ID de la obra: 1504

Love, inc.

Slash
R
Finalizada
3
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
98 páginas, 27.801 palabras, 22 capítulos
Descripción:
Notas:
Publicando en otros sitios web:
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Epílogo: Siempre a tu lado

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Había pasado un año desde que comenzaron su relación. En ese tiempo Kelly era un constante dolor de cabeza. Max intento tener paciencia con ella, pero solo lo hacia para que Checo no se preocupara porque se metiera en problemas. Al final tuvo que solicitar una orden de alejamiento, ya que no quería vivir el resto de su vida escapando de esa mujer. Y aunque llevara un año sin hablar con su padre, a Max esto no le quitaba el sueño. La vida no podía ser más feliz para los dos enamorados. A Checo lo habían subido de puesto y la empresa de Max había obtenido el mayor incremento en ventas en años. Salieron de vacaciones juntos mientras Carlos cuidaba a Samy. El mejor amigo del pelinegro había comenzando a llevarse bien con el rubio. Claro, después de hacerlo sufrir por su aprobación. Hacia días que habían regresado del viaje y Checo salió temprano del trabajo para preparar el postre favorito de su novio: cheesecake. Era su aniversario y planeaba que todo saliera a la perfección. Max llego a casa muy animado, había pasado a comprar unas flores para su novio y eran de su color favorito: amarillo. Abrió la puerta y encontró el departamento decorado de pies a cabeza. Había globos en forma de corazón y velas. —Llegaste—Dijo Checo saliendo de la cocina y Max le ofreció las flores—Amor, son hermosas. —No pude evitar pensar en ti cuando las vi—Confeso y ambos juntaron sus labios en un tierno beso. —Deja tu abrigo y ven conmigo—Max obedeció y lo siguió. Llegaron al balcón en donde había decorado una pequeña mesa llena de postres que le encantaban al rubio. —¿Lo hiciste para mí? —Pregunto emocionado y Checo asintió—De verdad soy afortunado. Ambos sonrieron y disfrutaron del resto de la tarde juntos. En la noche el rubio pidió llevarlo a un lugar especial, y Checo sintió un mar de emociones cuando vio aquella pista de patinaje donde se dieron su primer beso. Los dos bajaron del auto y caminaron hacia el lugar. Era como vivir en un viejo y amado recuerdo. Se pusieron los patines y entraron a la pista. Checo había mejorado mucho desde la última vez. Pero entonces Max tropezó y cayo a sus pies. —¿Estas bien? —El pelinegro estaba visiblemente preocupado. Fue entonces que Max levanto la mirada y mostro una pequeña caja con un anillo. “Eres un idiota” Fue lo primero que Checo pensó. Le había dado el susto de su vida, para darle la más grande alegría. —No se me ocurrió otra forma de pedirlo—Se excuso y ambos rieron—Y tampoco puedo pensar en otra vida sino es contigo—Su voz temblaba, pero estaba decidido—¿Te casarías conmigo? Checo sonrió con lágrimas en los ojos y comenzó a asentir. —Sí, siempre. El rubio tomo el anillo y lo puso en el dedo del pelinegro, para después besar su mano. Las personas a su alrededor comenzaron a aplaudir. Max se levanto del frio suelo y busco los labios de su amado, quien lo recibió cálidamente. Ambos eran el hogar el uno del otro. Se completaban de muchas maneras. Se amaban de todas las formas que fueran posible. Y si solo tenían una vida, la pasarían siempre juntos.
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