Capítulo 2. A
9 horas y 15 minutos hace
Después de ese día tomé una extraña obsesión con la canción, no entendía por qué pero no paraba de escucharla. Hablé con Bastian, no solo una vez o dos ni siquiera solo cuatro veces…empezamos hablar mucho.
Aunque.
Había algo extraño en Bastian.
Y es que es aquí donde relataré la primera experiencia que tuve con él que puedo describir como bizarra e incluso grotesca.
…
Apenas llevaba un mes hablándome con él, habíamos cogido la costumbre de escuchar Deftones en su MP3, con aquellos auriculares suyos de cable negros de plástico. Cuando sonaba la canción favorita de Bastian al llegar al final siempre observaba atentamente al azabache. En los últimos segundos de la canción se escuchaba claramente como un corazón palpitaba — era mi parte favorita de la canción. Mis rodillas se ponían contra mi pecho y hundía mi rostro ligeramente entre mis rodillas mientras las sujetaba, mis ojos azul oscuro alzándose a observar a Bastian discretamente, un mechón delgado de mi pelo rubio sucio cayendo sobre mi frente.
Pero esa vez mientras las palpitaciones estaban sonando, él murmuró.
—“Hay alguien que detesto. ¿Sabes quién es Yamara? Sabiéndolo o no, esa zorra me ha jodido mucho.” Su voz era casi un susurro pero estaba lleno de desprecio.
Honestamente, se me habían olvidado la existencia de las mujeres. Me pasa algo extraño con ellas y es que no las soporto, tengo una aversión a ellas desde hace mucho, me dan asco. No sé como se llamará eso, pero no me suelo llevar bien con ninguna mujer. De todos modos, seguimos con el tema.
—”¿Por?” Pregunté sencillamente, me esperaba algo tonto.
—”La muy puta se ha liado con mi padre, a besos me refiero. Sí, tal como escuchas, yo lo vi con mis ojos. Esa tia ha estado jodiéndome desde hace mucho, no la soporto, ojalá pudiese reventarla…” Por unos momentos no habló más, finalmente siguió. — “No solo eso, además me ha robado.”
Yamara…trataba de recordar quien era, y en unos minutos me llegó la imagen: era una de las repetidoras de ese curso, ya tenía 18. Era algo delgada, un lunar debajo del labio, pelo castaño ondulado que caía por sus hombros y espalda, ojos ámbar almendrados, y no sé qué más porque nunca me fijé lo suficiente. No obstante; algo estaba claro, a Bastian no le gustaba ni un pelo esa tia.
Y ahora a mí, sabiendo lo que esa tal Yamara había hecho, mucho menos.
—”Hay que ver lo que hacen las mujeres. Son raras.” Expresé, extendí uno de mis dedos hacia la arena del suelo y comencé a dibujar una carita triste.
—”Algunas sí. No sé qué le pasa a esa gilipollas conmigo, el año pasado en educación física en uno de los juegos se abalanzó contra mí jugando y me tuvieron que escayolar el brazo. Cuando éramos pequeños siempre me estaba molestando y acosando, es inquietante.” Por un rato ninguno de los dos dijo algo.
—”Bueno, ¿pero qué te hacía?” — Pregunté con un murmuro.
—”Me encerraba en los baños o en cualquier sitio que pudiera, me bloqueaba la puerta y me dejaba ahí por horas, no solo en el colegio pero también en reuniones que hacían sus padres y mi padre, ya que tenían una buena relación. Me golpeaba, me humillaba, me robaba, y más cosas, sé que decirlo por encima deja todo muy ambiguo pero: yo sé por lo que he pasado con esa niñata.”
De repente.
Bastian…
Soltó algo muy fuerte.
—” ¿Y si la matamos? Tú..¿me cubrirías Koi?” Me susurró cerca del oído con un tono que…no parecía que estuviese bromeando. Era serio, pero tenía un toque juguetón, casi sádico. En ese momento dejé de hacer dibujos en la arena y lo miré, solté una carcajada.
—”Anda tío, que chorradas dices, coño.” Y de repente sentí como su brazo rodeaba mi hombro.
—” No estoy bromeando. Si lo hago, tú me cubres y me ayudas, ¿verdad? ” Su tono era persuasivo, seguía susurrando y el hecho de estar tan cerca me había puesto algo nervioso, mi dedo, de forma mucho más escondida, dibujó una carita sonriente — no sabía porqué, pero esta nueva cara de Bastian me había gustado, creo que es porque pensé que solo estaba bromeando; no me puedes culpar, soy fan de esas cosas, todo el rollo de los asesinatos, películas de miedo, mentes oscuras, criminales, habré visto algún que otro vídeo gore también…¡en internet hay de todo! Tampoco son muy difíciles de encontrar, están por youtube. Es por eso que dije.
—”Ah..sí, supongo. Pero no te pases, eh.” Ahí aún me lo estaba tomando a broma todo eso.
Pobre de mí, que no sabía que Bastian iba muy en serio.
—”Venga, seamos como lo dice Pink Maggit. Cause back in school, we are the leaders . ¿Vale?” Solo asentí ante sus palabras y con la punta de mi zapato borré la carita sonriente que había hecho en el suelo.
Él me dijo que haríamos eso al día siguiente, un viernes por la noche. Así que cuando llegó el momento no pude evitar sentirme nervioso, no por el hecho de Bastian había dicho que mataríamos a Yamara, sino más bien porque era mi primera vez que iba a estar junto a él fuera del horario escolar: seguí tomándome a broma lo que él dijo sobre Yamara, porque estaba nublado por la idea de salir con el nuevo amigo que había hecho, uno en mucho tiempo. Tal vez iremos a beber o cenar algo, hablar, escuchar música, pasear por ahí. Tal vez vamos a su casa y jugamos videojuegos, vemos alguna película, jugamos a algún juego de mesa, me gusta el parchís, los juegos de cartas también, y el twister, monopoly, a lo mejor tiene historias para contar..
Que ganas tengo…ah..¡qué ganas tengo! Seguro nos lo pasamos bien, espero no aburrirle o algo así.
…