"Sanji's Path"

Het
NC-17
En progreso
0
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
PFO
Tamaño:
planificada Mini, escritos 22 páginas, 9.840 palabras, 4 capítulos
Descripción:
Publicando en otros sitios web:
Consultar con el autor / traductor
0 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección

"Incongruencia"

Ajustes
—¡Sanji! ¿Tienes algo para nosotras? Abre la puerta emocionada entrando primera que nosotras, siguiéndola detrás. —¡Nami-swan! —dice encantado de verla—. He preparado un poco de brownies de chocolate para ustedes —gira y va a buscarlos. Nos sentamos por lo mientras frente a la mesa. Yo tengo el ánimo hasta los subsuelos. —¡Aquí tienen! —los coloca frente a Nami y a Robin. Luego gira hacia mí —¿Y tú? ¿Qué deseas comer? —dice tranquilo limpiándose las manos con un trapo. —La verdad que no tengo muchas ganas ahora mismo. —Mentira. En todo el camino te estuvo rugiendo el estómago —sale Nami a declarar mi caso. Yo suspiro—. Hazle algún bocadillo delicioso, no ha comido nada desde el almuerzo. Me observa unos segundos y no sé si está reprochándome con la mirada. —A la orden mi reina —acata él y se pone a cocinar. —Ten por lo mientras —Robin me tiende un corte de la tortita. Lo tomo y lo llevo a la boca. Sanji voltea a mirarme. Mierda. Está terriblemente delicioso. Mi estomago ruge en respuesta. —Lo siento —digo avergonzada. —No puedes ir así por el día —me regaña Sanji—. No dejaré que nadie de la tripulación se muera de hambre. —No voy a morirme. Aguanto unos días más—Los tres me observan sin palabras—. Es broma, no es que lo haya vivido. No me creen. No tengo las ganas de convencerlos. Sanji se desconecta primero, volviendo a centrarse en cocinar. El sonido del cuchillo contra la tabla se vuelve más firme. —Aquí nadie tiene que aguantar nada — murmura para él pero todas lo logramos escuchar. —Deberías ir a tomar una ducha primero —sugiere Nami—. ¿Ya te enseñaron donde queda? —Sí. Gracias, permiso —me pongo de pie. Ah, cierto— Sanji... —No te preocupes. Ve a bañarte y cuando vuelvas ya estará listo —responde sin mirarme. Concentrado. Asiento. Las chicas me sonríen mientras me dirijo al baño. En cuanto Nami la perdió de vista soltó un suspiro cansino. Ella no esperaba tener que oír todo aquello de su nueva compañera. Parecía ser algo muy privado. —¿Te preocupa? —Robin trató de adivinar sus pensamientos. La mira unos segundos sin saber que exactamente decir. —¿Huh? ¿Qué pasa? —Es sobre Greta. —¿Greta? —Sanji no volteó a verlas mientras terminaba de cortar la carne. ¿Quién era Greta? Era la primera vez que lo escuchaba. —Sí —balanceó sus piernas nerviosa—. Nos enteramos de algo muy personal. Robin apoyó su mentón en su mano con el codo sobre la mesa —Deberíamos esperar un poco más antes de sacar conclusiones. Nami asiente preocupada. Había algo en Greta que no le cuadraba, parecía haber renunciado a la vida a pesar de que estuviera luchando por vivirla. Quizás se había rendido a una parte de ella misma. ¿Era Greta alguien que conocieron aquí? Eso no tendría sentido pues ya estaban por irse como para preocuparse por alguien de la isla. Sanji prefirió ignorarlo continuando con su labor. Después de darme unos minutos para bañarme salgo de la ducha con la toalla enrollada por mi cuerpo. Busco una remera y un pantalón, extendiéndolo cada una para mi antes de ponérmelo. La discusión con Thea se repite y me niego a que me condicione a cómo vestirme. Me siento cómoda y no hay nada de malo en eso. Soy feliz siendo como soy. Al ponermelo puedo al fin respirar. Me siento mejor. Quizás sólo necesitaba un baño. Bajo de vuelta hasta la cocina y veo que Nami y Robin ya no están. —¿Y las chicas? —Fueron a hablar con Luffy. Quieren hacerte una fiesta de bienvenida. —No hace falta. Sólo accedí a trabajar aquí. Deben estar haciéndolo por la discusión. No necesito que intenten animarme. —Igual lo harían de todas maneras —dice el alegre tranquilizándome. Suspiro. Me deja el plato frente a mi. Son tres sandwiches con carne. —Bocadillo caliente de sobrasada, queso y jamón ahumado. Que disfrutes. Ah, es eso. —No has comido en todo el día. Estoy seguro que esto no te satisface —dice cruzándose los brazos frente a mí— pero prepararé para la cena en pocas horas. ¿De verdad cree que esto no me llenará? No suelo comer mucho. —No tengo el estómago tan grande. —Come. Esto ya contará para cena supongo. Empiezo a comer y veo como ordena la cocina, poniendo en su lugar todo lo que había utilizado y limpiando también. —Está delicioso Sanji —digo luego de un bocado. Las manos de este hombre son mágicas. —¿Verdad? —voltea y me sonríe. Yo le sonrío de vuelta. Me observa unos segundos complacido luego continúa con sus cosas. En silencio voy terminando el bocadillo y, cuando estoy casi a la mitad me acerca un poco de jugo que vuelvo a agradecérselo. Cuando voy por el segundo la puerta de la cocina se vuelve a abrir. Veo a Luffy con una chica con mechas rojas ingresar a la cocina. —¡Sanji! ¿Que tienes para comer? —Luffy, llegas a tiempo. —¡Woah, eso se ve delicioso! —dice acercándose a mi plato. —Aqui tengo carne para ti —en cuanto dice eso se acerca a él sin darle mucho espacio personal— ¡Oye Luffy! Tranquilízate. —¡Hola! —dice la chica desviando mi atención de ellos que empezaron a discutir y subir la voz. —Hola, ¿qué tal? Me sonríe —Me contaron que te incorporaste a nosotros. Me alegro de ya no ser la nueva —se ríe mientras se sienta a mi lado—. ¿Cómo te llamas? —Greta. —Un gusto. Me llamo Edina. La mano de Luffy se estira hacia mi plato y yo salto de la impresión de mi silla para alejarme. Mierda, qué raro se ve eso. Toma uno de mis bocadillos y se lo lleva. —¡Luffy! —le reclama Edina. Los dos nos ignoran por completo metidos en una discusión por la comida. —¡Oh cierto! —para un momento el capitán y voltea hacia nosotras—. ¡Haremos una fiesta en la cubierta más tarde! —No hace falta... Edina pone una mano en mi hombro y me niega. Creo que eso significa que es ya es completamente inevitable. —¡Prepara algo Sanji! —Ya lo estaba haciendo —le responde él molesto, tomando una cuchara y revolviendo lo que creo sería salsa. Luffy se acerca a nosotros sonriendo. —¡Vamos a pasarla super....! Espera ¿cuál es tu nombre? —Greta. Sanji se detiene abruptamente llamando mi atención. ¿Qué le pasa? —¿Así que Greta? Te queda bien —dice riendo. La puerta de abre con fuerza y la figura que aparece hace que pierda el habla. Nunca había visto una criatura así en mi corta vida. —¡Jinbe! ¡Has vuelto! —Lamento la tardanza Luffy. Tenía que resolver algunos asuntos. Luffy se sienta alegre cruzando los tobillos —No te preocupes. Por cierto ¡tenemos un nuevo integrante! Lo saludo con la mano esperando no notara el terror que le tenía. Era el famoso Jinbe, un gyojin poderoso y gigante. —Es un placer —responde a mi saludo con una sonrisa amable. Le asiento. —¿Te llamas Greta? — Sanji se acerca a mi. Sus ojos escudriñandome detenidamente. Me está evaluando. ¿Y ahora qué le pasa? ¿Quiere meterse conmigo? —Sí ¿por? —le digo levantándole el mentón devolviéndole la misma mirada. No me iba a dejar intimidar. No dice nada unos segundos y, frunciendo el ceño, se vuelve a alejar para cocinar. Parece confundido o molesto, no lo entiendo bien. —Le haremos una fiesta de bienvenida más tarde —le comenta Luffy. —Genial, estaré allí para compartir con todos ustedes. Franky aparece en la puerta buscando algo, sus ojos brilla cuando me reconoce —¡Te estaba buscando! Hay algo que quiero mostrarte. Asiento y abandono mi silla —Nos vemos más tarde. Edina asiente y los demás también. Sanji me observa y no logro entender qué está pensando. . . . La música de Brook llenaba el aire junto con la voz de Edina, animando a todo el barco mientras los demás bebían y charlaban. Me mantuve cerca de la borda, observando cómo Franky y Usopp reían con Luffy. Me sentía como una pieza de otro rompecabezas. La isla se iba alejando, ya que nos adentrábamos cada vez más al mar y en respuesta mi corazón así también se aceleraba. Lo que era mi pequeño mundo, ahora sí, finalmente queda atrás. Sanji salió de la cocina cargando una bandeja con bebidas. Se movía con la elegancia habitual, repartiendo copas. Cuando llegó a las chicas, su tono cambió a uno más suave, más atento. ¿Por qué hacía eso? ¿Qué ganaba al actuar así? Era como si el hombre tuviera un interruptor para la cortesía. Finalmente, Sanji fue acercandose a mí. Su rostro recuperó esa neutralidad que tenía con los demás y empezó a parecerme gracioso. —Toma —me extiende un vaso de cerveza pesada, la misma que le había dado a Zoro—. No has dejado de moverte en todo el día, así que supongo que esto te vendrá bien para dormir. Oh vaya. Tomé el vaso asombrada y lo miré para agradecerle. Mis dedos rozaron ligeramente los de Sanji dejándome super incómoda. Él no se inmutó, pero parecía revisar mi rostro buscando algo lo cual me descolocó. —Gracias, Sanji —respondí, dándole un trago rápidamente para sacarme el malestar. La sonrisa de Zoro llamó mi atención y le fruncí el ceño. Quizás sea el mejor momento para acercarme a él. —¿Qué es tan simpático? —digo cuando estoy lo suficiente cerca de él. —Nada. Sólo estoy riéndome del cocinero. Me dejo caer a su lado en el suelo —¿De Sanji? —volteo a mirar hacia donde está —¿Qué tiene? —Pronto lo sabrás —evita decirlo bebiendo de su vaso. —Me alegra ver que siguen tan animados como siempre —dice Jinbe sentándose con nosotros. Trago nerviosa ante su presencia. Tengo que acostumbrarme a convivir con él. Ve que lo estoy observando y me sonríe y yo hago lo mismo con el corazón martillando. —Así que eres la nueva. Van incorporándose más gente a nuestro barco. —Si, me llamo Greta. Sólo los acompañaré hasta la siguiente isla. —Eso está por verse —aclara Zoro. ¿A qué se refiere con eso? Lo miro esperando detalles pero él evita mi mirada. Realmente era difícil sacarle algo a este hombre. Jinbe suelta una carcajada —Creo que encajarás bien aquí. Le sonrío divertida —Gracias. Ayudo a Franky y Ussop en el taller o lo que se necesite. —¿Oh en serio? Eres alguien muy experimentado entonces. —No, yo no diría eso — Dios, que vergüenza. Vuelve a soltar una risa —Eres muy modesta. —¡Bien! Ya que estamos todos —Luffy se pone de pie llamando la atención—es momento de presentar a la nueva tripulante —no, no, no hace falta. Yo sólo trabajo en el barco— ¡Ahí estás! —yo no soy pirata— Ven. Miro a mis dos acompañantes que se burlan sutilmente de mi incomodidad mientras me pongo de pie y me acerco al capitán. —Presentamos oficialmente a... ¡Greta! Él estará ayudando a Franky y Ussop con el tema del barco. El intercambio de miradas entre Nami y Robin no me pasa desapercibido. Tengo que decir algo o se reforzará la idea de que quiero verme como un chico. Esperen. ¿Por qué me importa qué piensen de mi? —Oye Luffy —interfiere Ussop. —¿Qué pasa? Se va a mi lado y pasa su brazo por mis hombros, achicándome por su acción —Greta es una chica. Luffy ladea un poco la cabeza —Ya veo. No importa ¡festejemos! Que tengan que aclararlo hace que quiera tirarme por la borda. Me río nerviosa ante la atención de todos los miembros de la tripulación... hasta que veo a Sanji. Está inmóvil clavado en su lugar, observándome. ¿Por qué reacciona así? Trago nerviosa ante un mal presentimiento. Me miró otra vez pero no como antes. Como si estuviera corrigiendo un error. —¡¿Eh?! ¡¿Eres una chica?! —Chopper se sobresalta sin poder creerlo. No puedo evitar reirme de él. —Lamento no aclararte esa vez —digo acercandome a él sentandome sobre mis talones. —Yo... Yo lo sabía, sólo no estaba seguro —asegura nervioso y me produce mucha ternura. —Vaya, conmigo te costó entrar en confianza y a Greta le hablas sin problemas. —Bueno, es que... bueno Greta... —Estoy bromeando —dice Edina acariciándole la cabeza. La tripulación se ríe ante la escena. Son unos tipos muy simpáticos. Por el rabillo del ojo percibo a Sanji retirarse silenciosamente a la cocina. —Ignóralo —escucho a Zoro a mi lado. —¿Le sucede algo? Me sonríe a medias —Está reflexionando. El momento en que cambió su expresión... ¿fue por eso? —¿Le afecta tanto no haberse dado cuenta? La mirada que me brinda Zoro me segura lo que no quiero creer. Su sonrisa crece —Tú no tienes idea.
0 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección
Comentarios (0)