ID de la obra: 1512

𝕰𝖗𝖔𝖘 𝖊𝖓𝖆𝖒𝖔𝖗𝖆𝖉𝖔 |𝕷𝖆 𝖋𝖑𝖊𝖈𝖍𝖆 𝖉𝖊 𝖈𝖚𝖕𝖎𝖉𝖔 2

Slash
R
Finalizada
3
Fandom:
Tamaño:
423 páginas, 135.158 palabras, 51 capítulos
Descripción:
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Nunca te rindas

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Sergio y Max caminaban por los pasillos de la institución. Ninguno de los dos decía nada, estaban demasiado nerviosos como para siquiera hablar. —Chicos, creo que voy a orinarme encima —Dijo Charles llegando hacia ellos —Estoy muy nervioso, siento que voy a fallar. —Nos va a ir bien, intenta mentalizar eso —Respondió el pelinegro poniendo una mano en su hombro en señal de apoyo. —Hola —Dijo Lewis llegando, se miraba algo agitado —No saben de lo que me acabo de enterar. —¿Qué pasó? —Preguntó el rubio con curiosidad. —Carlos... —Comenzó el moreno tensando a sus amigos —Se ha retirado de la competencia. Los tres estaban impresionados por la noticia. —¿Qué? —Soltó Sergio —¿Cómo? Quiero decir, ¿Por qué? —Sí, ¿Qué pasó para que hiciera eso? —Preguntó Charles igual de confundido. El rubio solo los observaba, realmente no le importaba Carlos después de todo lo que les hizo. Solo le preocupaba la forma en que eso pudiera afectar a Sergio. —No sé qué tan cierto es —Comenzó Lewis —Pero parece que la investigación a la familia Norris le ha afectado —Entonces bajó un poco la voz —Parece que es verdad que compró su lugar y prefirió retirarse antes de que el escándalo fuera más grande. —Vaya se están destruyendo entre ellos —Dijo Max mientras abrazaba por la cintura a su pareja. —Entonces no estábamos equivocados —Habló el pelinegro —Solo espero que esto no llegue a más y que todo se resuelva rápidamente. —Por cierto, ayer no pudimos concretar la cena, ¿Qué les parece esta noche? —Propuso el moreno. —No lo sé, Yuki es inquieto, no creo que este a gusto —Sergio no se miraba muy convencido. —Mamá lo está cuidando hoy, quizá pueda ayudarnos en la noche —Ambos sabían que era una buena alternativa. —¿Pero no sería abusar demasiado? —Cuestionó el pelinegro. —A mamá le encanta Yuki, dice que le recuerda a mi cuando era pequeño —Max sonreía al decir esto —Estoy seguro de que no se molestara. Continuaron su camino hasta llegar al lugar donde se daría la competencia y se pusieron muy nerviosos cuando vieron las cámaras de televisión. Sergio acarició su pancita con preocupación, había olvidado que esas competencias eran televisadas y temía que su estado diera de qué hablar para los televidentes. —Tranquilo, amorcito —Dijo Max posicionándose a su lado —No pienses en eso, ignora las cámaras. —Los bebés —Susurró el pelinegro. —No lo notarán, tranquilo —Insistió el rubio. —Créeme que es lo último en lo que pensarán —Afirmó Lewis llegando a su lado. —Ni siquiera lo imaginaba hasta que nos lo contaste —Aseguró Charles. Sergio sonrió un poco más seguro. Comenzaron a prepararse para la competencia, calentaron un poco y se concentraron en lo que estaba por venir. —Bien, chicos, saben cómo funciona esto —Comenzó Jo hablándole a todos sus alumnos —De 5 en 5 van a ir pasando, y los mejores se quedarán para la siguiente ronda. —Espero que lo hagan muy bien —Una voz familiar hizo que todos giran para ver al hombre que los había estado guiando al principio del curso Kamui apareció en silla de ruedas y con un aspecto un tanto decaído. Se miraba más delgado y las ojeras se acentuaban por debajo de sus ojos. —Entrenador Kamui —Dijo Max sumamente sorprendido. Los jóvenes se fueron acercando poco a poco para saludarlo y desearle una pronta recuperación Estaban muy felices de volver a ver a su entrenador —¿Como está Yuki? —Preguntó el hombre después de un rato de conversar con la pareja. —Esta con mi mamá en las gradas —Respondió Max señalando hacia donde ver. Kamui sonrió el ver a su hijo muy entretenido y sin darse cuenta de que él estaba ahí. —¿Quiere que venga? —Propuso Sergio pero el entrenador negó rápidamente. —No quiero que me vea así —Comenzó —Además, parece que ya se acostumbro a ustedes. Los jóvenes se miraron entre ellos. Sabían que no era el lugar ni el momento apropiado para hablar de eso.  La competencia ya iba a iniciar y fueron separados los hombres de las mujeres, pues cada uno tenía su día. La clasificación para el equipo varonil seria ese dia lunes, y el del equipo femenil al día siguiente, martes. Los veinte mejores arqueros del país estaban listos para competir por un lugar en el equipo nacional. Se decía que la federación buscaba rostros frescos, jóvenes talentosos que pudieran demostrar su valía. Así que todos tenían una oportunidad. Solo serían cuatro rondas para clasificar a los mejores cinco, y el grupo de amigos tuvo suerte de ser colocado en una ronda diferente cada uno. Así no se enfrentarían entre ellos. Primero pasó Charles, quien en su mente se preguntó si se podía tener más mala suerte, y tuvo que respirar hondo en repetidas ocasiones. Estuvo muy parejo a otro joven en su ronda pero que al final logró vencer. Llego a sentir que con cada tiro su corazón se saldría del pecho, estaba muy nervioso. Cuando terminó su ronda, se sentó en su silla y la cámara hizo un acercamiento a su rostro cansado.  Sin saber que esto comenzaría a causar revuelo entre las personas que miraban la competencia por televisión. Y no sería el único que daría de que hablar. Era el turno de Lewis y él se mostró fuerte como una roca. No se miraba nervioso y fue más preciso con sus tiros. Su seguridad era notable, algo que le vendría muy bien a su imagen. Relajándose un poco al terminar su ronda, y la cámara captando lo tranquilo que estaba después de saberse que fue el mejor.  Pero el verdadero tema de conversación estaba a punto de hacerse presente. Max fue llamado para la penúltima ronda clasificatoria, y la cámara captó algo muy interesante cuando lo enfoco separándose de Sergio.  La pareja era cariñosa por naturaleza. Estaban tan acostumbrados el uno al otro que ni siquiera notaban cuando se mostraban cariño públicamente. Y es que para ellos era algo normal, su rutina diaria. Pero para el televidente, quien desconocía su relación, esto era más que interesante. Max se colocó en su lugar y la ronda dio inicio. Se sentía nervioso al ver a sus compañeros dar tiros bastante buenos. Entonces dudo un poco de sí mismo. Pero, inconscientemente, busco a Sergio con la mirada y este le sonrió cálidamente antes de asentir. Una sensación de tranquilidad invadió su cuerpo al enfocarse en su pareja y recibir esa calidez y confianza que tanto anhelaba. "El siguiente es Max Verstappen, su participación es tan esperada como polémica" Por suerte, los narradores no podían ser escuchados por los atletas para evitar que estos se pudieran desconcentrar por culpa de terceros. Respiró profundamente y cerró los ojos intentando mentalizarse. Tiró un diez perfecto y sonrió aliviado. Pero todavía faltaban otras ocho flechas por tirar y tenía que mantener esa confianza si quería ser el mejor de su grupo. Por alguna razón, el camarógrafo se vio interesado en las reacciones de Sergio cada vez que Max tiraba una flecha. Podía anotar cierta complicidad entre ambos jóvenes. Y eso alimentó a la audiencia. Al pelinegro se le miraba muy nervioso cada vez que a Max le tocaba pasar. Y lograron captar pequeños festejos que hacía cada vez que el rubio daba un buen tiro. Cuando llegó el último tiro, Sergio casi brinca de la emoción al ver otro diez perfecto por parte de su pareja. Max camino muy contento hacia donde estaba su novio y le dio un pequeño abrazo de celebración. Luego se detuvo a ver la tabla de clasificación y la cámara lo enfoco mientras el narrador continuaba hablando.  "Tal parece que los eventos ocurridos hace casi un mes no han afectado el desempeño del joven que se vio envuelto en el escándalo que destapó una serie de corrupción y violencia dentro de la institución" Sin embargo, Max no podía escuchar todo esto y estaba demasiado ocupado para prestar atención a esa habladurías. —Mi león, lo hiciste muy bien —Dijo Sergio poniéndose a su lado —Juro que el corazón se me iba a salir. —Y los niños también si volvías a saltar así —Respondió Charles con una sonrisa. —Baja la voz, tonto —Lewis le dio un pequeño codazo a su amigo, pues no había moderado su tono al hablar. "Sergio Pérez..." El pelinegro soltó una bocanada de aire al momento de escuchar su nombre siendo llamado para pasar con el último grupo de jóvenes en las rondas eliminatorias. —Amorcito, eres el mejor de todo el curso —Comenzó Max tomándolo de las manos y apoyando su frente en la suya —Puedes hacerlo, no pienses en nada más. Sergio asintió y le dio un último apretón de manos antes de comenzar a caminar hacia su lugar. Empezó a acomodar todo antes de iniciar la ronda y se dio cuenta de algo que temía desde esa mañana. Su abrigo le resultaba muy incómodo para pasar con este, así que debía quitárselo. Eso era lo que más nervioso lo ponía. No le gustaba la idea de exhibir su pancita de embarazo a nivel nacional. Sin embargo, ya no le molestaba la idea de que alguien pensara que estaba gordo. Mientras no lo atacaran por estar embarazado. Así que si alguien preguntaba, diría que estaba gordo. Se quitó el abrigo y se acomodó para dar su primer tiro. Y como era de esperarse, fue un diez perfecto.  Estaba concentrado en ganar eso. No solo por la pasión que sentía por el deporte, sino también por el amor a sus pequeños. Debí a luchar por esa beca que le darían si terminaban el equipo nacional. Quería darles a sus hijos la mejor vida posible. Así fueron pasando uno a uno, mientras Sergio seguía mejorando sus tiros. Sin duda alguna lo suyo era un talento nato. Para cuando terminó la ronda, no había duda de que Sergio había sido el mejor de todos. Así que caminó hacia las bancas y tomó asiento para relajarse un poco. Ese día se sentía fatigado, pero la voluntad podía más que cualquier dolor. No lo diría nadie, pero todavía tenía secuelas de la fractura que le habían provocado Daniel y Lando hace unos meses. Volvió a colocarse su abrigo, se sentó y miró la pantalla de la puntuación, estaba muy orgulloso.  Tomaron un breve descanso y Max se sentó al lado de su novio, dejando que esté colocara su cabeza en su hombro y cerrará los ojos para relajarse. Sostenía su mano con delicadeza y esto tampoco paso desapercibido por las cámaras, quienes parecían estar más interesados por los jóvenes que por la competencia.  Finalmente fueron llamados los últimos cuatro competidores, los mejores de cada ronda, el inseparable grupo de amigos. —Les juro que voy a vomitar —Dijo Charles cuando escuchó su nombre. —¿No estarás embarazado? —Preguntó Lewis con cierta mofa, haciendo que su amigo le diera un pequeño golpe en el brazo. —Ya, los dos, basta —Regañó el pelinegro. Los dos jóvenes se miraron con una sonrisa y comenzaron a caminar junto a sus amigos. Charles, Lewis, Max y Sergio estaban posicionados en ese orden para comenzar a definir el trio nacional que representaría a todo el país en esa disciplina. El primero tiro un ocho, no era malo pero tampoco perfecto. El segundo apenas rozo el nueve, pero eso lo alivio un poco. El tercero tiro un diez que estaba un poco más cerca del nueve, pero que por suerte entrada en el margen del primero. Mientras que el último no tuvo problemas en tirar un diez perfecto, como era de esperarse.  Las rondas fueron avanzando entre ocho, nueve y dieces. Estaba muy reñido entre los cuatro, pero los más parejos eran los dos novios, quienes hacían tiros demasiado parecidos entre ellos. No era de extrañarse que tuvieran una gran sincronización al momento de posicionarse y tirar. Para cuándo llegó la última ronda de tiros, Charles no pudo mejorar su puntuación, quedando por detrás de Lewis. Y este último no pudo alcanzar la perfección dentro de la batalla entre Verstappen y Pérez. "¿Es un empate?" Preguntó uno de los narradores cuando Sergio dió el último tiro, teniendo la misma cantidad de puntos que su pareja. Entonces vieron cómo empezaron a revisar los tiros de ambos. "Van a medir los milímetros entre ambas flechas hacia el centro de sus respectivas Diana, así poder definir al primer lugar" Los dos jóvenes estaban más que felices por su desempeño. Pegándose el uno al otro, siendo Max quien lo abrazaba desde atrás y lo sostenía por la cintura, apoyando su barbilla en su hombro. Seguían revisando el tiro hasta que finalmente dieron con un ganador.  Los jóvenes sonrieron felices, estaban tranquilos después de haber logrado sus objetivos. La cámara captó lo felices que estaban la pareja. Se dieron un abrazo y cuando estaban a punto de darse un beso, la transmisión cambió hacia la mesa de jueces. Los jóvenes fueron a los vestidores para ducharse y cambiarse, claro que Max fue muy cuidadoso al proteger la privacidad de su pareja. A salir de nuevo, se encontraron con una sorpresa inesperada. —Hijos —dijo Don Toño acercándose a ambos para darles un abrazo. Max, el perro, movía la cola con felicidad al reconocer a los dos jóvenes. —Papá, ¿Qué haces aquí? —Preguntó Sergio cuando se separó de su abrazo. —Vine a apoyarlos, ¿O acaso creen que me lo perdería? Son mis muchachos, siempre estaré para apoyarlos en sus momentos importantes —Explicó el mayor y después saludo a los amigos de sus hijos. Esa tarde decidieron ir a cenar todos juntos. Aunque lamentablemente Kamui no los pudo acompañar porque debía regresar al hospital. En medio de la conversación que iba y venía sobre la competencia, Charles recibió un mensaje que lo lleno de curiosidad. "Felicidades 💖 amor mio, pero ahora que eres popular no van a dejar de buscar tu atención😭😭😭 y me vas a dejar" El mensaje de Logan resultaba un poco confuso, pues Charles no le dio importancia a la transmisión televisiva. Estaba más enfocado en dar lo mejor de si. Fue hasta que entró a redes sociales y vio la tendencia del día, que entendió perfectamente todo. Pero entre gente diciendo que era muy bonito, una tendencia en particular llamo su atención.  Pronto entró a leer sobre todo lo que decían de sus amigos y no pudo evitar reírse ante esto. —Chico, miren —Dijo el castaño mostrando su teléfono Se podían ver diversos tweets donde las personas mostraban su apoyo a la pareja de enamorados.         A partir de entonces, la pareja de enamorado supo que su vida amorosa era por demás apreciada. Incluso por personas que no conocían. Pero también debían cuidar su privacidad, pues demasiada atención podría traer cosas negativas sobre su familia. Sin embargo, sabían que todo pasaba por una razón y le sale graba tener el apoyo del público televidente. Ahora todo se estaba acomodando para una vida llena de felicidad.  Nota: Muchas gracias a los que participaron en esta actividad 💕
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