Reportes De Investigación De Un Idiota Inexperto, Pero Bien Intencionado Detective

Gen
PG-13
En progreso
1
Fandom:
MIU404, Unnatural (cruce)
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Midi, escritos 466 páginas, 195.686 palabras, 24 capítulos
Descripción:
Notas:
Publicando en otros sitios web:
Permitido en cualquier forma
1 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección

Capítulo 6: Retrospectiva De Aniversario

Ajustes
Patrullaje: 4-5 de abril de 2022 Escribiendo en la noche del 5 de abril. Justo hoy se está cumpliendo 3 años de que se formó la MIU 4, y en el patrullaje del día de hoy, durante el trabajo tanto Shima-Chan cómo yo estuvimos teniendo recuerdos, tres para ser precisos, de las cuales, dos narré en el diario anterior. Hasta pareció que el tiempo se nos fue volando, ya que en parte, en este patrullaje no hicimos gran cosa y solo estuvimos haciendo los trabajos clásicos de todo oficial de policía, en los cuales frustramos un asalto, capturamos a alguien que hace meses estaba prófugo y era el culpable de algo atroz que escribiré más adelante, frustramos un pequeño caso de secuestro, y por último capturamos a un miembro de un grupo Yakuza que participó en una balacera que se planteó por la tarde-noche. Y después del patrullaje y de visitar a Gama-San y a Reiko-San en el cementerio, una celebración de aniversario en la casa de la excapitana en donde todos lo pasamos muy bien cómo el equipo-familia que somos. Cómo siempre, comencemos por las cosas que ocurren antes del trabajo. Abracé a Shima-Chan porqué el me lo pidió, me dijo que había tenido otra pesadilla sobre su pasado, lo tranquilicé y lo hice sentir mejor con recordarle que el pasado es pasado, que viva el presente, y que yo siempre estaré con él. Ibuki se encontraba haciendo el desayuno, Hot Cakes y pan tostado con pedazos de fresa con jugo de naranja para beber. Tarareaba una canción alegremente mientras ponía los desayunos de ambos en la mesa del comedor y pensaba: “Que rápido pasa el tiempo, ya van a ser 3 años desde que me volví detective y conocí a Shima-Chan y a los demás. Espero que todo salga bien en el servicio de hoy.” Shima baja las escaleras de la casa hasta el comedor y dijo de forma cansada. - Buenos días idiota. - Buenos días Shima-Chan. ¿Cómo amaneció la segunda persona que vive aquí? – Shima se acercó rápidamente a Ibuki y sin aviso alguno lo abrazó. Ibuki después de un par de segundos le regresó fuerte el abrazo y dijo: - ¿Volviste a soñar con eso? – Shima asentó y dijo llorando: - Si, y todavía no dejo de escuchar voces diciendo que soy un asesino y que todo fue por mi culpa. - No lo eres Shima, no eres ni asesino ni culpable. Eres un ser humano, cómo yo, cómo todos los de este mundo, y eres una persona inocente que se preocupa por hacer lo correcto. Solo fue un sueño. Vuelve a la realidad. – Ibuki lo acarició mientras sonreía, después sostuvo el Polymaru-Kun de peluche gigante, y le alzó los brazos mientras decía de forma graciosa. - Woof-Woof. El Polymaru-Kun dice que te quiere porque nunca te olvidas de él. – de un momento para otro Shima comenzó a animarse a tal punto de ponerse a reír un poco. - Jajajajaja, lo haces mal, los brazos deben estar un poco más alzados. - ¿Así? – dijo Ibuki haciendo movimientos tontos con el peluche, Shima río un poco más. Luego de reír, Shima ya se sentía mejor. - Gracias Ibuki, siempre sabes cómo hacer que vuelva a ser yo. – decía Shima mientras abrazaba a su Polymaru-Kun. - De nada Shima-Chan, hasta un buen idiota cómo yo, sabe cómo hacer sonreír a personas menos sonrientes cómo tú. - Es cierto, gracias a ti he vuelto a sonreírle a la vida poco a poco. - Y gracias a ti he aprendido mucho más de la policía. - Aunque lo idiota jamás se te quitará. - Tienes razón. – dijo Ibuki sonriendo y sacando un pulgar arriba. - Provecho. – dijeron ambos. Ibuki continuó: - Oye ¿Ya sabes que vamos a comer en el festejo de mañana con la excapitana? - No lo sé Ibuki, y deja de desesperarte. - No me estoy desesperando. Solo te pregunto. - Aparte de esto, tu y Josu-Chan todavía le deben su regalo de cumpleaños a Yutaka desde el sábado pasado. 10 años, que rápido crecen los niños. - Es verdad, pero es que el precio del acuario de Kioto al que acordamos llevarlo era algo exorbitante, pero este fin de semana aprovechando que el equipo no patrullará el sábado y domingo porque nos corresponde el día de descanso lo llevaremos sin falta, ya que esta semana comienza un descuento a grupos de 5 personas por pascua. - ¿5 personas? Te recuerdo que su mamá y yo iremos a una reunión de ex miembros de la Primera División aprovechando el descanso. Así que no estamos incluidos. - No te preocupes, esta vez Jinba-San irá. Yutaka hace mucho que quiere que Jinba-San lo acompañe en un viaje. Y la otra persona, esta entre Kyu-Chan y Nakado. ¿A propósito, no se supone que Jinba-San tambien fue parte de la Primera División? - Eso fue en sus primeros años. Algunos de sus compañeros viven en otras ciudades, otros están jubilados, y unos más… ya no están en este mundo. No sería factible que Jinba-San fuese con nosotros a un lugar en donde no verá otra cara conocida aparte de la mía o la de Kikyo-San. - Oh, lo siento. - Bueno, terminemos y vamos, tenemos que terminar el papeleo en la estación. - Detesto cuando nos toca hacer papeleo. Llegamos a la estación, dónde tuvimos que terminar de hacer el papeleo que le correspondía a Itomaki, cosa que él no pudo hacer porque se enfermó y era el día de descanso de Kana-Chan. Al menos pudimos terminar. No fue un trabajo duro. Tras esto, salimos con el camión de Pan de Melón a hacer el servicio de hoy. Por ahí del medio día fue donde atendimos el caso del asalto a una casa-habitación en un barrio cercano al centro. - Bien, con esta caja termina la relación presupuestal de marzo. – dice Josuke tras acomodar una caja llena de carpetas con papeles en un estante. - Y con esto, termina la relación de asistencias en el trabajo. – dijo Shima tras acomodar unas carpetas en un contenedor. - Y para concluir, las hojas de cálculo de Itomaki ya están en esta caja y la basura ya está en el bote. – dijo Ibuki cargando dicha caja y poniéndola debajo del escritorio de Itomaki. - Y así es como témenos que hacer el papeleo de un técnico enfermo. Casi una hora. Pero lo logramos equipo. – dijo Jinba al verificar que sus compañeros hayan hecho bien su trabajo luego de subir un par de cajas en un estante bastante alto. Luego continuó: - Bien, cómo terminamos un poco antes y desayunamos antes de venir aquí, tenemos tiempo para tomar un licuado proteico antes de nuestro patrullaje con el que cumpliremos tres años cómo la MIU 4. - Esa es la actitud Jinba-San. – dijo Ibuki haciendo una mueca y señalándolo con una sonrisa. - Solo es cuestión de compañerismo para cumplir tres años de que Kikyo-San fundó el equipo. – dijo Shima sonriendo. - Tanto Kikyo-San cómo Yohi-Kun deben estar felices de que a pesar de los problemas que surgieron en los primeros meses y que estos hayan sido reemplazados por el actual capitán y yo, este equipo se ha fortalecido más hasta ahora, y quiero que así siga siendo. – mencionó Josuke con cara sonriente y melancólica. - Chico, eso fue muy poético. – respondió Jinba - Josuke, es el esfuerzo que todos hemos puesto lo que ha hecho que todo nos salga bien después de ciertos acontecimientos. – agregó Shima - Josu-Chan, tampoco tenías que ser tan sentimental. Aunque si fue muy bonito lo que has dicho. – complementó Ibuki dándole un abrazo. Josuke se río y le regreso el abrazo a Ibuki mientras decía: - Gracias familia, gracias a los tres. Que buen abrazo sorpresa Ibu-Kun. Mas tarde, los cuatro tomaron un licuado de chocolate y avena mientras ya se preparaban para el despliegue con el que celebrarían el tercer aniversario de la MIU 4. - Brindo, porqué este equipo siga siendo genial por muchos años más. – dijo Jinba. - Salud. – dijeron todos mientras chocaban los vasos de cristal en donde beberían los licuados. Tras chocar los vasos los cuatro rieron y luego tras terminar de beber, se despidieron y cada equipo se fue a su respectivo vehículo para comenzar el servicio del día en la Biblioteca Móvil de la unidad MIU401 conducido por Josuke y el Camión de Pan de Melón (o Melónpan) de la unidad MIU404 conducido por Ibuki. Si bien, durante las primeras horas no hubo ningún asunto relevante que atender, cerca del mediodía Ibuki y Shima fueron a atender un caso de asalto en las cercanías del centro de la ciudad. Un testigo de lo ocurrido les explicaba a ambos y a dos oficiales de policía con edades cercanas a los 30 años lo que ocurrió antes de llamar al 110. - … entonces trepó uno de los árboles que se encuentra frente a la parte trasera de la propiedad y se metió dando un salto, del cual creo que salió ileso, pese a que la pared es muy alta, y después escuché gritos que venían de ahí adentro. – se escucha un disparo y los gritos de algunas personas. - No puede ser… ya disparó. Espero no haya herido a alguien. – dijo uno de los oficiales. Se escuchan los pasos de alguien corriendo desde la propiedad. Con eso, Ibuki despertó su intuición, después dijo. - Está saliendo, y creo que viene corriendo para acá. – Shima puso cara determinante y dijo: - Podría trepar la pared de nuevo. Tengo una idea. Cada quien póngase a una distancia segura frente a la pared en cada lado. Prepárense si el asaltante llega a saltar. Todos hicieron lo que dijo Shima. Este se quedó adelante, Ibuki detrás, y los oficiales de los otros lados. Dentro de la propiedad, el delincuente comenzaba a subir la pared cuidando no pincharse con la malla metálica que se encontraba al final sobre el muro, pero falló en el intento y al pincharse dio un tremendo grito y después cayó al suelo. Esto ocurrió en el lado izquierdo de la propiedad, en donde se encontraba uno de los oficiales. El otro oficial, así como Ibuki y Shima fueron en su ayuda. En eso, la puerta principal de la propiedad se abre y sale una señora asustada, que luego da una reacción de alivio al ver que la policía la había venido a ayudar. - ¿Policías? Pueden entrar, el ladrón se ha caído. – dijo la señora. El ladrón hacía esfuerzo para levantarse, y tras incorporarse, levantó un maletín, en donde estaba todo el dinero robado e intentó correr, a su vez que apuntaba con si pistola a todo aquel que se le quisiera acercar. Ibuki, Shima y uno de los oficiales lo rodearon haciendo que se acercara al muro por donde había entrado en la propiedad, haciendo que el ladrón ya no supiera en donde apuntar. El otro oficial se subió al mismo árbol que el ladrón había trepado para entrar a la propiedad, y aunque con esto arriesgaba su vida, el oficial sin pensarlo dos veces se lanzó del árbol, adentrándose en la propiedad y logrando taclear al delincuente para sujetarlo y finalmente arrestarlo. Una vez el tipo fue arrestado y llevado en una patrulla, los oficiales al parecer estaban discutiendo un poco. - ¿Qué te pasa? Te dije que prepararas la patrulla, no que treparas el árbol y te lanzaras como un loco. - Creí que me agradecerías por haber hecho el arresto. - Si sabes que si uno de nosotros llega a resultar herido, al otro le llamarán la atención ¿cierto? ¿Acaso quieres que me despidan? – Shima intervino: - Ya se parecen a nosotros dos cuando discutimos y peleamos. - Es cierto Shima-Chan. – dijo Ibuki. - Les recomiendo que se calmen y se agradezcan que se tienen el uno al otro ahora. Porque si no… - Sería demasiado tarde. – los oficiales comprendieron lo que Shima e Ibuki les querían decir, por lo que poco a poco se calmaron. - No me gusta que arriesgues tu vida, pudiste salir herido. - No me gusta que siempre me pongas tareas fáciles, no quiero parecer un inútil frente a ti. - Creo que tienes razón. Creo que tenemos que cooperar más seguido como estos dos que nos ayudaron. – los dos sonrieron y se abrazaron. Luego de ver que nadie haya salido herido les agradecieron a Ibuki y Shima por su cooperación tanto en el arresto del ladrón cómo en el compañerismo de ambos. Una vez Ibuki y Shima reanudaron su patrullaje comenzaron a sentirse nostálgicos. - Eso fue demasiado fácil. – comenzó a hablar Shima. - Concuerdo, en parte, hace tiempo que no hacíamos atendimientos rápidos a otros oficiales o a nuestros superiores. - Esto me recuerda… a aquella persecución en Ginza en donde corriste casi una maratón de 10 kilómetros, literalmente, y eso que el asesino también era un corredor. - Ni me recuerdes cuando casi me desmayo porqué tanto ese delincuente como yo casi nos desmayamos luego de haber corrido casi una hora. - Ay sí, cómo no. Si en parte el criminal fue capturado por los refuerzos que pedimos, ya que a Jinba-San, Josu-Chan y yo nos tomó el doble de tiempo disculparnos y arreglar todo el desastre que el asesino y tú provocaron. - Yo no tengo la culpa de que las calles de Ginza de por si sean concurridas y tengan espacio algo reducido. - Te recuerdo que en la persecución se botaron un tocador con espejos, alrededor de 50 kilos de ingredientes y materia prima que recibía un restaurante de la zona en donde se iba a celebrar una fiesta de bodas, 4 carretillas llenas de jarrones, 3 espejos, 6 bicicletas, 12 motos, y alrededor de 15 personas. Y alrededor del 60% de los incidentes ocurrieron a causa tuya. - Soy un corredor, y los corredores no se detienen así de fácil Señor Perfección. - Eso sin mencionar que dos de las personas que tiraste eran una pareja de recién casados, y que las cosas del restaurante iban a servir para hacer la comida que se serviría ahí. Y como castigo tuvimos que ser meseros de la “reorganización” de la fiesta al día siguiente. El primer recuerdo radica en una concurrida persecución que ocurrió en Ginza en Febrero del año pasado. Estuvimos persiguiendo al criminal, el cual era un asesino, Josu-Chan casi lo alcanzaba, pero el asesino se metió corriendo en Ginza, lugar en donde ya no se podía meter con su Skateboard, por lo tanto, ahora la persecución y la captura del criminal me correspondía a mí, eso, porque aparentemente el asesino también era atleta. Sin embargo, tanto el delincuente cómo yo, hicimos desastre y medio a nuestro paso, tirando de todo, en especial a un pareja de recién casados y los ingredientes para la comida de su boda. *** INICIA FLASHBACK (Febrero de 2021) *** En una persecución, Josuke casi alcanzaba a un asesino suelto que se encontraba a escasos metros de él, pero se metió en las calles de Ginza, y por la muchedumbre Josuke ya no podía pasar y tuvo que frenar su Skateboard antes de llegar a chocar con alguien. - ¡NO! Casi lo tenía. – dijo Josuke apenado y comenzando a respirar exhaustivamente. - Josu-Chan. – dijeron los demás acercándose tras haber visto donde se metió el malhechor. - Hay demasiada gente, si paso los podría lastimar. - Te entiendo Josu-Chan, pero no todo está perdido. ¿Puedes con esto idiota? – dijo Shima. - Nunca digo no a una carrera Shima-Chan. Yo te cubro Josu-Chan. Hiciste lo que pudiste. No te preocupes. – contestó poniéndose en posición. - Lo mismo digo chico, no te agobies, toma un poco de agua. Se ve que te cansaste. – le dijo Jinba dándole una botella de agua. - Lo entiendo equipo. Gracias Jinba-San. – dijo Josuke y procedió a tomar el agua “de cascada”. Luego Shima dijo muy fuertemente: - ¡AHORA! – Ibuki salió disparado hacía Ginza, donde correría hasta capturar al asesino. Pero unos metros más tarde, Ibuki chocó accidentalmente con un tocador cargado por dos personas, haciendo que estos lo suelten y caiga al suelo rompiendo los espejos que tenía. Pero eso no lo detuvo, y siguió corriendo mientras los cargadores gritaban: - ¡OYE! ¿QUÉ TE PASA? ¡ESTE NO ES EL PARQUE! - ¡TE VOY A COBRAR LO QUE ACABAS DE ROMPER, IMBECIL! A lo lejos, el resto del equipo vio el choque y Shima se puso las manos en la cabeza molesto por el choque. - ¡AAAHHH! ¡Ya sabía que esto iba a pasar! – dijo bastante enojado. - Ni modo muchachos. Creo que vamos a tener que arreglar los desastres del idiota de Ibuki otra vez. – mencionó Jinba con vergüenza. - Ay Ibu-Kun. –  agrega Josuke con cara de indignación. La persecución continuo, y tanto el asesino cómo Ibuki no dejaban de chocarse con todo lo que se encontraran, incluyendo 50 kilogramos de ingredientes para un restaurante y una pareja de recién casados. Muchísimos metros atrás se encontraban Shima, Jinba y Josuke disculpándose y arreglando y todo el alboroto causado por la persecución. A causa de esto tuvieron que hablar patrullas para que los ayudaran bloqueando las salidas de las calles, cosa que funcionó, ya que tras varios minutos, El tipo se detuvo al ver que su paso estaba bloqueado e Ibuki finalmente lo pudo capturar. Una vez, este último recupero el aire, unas caras furiosas de parte de Shima y Jinba le cayeron encima. - ¿De por sí eres un verdadero idiota o nos quieres tomar el pelo? – le dijo Jinba. - ¡Yo no voy a pagar esto! – dijo Shima mostrándole un papel a Ibuki donde se anotaban las cuentas de los daños ocasionados en la persecución. - ¿20 MIL YENES? ¿Así es cómo me agradecen? - ¿Agradecerte? MIRA LO QUE HICISTE IBUKI. Arruinaron una fiesta de bodas. – le gritó Shima señalándole el desastre ocurrido con los recién casados. Josuke hablaba con el novio para aclarar malentendidos mientras la novia lloraba al ver lo sucio que había quedado su vestido. *** FIN DEL FLASHBACK *** - Al menos la fiesta fue divertida. - Si. Nos trataron muy bien, hasta hicieron que bailemos con los invitados. Esa parte la considero agradable Ibuki. - Todavía son las 12:15 p.m., podemos seguir patrullando por esta zona un rato más. - Perfecto Shima-Chan. A seguir vigilando cómo siempre. – suena el teléfono de Shima. - Es Mouri-San. – Shima contesta: - Bueno. – dice Shima, luego Mouri, quien se encontraba en una zona residencial en el barrio de Harajuku continuó: - Shima-San. Buenos días. ¿Están ocupados? - Justo acabamos de ayudar a un par de oficiales a detener a un ladrón. ¿Por qué? - Hablo para decirles que el auto de Nakata Buntaro ya fue encontrado. - ¿Nakata? – Ibuki volteó cuando Shima dijo eso. - Si, en este momento Hirose y yo acabamos de llegar al lugar en donde se encuentra el vehículo y hemos comenzado a vigilarlo. Aprovecho para decirles de una vez, para que de forma anticipada nos ayuden y no ocurra algo similar a lo de la vez pasada. - Hiciste bien en hablar apenas llegaron. Recuerda que deben estar en un lugar seguro en donde Nakata no los pueda ver. - Justo estamos escondidos en las paredes de una casa que se encuentra en una esquina. Gracias Shima. Mando ubicación, vengan pronto. Nos vemos, adiós. - Perfecto. Iremos para allá. Adiós. – se colgó la llamada. Ibuki mencionó: - Hasta que por fin apareció Nakata. ¿En dónde está? - En Harajuku. Apenas acaban de llegar y nos hablaron. Haremos que ese tipo pague por la forma horrible en la que mató a esa pobre niña, y por las puñaladas que le dio a Mukoujima-San la vez pasada. - Lo mismo digo. Una vez esto acabe, el alma de esa niña ya podrá descansar en paz. Por lo menos Mukoujima-San está bien, sus heridas se están recuperando y dentro de unos días ya saldrá del hospital. ¿Quién lo suple a él? - Malas noticias. Hirose Takuma. - Me lleva… ni modo. Vamos. Bueno, lo que sigue fue la captura de un criminal que hizo algo muy horrible, cosa que narraré para poner el contexto. Resulta que el criminal que vamos a capturar es un borracho que no se mide al beber y se vuelve una persona bastante errática, y un día llegó muy borracho a su casa, solo para encontrar a su esposa, hija y abuela materna de esta última hablar acerca de cómo podían matar a un ratón que se había metido en la casa y se comía la comida. El tipo creyó que estaban hablando de él y en un ataque de ira comenzó a tirar todas las cosas de la casa, pero accidentalmente tiró una silla hacía la niña de la familia, a la que le dobló el cuello y la mató. Y al darse cuenta de lo que hizo, el tipo se dio a la fuga. Un par de días después, Mouri y Mukoujima estaban haciendo una investigación en Ikebukuro, y en eso se lo encontraron y pidieron ayuda, cómo nosotros estábamos cerca atendimos el llamado, pero mientras íbamos, Nakata intentó escapar, pero Mouri y Mukoujima lo alcanzaron y pelearon, pero por un descuido, este último fue apuñalado, siendo esta la razón por la que está en el hospital, Mouri sufrió un corte en la muñeca, y el tipo logró huir, cuando llegamos ya era muy tarde. Así que acordamos en ayudarlos si llegábamos a dar con él, gracias a que se pudo identificar la placa de su auto. Lo malo es que la persona que acompaña a Mouri por ahora, Hirose Takuma, es uno de los miembros detestables de la Primera División de Investigación. Kyu-Chan no se puede llevar bien con él debido a que lo trata cómo un subordinado y no como un compañero, pensando que le dan trato especial solo por ser el hijo del gran jefe. Cómo dato curioso, Hirose es un año menor de edad que Kyu-Chan y estos dos entraron casi al mismo tiempo en la Primera División. Mientras tanto, en un auto de la primera división se encontraban en el asiento acompañante Mouri y en el asiento del conductor Hirose, quien era un joven que pese a su personalidad desagradable, tenía una buena apariencia y cara, además de que medía lo mismo que Kokonoe. - ¿A quiénes hablaste? – preguntó Hirose. - Supongo que los conoces, son los ex compañeros de Kokonoe de la MIU404. - ¿En serio hablaste a ellos? Que descaro. - Ellos eran los que estaban la vez pasada, pero el asesino estaba armado con un cuchillo y a causa de ello mi compañero está en el hospital ahora. Así que para que no fuese vano, les pedí que nos vengan a ayudar. - Bueno, creo que me merezco esto por la forma en la que trato al hijo del gran jefe. - No lo deberías de tratar así, es tu compañero, además, trabaja muy bien con nosotros. No necesito recordarte que su primo es karateka, ¿o sí? - Eso todos lo saben. Genio. - Pues compórtate bien con ellos, y no me hables así, recuerda que soy mayor que tú y te pueden penalizar si me tratas mal a mí, a Kokonoe o a algún compañero de este o de otro puesto. - Bueno, está bien. – el Melónpan por detrás posicionándose junto al vehículo de Mouri. Ibuki y Mouri se dirigieron por la ventana. - No ha salido aún. - Todavía no Ibuki-San, pero si ven bien, el vehículo está ahí, y se ve bien el número de placa. - Supongo que nosotros saldríamos primero, ya que no llegamos a tiempo la vez pasada. - Eso le iba a decir Shima-San. Bueno sigamos vigilando a ver si sale. - Bueno, tenemos que esperar un poco. – esperaron por unos minutos, hasta que Nakata finalmente salió de su departamento. Ibuki y Shima salieron cuidadosamente y luego se acercaron a él para hablar. - Buenas tardes, disculpe, ¿tiene unos minutos? – dijo Shima - ¿Para qué? Tengo prisa. – dijo el hombre. Ibuki intervino diciendo: - Es que estamos haciendo una encuesta para saber la satisfacción de… – mientras Ibuki hablaba, el sujeto logró ver el auto en donde se encontraban Mouri y Hirose. Por lo que Nakata sin pensarlo empujó a Ibuki y se puso a correr. - ¡Vamos! – dijo Mouri, y este y Hirose bajaron. Shima comenzó a correr hacía el, y una vez recuperado del empujón, Ibuki lo hizo también. El tipo vio un palo de escoba y lo tomó para luego comenzar a atacar a los que lo perseguían. - ¡LO SABÍA! Ustedes dos tambien son policías. ¿VERDAD? – dijo el tipo amenazando con el palo. - Si, lo somos. – dijo Ibuki. - Entrégate, o esto se pondrá feo. – dijo Shima. Este e Ibuki sacaron sus bastones retractiles y los activaron para enfrentarse al sujeto. Luego Mouri y Hirose se unieron también en su ayuda. En una estrategia, Hirose se puso detrás para taclearlo, cosa que logró haciendo que Nakata perdiera el palo, pero este saco de su pantalón un cuchillo, con el que planeaba apuñalarlo, los demás vieron esto y reaccionaron a tiempo, con lo que Mouri, le pateo su mano derecha, que era en donde se encontraba el cuchillo, luego Shima le dobleteó la mano haciendo que este soltara el arma por el dolor, y por último Ibuki lo acostó en el suelo para ya por fin arrestarlo. - 12:50 p.m. Quedas arrestado por violencia intrafamiliar y por matar a una menor de edad. - Muchas gracias muchachos, una patrulla ya viene para acá. – dijo Mouri. - No es nada, ayudarlos a ustedes tambien es una prioridad. - Lo que Shima-Chan dijo. Al menos esa niña ya podrá descansar en paz, y Mukoujima-San se alegrará cuando se lo cuente. - Es cierto Ibuki-San, aun así, la familia ya ha recibido una compensación económica y unas despensas tras lo ocurrido. Bueno, ¿no tienes nada que decir Hirose? - ¿Por qué me interrumpieron? - ¿Qué? - ¿Por qué evitaron que terminara el arresto? - ¿Cómo que por qué? Nakata estuvo a punto de apuñalarte. Deberías darles las gracias. – le reprendió Mouri. - ¿Agradecerlos? Si solo son policías de clase baja. - Hirose Takuma ¡DISCÚLPATE EN ESTE MOMENTO! – gritó Mouri. Pero Hirose no hizo más que volver al auto. Luego Mouri dijo: - Shima-San, Ibuki-San, lo siento. Desde que me lo pusieron cómo suplente no deja de comportarse así. - No importa. Bueno, ahí viene la patrulla. Si no hay nada más que hacer nos vamos. Mándale nuestros saludos a Mukoujima. – dijo Shima. - Le dices que fue un buen trabajo poder ayudar en el caso. – dijo Ibuki. - Gracias muchachos. Ya se pueden retirar, que tengan buen día. – agregó Mouri despidiéndose. - Bueno, adiós. – dijo Shima para despedirse. - BYE-BYE. – dijo Ibuki para despedirse también. Una vez el patrullaje en el Melónpan volvió a continuar: - Malagradecido. – comenzó Ibuki. - No entiendo cómo alguien cómo él pueda estar en la Primera División. - ¿Le salvamos el trasero y así nos lo paga? - Solo porque Kyu-Chan no estaba, sino ya hubiesen comenzado a discutir. - Ahora que lo dices otra vez estoy nostálgico. El siguiente recuerdo fue el de un rescate en un secuestro en donde mientras Shima-Chan y Jinba-San iban a rescatar a una mujer joven dentro de un cobertizo en un lote baldío, Josu-Chan y yo nos encargábamos de los tipos que estaban afuera del lugar. Eran 3 adentro y 3 afuera. Shima-Chan y Jinba-San no contestaban cuando les hablábamos por los auriculares, por lo que supusimos que les hicieron algo, por lo que rápidamente fuimos al cobertizo una vez acabamos con los tipos de afuera. *** INICIA FLASHBACK (Marzo de 2021) *** Dentro de un cobertizo había tres hombres riendo mientras amarraban a Shima y a Jinba, cada uno a una silla. Shima tenía un moretón en la mejilla izquierda, mientras que a Jinba y le salía sangre de la boca. - Y bueno, ¿Qué hacemos? – decía uno de los malandros, el cual tenía el pelo margo y suelto. - Podríamos tratarlos cómo nuestro costales. – dijo el segundo, el cual tenía una cicatriz pequeña en la frente. - No, mejor aún, quitémosles sus armas para secuestrar a los otros dos. – dijo un tercero, el cual tenía la mitad de su cabello teñido de verde. Los tres habían puesto a reír, pero un Shima sonriente les interrumpió diciendo: - Hagan lo que quieran. – luego Jinba también sonriendo continuó: - Pueden con nosotros, pero no podrán con nuestros compañeros. No saben en lo que se han metido. – el de la cicatriz dijo después: - Payasos, ¿acaso creen que no vamos a poder con dos que son casi igualitos a ustedes? - ¿ESTO CONTESTA TU PREGUNTA? – se escuchó un grito a lo lejos. Era Josuke quien con Ibuki se acercaban corriendo hacía donde estaban los tipos. Sin embargo, Ibuki se resbala con un chorro de aceite que se encontraba en el suelo, se resbaló y cayó, los malandros se pusieron a reír, Shima y Jinba pusieron cara de vergüenza y Josuke se puso la mano en la cabeza. - Ibu-Kun, fíjate en donde corres. – dice Josuke mientras lo levantaba. - Lo siento, estoy bien. Gracias. – dice Ibuki. - ¿Y qué? ¿Quieren terminar cómo sus dos compañeros? – dijo el peliteñido. - ¿Qué te hace pensar que nos van a hacer lo mismo que a ellos? – dice Josuke. - Deberían pensar dos veces antes de atacar a un oficial de policía. – dijo Shima - Es mejor que se rindan y se entreguen de una vez. – mencionó Jinba, en eso uno de los malandros de afuera que había quedado seminoqueado y esposado por Ibuki y Josuke se arrastraba hacía la puerta gritando: - UNO… ES… KARA… TEKA… - ¿Qué? – dijo el de cabello largo. - Cómo creo que no se entregarán por las buenas… supongo que hay que ponerse en guardia. ¿Listo Ibu-Kun? - Listo Josu-Chan. - Esos tres idiotas no pudieron con estos dos. ¡A darle muchachos! – se vio una muy dura pelea entre Ibuki, Josuke y los malhechores, estos utilizaron las baquetas que les quitaron a Shima y a Jinba e intentaron lanzarles objetos, pero no obtuvieron resultado alguno, y después de 5 minutos, los tres tipos habían sido noqueados y esposados. Una vez que los malandros fueron arrestados por las patrullas y que Shima y Jinba fueron liberados junto con la víctima del secuestro, estos cojeaban mientras sus respectivos compañeros los cargaban hacía la ambulancia. - Jinba-San, ¿cómo fue que llegaron a perder si estos tipos no eran complicados del todo? - Solo diré, que también nos resbalamos cómo Ibuki. - Odio admitirlo, pero es cierto. – agregó Shima. - ¿Qué? ¿Acaso cualquiera se resbala solo por pelear? – dijo Ibuki y luego se puso a reír. - No es gracioso, tu tambien te resbalaste idiota. - Es cierto, pero al menos no paso a mayores. - Si. Agradezcamos que todos salimos vivos de esta. – dijo Josuke. - Bueno, creo que todos nos llevamos una experiencia en la que recordamos que siendo un equipo, podemos con lo que sea. ¿Verdad equipo? – dijo Jinba animado. - Verdad. – dijeron los demás. - ¿Qué tal si después de que nos atiendan en el hospital vamos a comer unos Bollos Fritos? - Claro que quiero Jinba-San. Gracias. – dijo Josuke. - Unos tres no estarían mal. – dijo Shima. - Creo que comeré cómo unos cinco. – dijo Ibuki. - No tienes llenadera idiota. - Ya Shima-Chan, no es para tanto. Mientras hablaban, estos se seguían dirigiendo a la ambulancia para ser atendidos. *** FIN DEL FLASHBACK *** - ¿Y ahora que recordaste idiota? – le dice Shima. - Aquel secuestro en donde todos excepto Josu-Chan se resbalaron. - ¿Cuándo tu y él nos rescataron a mí y a Jinba-San durante la acción? Mmmhhh… genial. Por ahí de las 2 de la tarde, los dos almorzaron un buen Ramen de Soja en un restaurante y mientras comían hablaban. - Bien Ibuki. Por lo visto hoy está siendo un día bastante agradable. - Tu lo has dicho Shima-Chan. Puede que ahora solo hayamos hecho ayudas a otros miembros de la policía, pero mientras no haya anormalidades, todo bien. - Que lindo de tu parte. Se nota que la forma en la que te animé en la mañana te hace más lindo de lo normal. – dijo Ibuki haciendo un corazón con sus manos. - Ya vas a empezar. Bueno… se supone que yo pago, ya que esta es nuestra “comida de reconciliación” de hoy. ¿Cierto? - Si, ya la próxima a mí me tocará pagar. Después de todo, el motivo por el que nos peleamos ayer fue muy absurdo. - Concuerdo. ¿Cómo puede ser que nos hayamos llegado a pelear por accidentalmente hacer que algunos papeles importantes se mojaran y al final resultaran ser unas copias? - La próxima vez que hagamos limpieza en la casa debemos poner nombre a las carpetas de los papeles importantes, independientemente de que sean originales o copias, ¿entendido? - Tu siempre tan ordenado Ibuki. Se ve que quieres más sopa, a propósito, tambien quiero, no me siento lleno con este ramen. De todas formas, hay 2x1 en platillos de Ramen pedidos en mostrador esta semana. - Bueno. Comamos un poco más. Después de terminar la comida, nos llegó el tercer trabajo cómo a las 4 p.m. Unas cámaras de seguridad de las calles de Asakusa captaron el momento en el que una niña que esperaba a su madre en la entrada de un supermercado fue secuestrada por un hombre, y se sospechaba que estaba cerca de donde estábamos, así que tras recibir información suficiente fuimos a investigar hasta que logramos dar con él, gracias a que la niña de alguna manera pudo escapar. - Policía Metropolitana a todas las unidades, ha habido un secuestro en un supermercado de Asakusa, todo fue captado por las cámaras de seguridad de algunos establecimientos, es una niña, y fue raptada por un hombre, patrullas cercanas, respondan. Cambio. – indicaba la radio. Shima contestó: - MIU404. Vamos de inmediato. Partiendo desde Kinshicho en Sumida. Cambio. Los dos fueron directo al supermercado en donde había ocurrido el secuestro, la madre de la niña estaba llorando: - Por favor policías, encuentren a mi hija. - Vamos a hacerlo, pero primero necesitamos ver las grabaciones para identificar cómo es la niña y el tipo que la raptó. – dijo Ibuki. - ¿Cómo ocurrió el secuestro? – preguntó Shima. - Es por las medidas de seguridad de estos lugares, solo una persona por familia puede entrar, y debido a que la niña se había subido a uno de los juegos mecánicos, se alejó y cuando intentaba regresar el hombre vino corriendo y se la llevó. – mencionó una empleada del lugar. Vieron las grabaciones, en ellas se podía llegar a ver que la niña, la cual era una estudiante de primaria por el uniforme que portaba, era tomada por una persona rapada cuyo cabello recién comenzaba a volver a salir, y vestía una playera de rayas y un pantalón de mezclilla de esos que suelen mostrar roturas o huecos. Una vez tuvieron toda la información, Ibuki y Shima anduvieron por las calles de Asakusa donde otras cámaras lograron ver donde el malhechor se había llevado a la niña, hasta llegar a una peluquería, el cual fue el último lugar en donde alguna cámara tenía rastro de lo ocurrido. Luego de investigar, Ibuki y Shima terminaron llegando en un callejón en donde muy poca gente pasaba. - Un callejón, típico lugar en donde se realizan secuestros. – dijo Shima. - Tu lo has dicho Shima-Chan. – replicó Ibuki. - Dividámonos en las siguientes cuadras, yo a la izquierda y tú a la derecha, ¿entendido? - Entendido. – los dos se separaron por los lugares indicados en el callejón, hasta que escucharon un ruido proveniente de un edificio de dos pisos semiabandonado cerca de donde estaba Ibuki. - ¿Qué fue eso? – dijo Shima. - Vino de ese edificio. – contestó Ibuki. Shima fue a acompañarlo y de repente alguien salió corriendo. Era la niña que había sido secuestrada. Al verla, ambos sacaron sus placas y le frenaron el paso. - Niña detente. – dijo Ibuki. - Somos policías, puedes confiar en nosotros. – dijo Shima. - Ayúdenme, un señor me tomó y me trajo hasta acá. Mi mamá debe estar muy preocupada. – dijo la niña bastante asustada. - Tranquila, vamos a cuidarte. – dijo Ibuki, en eso del edificio salía el hombre que secuestró a la niña con un bate de beisbol en sus manos y gritó: - ¡VUELVE AQUÍ MOCOSA! - ¡Déjala en paz! – dijo Shima con voz fuerte. - ¿Quiénes son ustedes? - Somos la policía, entrégate y nadie saldrá herido. - Ni parecen policías. ¡Vengan por mí si se atreven! - Vas a ver. – mencionó Shima. - Niña. Aléjate, esto se pondrá feo. – le dijo Ibuki a la niña. El tipo intentó golpear a los dos con el bate de beisbol, pero Shima logró interceptarlo, para que luego Ibuki le quitara el bate y lo aventara en un bote de basura que se encontraba en un lado. Luego, el malandro recogió una botella de cristal con la que los iba a atacar, hasta que Ibuki le hizo una tacleada, lo estampó al suelo, y con eso el tipo fue arrestado. Unos minutos después una patrulla se llevó al tipo y la niña pudo regresar con su madre. - ¡Mamá! - ¡Hija! Me alegra que estes bien. - Estos dos hombres me salvaron. - Gracias, sabía que podía contar con ustedes. – dijo la señora muy agradecida. - No es por nada, es nuestro trabajo. – le contestó Shima. - Lo mismo digo, y ten, por tu valentía y confianza. – dijo Ibuki quien le dio a la niña un Polymaru-Kun de peluche. - Muchas Gracias. No olvidaré lo que hicieron por mí con este perrito. - Si que eres bien educada niña. Pero tambien gracias a ti por confiar en nosotros. – dijo Ibuki con una sonrisa, guiñando el ojo y con el pulgar arriba. Tras esto, la unidad 404 se retiró del lugar y continuó su servicio del día. - ¿Cómo cuantos peluches de Polymaru-Kun les hemos dado a los niños en estos primeros meses del año? – pregunta Shima. - Con este, ya serían alrededor de 11. Pero al menos tenemos la mayor recompensa, la de ver la sonrisa de la gente cuando cumplimos nuestra misión. - Es cierto. Es muy emotivo cuando algún oficial de policía presencia un momento cómo el de ahora. - Bueno, ¿y que recuerdo se nos ha metido en la cabeza ahora Shima-Chan? - No lo sé, pero sí que con tu intuición leíste mi pensamiento. Pero supongo que es cuando nosotros llevamos a Yutaka y a La manada a pasar un fin de semana en el campo. - Y les enseñamos a hacer algunas cosas básicas de los días de campo. El tercer recuerdo ya es de algo no policiaco, y que es reciente, pero que incluye a Yutaka y a La manada. Sucede que hace un par de semanas llevamos a los niños a un campamento que organizamos para un fin de semana. Fue muy agradable, los niños aprendiendo gracias a nosotros, nadando en el río, contando historias de terror, y lo más agradable. Ver una lluvia de estrellas por la noche. *** INICIA FLASHBACK (Hace unos días, 19 de marzo) *** En una tarde de marzo, Ibuki, Shima y todos los niños de La manada estaban almorzando durante el mini campamento que estos estaban realizando, y mientras comían estaban planificando una exploración y otras cosas divertidas. - Oigan, ¿Quién se comió mi pieza de Takoyaki? – dice Maki. - Lo siento, no creí que fuese tuya. – dice Hideo, quien se arrodilla. - La próxima vez que veas alguna pieza de comida que este sola en un plato pregunta primero. – le dice Shima. - A propósito, ¿por qué vino usted en vez de Josuke-Sensei? – pregunta Shiki. - Josu-Chan, su primo y su tío tienen que hacer un viaje importante el día de hoy, por lo tanto, nuevamente Shima-Chan vino a suplirlo. Además, Shima-Chan sigue aprendiendo a llevarse bien con ustedes. ¿No? – dice Ibuki - Si niños, sé que apenas los conocí bien en el festival Pre-Primaveral de la primaria, y quiero llevarme bien con ustedes niños. - Shima-San es el mejor. – dijo Kinta. - Aunque usted sea un poco enojón lo apoyamos. – dijo Yuma. - Es cierto, y tambien aunque su cara se vea rara con esos lunares. – dijo Kaji. - ¡Kaji! No le digas así a Shima-San, discúlpate. – le dijo Yutaka. - No Yutaka, está bien. No te preocupes. – agregó Shima sonriendo. Durante el resto del día, los niños hicieron varias cosas divertidas en compañía de Ibuki y Shima, jugaron con pelotas, fueron a pasear en lancha por el río, vieron animales, entre otras cosas. Por la noche, en una casa de campaña bastante amplia para que todos cupieran, Hideo sostenía una linterna encendida y comenzaba a contar una historia, que por lo narrado, era de terror. - Hubo una vez un extraño diablillo quien vivía en las montañas más congeladas del mundo y que se encargaba de capturar a cualquier persona que se perdiera durante sus exploraciones a las montañas y los llegaba a atraer con comida o algo tentador para que fueran con él, ya una vez entraban a su cueva estos ya no tenían escapatoria, ya que este les hacía un hechizo con el que los convertía en sus marionetas, con las cuales jugaría por el resto de la eternidad… – mientras narraba su historia, se comienza a ver una sombra en la puerta de la casa de campaña, y una vez, se abrió los niños, Hideo incluido se asustaron bastante. - ¡AAAAAAAAAAHHHHHHHHHH! – gritaron todos, resulta que la sombra era de Ibuki, quien entraba y tras escuchar el grito, el hizo lo mismo para luego darse cuenta de lo ocurrido. - ¡AAAHHH! ¡Hideo! ¿Qué te he dicho de contar historias de terror por las noches? - Que no lo haga. - La próxima vez, no te daré mucha comida. Bueno, tranquilos, vengan a ver la lluvia de estrellas. - Niños, vengan, si se lo pierden se arrepentirán. – dijo Shima. Los niños salieron y quedaron maravillados con lo que vieron. - ¡Pero que hermoso! – mencionó Hideo. - ¡Se ve espectacular! – menciona Shiki - ¡Quisiera ver esto todas las noches! – decía Yuma emocionada. Luego de ver toda la lluvia de estrellas, los niños ya estaban durmiendo en sus futones, mientras, Ibuki y Shima, dormirían en medio junto con Yutaka. - Aunque extraño a Kai-Kun, que lindo es que venga usted a ser parte del grupo Shima-San. – dijo Yutaka bastante alegre. - ¿Oh, de verdad? Creo que todavía me hace falta un poco más de práctica. – dijo Shima. - Ya, Shima-Chan, al menos es lindo que pases un poco más de tiempo con los demás niños y no solo con Yutaka y tu sobrina. – dijo Ibuki. Shima sonrío y contestó: - Es verdad. - Bueno, vamos a dormir, los tres juntos. Buenas Noches. - Claro, Yutaka, Ibuki. Buenas noches. - Yutaka, Shima-Chan. Buenas Noches. Los quiero. Y así todos habían tenido un buen campamento durante el fin de semana. *** FIN DEL FLASHBACK *** Y el último trabajo de hoy, ya junto a Jinba-San, Josu-Chan, Kyu-Chan y nuevamente Hirose tuvimos que investigar una balacera que ocurrió una hora antes de que lleguemos en un restaurante, en el que por lo investigado, era un ajuste de cuentas entre dos grupos Yakuza. Sin embargo, aquí viene lo triste. Encontramos a un niño llorando en el restaurante, ya que él había sido testigo de todo lo ocurrido, y que descubrimos, que había sido adoptado por uno de los Yakuza que fueron asesinados, ya que este niño era huérfano y no tenía a donde ir, hasta que ese Yakuza lo llevó con él y lo trató cómo un hijo por casi tres meses, y él con dos de sus compañeros y amigos del grupo lo habían llevado de paseo en el restaurante, pero tres miembros del otro grupo Yakuza llegaron y ocurrió lo inevitable. Lo calmamos, y lo invitamos a cenar, nos dijo que el Yakuza no quería meterlo en el cruel mundo en el que pertenecía, ya que él quería tener una vida normal, le di un consejo de vida para que siga sus sueños, ya que pese a su vida, él estaba en él camino correcto. y nos ayudó en la investigación, hasta que uno de los malandros del otro grupo Yakuza apareció con intenciones de secuestrar al niño, pero logramos arrestarlo y luego llevamos al niño a un orfanato, donde le prometimos estar al pendiente de él mientras una familia lo llegue a adoptar. Kokonoe llamó al celular de Shima y este contestó: - Bueno, ¿Kyu-Chan? - Shima-San. Buenas Noches. ¿Están en Ikebukuro? Necesitamos la ayuda de todo el equipo para investigar una balacera que ocurrió en un restaurante. - Si, estamos allá pero, ¿hablas de la balacera entre miembros de dos presuntos grupos Yakuza? - Si, ¿cómo lo supo? - Las noticias de la radio lo dijeron hace quince minutos. Espera, ¿todo el equipo, Jinba-San y Josu-Chan están ahí? - No, les acabo de decir a ellos y ya están viniendo para acá. ¿No están ocupados? - Para nada. Además, sabes que siempre podrás contar con nuestra ayuda mientras no estemos ocupados como ahorita. Vamos para allá. - Perfecto. Los espero amigos. Adiós – Kyu-Chan colgó. - ¿Vamos a investigar esa balacera entre los 5? – dijo Ibuki entusiasmado. - Si, una parte de mí ya extrañaba investigar algo cómo equipo, y más si tenemos a nuestro ex miembro favorito. - Jinba-San, Josu-Chan, Kyu-Chan, vamos para allá. – tras decir eso, arrancaron hacía el restaurante en donde había ocurrido la balacera. En el lugar estaba Kokonoe junto con Hirose, y también había varias ambulancias llevándose los cuerpos de los fallecidos. - ¿Me puedes decir por qué me trajiste hasta aquí? – dice Hirose. - Para que veas lo que es verdaderamente un trabajo en equipo. - ¿Qué quieres decir? - Mouri-San me dijo lo que sucedió al mediodía. - O sea ¿qué me estas castigando? - Hirose, te voy a decir algo. Puedo apenas aguantar que me trates cómo tu perro de compañía por pensar que tengo trato especial debido a que el gran jefe es mi papá, pero no puedo aguantar que seas malagradecido con mis excompañeros. - Yo lo tenía todo bajo control, no se debieron haber metido. Además ¿por qué te preocupan si ya no estas con ellos? - Tienes que aprender a trabajar en equipo y no hacer las cosas a tu manera. Además, ellos pese a ser excompañeros, son amigos, mentores y familia, y más porqué mi primo es mi sucesor en la MIU401. Los aprecio mucho. Es más, ahí vienen. Josuke y Jinba llegan en la biblioteca móvil, se bajan, y van hacía donde Kokonoe y Hirose. Kyu-Chan siempre se alegraba de poder trabajar con su primo y con su excompañero y mentor. - Kai-Kun, Jinba-San. - Yohi-Kun. - Kyu-Chan, nuestro chico mayor. Pasar los 3 años de MIU contigo en un caso es espectacular. - Lo mismo digo, Jinba-San. Estar con mi primo-hermano es lo mejor. Eh, buenas noches Hirose. - ¿Qué hace él aquí? Te lo asignaron nuevamente. - No. Yo pedí que le lo asignarán. - ¿Por qué Yohi-Kun? – Kokonoe les dice en voz baja lo que Hirose hizo con Ibuki y Shima y cómo era de esperarse, Jinba y Josuke se enojaron con él. - ¿Cómo alguien cómo tú que está en la Primera División se comporta de esta forma con los miembros de las otras unidades? – dijo Jinba. - Vas a tener que disculparte con Ibu-Kun y Shima-San apenas vengan. Puedo soportar lo que haces con mi primo en la Primera División, pero no puedo soportar la forma en la que te comportas con los miembros de los otros equipos independientemente de que rango sean. - ¿Y que si no lo hago? - Varios miembros con los que te has portado mal podemos hacer una queja colectiva sobre ti y tal vez te degraden transfiriéndote a otro departamento. Solo porque todos tenemos que seguir una disciplina, sino te habríamos corregido a golpes. – dijo Kokonoe. - Yo no me incluyo, por mi código de honor. Pero si me lastimas físicamente a mí o Yohi-Kun si tendría que meterme. – dijo Josuke. El Melónpan llega, Ibuki y Shima se bajan. - Jinba-San, Josu-Chan, Kyu-Chan, ah, Hirose. – dijo Ibuki alegre, pero se puso indignado tras ver a Hirose y saludarlo. - Ya llegamos amigos, y Hirose. – dijo Shima de la misma forma. - Bien, discúlpate. – le dijo Jinba. Hirose sintiéndose intimidado por la amenaza colectiva se arrodilló y dijo: - Ibuki-San, Shima-San, me disculpo, por mi comportamiento del mediodía. – Ibuki y Shima quedaron sorprendidos por lo ocurrido, pero aceptaron. Shima dijo: - Aceptamos tu disculpa. Pero la próxima vez… - Ya Shima-Chan, es suficiente. También acepto tu disculpa. – dijo Ibuki. - Bueno, no perdamos el tiempo, preguntemos a los trabajadores y paramédicos y entremos a investigar, ¿Entendido? - Si, entendido. – dijeron todos e hicieron lo dicho. Hirose estaba furioso por dentro por haber sido humillado por aquel que trataba cómo un subordinado. Luego de entrevistar a los trabajadores y a los paramédicos, entraron al lugar, el cual se veía completamente hecho un desastre. - ¿De verdad la Yakuza es tan despiadada que tiene que llegar a esto? – se decía Shima. - No lo sé Shima-San, pero por lo visto, sí que de verdad tenían cuentas pendientes con los otros tipos Yakuza que encontraron. - Un momento, escucho algo. – dijo Ibuki. Conforme fue escuchando se acercó más hasta que llego a ver, debajo de un lavabo, a un niño, vestido con ropa decente, el cual estaba llorando. Ibuki hizo señal para que todos vinieran y vieran al niño. - Hola pequeño, ¿Qué haces aquí? – le dice Ibuki. El niño repentinamente se asustó y grito: - ¡POR FAVOR, NO ME ARRESTEN, YO NO HICE NADA! – Josuke se acercó al niño y lo calmó. - No, no estamos aquí para eso, espera. No te vamos a hacer nada. Con confianza, ven. – aunque el niño sentía algo de temor, se acercó a ellos. - Tranquilo chiquitín. No te haremos daño. Vaya, te ves bien vestido. – le dijo Jinba. - Puedes tenernos confianza, somos los chicos buenos, los de la policía. ¿Cómo te llamas? Mi nombre es Josuke Kaito, pero me puedes llamar Kai-Kun. - Shindo Takeshi, pero todos me llaman Take, y tengo 8 años. - Ven Take, no te preocupes, es más, puedes contarnos todo lo que ocurrió. – le dijo Shima. Kokonoe y Hirose salieron del restaurante y Kokonoe pregunta: - ¿Por qué nadie nos dijo que había un niño adentro? – todos se sorprendieron al oírlo. - No lo sabíamos, creímos que había huido por la balacera. – Dijo una empleada del restaurante. Adentro, Jinba decía: - Este niño es el único testigo esencial que necesitamos para investigar quienes eran los tipos. Pero, tenemos que tranquilizarlo primero. - Descuide Jinba-San. Sabiendo cómo son Ibuki y Josuke con los niños de La manada ellos sabrán que hacer. – le contestó Shima - Es verdad Shima. – dijo Jinba. Ibuki y Josuke hacían lo suyo con el niño. - ¿Te gusta la pizza? – dijo Josuke. - Si, mucho. - Ven con nosotros, te invitamos a cenar con nosotros mientras nos cuentas todo lo que ocurrió, ¿vienes? - Bueno, supongo que sí. – respondió Takeshi comenzando a sonreír. Los seis detectives llevaron a Takeshi a una pizzería cercana en donde comenzaron a cenar. Y mientras comían, este último contó a todos cómo vivió con uno de los Yakuza asesinados y lo ocurrido: - Se llamaba Tsugami Daichi, aunque sus compañeros Yakuza lo llamaban “El Ancla”, ya que al pelear, su puños podían noquear a cualquiera en pocos golpes. El me adoptó dos días después de que murió mi abuela, con quien vivía debido a que mi mamá murió y mi papá me abandonó. Cuando murió mi abuela, unos hombres querían llevarme a un orfanato, pero hui, y estuve vagando por dos días por la ciudad, hasta que él me encontró, me dio algo de comida, y me dejo vivir con él. Daichi-San me trató muy bien, hacía algunas tareas de la casa me enseñaba cosas básicas de la escuela, jugaba en el jardín y pasaba el tiempo con él cuando no tenía que hacer cosas de Yakuza, eso porqué yo le recodaba a él cuando era niño. Daichi-San quería una vida tranquila, pero huyo de la casa en donde vivía porqué se metió en un lio en el que no quería meter a la persona que vivía ahí, no sin antes dejarle una carta de despedida, y terminó en la Yakuza porque alguien le vio potencial por pelear. - O sea, ¿Qué peleaba desde joven? – preguntó Shima. - Si, pero él nunca me metió en sus asuntos de Yakuza, me había dicho que no quería que pasara por lo mismo que él, caer en un mundo donde únicamente vives cómo un criminal. Aunque solo estuve poco tiempo con él, Daichi-San me cuidó cómo si fuese su hijo. - ¿Y cómo ocurrió todo lo de hoy? - Hoy él y algunos de sus compañeros del grupo al que pertenece, los Yatagarasu, tenían el día libre y hora era el cumpleaños de uno de ellos, y Daichi-San me presentó a ellos, y me pareció agradable conocerlos, pero de repente llegaron los Kuranashi, e intentaron negociar, y ahí me escondí en el lavabo. Luego escuche balazos y personas gritando y cuando salí a ver, Daichi-San, sus amigos y otras personas, habían muerto. – Takeshi comenzaba a volver a llorar tras esto. Josuke lo abrazó y luego dijo: - Tranquilo, ya no te volveremos a preguntar de eso Take-Kun, gracias por confiar en nosotros por decírnoslo. - Otra vez los Kuranashi, sí que de todos los grupos Yakuza que a veces hemos enfrentado, estos son los más molestos. Primero el tráfico de drogas, luego lo de los cadáveres enterrados y ahora esto. – dijo Hirose - Esta vez por muy extraño que parezca concuerdo contigo Hirose. Pero, los Yatagarasu, ese grupo si ha sabido tratar sus asuntos y casi no se han metido con la policía. – contestó Kokonoe. - ¿Y qué hacías desde que vivías con tu abuela? – preguntó Shima. - Shima-San, la ayudaba a traer dinero a la casa vendiendo periódicos, o encargándome de podar las hierbas y limpiar jardines de otras personas. Mientras no trabajaba limpiaba la casa, hasta que mi abuela murió por neumonía, la cual era tratada por el gobierno, ya que nosotros éramos muy pobres. Y con Daichi-San, pues eso ya se los dije. – Ibuki quedó conmocionado con todo lo que escuchó de aquel niño y preguntó: - ¿Y qué clase de sueños tienes Take-Kun? - Pues desde hace mucho tiempo que he querido ir a la escuela, hacer amigos, y poder tener una vida cómo cualquier otra, pero nunca me ha sido posible Ibuki-San. – eso puso tristes a todos. - ¿Y qué quieres ser de grande? – le preguntó Jinba. - No lo se. Pero me llama mucho la atención querer construir casas, cómo que quisiera ser arquitecto. – Josuke casi se atragantó al escuchar eso, y comenzó a tener sentimientos encontrados. Luego Kokonoe intervino: - Oh, eso es muy lindo. De hecho, mi tío que en paz descanse era arquitecto. - Si, mi papá era un arquitecto genial, hacía de forma excelente su trabajo. – contestó Josuke. - ¿Tío? ¿Papá? ¿Ustedes dos son familia? - Si. Somos primos. – dijo Kokonoe. - Primos-Hermanos para ser más exactos. – dijo Josuke sacando su celular y mostrando una foto de los dos juntos, en la cual Kokonoe tenía su ropa casual de día de campo y Josuke su Gi de Karate. - ¡Que emoción! Y ese traje. ¿Acaso eres Karateka Kai-Kun? - ¿Oh, lo notaste? Bueno, nomás mira lo que haré afuera. ¿Sí? – Takeshi no entendió nada, pero vio cómo Josuke salió afuera en el estacionamiento, y tras asegurarse que no había nadie, este hizo unos cuantos movimientos en los que mezclaba golpes y patadas al aire libre, cosa que asombró a Takeshi. - Y eso solo es un poco de lo que mi hermano jurado hace. – le dijo Ibuki. - ¿Hermano jurado? - El e Ibuki-San son amigos que han sellado su amistad con un juramento de hermandad. – respondió Kokonoe. - Oh, ahora entiendo. – dijo el niño. Josuke volvió y el niño le agradeció. Y después Ibuki continuó: - Take-Kun, eres un buen niño, y me alegra que pese a que te haya criado alguien que estuvo con la mafia, estes en el buen camino. Estoy seguro de que algún día lograrás ir a la escuela, hacer amigos, y estudiar para convertirte en ese arquitecto si te lo propones. Si no te rendiste por ayudar a tu abuela y al Yakuza que te crío, tampoco te puedes rendir ahora. - Ibuki tiene razón niño. Vamos a ayudarte. – dijo Jinba. - Tu nos estas ayudando con la investigación, y cómo agradecimiento debemos hacer algo por ti a cambio. – contestó Shima. - ¿Voy a ir al orfanato, verdad? – Jinba se acercó y le dijo. - Es nuestro trabajo, no te podemos dejar a tu suerte aquí, pero, te prometemos que haremos lo que sea para que tengas a una buena familia y así puedas cumplir tus sueños. - Confía en nosotros. – dijo Josuke. - Por favor. – mencionó Kokonoe. - Hablamos en serio cuando ayudamos a personas cómo tú. – mencionó Ibuki. - Todos los de la policía decimos siempre la verdad, nunca le mentiríamos a nadie. – agregó Shima. - Tu eres un buen niño desde el corazón y mereces ser guiado por la gente correcta. – dijo Hirose quien tenía sentimientos de tristeza y arrepentimiento tras la historia contada por Takeshi. - Bueno, está bien, lo haré, ya que veo que de verdad tienen fe en mí. – dijo Takeshi ya estando totalmente alegre y abrazando a Jinba en señal de agradecimiento. Media hora después, Takeshi guío a los seis a la casa en donde Tsugami lo había alojado, la cual era una casa común, como para una familia de clase media ubicada en las afueras de la ciudad. En el investigaron un poco más de cosas, entraron a su habitación y vieron su PC. - Se que esto, podría atentar con la privacidad, pero, ¿Sabes la contraseña de esta computadora? – preguntó Hirose. - Creo que lo tenía escrito debajo de la cama. – dijo Takeshi. Josuke revisó y claro, ahí estaba la contraseña. Tras revisar la PC, descubrieron un video con el título: “Feliz Cumpleaños Abuela”, Kokonoe vio el video con los audífonos puestos, se puso melancólico, y tras terminar Kokonoe preguntó a Takeshi. - Take-Kun, dime, ¿Tsugami te contó sobre su abuela? - Eh, un par de veces. - ¿Ella es la persona con la que vivía Tsugami antes de meterse en la Yakuza? - Si, ella fue madre y padre para él ya que su madre murió cuando tenía dos años, y su padre a los cinco, y ella lo cuido muy bien. Solo le manda videos en discos mediante cartas para que los grupos Yakuza rivales que lo siguen a veces no supieran en donde vivía. - ¿Es verdad todo eso o nos estas armando una coartada? – dijo Hirose con cara de sospecha. - ¡Hirose! – intervino Jinba - Vuelves a levantarle la voz al niño y no respondo. – dijo Ibuki. - Ibuki, calmado, estamos en un lugar muy tranquilo. – dijo Shima. Takeshi trajo un álbum de fotos. Se lo dio a Josuke, este lo revisó y se los mostró a todos. - Se ve que Take-Kun dice la verdad. Nomás miren. Tsugami no se metió en la Yakuza porque quisiera, sino porque no tenía otra opción en su vida. Se veía muy feliz con su abuela. - ¿Me puedes llevar a tu cuarto para ver si alistamos tus cosas para el orfanato? – preguntó Josuke. - Si, tengo mucha ropa para llevar. - Te acompaño Josu-Chan. - Esperaba a que lo preguntarás Ibu-Kun. Vamos. – los tres fueron a la habitación de Takeshi, mientras los demás permanecieron en la habitación de Tsugami. - Bueno, solo perdimos el tiempo, solo vimos la historia de la vida de un Yakuza que no quería ser Yakuza. ¡MALDITA SEA! – grito Hirose. Sin pensarlo, Kokonoe se acercó a él y le dio un puñetazo. - ¡Ya me estas hartando! Si sigues así vas a ser suspendido y tal vez ahora si te transfieran. - Me lo dice alguien que entró por influencia de su papá. – dijo Hirose quien respondió al golpe con un puñetazo en el abdomen. Shima y Jinba intervinieron de inmediato - ¡OIGAN, DETENGANSE! – decía Jinba. - ¡NO SE PELEEN! – decía Shima. - ¡Lo siento! ¡Ya no soporto cómo Hirose se comporta! - ¡Tu solo eres una persona que no sabe cómo trabaja la policía! – dijo Hirose con intenciones de golpearlo otra vez, pero Kokonoe lo esquivó, y luego Shima lo sujetó diciendo: - ¡Detente, él no te ha hecho nada! – Josuke entra al escuchar todo y dice: - ¿Qué está pasando aquí? – Hirose se agitaba para soltarse de Shima, pero lo único que consiguió fue tirar algunas cosas y golpear accidentalmente a Josuke quien cayó al suelo. - ¡Josuke! – dijeron Shima y Jinba. - ¡Josu-Chan! – dijo Ibuki al verlo y también entró mientras Kokonoe decía: - Descarado, ¿cómo te atreves a golpear a mi primo? – luego Hirose respondió: - ¡Él se atravesó y se lo merece por entrome… – Ibuki le dio un golpe que noqueó a Hirose al instante, y cuando cayó al suelo vocifero: - … tido - Perdónenme. Yo tampoco soportaba a este tipo. – dijo Ibuki. - No Ibuki, no voy a regañarte. – dijo Shima. - Yo tampoco, estuvo bien lo que hiciste, tal vez así se calme. – dijo Jinba. - Gracias Ibuki-San. - No es nada Kyu-Chan. Un rato después todos salieron afuera listos para irse de la casa, Un Hirose aún noqueado ya estaba sentado en el asiento del copiloto en el auto de la Primera División con ce cinturón de seguridad puesto. - Con que eso fue lo que pasó. De verdad, no entiendo cómo es que es parte de tu equipo Yohi-Kun. – mencionó Josuke. - Son jugarretas del destino primito. Al menos el golpe no fue tan fuerte. – le contestó Kokonoe. - Menos mal que Takeshi no vio ni escuchó nada. – dijo Ibuki. - Es cierto. – dijo Kokonoe, viendo dentro de su auto de la Primera División cómo el niño comenzaba a dormir con la cabeza puesta sobre su maleta. Luego sonó su celular, contestó la llamada y al cabo de unos segundos, colgó y luego dijo: - Es Asakura-San, ella y Mouri están espiando a un Yakuza aparentemente de los Kuranashi que fue al restaurante balaceado y al parecer tiene intenciones de secuestrar al niño. Que ayudemos a hacer la captura. - ¿Qué? – dijeron los demás. - Bueno, vamos para allá. ¿No olvidan nada en la casa? ¿Evidencia? ¿Cosas de Takeshi? - No. Nada. – dijo Jinba. - Bueno, vamos. – dijo Kokonoe y todos se dirigieron de vuelta al restaurante. Al llegar, Mouri y Asakura los recibieron, esta dijo: - Buenas noches muchachos. A tiempo cómo siempre, pero ¿qué te paso? - Adivina. – le dijo Kokonoe señalando a Hirose dentro del auto. - Si no es conmigo es contigo, perdona. – dijo Mouri. - Esta vez no se salvará de su castigo. Lamento los problemas que les haya causado. – respondió a la MIU 4. - No es nada, pero gracias por preocuparse. – le contestaron. - ¿Cómo va la recuperación de Mukoujima-San? – preguntó Josuke. - Todo bien Josuke-Kun, gracias por preocuparte. - Alto, parece que va a salir. – dijo Asakura, y todos se calmaron y se escondieron. Un Yakuza de traje gris y cabello castaño salió furioso y pateando un bote de basura. - ¡Maldita sea! Se llevaron al niño. – gritó. - El niño esta con ustedes, ¿verdad Kokonoe-Kun? - Si, está en el auto Asakura-San. – le contestó. A lo lejos, el Yakuza pareció escuchar la conversación y grito: - ¡SALGAN DE AHÍ PERROS! - Perros. Hace mucho que no se dirigían a nosotros de esta forma. Bueno, creo que es hora de pelear. Vamos. – dijo Asakura. Los demás la siguieron. - ¿Siete contra uno? Me encantan esas posibilidades. – dijo el malandro. Luego comenzó la pelea, en la que el malandro estuvo usando todo tipo de artimañas sucias, hasta casi hacer que algunos accidentalmente golpearan a sus compañeros. Luego Shima arremetió contra él, Jinba lo forcejeó, Josuke le dio tremenda patada, y finalmente Ibuki lo tacleó para finalmente tirarlo al suelo y arrestarlo. - 11:11 p.m. Estas arrestado por homicidio múltiple. – dijo Ibuki. Mientras el tipo era escoltado, Jinba y Asakura conversaban. - Bueno, pues lo único que nos queda por hacer a nosotros es llevar al niño al orfanato. Ya Kyu-Chan, los demás y tú se harán cargo del resto. - Afirmativo Jinba-San. No puedo creer lo que me acaban de contar sobre el niño y su relación con unos de los tipos, y que se haya tomado con calma lo de ser llevado por mientras a un orfanato. - Gracias Asakura-San. - Gracias a ustedes, contar con el equipo MIU al que perteneció Kokonoe-Kun siempre será un placer. Oh, y feliz aniversario, me lo dijo hace rato. - Perfecto, gracias por la felicitación. Y con eso, tras arrestar al tipo y despedirnos de Takeshi en el orfanato, donde prometimos visitarlo a menudo, terminamos los servicios del día, donde todo terminó bien. A la mañana siguiente, luego de que terminara el patrullaje, nos dirigimos al cementerio, ya que pese a ser el aniversario de la MIU 4, tambien era el aniversario luctuoso de Reiko-San. A veces quisiera saber cómo están ella y Gama-San en el cielo, pero conociéndola, supongo que son felices estén donde estén. Ibuki y Shima llegaron al cementerio, y fueron a las tumbas de Gama-San y Reiko-San. Cómo era de esperarse, Ibuki se arrodilló, dejó flores en las tumbas de ambos, se persignó, oró y lloró por unos cuantos minutos. Luego al levantarse Shima le preguntó: - ¿Ya te sientes bien? - No mucho. A veces me pregunto… si de no ser por las idioteces que hice en mi primer día contigo, o si me hubiese quedado en Okutama, pudiese haberla salvado, y evitar que Gama-San cayera en la demencia. - Yo también me pregunto en que fallé cuando intentaba corregir a Kousaka antes de su muerte, y te entiendo, pero… es el destino de cada persona vivir por cosas de este tipo. - Lo se. - Pero no te preocupes. Estoy seguro que ellos están orgullosos por lo que has logrado hasta ahora. Cumplir tres años cómo equipo, no me lo esperaba, pero tampoco, cumplir tres años con un gran compañero, amigo, y hermano en el corazón cómo tú. – Ibuki comenzó a animarse y a sonreír gracias a las palabras de Shima. - Tu también has logrado mucho Shima-Chan. Y tambien me alegra que sigas siendo lo mismo que me acabas de decir. Compañero, amigo y hermano. – Shima sonrió también. - Veo que ya te estas animando. Volvamos a la estación. Jinba-San y Josu-Chan nos esperan para entrar juntos y comer el desayuno de aniversario que Itomaki y los demás nos hicieron. - Es cierto, vamos. Espera ¿Itomaki ya se recuperó? Supongo que nos preparó algo bueno. Y ya para terminar, luego del desayuno especial de parte de los compañeros de la estación y del reporte de investigación del día, dormimos un poco en casa. Hasta que en la tarde, cómo a las 4 p.m., todos nos reunimos en casa de la excapitana para celebrar el aniversario. Comida, pastel, Sake, diversión y muchas cosas, hasta en la noche, cuando todos nos fuimos a nuestras respectivas casas a cenar. - Estos tutoriales para hacer pasteles me han ayudado bastante, y con eso nos ahorramos dinero. – dijo Hamu-Chan mientras sacaba a la mesa del patio trasero de la casa de Kikyo un grande y hermoso pastel de Chocolate que tenía escrito “¡MIU 4! ¡3 AÑOS! - Bueno muchachos, partamos el pastel. Para ser la primera vez que veo a todos con ropa casual, es peculiar celebrar un buen aniversario. – dijo Kikyo bastante entusiasmada. - Mamá, tampoco olvides a Kai-Kun, su peinado es distinto al de púas y al elegante que suele mostrar, hasta parece un idol, es más, se parece a uno de los protagonistas de ese nuevo drama escolar romántico juvenil que se estrena a mediados de mes. - Yutaka, ¿qué tiene de malo mi peinado? Así me veo cuando estoy únicamente en casa, solo quise venir así por el aniversario ¿cierto Yohi-Kun? - Es verdad, Kai-Kun se ha dejado crecer el pelo de esta forma desde niño, ni muy corto, ni muy largo. Aparte de que con ese pelo, las púas al peinarse tienen un tamaño adecuado. – contestó Kokonoe. - Con cualquier peinado te ves excelente Josuke. – dijo Jinba. - Si por quedarse a dormir con Shima-Chan y yo, ya estamos acostumbrados a verlo así. – contestó Ibuki. - Confirmo. – mencionó Shima. - Bueno. Shima, tu primero, di algo bonito y parte el pastel. – agregó Kikyo mientras le daba el cuchillo a Shima. - Bueno, deseo que cómo equipo podamos resolver más casos y tener más momentos felices. - Shima sacó su pedazo. - Amor, tu sigues. – le dijo Hamu-Chan a Ibuki. Este al tomar el cuchillo dijo: - Quiero que todos sigamos siendo felices y que este equipo cumpla muchos años más. Los quiero. – dijo Ibuki con una risita, la cual era seguida parcialmente por los demás. Luego le pasa el pastel a Jinba y dice: - ¡Este es uno de los equipos MIU en el que más tiempo he estado, y quiero que así siga siendo con estas grandes personas a las que quiero tanto cómo equipo así cómo familia. - Aaaawwww – dijeron todos. Y cuando el pastel fue pasado a Josuke, comenzó a pensar, y luego dijo: - Yohi-Kun, ¿cortamos este pedazo juntos? - Eh, claro Kai-Kun, pero ¿por qué? - Pues esta celebración, en parte también es tuya, ya que tu fuiste el compañero original de Jinba-San. - Creo que tu primo tiene razón Kokonoe. – decía Kikyo. - Vamos Kyu-Chan, acompáñalo. – mencionó Ibuki. - Bueno, esta bien. – dijo Kokonoe y alegremente él y Josuke cortaron el pedazo juntos cómo la familia que son, luego este último dijo: - Si bien Yohi-Kun estuvo aquí por casi 6 meses, y al inicio del 2020 me volví su sucesor, debo admitir que de verdad me alegra que nosotros tengamos toda la confianza para poder salir adelante, tanto en lo bueno cómo en lo malo, y espero que sigamos conservando todos estos valores que son dignos de un policía y/o detective. - Así cómo mi primito acaba de decir, me alegra que todos nos llevemos así tan bien para que muchos nos consideren cómo dice Jinba-San, una familia. Kai-Kun, ¡PALABRA KOKONOE! - ¡PALABRA KOKONOE! – dijo Josuke también mientras ambos levantaban la mano cómo si hicieran una promesa y luego abrazarse cómo los geniales primos que son. Todos se pusieron a reír. Después Kikyo intervino tomando el pastel, pero también teniendo en la mano una lata de Sake. - Vaya par de guapos que salieron los Kokonoe. Bueno, de último yo. Si bien, dejé de ser capitana por obvias razones, me alegra que el compañerismo en este equipo poco a poco se haya refortalecido para poder estar todos juntos aquí. Brindo porqué este equipo todavía viva por muchos años más. ¡SALUD! ¡SALUD! - brindaron todos con su Sake, menos Josuke, que por no beber ni fumar tenía una lata de refresco en su lugar. El festejo duró hasta casi las 8 p.m. Una vez todos se retiraron, Kikyo y Hamu-Chan limpiaban todo mientras hablaban. - Todavía no puedo creer que ya sean 3 años Hamu-Chan, tres años que fundé este equipo, el cual tuve que dejar a causa de lo que te ocurrió. - No hablemos de eso Yuzu-Chan, al menos fundaste una MIU. - Si, pero con la condición del gran jefe de meter a Kyu-Chan, pero fuera de eso, ¿quién diría que este equipo de verdad ya cumplió 3 años? - Mamá, ¿ya vamos a cenar? – preguntó Yutaka. - En un momento Yutaka. Estamos terminando de limpiar. Jinba volvió a su casa, donde cómo siempre, no fue recibido de tan buena forma por su esposa. - ¿Dónde fuiste Kohei? - Yaeko, fui a celebrar el aniversario del equipo en la casa de Kikyo-San. - Hueles a Sake, ¿te emborrachaste de nuevo? - ¡¿Te parece que estoy borracho?! - Papá, volviste. Ya está la cena. Yo lo hice. Mira. - Pero que buen Tonkatsu Mio. Mi hija ya sabe cocinar. Bueno, vamos a cenar. Los primos Kokonoe volvían a la mansión, donde por alguna razón, el señor Kokonoe los esperaba en la sala. - ¿Papá? - ¿Tío Atsu-San? - Yohito. Kaito. No puedo creer que ya hayan pasado 3 años desde que le permití a Kikyo-San la idea de fundar una cuarta unidad de MIU. Y tampoco puedo creer el progreso que he visto en ustedes desde ese día. Mi hijo, de alguien a quién metí cómo condición para la fundación de la MIU 4, a un gran agente de la Primera División de Investigación. Y mi sobrino, de un interno que en poco tiempo se volvió asistente de investigación policial en Fukuoka a ser el sucesor de mi hijo en la MIU 4. ¿Qué más puedo pedir de mi hijo y mi sobrino? Estoy muy orgulloso de ustedes, y quiero que sigan trabajando juntos cómo oficiales de policía y cómo familia. – Atsuhito los abrazó, y mientras le regresaban el abrazo Kyu-Chan dijo: - ¿Tanto esperarnos solo para este discurso Papá? - Estoy seguro que lo ensayó por horas Tío Atsu-San. - Oigan, quiero cenar con ustedes, que me hablen de cómo les fue ayer y hoy en el trabajo ahora que tengo tiempo libre. ¿Vamos? - Por supuesto Papá. - Siempre un honor Tío Atsu-San. – mientras iban al comedor, los primos se hablaban en voz baja. - ¿Luego podemos ver una película en tu habitación Kai-Kun? - Claro Yohi-Kun. ¿Por qué no? Y ya en casa, Ibuki y Shima cenaban sentados en el tejado de la casa. - Provecho. – dijeron ambos. - Shima-Chan. - Sí. - Ya son 3 años desde que nos volvimos una pareja policial. Y hemos pasado por mucho. - Es cierto. Y hemos pasado por muchas cosas, tanto buenas cómo malas. - Y aunque nuestro compañerismo casi se rompió una vez, nos reconciliamos, pudimos reforzar nuestra relación y mira el resultado. - Tener la confianza de los demás, aprender el uno del otro. Y hacer de todo para proteger a la gente de los delincuentes. - Sigamos siendo esta rama de la policía que se encarga de vigilar las calles. Sigamos teniendo aventuras. Sigamos siendo la MIU404. - Sigamos dando lo mejor de nosotros para continuar ayudando a la gente en lo que necesite. Sigamos investigando a fondo para poder encontrar pistas, resolver misterios, arrestar a los culpables y ver sonreír a las personas. - ¿Unidos Shima-Chan? – dijo Ibuki con cara infantil. - Unidos Ibuki – contestó Shima. Luego los dos se dieron un gran abrazo, con el que demuestran que lo que dicen es verdad. Y permanecieron comiendo por varios minutos hasta terminar, limpiar, bañarse y cepillarse, y luego dormir, porqué mañana será un nuevo día. Vigilar las calles, investigar casos, atrapar culpables y ayudar a la gente. Es cosa de todos los días para la policía. Pero algo que no se ve todos los días, es el compañerismo que él y yo formamos un 5 de abril del 2019, que pasó por muchos obstáculos, y que aunque una vez casi se llegó a romper, demostramos que dos son mejor que uno, que el trabajo en equipo es la mejor forma de lograr ciertos objetivos, y que tener a una persona que confíe en ti y que te ayude cuando lo necesites, es el mejor combustible para seguir siendo una gran persona. Y con este gran discurso, es como termino mi escritura del día de hoy. Hoy no pretendo anotar aciertos y errores ya que fueron muchas aventuras en un solo día, pero espero, que cómo siempre, que Shima-Chan, los demás y yo sigamos siendo un gran equipo para la policía. GOTCHU. BYE-BYE. FELICES 3 AÑOS 05/04/2019 – 05/04/2022
1 Me gusta 0 Comentarios 0 Para la colección