ID de la obra: 1516

Blue Velvet [Chestappen]

Slash
R
Finalizada
3
Fandom:
Tamaño:
101 páginas, 30.894 palabras, 22 capítulos
Descripción:
Notas:
Publicando en otros sitios web:
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Era lunes por la mañana y Max se encontraba ansioso. Sabia que ese mismo día Checo regresaría a su habitación compartida, pero tendría que faltar a clase al menos hasta el miércoles. Pues querían que el joven se recuperara bien de su salud. Casi no participo en clase, no podía concentrarse sabiendo que podía pasar todo ese tiempo con Checo si tan solo también se hubiera enfermado. Tan pronto como dio la hora del almuerzo, fue por algo de comida al comedor y luego se apresuro a llegar a su habitación. Checo se sorprendió al verlo entrar. —No deberías estar aquí—Dijo Checo, pero Max simplemente hizo oídos sordos y le paso un plato con comida que había traído para él—Gracias. Max asintió con la cabeza y se sentó en su cama, para después comenzar a leer en silencio. Aunque en realidad no podía concentrarse, de reojo observaba a Checo comer. El tiempo paso volando y ya era hora de regresar a clases. —Volveré al rato para que hagamos los deberes—Dijo Max levantándose de su cama, y se fue sin esperar una respuesta. Checo no sabia como sentirse al respecto. Le gustaba que Max se preocupara por él, pero comenzó a darse cuenta de que de verdad le costaba expresar sus sentimientos. Quizá realmente lo ponía nervioso. Ahora era él quien comenzó a impacientarse cuando Max no venia habiendo ya terminado el horario de clases. Se levanto de la cama y salió al pasillo para ver si ya venía. Pero no parecía ser el caso. Así que comenzó a caminar para ver si lo encontraba en el camino, pero tampoco fue así. Fue entonces cuando se le ocurrió buscarlo en un lugar en específico. Incluso se burlo de si mismo por no recordarlo. El joven llego a la piscina y vio a sus compañeros entrenando, y rápidamente localizo a Max. Estaban haciendo una pequeña competencia entre ellos e iba perdiendo. Eso lo extraño demasiado. —No esperaba encontrarte aquí—Una voz conocida lo hizo voltear—Y menos en pijama. Lewis se encontraba sentado en una de las bancas y con su mano hizo gesto para invitarlo a sentarse junto a él. A lo cual accedió. —Me estaba aburriendo en mi habitación—Se excuso. —Escuche que compartes habitación con Verstappen—Checo asintió—Debe ser divertido. —Más o menos. —¿Por qué? Todos piensan que son mejores amigos después de este fin de semana—Checo lo miro con asombro—Pasan todo el tiempo juntos. —En realidad no es así, es complicado. —Creo que puedo entender lo que dices—Comenzó—El sábado actuó raro, como si le molestara que estuviéramos ahí. —No estaba molesto, le cuesta socializar—Lo excuso. —Quizá tengas razón—Continuó—Es una lastima lo del castigo. Me hubiera gustado que nos acompañaras este fin de semana. —Lo sé, pero no creo que sea tan malo. Siempre quise probar la horticultura, así que supongo que es una buena oportunidad—Respondió—¿Y qué haces aquí? ¿Entraras al club de natación? —No, estoy en el club de arte, quería el de música, pero me pone nervioso que me escuchen tocar—Dijo mientras hojeaba su cuaderno—Y dibujar me relaja. —¿Qué instrumento tocas? —El piano. —Me gustaría aprender a tocar el piano, nunca puse mucha atención en mis clases—Checo se sentía a gusto charlando con Lewis, pues este ultimo era todo lo contrario a Max, siendo casi un libro abierto—Todavía no me dices a que viniste. —Vine a buscar un modelo—Comenzó—Es el proyecto de este curso, debo hacer un catalogo de mis trabajos usando el mismo modelo. Sabía que aquí encontraría algún chico atractivo a quien pudiera dibujar, pero no siento que tengan el tiempo disponible. —Yo puedo ser tu modelo—Se ofreció. —¿No formas parte de este club? Se que tienen una competencia para fin de curso, no quisiera robarte el tiempo de entrenamiento. —No me importa mucho esa competencia. Además, si te ayudo tú me puedes enseñar a tocar el piano y estaremos a mano, ¿Qué te parece? Lewis sonrió ante aquella propuesta. —Hecho, dime los días que tengas disponibles y nos ponemos de acuerdo. Max salió de la piscina, y mientras se secaba el cabello con su toalla, pudo ver a lo lejos una figura familiar. Eran Checo y Lewis charlando. Se miraban demasiado sonrientes. No sabía cómo Checo había terminado ahí, pero tampoco sabia si debía acercarse. Hasta que Checo volteo a verlo y lo saludo para que fuera a hablar con ellos. Un poco nervioso, comenzó a caminar hacia donde se encontraban los dos jóvenes. —Hola—Dijo el rubio llegando hasta ellos. —Hola, estuviste increíble—Dijo Lewis intentando ser amable. —Perdí. —Pero ganaras al final del curso, eso todos lo sabemos—Comenzó Checo—Deberías verlo entrenar, es el más dedicado de la clase. Incluso se queda hasta tarde para mejorar, es increíble. Max no pudo evitar sonreír al escuchar a Checo hablar sobre él. —Me gustaría verlo algún día. Quizá hoy solo estaba siendo amable con sus compañeros—Bromeo Lewis. —Nosotros solemos entrenar… —Con gusto puedes venir a la clase de mañana, así tendrás un panorama más amplio con todo el equipo—Max interrumpió a Checo antes de que dijera sobre sus entrenamientos juntos. No iba a permitir que se lo dijera, eso era algo suyo, solo de ellos dos. —Excelente, entonces los veo mañana—Dijo Lewis levantándose de su asiento para después dejarlos solos. —Mañana no podre nadar, sabes que tengo permiso de dos días—Reclamo Checo. —¿Quieres que él te vea entrenar? —La voz seria de Max hizo que Checo comprendiera lo que estaba pasando. —¿Te molesta? —Dijo intentando ocultar una sonrisa. —Iré a cambiarme, tenemos mucha tarea—Dijo Max caminando hacia los vestidores. Una vez el joven se vistió, llego con Checo y ambos se fueron a la biblioteca por petición del pelinegro. Ambos estaban muy concentrados en sus deberes, pero Max de vez en cuando miraba de reojo a Checo. Algo de lo que se había percatado este último y lo usaría en su favor. —¿Crees que soy bonito? —Pregunto de la nada, y tomando por sorpresa al rubio que se quedo sin habla—Lewis dijo que tengo facciones atractivas. Mentira, Lewis no había dicho eso, aunque no era mentira. —Lo eres—Dijo Max un poco molesto por la mención del tercero. Checo no estaba satisfecho. —Disculpa, no te escuche—Max lo miro con molestia, no quería caer en las provocaciones del pelinegro, pero ya era tarde para eso. Así que por un momento no pudo contenerse. Con su mano bajo el libro que Checo fingía leer, se inclinó hacia él, específicamente hacia su rostro, lo suficiente como para sentir su respiración y en voz baja susurro. —Eres realmente atractivo. No solo era el movimiento, sino también la rapidez y lo peligrosamente brusco que había sido al hacer eso. Además de no estar solos en el lugar. Checo estaba nervioso. Su vista no se despejaba de los labios de Max, estaban muy cerca de él, casi como si pudiera sentirlos sobre los suyos. Creía que, si decía algo, podría sentir el contacto entre ellos, y eso le erizaba el cuerpo. Entonces comprendió que sí se sentía atraído hacia el rubio. En ese momento Checo se alejó de Max, pero no dejaba de ver sus labios. —Tú también, gracias—Susurro Checo sin siquiera pensarlo. —¿Qué? Checo se giró para que no pudiera verle el rostro y comenzó a guardar sus libros. —Ya deberíamos irnos, casi es la hora de cenar—Dijo Checo levantándose de su asiento. Max le siguió de cerca, mientras que Checo intentaba relajar su mente e inconscientemente mordía su labio inferior.
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