ID de la obra: 1489

¿POR AMOR O POR DINERO? |CHESTAPPEN|

Slash
NC-17
En progreso
2
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planificada Maxi, escritos 279 páginas, 87.471 palabras, 39 capítulos
Descripción:
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Cuando la verdad te alcanza

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Max admiraba el ramo de rosas que había atrapado hacia un rato. Sentía que era una señal que el destino le ponía en su camino para hacerle saber que su romance con Sergio era algo real. —Que hermoso te ves, amor —Checo le da un beso en la mejilla para llamar su atención. No podía negar que le encantaba ver su sonrisa mientras veía el ramo, pero deseaba ser él quien provocará esa alegría en su rostro. ¿Era válido sentirse celoso por un ramo de rosas? Le importaba tan poco parecer un ridículo, solo quería demostrarle a su Omega lo mucho que le gustaba. —Me siento un poco mal por la otra persona, sé que también quería el ramo —Soltó el rubio volteando a verlo. —Tú ganaste limpiamente, y no es una mentira el que seas el próximo a casarse —El alfa aprovecha ese momento para juntar sus labios en un dulce beso —Ya quiero verte de blanco. Max no puede evitar sonreír tontamente ante esa respuesta y acorta el espacio entre ambos, saboreando el dulce néctar de sus labios. Le encantaba su aroma a alfa y el como este parecía complementarse con el suyo. En ese momento parecía ser solo de ellos dos, sin importar el resto de invitados en la habitación. Sin embargo, todo se vería interrumpido cuando la wedding planner llegó preguntando por los novios, ya que no los encontraba por ningún lado. —¿Puedo dejarte un momento solo? Creo que ya se donde pueden estar —Dijo el pecoso y el Omega asintió sin problemas. Checo ya sospechaba donde estarían sus dos amigos porque había visto para dónde se habían ido después de que lanzaron el ramo. Era común en las bodas de la alta sociedad que el Omega tuviera más de un cambio de ropa, uno más llamativo que el otro y sabía que Charles no dejaría pasar esa oportunidad. Pero lamentablemente llegó en el momento indicado para escuchar algo que lo dejaría sin palabras. —Lewis y yo estuvimos comprometidos —Dice el Omega y la habitación se queda en silencio —Queria decírtelo hace tiempo pero no sabía cómo. —¿Y decidiste que la noche de nuestra boda era el momento perfecto? —Fue lo único que pudo escuchar de su amigo. —No, no quería que fuera así —Continuó el castaño —Pero ya no podía mentirte más porque mientras más se acercaba la boda, más presionado me sentía para ser honesto contigo. —Pudiste decírmelo esa noche que te cuestione —El aroma de Carlos se había vuelto tan picoso que llegó hasta la nariz de su amigo —¿Entonces te quitaste el anillo por él? Charles rápidamente negó con la cabeza, sabía que su comportamiento se podía malentender tan fácilmente. —Solo estábamos conversando y el tema de nuestro compromiso salió a flote, así que le mostré mi anillo a petición suya porque nunca me dio uno —Explicó —Fue solo un acuerdo entre nuestros padres, algo de palabra. Ellos querían saber si funcionaria pero ninguno de los dos lo quiso. Aunque las respuestas de Charles eran convincentes, parecía siempre dejar fuera a alguien importante para ambos. —¿Y que hay de Sergio? —Le recordó el alfa —Es nuestro amigo, tu amigo. La sola mención de Checo hizo que el Omega se sintiera más culpable de lo que ya se sentía. Sabía que sería más difícil afrontarlo a él, y que quizá podría perder su amistad. No quería eso, pero tenía que ser sincero al menos por una vez en su vida. —Le diré tan pronto como pueda, pero no quiero que esto cause problemas entre él y Max. Ambos son grandes amigos para mí, y Max me escucho cuando me sentía mal por esto —Charles se acerca a su ahora esposo e intenta tomar su mano pero él mismo se detiene —Tampoco quería que hubiera problemas entre nosotros. Y entiendo si estás tan furioso conmigo, sé que lo merezco. En ese momento el silencio gobernó en la habitación y el agrio aroma del Omega contrataba con el picor del alfa. Checo se mantenía en su sitio del otro lado de la puerta, una que estaba entreabierta, y dudaba si debía interferir o no. Era una discusión de pareja, pero su nombre también se había dicho. Y es que le resultaba increíble el saber que su amigo se habia comprometido con el alfa que alguna vez considero el amor de su vida. No podía describir lo que sentía en ese momento. Era una mezcla de decepción, sorpresa y enojo. Se sentía decepcionado porque Charles era su amigo, y no podía entender cómo había accedido a eso. También estaba un poco confundido y sorprendido, porque las fechas le resultaban confusas al no tener el contexto completo en cómo se desarrollo todo el compromiso de su ex con su amigo. Y su enojo iba más a la traición de su amistad, pero sobre todo a la mentira que fue sostenía posiblemente por muchos años. Mientras él sufría por la ausencia de Lewis, este se comprometía con su amigo a escondidas de todos. Además, la mención de que Max se enteró le puso los pelos de punta. ¿Qué hace Charles hablando sobre su pasado con su actual pareja? Si Max se llegaba a sentir mal por esto, lo haría pagar. —No estoy furioso contigo —Comenzó Carlos rompiendo el hielo —Solo me hace daño el saber que no tuviste la confianza para decirlo en su momento. —Te habrías alejado de mi —Afirmó Charles con una seguridad que decepcionó a su pareja. —Claro que no —Y el alfa se apresuró a negarlo —No podría ni querría hacerlo porque te amo. El Omega parpadea un par de veces e inconscientemente se pellizca para asegurarse de que no es un sueño. —Te habría ayudado, entendido —Continuó —Y se que me llevo mucho tiempo aceptar lo que siento por ti, pero quizá hubiéramos tropezado menos veces de haber sido más sinceros con el otro. —Carlos... —Charles no sabía que decir ante eso. El Alfa español se sentía decepcionado, pero sabía que eso no significaba el fin del mundo. Al menos habían mostrado intenciones de ser honestos entre los dos y quizá era buen momento para empezar de nuevo. —Es la noche de nuestra boda, el inicio de una vida juntos —Comenzó el español —Ya no podemos hacer nada por el pasado, pero podemos luchar por nuestro futuro. Carlos se acerca a su esposo y coloca sus manos en sus mejillas, acariciandolo suavemente. Ha tomado una decisión. —¿De verdad me amas? —Charles tiene miedo a preguntar, pero necesita escucharlo de nuevo. —Estoy contigo porque te amo, y eso es lo único que me importa en este momento —Afirmo el alfa antes de cerrar el espacio entre ambos. El Omega se abraza a su esposo y deja que este saboree sus labios con delicadeza. Para ese punto Checo ya se había marchado de regreso a la fiesta, con más preguntas que respuestas y una conversación pendiente con sus amigos.  Por otro lado, Max se encontraba sentado solo en aquella mesa mientras los demás invitados se divertían en la pista de baile. —Fuiste muy hábil al atrapar el ramo —Una voz poco conocida hace que levante la vista de aquellas rosas —Te vi solo y quise hacerte compañía. Nico se sentó junto a él y sonrió con amabilidad. —Bueno, resultó algo sencillo al ser alto —Respondió Max haciéndolo reír aunque no sentía que hubiera sido tan gracioso. —¿Y tu esposo? —Esa pregunta lo incómoda un poco. —Sergio no es mi esposo, todavía estamos comprometidos —Explicó el más alto —Esta buscando a los novios. —No conozco mucho a Charles y Carlos, pero mi esposo me ha hablado maravillas de ambos —Comenzó Nico acercándose más a él —Pero supongo que los conoces bien. Son muy cercanos a tu prometido. —Más o menos —Max no entendía hacia donde se dirigía esa conversación. —¿Por qué más o menos? Creí que llevaban tiempo tratándose —Continuó —¿No son amigos de la infancia como lo es mi esposo de ellos? ¿O al menos una amistad con tu familia? Nunca escuché sobre el apellido Verstappen, así que deben ser muy privados con sus vidas. Entonces el más alto comprendió que estaba cuestionando su origen. —No son mis amigos de la infancia y no conozco a sus padres, solo al padre de Charles —Afirmó Max algo incómodo —Y mi familia no es para nada conocida. Nico sonríe ante esto. El Omega europeo se siente confiado frente al desconocido Omega de clase baja. Lo había sospechado desde el primer momento en que lo vio, y con su comportamiento muchas veces torpe le hizo saber que no estaba del todo equivocado. Nico provenía de una familia bastante acaudalada, con diversas conexiones en Europa y grandes amistades en las altas esferas de la sociedad. Sus padres lo habían criado como un buen Omega, bastante social y educado. Muchos habían dado sus propuestas de matrimonio hacia él, pues todos querían estar ligados a los Rosberg. Pero él se había encaprichado de Lewis desde que lo vio el primer día en la universidad y lo persiguió hasta que sus padres le dieron el visto bueno. El moreno era un alfa atento y amoroso, le daba todo lo que quería y más. Siempre se mostró muy leal y atento, hasta que fueron invitados a la boda de Charles y todo pareció cambiar. Lewis se sumergía en los recuerdos de su mente, paseando por lugares donde vivió grandes aventuras en su juventud. Y lo llevo a cada uno de estos sitios, pero él siempre sospecho que eran lugares donde había compartido con su primer amor. Uno con el que sentía que no podía competir. Y es que desde que su esposo le contó sobre su pasado con Sergio Pérez, y sobre la trágica historia de amor que compartieron, todo comenzó a ir de mal en peor en su mente. Constantemente se cuestionaba si Lewis había superado o no lo que vivieron juntos. Así que cuando lo conoció en persona se puso muy celoso, pero supo disimularlo y casi lo supera cuando vio que este tenía pareja. Pero sus inseguridades no lo dejaban en paz. Si lo habían criado para ser el Omega perfecto, ¿Por qué se sentía insuficiente para su esposo? Esa falsa competencia con el alfa, creada en su mente donde se torturaba comparandose una y otra vez con él, lo llevaron a poner sus energías en otra persona. ¿Por qué Max se veía más feliz que él? Quería ser el Omega perfecto y tener no solo un matrimonio estable, sino feliz. Pero Lewis ya no le prestaba tanta atención, y pronto se encontró con la sensación de la perdida del control. En Inglaterra él tenía un grupo de amigos seleccionados, todos de las mejores familias y siempre buscaban por su opinión. Cuando llegaron al país de origen de su esposo fue bastante bien recibido por la sociedad, pero no le gustaba como las clases se mezclaban. Y podía haberlo ignorado por el corto tiempo en el que se quedarían, pero su esposo pronto le dio la noticia de que prefería vivir ahí que regresarse a Inglaterra. Fue entonces que decidió que amoldaria la sociedad a su conveniencia. —¿Has jugado pádel? —Pregunta Nico tomando por sorpresa a Max —Este miércoles nos reuniremos en el club para unas partidas, pero como Charles se va de luna de miel nos queda un espacio disponible. Max intento ocultar una sonrisa cuando escucho esto. Era la primera vez que alguien aparte de Charles lo invitaba a alguna reunión. —Claro, me gustaría ir —Y no duda en aceptar. —Hay que mantenernos en contacto para ponernos de acuerdo —Dijo Nico entregándole una tarjeta con sus datos —Nos vemos el miércoles. No espera una respuesta del más alto, simplemente se levanta de la mesa y se marcha. Había sido más fácil de lo que creía. No sabía si Max era muy ingenuo, o muy idiota, pero había decidido confiar en la persona equivocada. Si no podía contra el fantasma de Sergio, al menos intentaría quitarlo de su camino socialmente por medio de su futuro esposo.  Nota: las inseguridades es el verdadero villano de este fic.
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