cosas en esas horas. Muchos juguetes la habían visitado, y le habían dejado regalos, cartas y hasta dulces, aquella muñeca mantenía su lámpara de noche prendida, para poder leer las cartas que sus hijos le habían dejado.
Por supuesto no todas ellas tenían palabras bonitas, por lo contrario, parecía que había odio impreso en esos papeles. Lo que hacía que Poppy se sintiera un poco cansada de leer independientemente de si era alago positivo.
Además de que el revuelo que le platico la enfermera después, de dos juguetes que habían peleado, nadie más le pudo dar más detalles y sinceramente ella tampoco quería saber.
Ya tenía bastantes cosas en la cabeza y solo deseaba descansar y leer las cartas lindas de sus niños, ayudaban bastante a calmarse. Hasta que escucho un ruido extraño en los ductos de ventilación.
Cosa que la muñeca hizo una mueca de desagrado. Sabía perfectamente quién era el único que se movía por los ductos con tanta libertad. Cuando de uno de los ductos descienda aquella mano metálica huesudo, conectada con cables y tendones.
La cual como si fuera una rutina el depósito aquel teléfono que le permitía comunicarse con Poppy. La cual muñeca tomo el teléfono, acercándolo a sus labios ya que tenía que hablar seriamente con él.
—Tienes agallas para aparecerte aquí después de lo que hiciste. —La voz de Poppy fue cortante, sin rastro de la dulzura que solía tener cuando hablaba con los demás.
—¿Es esta la cálida bienvenida de mi querida pareja? —preguntó con fingida decepción, aunque en realidad no estaba sorprendido. Conocía demasiado bien a Poppy como para esperar algo distinto, por supuesto que lo regañaría.
Sin embargo, no pudo evitar encontrar cierta diversión en la forma en que su pequeña muñeca fruncía el ceño, su rostro lleno de indignación. Adorable, pensó con algo parecido a la satisfacción.
Poppy no respondió de inmediato. Se limitó a apretar los labios y fijar sus grandes ojos azules en la figura oculta del Prototipo, como si quisiera atravesarlo con la mirada.
—No juegues conmigo —espetó al final, su voz tensa—. Sabes perfectamente por qué estoy molesta.
El Prototipo soltó un sonido grave, algo entre una risa baja y un resoplido.
—Ilumíname, querida. He hecho muchas cosas últimamente, ¿cuál de ellas te hizo fruncir ese lindo ceño? —Menciono mientras sonreía internamente, disfrutando del espectáculo, con esos gestos de furia que solo lo hacían encontrarla más encantadora… Molestarla era un placer del que nunca se cansaría
La muñeca soltó una risa seca, sin humor, antes de clavarle una mirada afilada. Se cruzó de brazos, apretando los labios con frustración, mientras apretaba el celular mirando aquella mano, que tentaba por acercarse y tocarla, aunque conociéndola no quería tener una herida—. Contaste algo que nunca debiste decir. Ahora todos están paranoicos, desconfiando los unos de los otros… ¿Qué estabas pensando?
El Prototipo guardó silencio por un momento, lo que solo incrementó la tensión en el aire. Finalmente, su voz resonó con calma.
—Era necesario.
—¿Necesario? —Poppy apretó los puños con fuerza—. ¿Sabes el caos que desataste? No eres tú quien tiene que lidiar con el miedo que sembraste. No eres tú quien tiene que calmar a todos cuando comienzan a entrar en pánico.
El Prototipo no respondió de inmediato. Sus extremidades se contrajeron levemente, como si meditara sus palabras.
—Solo estaba preparando el tablero Poppy—El respondió mientras avanzaba es tal vez siendo cauteloso, sabía que su linda muñequita en ese estado es peligrosa.
—¿Preparando el tablero? —La muñeca repitió con incredulidad, su voz teñida de ira contenida, para luego tomar una fresa de la cajita de fresas que habían traído, para luego lanzárselo al prototipo dejando ver que estaba tan furiosa que no permitiría que se le acercara, provocando que El Prototipo sintiera el golpe, pero para él solo es una simple burla a diferencia de las torturas que se le sometió a lo largo de su vida.—. ¿Acaso crees que esto es un juego?
—Quiero que me contestes algo seriamente Poppy. —Esta vez ya no había burla ni desinterés, solo frialdad y seriedad. —¿Crees que Elliot se detendrá?
Esa pregunta hizo que Poppy se estremeciera y su gesto se volviera frio ante el miedo que le generaba ese horrible pensamiento. —Ya me encargué de Harley, tengo amenazado a Elliot… ¿Crees que él se atreva a desafiarme? —Respondió la muñeca mientras contestaba en su mirada se notaba que se forzaba no temblar, porque sentía que el miedo la consumía con una mínima posibilidad.
—Poppy… —pronunció su nombre con calma, pero con un peso aterrador en su voz—. No puedes amenazar a un monstruo y esperar que tiemble de miedo.
Las palabras hicieron que la muñeca apretara los labios, sus diminutos dedos crispándose en las sábanas.
—Elliot es un bastardo inestable, lo conoces perfectamente. —repitió, enfatizando cada sílaba—. Pero, dime, ¿qué pasará cuando decida que ha tenido suficiente? ¿Crees que podrás proteger a nuestros hijos de su ira?
Poppy sintió un escalofrío recorrer su espalda. Su mente la traicionó con imágenes que prefería no recordar, pero para su desgracia el Prototipo tenía razón. Elliot es una persona altamente inestable en especial cuando lo había presionado tanto, que no sabía si ya había llegado a su límite.
—Si llega a hacer algo y no estás ahí para detenerlo… entonces, ¿Qué pasara Poppy?, ¿Lo has pensado tan siquiera?
Pero ella no tuvo respuestas, solo se quedó congelada mirando al vacío mientras en sus ojos se notaba el terror de esa posibilidad. Fue entonces que comprendido de inmediato porque el Prototipo lo hizo, y su plan realmente se sintió realmente una locura.
—Fue por esa razón… que lo hiciste…—Ella por fin se movió y bajo la mirada haciendo que su cabello pelirrojo tapara su cara, mientras pensaba las cosas. —Porque viste que mi plan tiene fallas… preparaste a mis hijos llenándolos de una paranoia, metiéndoles la semilla de la incertidumbre… como un plan de contingencia para tenerlos listos por si Elliot llegara a reaccionar… —Ella no quería completar la frase, pero la muñeca levanto la mirada esta vez con rabia y con sus ojos a punto de liberar sus lágrimas.
—¡Todo para que la hora de la alegría pueda llegar sin inconvenientes! —Dijo en voz alta Poppy mientras analizaba absolutamente todo.
Comprendido que 1006 lo había dicho a propósito para que los juguetes se resintieran más con la fábrica, con los humanos, con los científicos. Porque si algo le volvía a pasar a ella o a él, tengan el odio y la rabia para que ellos pudieran explotar y volverse contra todos.
—¿Pero por qué?... ¿Por qué acudir a ella? —Pregunto Poppy con un nudo en su garganta.
—Ya te lo dije fue por nuestros hijos. —El Prototipo se acercó con movimientos calculados, sus extremidades mecánicas apenas emitiendo sonido alguno. Poppy no se movió, aunque su cuerpo entero estaba tenso. La presencia del ser la envolvía, como una sombra amenazante pero extrañamente reconfortante al mismo tiempo.
—¿Lo sabes no? —Extendió uno de sus dedos con delicadeza, como si fuera consciente de lo frágil que era ella en comparación. — Hemos pasado por lo mismo… con un Elliot inestable… cuando te quito de mi lado… sufriste lo peor y yo sufrí en consecuencia de eso.
El pecho de la muñeca subía y bajaba con agitación, intentando procesar sus palabras, intentando convencerse de que lo que hacía El Prototipo no era solo manipulación disfrazada de afecto. Pero cuando alzó la mirada y vio aquella mano que limpiaba con dulzura sus pómulos, supo que hablaba en serio.
Él también sentía esa pérdida.
A él también dolía.
—No quiero que lo que nos ocurrió a nosotros les pase a Dogday y Catnap… —murmuró El Prototipo, su voz más suave de lo habitual, casi como un susurro cargado de una extraña melancolía. Con un gesto inusualmente delicado, deslizó una de sus frías garras entre los mechones rojizos de Poppy, apartándolos con cuidado detrás de su pequeña oreja.
—Por eso, si algo nos llegara a pasar… al menos ellos tendrán aliados dispuestos a reducirlo todo a cenizas para que, al fin, puedan ser libres de este infierno.
Poppy cerró los ojos por un momento, respirando profundamente mientras intentaba calmar la tormenta que se había desatado en su pecho. La suavidad de su toque, tan opuesta a la frialdad que él solía mostrar, la dejó vulnerable por un instante, pero lo que más la afectaba era el peso de sus palabras. El Prototipo había sido muchas cosas para ella, pero en ese momento parecía algo más. Parecía... humano, por un breve segundo.
—Lo sé —respondió con una calma tensa, abriendo lentamente los ojos. El dolor en su mirada era inconfundible. — Lo sé mejor que nadie. He estado en esa oscuridad. — Su voz tembló ligeramente, pero se mantuvo firme. — No quiero que el pasado se repita… pero tampoco voy a negar tus dudas…
Fue entonces que Poppy volvió a sentarse en la camilla tratando de calmarse, mientras sentía que los recuerdos malditos la inundaban.
—Supongo que no queda otra opción… —murmuró finalmente, con una determinación fría que se reflejaba en sus ojos—. Si queremos asegurarnos de que nuestros hijos estén a salvo… entonces te ayudaré a preparar ese plan de contingencia.
Ya no era solo miedo lo que la impulsaba, sino la certeza de que debía hacer lo necesario para protegerlos.
Mientras que, en la lejanía, el prototipo sintió algo amargo ante su nuevo plan, pero aun así haría lo que fuera por crear la utopía que tanto deseaba.
Sin importar el precio.
☆*゚ ゜゚*☆*゚゜Comentario de la escritora☆*゚ ゜゚*☆*゚ ゜゚*☆*
¡HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA!
¡MIS AMADOS LECTORES HE REGRESADO!
¡SORPRESAAAAA~!
Jajaja ay dios ya han pasado casi 4 meses desde la última vez que publique, dios mio han pasado muchas cosas, primero tuve mis diplomados, no todos pero si pude conseguir algunos jeje, fue difícil si lo fue, llore, por supuesto que llore mucho, me dio una crisis, ay dios también me dio mis crisis.
La neta esto de ser adulta es una total basura, prácticamente por culpa del trabajo me tarde mucho mas en terminar esta obra. Porque si mis queridos lectores precioso, ¡LEJOS DE TUS IDEALES YA ESTA TERMINADO!, como lo leen uwu, con 42 capítulos + el epilogo, en Ao3 se verían 43, eso significa que ya no habrá hiatus, porque el arco uno esta terminado además, de que ya voy a comenzar a escribir los fanfics que ya había elegido los cuales son:
BitchDay (Catnap x Dogday)
Obsesión en el abismo (Poppy x Prototipo)
Guerra de corazones (Del fandom QSMP)
La verdad me he puesto a pensar y me di cuenta que hay muchos de mis lectores, que son universitarios y a estos lectores les dire algo, neta disfruten su etapa de estudiantes, porque neta esto de ser un adulto con chamba y responsabilidades, es una friega enorme, prácticamente a veces cuando salia del trabajar no tenia energía para escribir o inspiración, por lo contrario solo me estresaba y me sentía miserable, por no poder escribir en mi computadora, a veces me sentía una total inútil. EN especial cuando ya al tener responsabilidades en mi casa y con el apoyo económico a mis familiares, te hace desear volver a ser un niño todo meco e ignorante de la vida.
La neta ganas no me falta de volver a mi pasado y patearme a mi misma, por desear ser una adulta jajaa pero fin asi es la Vida. Asi que mis lectores estudiantes, disfruten de su etapa, disfruten de su tiempo libre con ganas y sobre todo aprovechen y saquenle todo tipo de lujos que puedan a sus padres 7w7r, porque antes de lo que cante un gallo van a terminar pagando cuentas, contando si tienen para el pasaje y pensártelo dos veces si te compras unas simples galletas o dejarte sin pasajes.
Dicho esto ahora si vuelvo al tema, mis queridos lectores tengo unas preguntitas para ustedes, las cuales me gustaría que me ayudaran a responder uwu, ya que de esto puedo ver como me manejo en un futuro con los proyectos.
La primera, verán estaba pensando que cuando termine este fanfic y si aun quieren saber mas proyectos que tengan que ver con Poppy playtime, ¿les gustaría que publicara anuncios de esos nuevos proyectos aquí mismo?
La segunda pregunta, esta es un poco más personal, me gustaría saber sus experiencias, ¿Cómo conocieron mi fanfic?
¿Este fanfic es lo que esperaban o esperaban otra cosa?, ¿Qué piensan de eso?
¿Qué esperan ver en el futuro en este fanfic?
¿Cuáles son sus teorías de lo que va a venir? 7w7r
Bueno gente bonita, eso seria todo de mi parte, no saben cuanto los extrañe, cuanto deseaba volver a escribir. Pero no se preocupen les tengo una sorpresa el marte como una compensación por hacerlos esperar mucho uwu.
Por cierto espero que hayan disfrutado este capitulo, fue muy livianito a comparación de todo el desmadre que se hizo con los anteriores ajaja, además de que uf uf esa ultima interacción de Poppy y el Prototipo habla mucho 7w7r de lo que pasara en el futuro, además de que Dogday y Catnap se ven tan lindo juntos cada capitulo, es que de verdad amo a esta pareja, su desarrollo que les di, sus personalidades y como es que ellos parecen tan sanos juntos después de todo lo que ha pasado.
Pero no solo ellos, también las otras parejas secundarias tienen su toque.
¿Qué otra pareja les esta gustando de este fanfic que no sean los protas?, ¿y porque?
Bueno ahora si me despido, los amo uwu y los veo el martes y el domingo próximo.
Volvemos a reanudar nuestro programa habitual lleno de romance, dead Dove, drama y mucho ¡¡¡PORNO!!!
Jajajaja hasta la próxima!!!!
Por cierto ultima cosa jeje, hice una actualización a mi pagina web, por lo que deseen hablar conmigo personalmente les comparto podrán encontrarme en mi discord, o si quieren estar en anonimate y preguntarme cosas tambien esta ahi mi perfil de Zaqa, claro una vez aviso que soy muy tardada para contestar ya que como saben tengo mi vida personal muy atareada.
EL link de mi pagina lo encontraran en mi perfil se ve de esta forma, por cierto les aconsejo que le den click a la reproducción que esta pegado, escucharan una preciosa melodía uwu que espero que les ayude a inspirarse jeje:
ATT:Kiara.S
PSD: Les comparto el indice de los futuros capitulos, para que vean lo que se viene a futuro jeje 7w7r como un regalito extra.