ID de la obra: 1543

══ᴄʀᴀᴢʏ ᴅᴀʏꜱ ᴀɴᴅ ɴɪɢʜᴛꜱ══

Slash
NC-17
Finalizada
5
Fandom:
Tamaño:
6 páginas, 1.695 palabras, 31 capítulos
Descripción:
Notas:
Publicando en otros sitios web:
Prohibido en cualquier forma
Compartir:
5 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección Descargar

Wanna be with me, or be me

Ajustes de texto
Max se abrazaba al cuerpo de Sergio mientras trataba de conciliar el sueño. Su novio no estaba muy seguro de que tan buena idea era que ambos se hubieran escapado de casa. Temía que la cólera de Toto aumentara debido a esto. Pero ya era tarde para retroceder, además, el rubio no podría dormir si no se aseguraba de que Sergio no sería apartado de su lado. Así que estar acostado a su lado era algo que lo tranquilizaba. Y poco a poco su cuerpo fue cediendo ante el cansancio. —Los encontrare a ambos—Dijo Toto casi como una promesa—Es muy obvio que están juntos, pero ¿De quien fue la idea? Eso también está claro. Christian solo observaba al hombre ir y venir a lo largo de la habitación, como si de un animal encerrado se tratase. —Resolveremos esto y todo regresara a la normalidad—Continuó hablando el más alto—A Sergio le vendría bien un cambio, hace tiempo me dijo que quería estudiar en Inglaterra, así que tal vez acepte fácilmente… —No lo hará—Interrumpió Christian—Se han escapado juntos, ¿Realmente esperas que él acepte tu oferta? —Estoy buscando soluciones—Toto levantó la voz—Serías de ayuda si hicieras lo mismo. —Solo hay una solución a todo esto, pero no la aceptaras —Christian se levanto de su asiento—Y por esa razón no tiene sentido hablar contigo. —¿De qué hablas? —Pregunto Toto un poco más calmado, haciendo que Christian detuviera su paso. —Los chicos dicen que están enamorados, y aunque eso no me convence tanto como a ti, no puedo obligarlos a odiarse—Explicó— Creo que esto va más allá de lo que cualquiera de los dos puede manejar. —¿Y cual es tu idea? ¿Dejarlos ser pareja? —Toto bufo molesto. —Estas peleando con chicos de 18 años y vas perdiendo, madura—Respondió Christian para después subir las escaleras sin esperar un respuesta. Toto no podía aceptar una resolución tan absurda. Dejarlos estar juntos significaría renunciar a su matrimonio y, peor, a su hijo. Sergio era su niño dorado, pero estaba siendo manipulado por el chico problemático y pervertido que ahora era su hijastro. Su hijo jamás hubiera hecho todas esas cosas dichas en el blog. No, no era así. Lo conocía bien y sabia que ese cambio era por el rubio en su vida. O eso era lo que Toto pensaba. Y no se iba a rendir hasta recuperar al hijo perfecto que creía tener. Sergio se despertó temprano, envuelto en los brazos de su amado. Lo observo dormir, viendo su rostro tranquilo y relajado. Con una de sus manos acaricio su mejilla y acerco sus labios dándole un tierno beso en la comisura de los labios del rubio. Este acto hizo que Max abriera lentamente los ojos y sonriera al verlo. —¿Ya es hora? —Pregunto el rubio y Sergio asintió. —Debemos prepararnos para llegar antes que él—Dijo Sergio para después darle un pequeño beso en los labios antes de levantarse de la cama. Los dos jóvenes comenzaron a alistarse, pero Max no pudo evitar cuestionar el porque Sergio se estaba poniendo el uniforme escolar. —Sería una pena no verlo en primera plana—Aseguro el pelinegro con una sonrisa. Max no estaba seguro de esa idea, pues Toto podría aparecerse en la escuela en cualquier momento y todos sus planes se irían por la borda. De todas maneras, sabía que no podría persuadir a su novio de desistir. Lo ocurrido con Lewis era demasiado personal. Entraron al auto del rubio y condujeron hasta la institución. Ahí esperaron dentro del vehículo la llegada del moreno. —Ya se ha publicado—Confirmo Max al ver como los jóvenes se distraían mostrando sus teléfonos ante la conmoción del segundo golpe a Lewis. —Y ahí viene—Respondió Sergio minutos después—Vamos. Ambos salieron del vehículo, algo que no tenia muy planeado el rubio. —¿Alguna vez has hecho una buena entrada? —Pregunto el pelinegro mientras le daba unos lentes negros y después se ponía unos. Max lo imitó. Lewis no parecía de lo que pasaba a su alrededor y camino hacia la entrada de la institución. Pero sintió una mala sensación en su espalda al notar las miradas y murmullos de sus compañeros. Entonces el frio invadió su cuerpo cuando desde el segundo piso del edificio alguien arrojo una bebida helada sobre él. Era una especie de malteada que dejo pegajoso todo su cabello. Mientras Lewis se recuperaba del shock, Sergio caminaba detrás de él tomando a Max de la mano. Cuando paso cerca del moreno, el pelinegro lo empujo con su mano para sacarlo de su camino y entro a la escuela ante la atenta vista de todos. Lewis se tropezó ante tal golpe, cayendo al lado de la pareja. Entre risas y murmullos, Lewis no sabia ni que lo había golpeado. —La caída del soplón—Dijo George burlándose desde el segundo piso. Carlos sonreía a su lado, mientras sostenía el recipiente que momentos antes habían vaciado sobre el moreno. Todos los amigos de Lewis de se volvieron en su contra. Y él era el único culpable de su situación. El moreno se levantó rápidamente y camino hacia el baño para intentar limpiar el desastre en su cabello. —Averiguaré quien tomo la foto—Dijo Max cuando entraron a la escuela—Necesito que me aclaré muchas cosas. —Yo hablaré con Lewis—Respondió Sergio mientras se quitaba los lentes y Max lo imitó, pero sintió un poco de molestia ante la idea de una conversación a solas—También tengo que aclarar algunas cosas. —Te veré al rato—Max se acerco a sus labios y planto un suave beso. Sergio sonrió y correspondió con otro de vuelta. —No hagas tonterías—Le pidió el pelinegro antes de marcharse. Conocía bien el carácter de Max, así que no quería que se metiera en problemas en un ataque de rabia. Lewis estaba terminando de limpiar lo ultimo que quedaba en su cabello. Mentiría si dijera que no estaba molesto, pero no entendía que había llevado a que sus amigos lo trataran así. —Así que aquí te escondes—Dijo Sergio entrando al baño. El moreno lo miro por un momento a través del espejo, pero continúo dándole la espalda e intentando fingir que no estaba ahí. —Ayer estabas muy valiente escondiéndote detrás de mi padre—Continuó Sergio—Pero se te borro la sonrisa de un solo golpe. —La agresividad viene de familia—Lewis intento atacarlo, pero esto solo hizo reír a Sergio. —¿Y la falsedad viene de la tuya? —Regreso el golpe—Te lo advierto por ultima vez, deja de meterte en mi vida o… —¿O sino qué? —Lewis lo retó—¿Me publicaras en el estúpido blog? Yo también puedo mandar cosas. —Good boys go bad es mío ahora—Confesó, dejando sin palabras al moreno—Nada de lo mandes saldrá ahí. Pero yo seguiré arruinando tu vida con cada paso que des en mi contra. ¿Sabes cuantos leen el blog? Sobrepasa el número de estudiantes en esta escuela. —¿Es tu estúpida venganza por no corresponderte? —Esa pregunta solo provoco más risas por parte de Sergio. —Esta es mi venganza por perjudicar a mi novio—Ahora Lewis sonrió. —¿Ahora son novios? —Soltó con molestia—Dudo mucho que lo ames. —No necesito probarte nada—Respondió Sergio a punto de irse, pero en ese instante Lewis lo tomo del brazo para detenerle. El moreno pego su cuerpo con el del pelinegro y junto sus labios a la fuerza. En ese instante Sergio lo golpeo en su entrepierna para liberarse de su agarre. —Si me vuelves a tocar, te mato—La voz amenazante de Sergio hizo erizar la piel de Lewis, quien se retorcía de dolor en el suelo. El pelinegro salió del baño hecho una furia. No podía creer lo bajo que su ex amigo podía caer por un poco de su atención. Max encontró a Lando hablando con Daniel, y sin decir palabra lo tomo del brazo y se lo llevo lejos. El más alto no quiso intervenir, prefería seguir pasando desapercibido. —¿Qué mierda te pasa? ¡Suéltame! —Grito Lando cuando estaban lo suficientemente lejos de cualquier persona. Lo había arrastrado hasta una parte desolada detrás de la escuela. —¿Quién te crees que eres para tomar mis cosas y publicarlas? —Reclamó el rubio—Y no te hagas el idiota que no sabe de lo que estoy hablando. Lando se sintió acorralado, y entendió que mentir no le serviría de nada. —Te lo dije, odio al idiota de Lewis—Comenzó—Lo sabes desde hace años. Pero no sabía que lo subirían con la historia de Sergio. —¿Y la foto? —Lando trago seco ante esta pregunta y Max comenzó a desesperarse con su silencio, así que lo tomo del cuello de la camisa para presionarlo—¡Habla! —Yo no la publique—Se defendió—Fue él, Lewis. Me obligo a dársela. Max lo soltó en ese instante. —¿Cómo la obtuviste? —Pregunto sin dejar de hostigarlo—¿La tomaste? —Lando negó con la cabeza—¿Entonces quién? —No vale la pena saberlo—Respondió Lando un poco más calmado—Ya no importa. —Claro que importa—Max estaba hecho una furia—No estaría en este situación de no ser por esa estúpida foto. El rubio sabia que era poco probable que las personas creyeran la historia sin evidencia alguna. La foto los llevo a ese torbellino de problemas familiares en los que estaba metido hasta el cuello. —Yo no la tome ni la publique—La voz de Lando interrumpió sus pensamientos—Pero ojalá lo hubiera hecho. ¿Cómo pudiste meterte con ese tipo teniendo mejores opciones? Creí que lo odiabas, pero ahora parece que lo idolatras. —¿Cuál es tu problema con él? —Reclamó el rubio—Mi relación con Sergio es privada, no tenias derecho a darle nada a aquel tipo. —No se lo di por voluntad—Corrigió—Me lo quito a la fuerza. Pero que bien que te expuso, no merecías menos por ser un traidor. Nos cambiaste por ese idiota. En ese momento Max no pudo controlarse y su respuesta fue un golpe al rostro de su amigo, quien gimió de dolor al instante. Lando no se quedó atrás y regreso el golpe, haciendo retroceder a Max. Este último, con la furia apoderándose de él, no midió bien su siguiente movimiento e hizo caer a su amigo contra el suelo, golpeando su cabeza contra una piedra. El rubio se paralizo al verlo tirado y sin moverse. El pánico se apodero de su cuerpo y, ante el miedo de ser visto, huyó del lugar sin pedir ayuda.
5 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección Descargar
Comentarios (0)