ID de la obra: 1489

¿POR AMOR O POR DINERO? |CHESTAPPEN|

Slash
NC-17
En progreso
2
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planificada Maxi, escritos 279 páginas, 87.471 palabras, 39 capítulos
Descripción:
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Relaciones escandalosas

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Al dia siguiente todo fue tranquilidad a lo largo del día, Sergio y Max casi no se vieron debido a que el alfa estaba algo ocupado en el trabajo. Mientras que el rubio se intentaba encontrar algo que ponerse para esa noche. El pecoso le había comprado muchas cosas para que pudiera escoger lo que más le gustara, pero todo era tan bonito que le resultaba muy complicado. Para los omegas había un código de vestimenta específico, el cual eran los colores pastel; así que termino eligiendo un traje de satin azul cielo que combinaba perfectamente con la joyeria que el alfa le había regalado. Otmar le ayudó en su elección, además de repasar el uso de los cubiertos y los buenos modales en la mesa. Estaría frente al círculo social de Sergio y no quería avergonzarle. —El señor Pérez es un alfa muy cotizado entre los omegas, muchos intentaron acercarse pero él siempre se negaba a cortejarlos —Comenzó Otmar instruyéndolo sobre cómo actuar —Con el anuncio de su compromiso deberá cuidarse de aquellos que fueron rechazados, porque le tendrán mucha envidia. Max asintió ante esto. Era algo que ya temía y esperaba, porque nadie podía ser tan ciego para no ver su atractivo, no solo fisico sino tambien social. Y Charles ya le había comentado sobre las falsas apariencias dentro de su círculo, y como debía cuidarse de las personas así. No había duda de que estaba nervioso. Así que Otmar le preparó un delicioso baño para que se relajara, y ahora el omega se encontraba en la bañera intentando alejar cualquier mal pensamiento de su cabeza. Podía recordar perfectamente la noche anterior. La forma en cómo se aventuró a besar a Sergio y hasta donde habían llegado con sus lecciones. Facilmente podria decir que eran con la finalidad de aprender, pero sabía que era una mezcla de curiosidad y deseo. Algo que no podía evitar y quería que se volviera a repetir. Lleva una de sus manos a sus labios y cierra los ojos recordando aquel beso que le arrancó más de un suspiro. Le gustaría que sergio volviera a besarlo de esa manera, pero que no se tratara de alguna práctica. No, él deseaba que lo tomara más en serio. Se había regañado a si mismo por ese pensamiento, pero no podía evitarlo. Se sentia atraido por él, pero sabía que debía recordarse una y otra vez que esta relación era falsa. Sin embargo, era muy difícil no imaginar las posibilidades de que el pecoso se fijara en él de otra manera, y no tener que fingirle cariño. Que lo quisiera de verdad, y no bajo un acuerdo monetario. A Max realmente le emociona esta idea, pero sabe que es imposible. Porque los recuerdos y el dolor le impedían aventurarse a esto, no quería lastimar su corazón de omega. Termina de bañarse y se apresura a vestirse cuando escucha que Sergio ya ha llegado a casa. Otmar le seca el cabello mientras lo peina para que quede presentable. Sabe que el omega está nervioso y quiere ser de ayuda para tranquilizarlo. Al final se coloca la hermosa joyería que su prometido le ha regalado, aunque le parecía demasiado, el beta le hizo saber que en esos eventos los omegas gustan de lucir esa clase de accesorios. Para ellos más es más, y tiene que acoplarse para encajar. Cuando terminó de arreglarse bajo a la sala para esperar al alfa, quien ya estaba saliendo de su habitación para encontrarlo. —¿Listo? —Preguntó mientras bajaba las escaleras y arreglaba sus mangas —Tendremos que pasar por Charles ya que... —Se detiene un momento al ver a tan hermoso omega en aquel traje azul que combina perfectamente con sus ojos —Carlos tuvo un problema... Te ves precioso. Max sentía como sus mejillas ardían ante ese comentario, y el pelinegro parpadeara un par de veces para después sonreír nerviosamente. —Gracias, Otmar me ayudó —Respondió el omega casi en un susurro  —Tú... te ves muy guapo. El rubio sintió la necesidad de devolver el cumplido, aunque no era mentira. Sergio se veía realmente atractivo en aquel traje negro hecho a la medida que lo mostraban no solo elegante, sino también denotaba su posicion social. Con su cabello perfectamente peinado y un rizo rebelde que permanecía en su frente. Su expresión seria desaparecía cuando miraba al omega, sonriendo bobamente sin saber cómo reaccionar ante él. —G-gracias —Balbucea y pronto se aclara la garganta para continuar —Deberíamos darnos prisa o llegaremos tarde. Max asiente y titubea un poco cuando el alfa le extiende la mano para que la tome, pero no tarda en reaccionar y la toma algo nervioso. Era su primer evento social como pareja y debería salir bien si querían que creyeran su mentira. Salen del edificio y suben al auto de Sergio, quien conduce hasta el departamento de Charles, pero al abrir no es él quien atiende. —Hasta que llegaste —Dice el hombre abriendo la puerta sin fijarse de quien se trataba —Mi hijo lleva esperándote media hora... —Señor Mark —El pelinegro se asombra al encontrarlo de frente y más por lo molesto que se veía. El alfa mayor pensaba que era alguien más y claramente se avergonzó por la forma en la que le hablo. —Sergio, ha pasado mucho tiempo desde que te vi —Comenzó Mark moviéndose a un lado para que entrara, ni siquiera se fijó en el omega que venía detrás de él —Mira que alto y guapo te has puesto, escuche que te graduaste con honores —En ese momento el joven alfa se dio cuenta hacia dónde se dirigía esa conversación y lo reafirmó cuando el mayor lo tomó del brazo —Con él deberías estarte casando, no con el tonto de Carlos. Pero sabía que te gustaba desde ese dia que te fue a recoger a la casa cuando llegó en motocicleta. —¡Papá! —Gritó Charles al ver como zarandeaba a su amigo, además de ponerlo en evidencia de aquella ocasión donde le temblaron las piernas cuando su ahora prometido llegó a verlo —Me estas avergonzando. —Pero miralo, ¿Como me vas a decir que no te casaras con él pero si con el irresponsable de Carlos? Te dijo que venía hace media hora y no lo veo por ningun lado —Continuó reclamando el padre alfa —Teniendo tantos buenos prospectos y te vas a casar con ese tonto. —Él ya viene en camino, y por favor ya no hables asi de mi prometido —Insistió el castaño, al cual ya le resultaba difícil la idea de casarse con alguien que no lo amaba como para que su padre no dejara de insultar a su futuro esposo —Me dijo que no tardaba. —De hecho, Carlos no vendrá —Sergio no solo fue imprudente, sino que sin querer terminó incitando a mark a que se molestara aún más con su yerno —Me pidió que viniera por ti, se quedó varado en su auto y la grúa tardara un poco en llegar. Pero me dijo que sí estará a tiempo para la cena. La expresión en el rostro de Mark era todo un poema. —Es un tonto, ni siquiera es capaz de llevarte a la cena de compromiso ¿Y espera que le entregue a mi hijo en el altar? —Su aroma se volvió picante para los presentes, alejándose un poco de él —Si no fuera por esa marca, esto no estaría pasando. —Papá... —Murmura Charles algo desanimado. Ya era suficiente que él pensara eso como para que se lo dijeran en la cara. Sabia bien que sin esa marca Carlos jamás se casaría con él, y esto lo hacía sentir demasiado triste como para siquiera poder disfrutar un poco de todo el proceso de su boda. —Bien, solo creo que deberías haberte casado con Sergio —Insistió cruzándose de brazos.   Max se ha mostrado incómodo todo ese tiempo, parece que el alfa mayor no lo considera en ningún sentido. Y Charles se da cuenta de esto, así que decide callar de una vez a su padre con información que solo lo hará avergonzarse. —Papá, él es Max Verstappen, el prometido de Sergio —Señaló el castaño y todos pudieron ser testigos de cómo el color abandonó el rostro del hombre. —Un gusto, señor —Respondio el rubio extendiendo su mano como un saludo. Mark le corresponde, pero se mantiene callado mientras lo observa de arriba a abajo. No le resultaba familiar, y su apellido tampoco sonaba como de alguna importante de su círculo. —¿No le agrada conocer a mi prometido? —La voz de Sergio lo saco de sus pensamientos y asintió sin decir palabra —Yo estoy más que feliz por casarme con él. El joven alfa se había percatado de la forma en cómo lo miro, y conocía muy bien a la familia Webber-Vettel como para saber lo que pensaba. Y rápidamente el ambiente se tensó. —Creo que ya es hora de irnos —Charles termino interviniendo para finalizar la conversación entre ambos alfas. Así que, un poco incómodos, terminaron saliendo de aquel departamento para emprender el camino hacia la cena de compromiso. Y esperaban que todo saliera bien.  Cuando arribaron vieron que ya habían llegado varios invitados, así que Charles se apresuró en saludarlos. Max se quedó a su lado en lo que llegaba Carlos, y en este tiempo el castaño aprovechó para presentarle a algunas personas. —Muchas felicidades —Fernando Alonso, un alfa agradable pero de carácter fuerte, saludo al futuro novio mientras llevaba del brazo a su esposo. —Que sean muy felices, como mi Nano y yo —Comentó Lance con una amable sonrisa. —Les agradezco, Carlos vendrá pronto para que pueda saludarlos —Afirmo el de ojos verdes para después verlos marcharse hacia una de las mesas —Apenas se le nota. El rubio volteo a verlo confundido. —¿Qué cosa? —Pregunta mientras con la mirada cualquier cosa que se la haya pasado. No es muy discreto, así que el castaño le da un ligero toque con su codo para que deje de hacerlo. —Lance está en cinta —Murmuró —Su padre es socio de Fernando desde hace años, pero como el Omega estaba en el extranjero lo conoció hace pocos meses. Fue todo un escándalo, se veían a escondidas por la diferencia de edad. Lawrence casi lo mata, pero terminó aceptando el matrimonio. Max se sorprendió al conocer esta información. No sabía que casos así se daba en ese círculo sociales, pero pudo notar cómo los demás omegas buscaban mantener distancia de Lance. Entonces Charles le explicó que aparte de ese escándalo muchos de sus amigos se alejaron de él, principalmente porque comenzó a considerársele como un Omega manchado. Se espera que un Omega sea dócil, sumiso, y no atrevido y desafiante. Lance iba en contra de todo lo que se espera de un Omega, pero poco le importaba mientras tuviera a su alfa a su lado. Al poco tiempo llegó Carlos y se disculpo por la tardanza, pero Charles se mostró algo decaído. Sebastián era el único de sus padres que se miraba contento con todo esto, mientras que los padres del alfa se mostraban ausentes por estar de viaje de negocios. Sin embargo, Carlos se mostró contento en intento sobrellevar todo lo que estaba pasando. Vieron algunas fotografías de la pareja cuando eran niños y luego adolescentes. Habían compartido gran parte de su vida en su juventud, y ahora se casaban como si fueran dos extraños. Dieron pequeños discursos de agradecimiento, y al final se dieron un beso tan fugaz como frío. —Oye, ¿No es ese la clase de beso que Charles tanto señalaba? —Max murmuró esa pregunta al alfa —Eso quiere decir que no se aman, ¿Verdad? Sergio no dijo nada respecto a su pregunta, pero el silencio también era una respuesta. Sabía que había sido complicado para ambos el tener que aceptar que ahora compartiría la vida juntos con una pareja. Y, por estar en su mundo, quizás no presto demasiada atención al sufrimiento de sus amigos. El evento continuo sin ninguna situación escandalosa, al menos no públicamente. —Mira quien vino —Dijo Charles cuando se sentó junto al rubio y señaló a un alfa alto y moreno —Es Lewis Hamilton, hacia años que no sabía nada de él. Pensé que mi invitación no le llegaría. El de ojos azules observa con atención a ese desconocido cuyo porte era formidable. Bien vestido y con modales impecables, tenía el don de la conversación y parecía siempre estar rodeado de personas que disfrutaban su compañía. Pero entonces ve a Sergio caminando hacia él y lo saluda cálidamente. Conversan con una familiaridad que pone un poco nervioso al Omega, ¿Por qué se senria así? —¿Él y Sergio son muy amigos? —No puede evitar preguntar cuando ve como toma su brazo y buscan la cercanía del otro. —Peor —Fue la respuesta que recibió de Charles, pero es que rápidamente se dio cuenta que soltó la lengua un poco —Olvidalo, mejor disfruta del champagne mientras voy al baño. El castaño se alejo rápidamente, se había sentido algo mal de un momento a otro. Quizá algo le había caído mal. El rubio observa un poco más pero no quería darle más vueltas en su cabeza. Se sentía algo... ¿Celoso? “Peor” ¿Qué podía significar eso? Nada bueno, eso es verdad. Al final Max decidió caminar en el jardín del lugar para tomar un poco de aire fresco, lo necesitaba. Pero entre los arbustos escucho un sonido que llamo su atención. —Uhm... —Soltó aquella voz que le resultó un tanto conocida —Estas tan duro... El rubio se puso colorado al darse cuenta de lo que ocurria en la oscuridad de la noche. Lance y Fernando estaban siendo muy cariñosos el uno con el otro, con sus manos tocando aquellas zonas que a ojos del joven le parecían prohibidas. Pero se notaba que eso era lo que hacían las personas enamoradas. Sale de ahí ante la invasión a la intimidad de la pareja, pero no puede dejar de pensar en que quizá tenga nuevo material para sus prácticas privadas.  Nota: Feliz cumpleaños aguacate317 (Wattpad) ♥️♥️♥️♥️ tkm amix.
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