Ushiro
19 de diciembre de 2025, 20:00
Un nuevo día y otra vez esa sensación de soledad carcomía cada rincón del alma de Takahiro, antes sentía que tenía vida y hasta un propósito, pero después de descubrir que Murasaki tenía novio, su mundo se derribó y cayó en un abismo que sentía que no podía salir.
Los días se hicieron monotamente largos, aunque estaba haciendo sus cosas en el trabajo y hasta en la universidad, sentía que realmente no estaba allí, sino en otro lado, quizás en ese mundo fantástico que tanto le gustaba y pertenecía a sus sueños. Pero no siempre estaba allí, algunas veces volvía a la realidad y eso sucedía con frecuencia cuando veía a Murasaki en la universidad.
Tras varias semanas, por fin el dolor en su pecho se hizo a un lado cuando veía a la chica que nunca pudo tener, y salió de aquel mundo tan fantasioso. Se centró en el trabajo y en el estudio, haciendo que fuera posible olvidar esa sensación de dolor.
Estaba tan ocupado, que ni siquiera se metió en la aplicación, después de todo sentía que ya no le era tan necesaria, la descargó con un propósito que nunca se cumplió, fue por eso que varias veces pensó en desinstalar, pero tenía tan poco tiempo que se le olvidaba.
Tras lo que sentía una eternidad, por fin tuvo su día libre, pero uno de verdad, donde no tenía trabajos de la universidad y no debía comprar nada, solo hacer los quehaceres del hogar y cuando finalizó, sintió que tenía bastante tiempo.
Fue por eso que entró a la aplicación una vez más, dándole una última oportunidad, deslizando e ignorando mensajes que no quería responder (de hombres) y cuando pensó en cerrar la aplicación, un nuevo mensaje entró en su buzón.
Sin expectativa se dirigió a esa parte de la aplicación y lo abrió. Al principio no reaccionó, pero al ver mejor, sus ojos se abrieron llenos de sorpresa.
A su buzón después de tanto tiempo llegó un mensaje de una chica llamada Ushiro, que le decía un tímido "hola" o bueno, eso pensaba.
Takahiro tragó saliva y se dirigió al perfil de Ushiro, podía ver que estaba recién creado, cosa que lo alertaba un poco, pero después recordaba que esta aplicación tenía filtros para crear un reconocimiento, cosa que lo relajó un poco más.
Perfil de Ushiro:
Apariencia:???
Edad: 23 años.
Gustos:???
Disgustos:???
Volvería a la bandeja de entrada y miraría una vez más aquel mensaje, parpadeando varias veces para saber si realmente estaba leyendo bien. Sus pulgares estaban encima del teclado digital mientras su mente pensaba en qué decirle o si responderle.
Pero sabía que no debía desaprovechar esta oportunidad, fue por eso que rápidamente escribió una respuesta, fue corta y concisa "Hola".
Los segundos pasaron y pensó que ya era demasiado tarde, que no le iba a responder y que la oportunidad de conocerla era mínima, pero antes de que se hundiera, un nuevo mensaje por parte de ella apareció.
Ushiro: "Hola... Mira, me pareció curiosa tu oferta y... Bueno, me gustaría aceptarla"
Por unos segundos no supo de qué estaba hablando, pero tras pensarlo recordó que se había publicado en la app como un comprador y ofrecía cierta cantidad de dinero para tener una cita.
Takahiro: "¿En serio?, bueno... esto no sé a donde ir realmente"
A este punto no tenía planeado una cita ni ir a una, pero no podía desperdiciar esta oportunidad que parecía una en un millón y quizás por eso pensó en que sería mala idea desinstalar.
Ushiro: "Yo sí sé dónde podemos ir, es un sitio que frecuento bastante y realmente me gusta, quizás también te guste... "
Cuando envió eso, Takahiro sintió algo de emoción, realmente esto era verdad, quizás ella iba a darle la voluntad que tanto necesitaba, fue por eso que decidió aceptar su propuesta y luego ella le mandaría una dirección junto a la hora que podían verse.
La hora indicada parecía perfecta, ya que para el ocaso faltarían varias horas y quizás podrían divertirse bastante, así podría sentir que vivía una vez más y quien sabe, crear un nuevo interés en otra persona.
Al llegar al sitio, vería que se trataba de un gran bar que parecía bastante chic, tenía dos pisos, un vigilante en la entrada y una fila al lado de ella. Takahiro tragó saliva, nunca pensó que entraría en un lugar como ese, es más ni le gustaba la idea de beber, después de todo lo odiaba por sus padres.
Pero quizás podía pasarla bien, fue por eso que decidió hacer la fila para poder entrar, también abrió la aplicación para mandarle un mensaje a Ushiro que le decía que estaba por entrar.
Tras enviar el mensaje, ella le respondería que estaba en el segundo piso, en la mesa del rincón que tenía sofás rojos y cuyo número era 13.
Unos minutos pasaron para que él pudiera entrar, claro que el guardia le pidió identificación y tras comprobar que era mayor de edad, lo hizo pasar.
El interior de ese lugar era bombardeado por una música que hacía vibrar hasta los huesos, las luces de varios colores recorrían el lugar y eran la única iluminación. Takahiro pudo ver a varias personas bailando y saltando en lo que parecía ser la pista de baile, también aprecio a grupos sentados en mesas hablando y tomando.
Como pudo siguió avanzando, al hacerlo pudo ver más gente disfrutando, a varios meseros corriendo de un lado a otro como podía y hasta al mismo DJ, que parecía completamente absuelto en el ritmo. Con dificultad encontró las escaleras y empezó a subirlas.
Ya el segundo piso era algo diferente, la música ya no se escuchaba tan fuerte y había varias mesas ocupadas, también vio uno que otro juego de bar que no le llamaba mucho la atención, pero al igual que el primer piso, en este lugar no se podía ver tan bien debido a las luces de colores que se movían de un lado a otro.
Tras unos segundos, al fin llegaría a la mesa con el número 13 y allí vería sentada a una chica con una copa en mano y mirando el entorno, luego enfocó sus ojos en Takahiro y le hizo un gesto para que se acercara.
Él apenas reconociendo el gesto, se acercó a ella y luego se sentó en una parte del sofá, intentó mirarla, pero no pudo definir muy bien su rostro, apenas identificó que su pelo era azul o quizás rubio, su estatura era promedio y vestía algo oscuro.
– Vaya fila debe haber allá afuera ¿No? – Preguntó rompiendo el hielo, cosa que no es normal que lo haga una chica, ya que pese que la mayoría desean igualdad, también anhelan que el hombre haga todo.
– Sí, es un lugar bastante concurrido al parecer... – Respondió mientras sus manos estaban debajo de la mesa.
– ¿Te gusta la música? A mi me encanta – Comentó y juró que vio una risa en el rostro de ella.
Takahiro asintió lentamente, no estaba preparado para una cita asi. En toda su experiencia con las citas, siempre tenía algo que decir, que comentar o guardar silencio en el caso de ciertas personas, pero esto salió tan improvisado que no pudo prepararse.
– Vaya, te veo un poco tenso ¿No quieres algo de tomar? – Le preguntó y vio como una de sus manos se ponía sobre la mesa.
Él tragó un poco de saliva, no sabía si negarse o pedir algo, pero igual sabía que si seguía así, no iba a avanzar en nada, por eso relajó un poco su cuerpo y con una débil sonrisa le miró.
– Me gustaría algo que no tuviera alcohol... – Aunque podía intentar tomar ese tipo de bebida, ya lo había hecho algunas veces y realmente no le agradaba, aún seguía preguntándose cómo la gente le gustaba eso.
La chica pareció guardar silencio por unos segundos antes de ponerse de pie. – Bien, veré que puedo conseguir – Dijo aún con una sonrisa en su rostro antes de caminar más al fondo, donde quizás estuviera un bartender o un mesero.
Takahiro la siguió con la mirada hasta donde pudo y luego suspiró, realmente no podía creer lo que estaba sucediendo, estaba teniendo una cita con una chica que parecía bastantecarismática y hasta con ganas de realmente conocerlo.
Por unos segundos se hizo la idea de qué pasaría si iba más allá de una cita ¿Ella podía reemplazar el amor que había sentido por Murasaki? Quizás, pero no lo sabía, solo debía probar hasta dónde iba a llegar su suerte.
Tras unos minutos Ushiro volvería con un vaso en sus manos, el cual ubicó frente a Takahiro antes de sentarse. – Bueno, lo único que conseguí era gaseosa, ya que no ofrecen jugo ni agua... – Comentó mirándolo.
El chico miró el vaso de líquido naranja burbujeante y supo que era esa gaseosa que tenía más de dos imitaciones y cuyo sabor quería asemejarse a la naranja. Al igual que el alcohol, tampoco le agradaba la gaseosa, pero era más tolerable y sabía que si despreciaba eso, quizás su cita se iría de allí.
– No importa... – Dijo antes de tomar el vaso con ambas manos y acercarlo. – Sabes, tu también me diste curiosidad, después de todo te uniste recientemente a la aplicación – Añadió antes de tomar un sorbo de la bebida.
– Ah... sí, quería probar nuevas cosas. – Le respondió, pero esta vez no sintió calor en su voz, sino algo más diferente, casi un tono seco y cortante.
Pero no le dio importancia y siguió bebiendo un poco más de la bebida. – Bueno, supongo que tú eres igual de desafortunada en el amor como yo... – Dejaría el vaso, con menos de la mitad de contenido en la mesa.
– Buuuuuuuuuuenooooo – En esos momentos sintió que las palabras de Ushiro se alargaron junto a que el entorno se distorsionaba un poco. – Yo no estoy buscando amor – Escuchó como un eco distante antes de que todo se oscureciera.
Cuando volvió en sí, se vio acostado en un parque, el sol le pegaba en la cara y al mirar su cuerpo, notó que solo tenía puesto los calzoncillos, cosa que lo alarmó, buscó el entorno a ver si de casualidad había algo, pero solo encontró su celular con la pantalla rota, no sabía que había pasado.
Con enojo y más que todo con vergüenza, decidió dirigirse hacia una estación de policía y contar lo que había pasado, cosa que no creyeron, ya que extrañamente sentían el olor a alcohol en su aliento. Al ver que no tuvo la ayuda deseada, decidió volver a casa, aunque claro,
los oficiales le dieron algo para que pudiera cubrir su semidesnudez y no representará más problemas. Casi al medio día llegaría a su casa, con una leve depresión decidió vestirse y acomodarse en la cama, ya era muy tarde para ir a trabajar. Cuando estaba entrando la noche, recibió una llamada del trabajo que le decía que estaba despedido por abandono de puesto.
Con enojo decidió dirigirse a la universidad, le tocó irse a pie, ya que no tenía dinero en efectivo para pagar el transporte. Tras terminar las clases de la universidad, decidió mirar sus cuentas bancarias, solo para ver que estaban desocupadas y eso le sacaron lágrimas de enojo, no podía creer lo que le había pasado y todo por andar ilusionado.
Al volver a la casa, decidió hacer una cita en la registraduría para volver a sacar su identificación, pero no era gratis y al saber que no tenía ni un mísero peso en sus manos eso lo frustraba aún más.
Con cierto enojo, decidió abrir la aplicación, por unos segundos quería pedirle explicaciones a Ushiro, pero luego pensó mejor y la iba a reportar, cosa que no sucedió, ya que al abrir la aplicación y dirigirse a los mensajes, pudo ver que la cuenta de Ushiro había sido eliminada.
Si que se lo habían jugado bastante bien, no tenía dinero ni siquiera una foto de la responsable... Desanimado, decidió pedirle ayuda a sus padres, quienes soltaron la típica frase de que estaba independiente y debía solucionar sus problemas sin su ayuda, también se contactó con uno que otro amigo que tras saber su situación, decidieron darle la espalda.
Ahora se sentía más solo que nunca y todo por querer sentir el amor una vez más. Otra vez pensó en desinstalar la aplicación, pero lo pensó mejor. No tenía identificación, así que no podía conseguir otro trabajo, tampoco poseía el capital para transportarse hacia él, así que al ver que la aplicación podrías ofrecerte como una cita, lo vio bastante viable.
No le agradaba la idea, pero no tenía de otra, ya no iba a ser el que compraba, sino el que vendía y cuando sabe que la circunstancia se pone complicada, las soluciones deben ser iguales o más complicadas.
Con decepción se cambió su perfil de comprador y se pasó a vendedor, cosa que cambiaba todo, ya que no existía el botón de deslizar, sino el de aceptar o negar petición, también vio que se le habilitó un nuevo botón que le decía sobre sus ingresos y también vio algo que no pensó que existía: reputación, que al darle en información le soltó la siguiente información.
"Entre más alta sea tu reputación, más altos serán tus ingresos, ¿Cómo consigues aumentarlo? Fácil, solo debes aceptar todas las citas que puedas y verás como subes. "
Y sus ojos se abrieron de par en par, algo que sabía que estaba presente se confirmó en esosmomentos: esto es un negocio, que como todos, se aprovecha de la gente necesitada.