La Bestia del Este y La Bella de la Orden:Manual de un Matrimonio ¿Arreglado?

Het
PG-13
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planificada Mini, escritos 76 páginas, 31.206 palabras, 8 capítulos
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Cenizas de una niña

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Kanda entierra sus dudas en lo más profundo de su mente con la misma brusquedad con la que envainaría a Mugen.No hay espacio para el sentimentalismo en el Distrito Oeste,están trabajando,y el campo de batalla no perdona las distracciones del corazón.Su lealtad es un ancla,pero su pragmatismo es su brújula Lenalee,al notar la barrera invisible que él ha vuelto a levantar,decide dejar de insistir.Si él quiere ser frio,ella tambien lo hará.Sin embargo,la calma no dura mucho La patrulla degenera rápidamente en una competencia de terquedad El silencio que mantenían se ha roto,pero no por una reconciliación o una charla amigable,sino por una disputa sobre la geografía londinense -Te dije claramente que era a la izquierda al pasar la panadería -refunfuña Lenalee Camina con un paso fuerte y rítmico.El vapor de su respiración sale en pequeñas ráfagas rápidas mientras señala hacia atrás con un gesto exasperado -Pero no,el señor "Tengo un mapa interno" decidió que era mejor seguir recto hacia el callejón sin salida que huele a pescado podrido.¡Estamos perdiendo el tiempo! Kanda chasquea la lengua,un sonido metálico y seco que vibra en el aire húmedo.Su mandíbula está tan tensa que parece a punto de fracturarse.No se molesta en mirarla;mantiene la vista clavada al frente,escaneando las sombras de los edificios con una intensidad feroz,como si buscara desesperadamente a un enemigo para tener una excusa legítima y no tener que escucharla. -Ese trozo de papel que te dio tu hermano parece que lo dibujo un mocoso-responde Kanda con un desprecio cortante,sin dignarse a mirarla -No voy a seguir las instrucciones de un dibujo de un gato mal hecho -¡Era un león!-exclama Lenalee,deteniéndose con el rostro encendido de indignación -¡Y es un mapa estratégico diseñado por la Sección de Ciencias! Si tan solo te tomaras la molestia de... CRAAACK El suelo adoquinado bajo sus pies tiembla con una violencia sísmica,decapitando la discusión de un solo golpe.El sonido de la piedra rompiéndose reverbera con un eco metálico en las paredes de ladrillo de los edificios colindantes.Antes de que puedan intercambiar otra palabra,una presencia rancia y opresiva llena el callejón De las sombras más densas,emerge una figura grotesca y desproporcionada.Un Akuma de Nivel 2 El enemigo se despliega ante ellos con un chirrido de engranajes sin aceitar.Es un amasijo de metal oxidado y carne pulsante que ha adoptado la forma de un bufón macabro.Sus extremidades son demasiado largas y terminan en garras de hierro,mientras que tres caras deformes se reparten por su cabeza esférica -¡Exorcistas!-chillan las tres caras al unísono,con una alegría que hiela la sangre -¡Carne fresca para el Conde! ¡Vengan a jugar con nosotros! En un movimiento fluido y explosivo,Kanda da un paso hacia adelante.No busca el ángulo de ataque más eficiente para él,sino que interpone su cuerpo entre el monstruo y Lenalee En ese microsegundo,su instinto más primario silencia cualquier duda o resentimiento y le grita una orden clara que nace del centro de su pecho: "Protege a la llorona" En su mente,por encima del chirrido del Akuma,la imagen de la exorcista de las Botas Oscuras se superpone con la de la niña pequeña.Aquella que no sabía pelear,la que solo sabía llorar en los rincones de la Sede y aferrarse a su mano como si fuera el único anclaje sólido en un mundo de pesadillas -Atrás,estorbo-ordena,desenvainando apenas un centímetro de acero Es suficiente para que la Inocencia empiece a vibrar con un zumbido letal que resuena en las paredes del callejón -No te metas en mi camino,quédate donde... -¡Inocencia,actívate! Kanda no tiene tiempo de terminar la frase.Siente una ráfaga de viento violento y repentino pasar justo sobre su cabeza,un estallido de presión atmosférica tan potente que agita su coleta alta y le obliga a entrecerrar los ojos Lenalee no se ha quedado atrás esperando protección.No ha buscado el refugio de su sombra,ni ha palpado el "Defender 3000" de su bolsillo en busca de seguridad.En lugar de eso,ha saltado.Sus Botas Oscuras brillan ahora con un verde intenso,eléctrico y primario.Los anillos de color sangre en sus tobillos se encendieron,liberando esa energía esmeralda que no solo iluminó la niebla,sino que la apartó violentamente de su camino Kanda abre los ojos con una sorpresa que rara vez se permite mostrar.Observa la silueta de la joven recortada contra el cielo gris plomizo de Londres,descendiendo hacia el Akuma con la elegancia mortífera de un halcón peregrino.Sus "piernas cortas",aquellas de las que él se mofaba,acaban de demostrar que pueden alcanzar alturas y velocidades que su memoria no previó En el aire,la transformación es aterradora.Las pesadas botas negras del uniforme de Lenalee se iluminan desde el interior,rodeándose de anillos concéntricos de energía verde vibrante que emiten un siseo agudo al cortar el viento La joven que hace unos segundos se quejaba con voz irritada por un mapa mal dibujado ha desaparecido por completo.En su lugar,hay una exorcista con una mirada de depredador,gélida y enfocada,que ha fijado su objetivo con la precisión de un proyectil.El miedo que Kanda esperaba encontrar en ella ha sido reemplazado por una voluntad de acero -¡Vals del Viento:Tornado!-exclama ella con una voz que vibra con la fuerza de un vendaval Lenalee desciende desde las alturas como un meteoro de esmeralda.El impacto es sorprendente,su patada choca de lleno contra las cuchillas giratorias del bufón mecánico.El sonido del metal destrozándose es ensordecedor;un estrépito de hierro quebrado y engranajes saltando por los aires que resuena en cada rincón del callejón como una campana fúnebre El Akuma,cuya risa estridente se corta para transformarse en un gemido metálico de agonía,sale despedido hacia atrás.La fuerza física del golpe desafía su propia naturaleza de Nivel 2,deformando su carcasa oxidada y dejándolo aturdido contra los ladrillos de un edificio Kanda se queda petrificado en su posición de ataque.Sus dedos,que apretaban la empuñadura de Mugen con fuerza,listo para lanzarse a "salvarla" de una muerte segura,se relajan ligeramente por pura sorpresa Es una reacción casi imperceptible para cualquiera,pero para él es un terremoto interno Sus ojos azules se abren más de lo normal,capturando y procesando cada milisegundo de la escena con una fijeza casi obsesiva «¿Botas Oscuras?»,piensa él,mientras observa la estela de energía que flota en el aire No es solo el poder lo que lo deja helado,es la técnica.Observa cómo Lenalee utiliza el mismo retroceso violento del golpe para impulsarse de nuevo hacia el cielo,aprovechando la energía cinética para girar sobre sí misma.Lo hace con una agilidad que no solo desafía,sino que insulta a la gravedad En este preciso instante,el presente choca violentamente contra los fragmentos de memoria que Kanda ha guardado bajo llave,durante años.El contraste es tan nítido que le provoca un vértigo mental que su disciplina no alcanza a frenar En su recuerdo,Lenalee no es esta guerrera con Inocencia Cristalina.En su lugar,ve a una niña pequeña de mejillas manchadas por las lágrimas y las rodillas perpetuamente sucias de tierra por escapar en los jardines de la Rama Asiática. La imagen es vívida y dolorosa La recuerda llorando a moco tendido,con el rostro desfigurado por la angustia. La recuerda aferrándose desesperadamente a cualquier cosa que le ofreciera un ápice de seguridad La recuerda rota,pequeña y vulnerable,mientras los científicos la arrastraban lejos de los brazos de su hermano para convertirla en una herramienta de guerra,en una pieza de artillería contra el Conde,una guerrera de Dios Para él,esa niña era la encarnación misma de la fragilidad;una "llorona estúpida" que,en su lógica de superviviente,no podría durar un solo día en este mundo cruel sin alguien que le sostuviera la mano con fuerza -¡Yu,tengo miedo! La voz de la niña en su memoria es un eco persistente,un susurro que todavía parece tirar de su manga en los momentos de silencio.Es una petición de auxilio que Kanda ha cargado en sus hombros como una deuda no pagada Pero la mujer que tiene ante sus ojos,suspendida en el aire con la gracia de un depredador,ya no emite esa frecuencia de terror.Esa Lenalee ha desaparecido.La mujer de las Botas Oscuras no conoce el miedo;o si lo conoce,lo ha devorado por completo para convertirlo en el combustible que ahora hace rugir el viento a su alrededor Lenalee gira en el aire con una elegancia acrobática que roza lo sobrenatural,desafiando no solo al enemigo,sino a las leyes de la física.Esquiva un disparo de energía oscura que pasa silbando a milímetros de su rostro y,sin perder un ápice de impulso,redirige toda su inercia hacia abajo Desciende con una trayectoria letal,apuntando directamente al núcleo palpitante del monstruo -¡Nivel Dos:Talón de Hierro!-sentencia con una voz clara y cortante La fuerza de las Botas Oscuras concentra una presión masiva en un solo punto de contacto,generando una onda de choque que parte al Akuma por la mitad como si fuera cristal barato.El estruendo del metal colapsando bajo el poder de la Inocencia reverbera en las paredes de ladrillo Una explosión de gas venenoso y polvo metálico envuelve instantáneamente el callejón,ocultando la carnicería bajo una niebla tóxica y opaca.Pero antes de que el gas pueda alcanzarla,Lenalee emerge de la nube con la ligereza de un ave mítica.Aterriza grácilmente sobre la cúpula de una farola,manteniendo el equilibrio por un segundo eterno antes de saltar al suelo con un movimiento fluido Una vez en tierra firme,desactiva su Inocencia con un suspiro de esfuerzo controlado.El brillo de sus piernas se apaga,devolviendo a las botas su aspecto de anillos alrededor de sus tobillos.Con una calma que resulta casi insultante dada la magnitud de la pelea,se sacude el polvo del uniforme y ajusta sus guantes,observando con indiferencia cómo los restos del bufón se desintegran en cenizas negras a sus pies Kanda permanece inmóvil en el mismo lugar.Su mano aún descansa sobre la empuñadura de Mugen,el pulgar sobre la guarda,listo para un ataque que ya no es necesario «Vaya...»,admite para sus adentros,mientras el eco de la destrucción del Akuma se apaga en el callejón Aunque su rostro sigue siendo una máscara de piedra tallada,fría e inescrutable como el filo de su espada,en el rincón más privado de su mente el prejuicio se desmorona con un estruendo silencioso.Aquella imagen de la niña débil,la que necesitaba protección constante y cuyas lágrimas parecían no tener fin,acaba de ser incinerada por la demostración de poder puro que ha presenciado.La fragilidad ha sido reemplazada por una fuerza que incluso él debe respetar «Ya no eres una llorona, ¿eh?»,piensa Kanda,sintiendo una punzada de algo que no sabe si es alivio o una nueva forma de irritación Lenalee se gira hacia él en ese preciso momento.No hay rastro de la duda que sentía hace unos minutos.Tiene las mejillas encendidas,sonrojadas por la adrenalina del combate que todavía le recorre sus venas como una corriente eléctrica.En sus labios baila una sonrisa desafiante,una expresión que le dice,sin necesidad de articular una sola palabra,que ya no es la "propiedad" de nadie,ni un "trámite" que deba ser custodiado -¿Y bien?-pregunta ella con un tono cargado de suficiencia,recuperando el aliento mientras el vapor de su respiración se mezcla con la neblina Clava sus ojos violetas en él con una fijeza que rivaliza con la suya.Está esperando una reacción,cualquier cosa que rompa esa coraza de indiferencia.Un comentario sarcástico que pueda devolver,una señal de asombro o quizá,solo quizá,un pequeño reconocimiento por haberle ahorrado el trabajo de desenvainar -¿Necesitabas ayuda, "Señor Tengo un Mapa Interno"?-añade con una chispa de malicia en la mirada,usando el apodo para pinchar su orgullo de guerrero -Parecías un poco...estático ahí atrás Kanda envaina a Mugen con un click seco y metálico,un sonido definitivo que parece poner fin a la batalla.Camina hacia ella con un paso pausado y deliberado,pasando por encima de las cenizas negras y los fragmentos de metal retorcido que,hasta hace apenas un instante,conformaban al Akuma Se detiene justo frente a ella,aprovechando su mayor estatura para proyectar su sombra sobre la joven y mirarla desde arriba con esos ojos que parecen no conocer la admiración Ella no retrocede ni un milímetro.Sostiene la mirada con una firmeza inquebrantable y la barbilla en alto,todavía siente el zumbido del aire en sus oídos y saborea el peso de su victoria.Está lista para el reconocimiento,para ver una grieta en su armadura de arrogancia -Te tardaste mucho-suelta Kanda finalmente Su tono es monótono,aburrido,carente de cualquier emoción,como si acabara de presenciar un entrenamiento rutinario de principiantes y no una ejecución perfecta -Dejaste la guardia abierta en el segundo salto.Si eso hubiera sido un Nivel 3,ahora mismo estarías muerta en el suelo,llorona La sonrisa desafiante de Lenalee se desvanece de golpe,transformada en una mueca de pura indignación.Siente cómo el calor de la furia reemplaza al de la batalla,quemándole en el pecho con más intensidad que la propia Inocencia -¡Lo destruí en menos de un minuto,por si no te diste cuenta!-exclama,señalando con un gesto violento el vacío donde antes estaba el monstruo -Cuarenta y cinco segundos-corrige Kanda con una precisión irritante,pasando de largo por su lado sin detenerse ni un segundo más del necesario -Demasiado lento.Vámonos de aquí La mira sobre su hombro un instante y continúa su marcha hacia la calle principal -Tengo hambre Lenalee aprieta los puños a los costados,con tanta fuerza que los nudillos le blanquean bajo los guantes.Siente el peso metálico y vibrante del Komurin-Defender 3000 en su cinturón,un recordatorio físico de la locura de su hermano que,en este preciso instante,empieza a parecerle la idea más brillante del mundo.Por un segundo,la tentación de propinarle 50.000 voltios directos en la espalda a esa columna de arrogancia es casi irresistible -¡Eres absolutamente insoportable!-le grita a su espalda,con la voz cargada de una indignación que rebota en las paredes del callejón Sin esperar a que él se detenga(porque sabe que no lo hará),echa a correr tras él para no quedarse atrás en la penumbra del distrito.Sus tacos,aún calientes por la descarga de Inocencia,golpean el pavimento con una furia rítmica Kanda no responde.No se detiene,ni se gira,ni emite ese chasquido de lengua tan característico.Mantiene su marcha.Sin embargo,mientras camina unos pasos por delante,protegido por la oscuridad y la distancia,la máscara de piedra se quiebra Una media sonrisa,pequeña y casi imperceptible,cruza sus labios.Es un gesto que Lenalee no puede ver,una concesión de humanidad que él se permite solo porque la niebla de Londres actúa como su único testigo «Te has vuelto fuerte...Lena» El pensamiento cruza su mente.A pesar de sus críticas mordaces y su conteo de segundos,el orgullo que siente es real.La niña que necesitaba ser protegida ha sido reemplazada por una mujer que acaba de fracturar a un Nivel 2 con un solo movimiento Sin embargo,ese reconocimiento solo aumenta su amargura silenciosa:si es lo suficientemente fuerte como para pelear así, ¿Cómo es posible que sea lo suficientemente débil como para supuestamente no recordar quién es él? Caminan de regreso hacia la Sede Central bajo la lluvia que empieza a arreciar. Kanda sigue dos pasos por delante,ocultando sus pensamientos tras el cuello alzado de su uniforme,mientras Lenalee lo sigue de cerca,debatiéndose entre la rabia y la extraña certeza de que,de alguna manera,ese hombre acaba de evaluarla de una forma que nadie más en la Orden podría hacer
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