ID de la obra: 1489

¿POR AMOR O POR DINERO? |CHESTAPPEN|

Slash
NC-17
En progreso
2
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planificada Maxi, escritos 279 páginas, 87.471 palabras, 39 capítulos
Descripción:
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Ese Omega no se toca

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Carlos siempre había sido un alfa muy coqueto. Sabia que nunca le había agradado a la familia Webber-Vettel, principalmente por su comportamiento rebelde en su juventud. Le gustaba salir con diversos omegas, pero siempre hubo uno que nunca podía tocar. Charles era perfecto a los ojos de todos. Un omega amable, bello, y de una bien posicionada familia. Era uno de sus mejores amigos, y el omega que tenia prohibido por no querer arruinar lo que tenían. Pues Carlos así como era de coqueto, también rompía muchos corazones. Fue así como decidió nunca intentar cortejarlo o confundirlo, pero inevitablemente sus celos lo llevaron a ceder ante sus deseos y ahora ambos estaban a unos cuantos días de su boda. Lamentablemente no era como lo hubieran deseado. —Dios, esta peste no se va —Dijo el alfa intentando disimular el aroma a omega que se le había quedado impregnado la noche anterior. Al haber dejado que el celo de Max se desarrollara tanto, su aroma se volvió tan intenso que podía ahogar a cualquiera. Y no había peor momento para apestar a omega ajeno que en pleno desayuno con sus suegros. —Carlos, pensé que no llegarías nunca —Charles abre la puerta del penthouse de sus padres para recibirlo, pero no tarda en reconocer tan peculiar aroma —¿Qué es esto? Resulta bastante obvio que el omega se ha molestado al pensar en como ese aroma llego ahí. —Charles, déjame explicarte... —Comenzó el alfa pero estaba nervioso y tampoco quería llamar la atención —De hecho es muy gracioso... En ese momento el omega lo empuja para que no entre a su casa. —No vas a ver a mis padres apestando al celo de otro omega —Dice sumamente molesto —Y todavía tienes el cinismo de decir que es algo gracioso... El de ojos verdes recuerda claramente como su padre le pedía que se alejara de Carlos cuando era joven, porque solía no solo ser problemático, sino tener fama de promiscuo. Pero creyó que con el compromiso podría madurar y dejar atrás su vida de soltero. Quizá tuvo demasiada fe en él. —Te lo juro, Charles, no es lo que crees —Insistió el español, pero fue interrumpido por su prometido. —Sé que nuestro matrimonio es arreglado debido a las circunstancias en las que estamos —Comenzó Charles algo entristecido al reconocer esto en voz alta —Pero al menos ten algo de respeto por mí. El de ojos verdes estuvo a punto de cerrar la puerta en su cara, pues no quería que sus padres se dieran cuenta de lo que había pasado y exponerse a la vergüenza, pero Carlos se lo impidió. —Escúchame, por favor —Fue tan sincero y se notaba desesperado, asique el omega le dio una oportunidad —Max estaba en celo... Justo en ese momento el omega le suelta una bofetada que lo hace tambalear. Charles no da crédito a lo que acababa de escuchar. ¿Acaso Carlos no tenia respeto por nadie? —¡¿Como pudiste?! —Reclamo alzando la voz lo suficiente como para que sus padres lo escucharan. El alfa comienza a desesperarse. —No es lo que crees, estaba tan desesperado y tenia que ayudarlo... —Otra bofetada lo hace callar. —¿Y todavía tienes el descaro de decirlo? Es el omega de nuestro amigo —Le recordó con lágrimas en los ojos —Verdadero o falso, no tienes vergüenza. Carlos niega con la cabeza una y otra vez. Y como si las cosas no estuvieran lo suficientemente mal, Mark se acerco junto a su esposo para ver lo que estaba pasando. —¿Qué son esos gritos? ¿Qué sucedió? —Pregunto el alfa mayor apenas llego y reconocido el pestilente aroma de celo de omega —Desgraciado... En ese momento Carlos vio su vida pasar en sus ojos. —¡Mark, no! —Dijo Sebastian abrazándolo para evitar que se le aventara encima al joven alfa y pronto entiende porque se puso así —Ugh... No puede evitar mirar con recelo a su yerno. Mientras que Charles solloza abrumado por la situación. —No es lo que creen —Aseguro Carlos alzando la voz de lo desesperado que estaba —Charles, por favor, escúchame. Yo jamás haría algo así. —Ya basta de tus tontas excusas, siempre fuiste un irresponsable desde joven —Esta vez fue Mark quien hablo todavía siendo detenido por su esposo —Seguramente ya le fuiste a arruinar la vida a otro omega. —¡Mark! —Sebastian no duda en llamarle la atención y su hijo no puede evitar llorar al saber que esta hablando de él —Ya basta, controla tu lengua. —No es así, si quieren puedo marcarle a Checo para que les explique todo —Afirmo el alfa mientras sacaba su teléfono para llamar a su amigo. Timbra una vez, luego dos. Nada. —¿Y bien? —Mark lo presiona y eso lo pone nervioso. —Debe estar ocupado, déjeme intentarlo otra vez —Carlos siente que en cualquier momento su suegro lo matara y no puede con la situación. Incluso el ambiente no solo es pesado, sino también los aromas de los alfas y omegas se han vuelto una mezcla entre lo picoso y amargo. Era insoportable. —Carlos, ¿No te aprovechaste del celo de Max, verdad? —Charles suelta esta pregunta con miedo. No lo cree capaz de algo así, pero esta tan alterado que no puede pensar con claridad. —Seguramente hizo lo mismo contigo —Soltó Mark molestando a Carlos. —Jamás —Respondió con una seguridad que hizo a Charles confiar de nuevo en él. —¿Max? —Pregunto Sebastian y pronto recordó a ese joven rubio que acompaño a Checo a la cena de compromiso de su hijo —¿El omega de Checo? Voltea a ver a su esposo, el alfa mayor no podía creer que ese omega fuera el eje central de esa discusión. Nunca lo considero en ningún sentido. —No me metí con él —Insistió Carlos mientras sonaba el teléfono llamado a Checo. El pecoso estaba corriendo cuando regresaba a su casa agotado para darse una ducha. Y es entonces que su teléfono suena y finalmente atiende. —¿Qué paso, Carlos? —Pregunto apenas respondió —¿Te volviste a meter en problemas con Charles? Mark miraba fijamente a su yerno al escuchar esto, ya que tenia el teléfono el altavoz. —Oye, Checo, ¿Recuerdas lo que paso anoche? —Se apresuro en preguntar. —Ah, si, todavía me sorprende lo bien preparado que venias —Comenzó y este comentario no ayudo para nada a su amigo —Estabas listo para que mi omega te saltara encima, eres un tonto. El pecoso soltó una risa al recordar como su amigo quedo en ridículo al ser ignorado por Max. Ahora toda la familia Webber-Vettel lo miraban asombrados, y decepcionados. —E-espera, Checo, explica por favor como te ayude anoche —Insistió balbuceando un poco de lo desesperado que estaba. —¿Qué quieres que te diga? Tú lo viste, estaba tan desesperado que no tuvimos de otra —Continuó el alfa inconsciente de como perjudicaba a su amigo —Aunque Max lloro un poco, al menos logramos calmarlo. Esto solo empeoró las cosas, y parecía que nada podría salvar a Carlos. —Ya se notan las mañas —Dijo Mark sin quitarle la mirada de encima —Contigo mientras estás ebrio, con él mientras está en celo. No tiene límites. —Checo, por favor, pásame a Max —Rogó el joven alfa con temor a su futuro. —No puedo, sigue en la cama —Afirmó el pelinegro del otro lado de la línea —No lo quiero despertar, está muy agotado por lo de anoche. Pero te agradezco toda tu ayuda, sin ti no lo habría logrado. —Ya cuelga ese teléfono —Dijo Charles agotado. —Joder, Checo di la verdad, ¡Yo no me acosté con Max! —Grito Carlos sumamente molesto. —¿Y yo cuando dije lo contrario, idiota? —Reclamó el pecoso —Uno ya no puede ser amable contigo porque te pones de intenso. Ya te agradecí por el supresor para Max, no tienes porque hablarme así. Con eso finalmente todo se había aclarado. Y aunque Mark se calmo al igual que su hijo, definitivamente el alfa mayor no le pediría una disculpa. No podía entender que había hecho mal en la vida como para tener a un tonto como yerno.  Por otro lado, en el penthouse del pecoso las cosas se ponían interesantes. Checo regreso de correr y se dispuso a darse un baño, caminando rápidamente hacia su habitación mientras escuchaba música en sus auriculares. Al estar tan distraído olvidó que cierto Omega continuaba durmiendo en su cama. Llega al baño, se quita la ropa y abre la ducha. Se quita los auriculares y se mete a bañar, concentrando sus pensamientos en su agenda del día. Y mientras él se duchaba, el rubio despertaba. Max se sintió un poco mareado apenas abrió los ojos, y pronto se dio cuenta de que esa no era su habitación. —Ay, mi cabeza —Murmuro mientras se sentaba e intentaba recordar lo que había sucedido. Pequeños fragmentos llegan a su mente. Él en el suelo, gateando hasta la cama del pecoso y sentándose sobre él. —Dios mío... —Susurró todavía confundido —¿Qué paso anoche? Entonces otro recuerdo se hace presente. “—Alfa, por favor... —Ruega el rubio sin dejar de moverse —Te necesito...” “—Mi lindo Omega, rogando por un poco de polla” Max se asusta al recordar eso, él no es así. Nunca le había pasado un celo tan fuerte y descontrolado. Baja la mirada y observa su cuerpo casi desnudo, usando solo sus boxers. Y por un momento duda de qué tan lejos fue la noche anterior. —Esto no puede estar pasando, no a mi —Dijo levantándose de la cama para comenzar a caminar en círculos —Nunca he estado con alguien, no puede ser que ocurra así. Intenta buscar su teléfono, pero esa habitación está hecha un desastre. Sin embargo, es el sonido de una puerta cerrándose lo que lo hace voltear para encontrarse de frente a aquel alfa que lo manoseo la noche anterior. Checo había terminado de ducharse y su cuerpo estaba cubierto solo con una toalla a la cintura. El Alfa había olvidado que Max se encontraba ahí, y se detuvo en seco cuando sus ojos se encontraron. Pero este contacto no duró mucho. La mirada del Omega descendió por ese bien formado pecho hasta llegar a su trabajado abdomen. Suelta un suspiro de manera inconsciente y sus mejillas se ponen coloradas. —Oh, ya despertaste —La voz varonil del pelinegro lo pone a temblar y Max termina por salir corriendo de la habitación. No tarda en llegar a la suya y encerrarse con llave. —¿Me acosté con él? —Pregunta en un susurro y pronto encuentra su teléfono en la mesita de noche. Llama a sus amigos, pues necesita sus consejos. Lando al principio se confunde un poco, pero pronto entiende hacia donde se dirige todo esto. —Espera, ¿Entraste en celo y él se acostó contigo? —Pregunto alzando un poco la voz, y así llamando la atención de su esposo. —¿Qué paso? —Daniel cuestiona mientras se acerca a él —¿Quién se acostó con quién? —No lo sé, no puedo recordar con claridad —Dijo Max intentando no entrar en pánico —Solo sé que desperté en su cama semi desnudo y él saliendo de la ducha. —Al parecer Max entro en celo y el alfa raro se metió con él —Resumió el castaño a su esposo. La expresión en el rostro de Daniel se volvió seria. ¿Cómo podía un alfa aprovecharse así de un Omega? Sabían que no era una buena idea que su amigo aceptará ese trato. Pero nunca pensaron que una situación así ocurriría. Entonces el alfa toma el teléfono y el picor de su aroma altera a su Omega. —Max, dame tu dirección —Dijo con una voz firme —Dime donde estas. El rubio se puso nervioso, sabía que su amigo estaba molesto. —Estoy bien, puede ser un simple malentendido —E intento calmar las aguas. —¿Cómo vas a estar bien? No puedes ni recordar si ese hombre se aprovechó de tu celo —Recalco el alfa —Dime donde estas, iremos por ti. —¿Iremos? Claro que no, Lando en cualquier momento se pondrá a dar a luz —Le recordó el Omega —No quiero que hagan nada. —Max, dime dónde estás... —Insistió Daniel y sabía que su amigo lo odiaría por decir lo siguiente —O le diré a tu mamá toda la verdad. En ese momento Max se sintió entre la espada y la pared. No podía entender cómo todo se había descontrolado de la noche a la mañana. O si de verdad paso algo que no debía.  Nota: decidí hacer un canal de difusión por si se quieren unir jeje
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