Extra 4: Viaje inusualmente divertido
28 de marzo de 2026, 20:20
Día: 9 de abril
Antes de dormir, es hora de agregar una entrada adicional más al diario, y esta vez narrando, el viaje a Kioto que Josu-Chan y yo hicimos para Yutaka. Tengo que admitir que fue un día divertido en donde además de hacer una exploración en un acuario, comimos un manjar en un restaurante con piscina, y fuimos al parque de diversiones de un muelle de esa ciudad. Los tres no fuimos solos en esto, aparte de Yutaka tambien tuvimos que llevar al niño del patrullaje anterior, Shindo Takeshi, para hacer que él y Yutaka fuesen amigos, cosa que si funciono. Aparte de que a causa de que Shima-Chan y la excapitana fueron a una importante reunión de ex miembros de la Primera División de Investigación y que Kyu-Chan ya tiene otro caso, Jinba-San y Nakado-San nos tuvieron que acompañar en su lugar, si bien, fue algo inusual, fue genial y hermosamente divertido, especialmente ya que estos dos últimos se la pasaron platicando durante casi todo el viaje, bueno, ahora empecemos. Pues primero, Josu-Chan se quedó a dormir conmigo anoche como a veces hace para que hoy despertando fuésemos por Yutaka y luego por los demás, cosa obvia, nadie va a ir solo a Kioto.
Ibuki iba organizando las cosas que él y Josuke llevarían en el viaje, principalmente un cambio de ropa/traje de baño debido a que irían a un restaurante con piscina luego de estar en el acuario. Mientras este último ayudaba a un indeciso Shima a decidir qué clase de atuendo llevaría a su reunión.
- Bien Josuke. ¿Cuál es mejor, el azul oscuro o el café? – preguntó Shima. Josuke de forma pensativa le contestó:
- Viéndolo bien, el azul quedaría mejor para algo que se va a realizar en la noche. La claridad beneficia al café, en mi opinión, el café está bien Shima-San.
- Perfecto, entonces creo que lo llevaré.
- Ibu-Kun. ¿Ya terminaste?
- Ya casi Josu-Chan.
- Mejor lo ayudas a él, o se le va a olvidar algo cómo la última vez que hicieron un viaje.
- ¡Ya te oí Shima-Chan!
- Tranquilo Shibaniki, de todas formas veo que no olvidaste nada. – dice Josuke tras revisar su propia mochila y la mini maleta en la que Ibuki llevaría sus cosas, asegurándose de no olvidar nada. Tras terminar de revisar y luego alistarse se subieron a la camioneta de Josuke para ir por los demás.
- Bueno, con esto nos vamos. Espero que le vaya bien a usted y a Kikyo-San en la reunión.
- Gracias Josuke, pórtate bien idiota. No quiero que al volver me digan que hiciste un desastre.
- Shima-Chan, no me eches la sal.
- Jajaja, no se preocupe, conmigo Ibu-Kun esta más que tranquilo.
- Bueno, nos vemos adiós. – se dijeron los tres, y luego la camioneta se fue para comenzar a ir por Yutaka y los demás. Ibuki continuó hablando:
- ¿De verdad Shima cree que voy a descontrolarme en una piscina? Bueno, espero que no.
- Cómo si no te conociéramos Chavorruco.
- Ah, Josu-Chan, no me digas que apoyas a Shima-Chan en esto.
- No es eso. Sucede que a veces te emocionas de más cuando hacemos cosas divertidas, y no es malo, pero si nos puede llegar a hacer mal en algunos casos, y más si estamos frente a mucha gente.
- Ah, eso. Bueno, lo siento.
- No te preocupes, te entiendo. Casi en todas partes hay gente que se emociona de más cuando hace algo que siempre quiso hacer.
Llegaron a casa de Kikyo en donde Yutaka ya estaba más que listo.
- Ibuki, Josuke. Por fin vinieron, Yutaka ya se comenzaba a desesperar. – mencionó Kikyo al recibirlos.
- Ibuki-San, Kai-Kun, por fin vinieron. – dijo Yutaka emocionado.
- ¿Prometes portarte bien y no meter en problemas a Ibuki y a Josuke? Recuerda que esto es el regalo de cumpleaños que te estuvieron preparando desde la semana pasada.
- Si mamá lo prometo.
- Bueno, Yutaka sube al auto, ahorita vamos.
- ¿Te despediste de Hamu-Chan? – cuando Kikyo preguntó eso, se escuchó la voz de Hamu-Chan a unos metros diciendo:
- Si se despidió, Yuzu-Chan. Ah, y hola Kai-Kun.
- Hola Hamu-Chan, buenos días. – dijo Josuke.
- Bueno, con eso ya puedes subirte. Pórtate bien Yutaka.
- Adiós Mamá. – dijo Yutaka y fue a subirse en los asientos traseros de la camioneta.
- ¿Puede entrar Ibuki un momentito? – dijo Hamu-Chan
- ¿Dónde está Hamu-Chan? – preguntó Ibuki curioso.
- Se siente un poco mal, pasa a verla, por lo que oigo te necesita un poco.
- Oh, gracias excapitana. – dijo Ibuki quien rápido entro a ver a su amada.
- Hamu-Chan. ¿Qué te pasó? – dijo Ibuki con su clásico tono cariñoso al verla acostada en la cama.
- Ibuki, jajaja, ah, me duele un poco la cabeza, pero ya me tomé una pastilla, solo debo reposar. No te preocupes. Lo bueno que es fin de semana.
- No te esfuerces demasiado Hamu-Chan. Descansa un poco de vez en cuando. Bueno, te doy un beso para que te sientas bien, y cuando vuelva te traeré recuerdos del acuario. ¿Entendido?
- Si amor. – dijo Hamu-Chan sonriendo mientras Ibuki le dio en beso en la mejilla.
- Bueno, me despido. Mejórate pronto. Adiós.
- ¡Que les vaya bien en el acuario! Adiós. – dijo despidiéndose. En la entrada de la casa, Kikyo y Josuke hablaban:
- ¿Por qué no me dijiste antes que también van a llevar a ese niño?
- Kikyo-San, la historia de ese niño es demasiado trágica, y no quiero que Take-Kun piense que no lo volveremos a ver por haberlo dejado en ese orfanato. Le prometo que no perderemos de vista tanto a Yutaka cómo a Takeshi. Si todo sale bien, supongo que se harán amigos.
- Confío en tu palabra Josuke. Viendo cómo eres honesto y te preocupas por los demás supongo que todo saldrá bien con tu presencia.
- Bueno, vamos. – dijo Ibuki. – y luego todos salieron. Mientras, Hamu volvió a hablar:
- Adiós Kai-Kun.
- Adiós Hamu-Chan. Qué se mejore. – dijo Josuke.
- Bueno, nos despedimos. ¡Pásenla bien en el acuario! – dijo Kikyo.
- Usted también en la reunión. – dijo Josuke.
- ¡Qué la pase bien con Shima-Chan! – dijo Ibuki.
- ¡Adiós! – se dijeron todos y luego la camioneta de Josuke volvió a arrancar.
- Bueno Yutaka, ¿listo para divertirte hoy? – pregunto Ibuki.
- ¡Si! Hace mucho que no nadie iba de viaje con mamá o con ustedes. – les contestó entusiasmado.
- Bien, solo pasamos por los que faltan y luego vamos para Kioto. Nomás espero que no haya mucho tráfico. – contestó Josuke. En unas cuadras más adelante, encontraron a Jinba en una esquina, y enseguida frenaron para recibirlo. Una vez subió en el asiento trasero, Yutaka estaba más que alegre.
- ¡Sabría que vendría Jinba-San!
- Así es, hace mucho que no viajaba a algún lugar con gente que no fuese mi familia.
- Bien, así hay más gente con quien pasar el rato. – respondió Yutaka.
- Es muy curioso que Kikyo-San y Shima-San vayan a esa reunión, pero es una buena excusa para pasar el tiempo con Yutaka. – se dijo Jinba pensando en voz baja.
- Jinba-San, ¿dijo algo? – dijo Josuke pareciendo escuchar lo que dijo.
- No chico, para nada.
- Me pareció oír algo respectivo a Shima-Chan y la excapitana juntos.
- ¡Que no Ibuki tonto! – respondió comenzando a enojarse.
Pasaron por el edificio en donde vive Nakado, Josuke sonó el claxon esperando a que salga y suba a la camioneta. Este decía:
- Debería considerar un milagro que hoy está en su departamento. No me gusta para nada cómo ha convertido su oficina en su hogar en los últimos años en los que ya sea, solo o con ustedes he ido a UDI. Solo espero que traiga puesta algo de la ropa que le he comprado.
- ¿Por qué le compraste ropa a Nakado-San Josuke?
- Oh, Jinba-San. Sucede que aún después de que se demostrara su inocencia en aquel caso, sigue viéndose deplorable. Siempre sale con su uniforme y en vez de botas siempre lleva sandalias sencillas con calcetines puestos. Y en ocasiones formales o elegantes, se pone su traje pero sin planchar, sin arreglarse la corbata, y sin meter la camisa, haciendo que parezca un borracho, para ser sincero. No estaría mal si tan siquiera se cortara y/o arreglara su cabello.
- Te preocupas mucho por él debido a su amistad con tu Papá y por la forma en la que te ayudó con tu necrofobia. ¿Cierto? – pregunta Ibuki.
- Así es Ibu-Kun. Pasó de ser un Senpai de mentira por lo de la edad a un Senpai de verdad para mí por la forma en la que hasta ahora me ha ayudado. Un Senpai de vida, que pese a sus defectos, es alguien a quién por alguna razón veo cómo un segundo Papá.
- ¿Nakado siente que te debe todo debido a que nunca saldó su deuda con tu Papá? – preguntó Jinba.
- Si. Y no quiero desilusionarlo, por eso yo también busco ayudarlo. De todas formas, si mi Papá y mi Mamá siguieran vivos, con o sin deuda, él y mi Papá seguirían siendo amigos. Y si viera la apariencia Nakado-Senpai, mi Papá le daría un largo sermón acerca de cómo superar el pasado, y de deberían verse los hombres.
- Josu-Chan, no es por meterme en su pasado, pero ¿crees que su apariencia no hubiese cambiado a cómo es ahora si su novia no hubiese muerto?
- No sabría decirte eso Ibu-Kun. Nakado-Senpai era algo desaseado cuando lo conocí, pero no tanto como ahora. Hasta creo que Yukiko-San le hubiese obligado a verse bien y acicalarse de vez en cuando.
En eso Nakado bajó, Josuke se alegró al ver que si se puso algunas de las nuevas ropas que le compró. Tras subir por la otra fila de asientos traseros saludó:
- Buenos días a todos. Kai-Kun, no sé cómo, tal vez por tu "Memoria fotográfica", pero de alguna forma le atinaste a mi talla con lo que me compraste.
- Buenos días Nakado-Senpai, me alegra que se lo haya puesto, al menos para este viaje.
- Nakado-San. Tiempo sin verlo. ¿Cómo le va al checar "zombis" en su trabajo?
- Eh, hola Yutaka… Supongo… qué muy… bien. – respondió Nakado sin saber cómo hablar con Yutaka.
-Bueno, ¿quieren desayunar? Trajimos comida. Ibu-Kun, muestrales. – dijo Josuke. Ibuki sacó un menú que consistía en Takoyaki, Bento, Sushi y Quesadillas.
- Sabía que irías al restaurante mexicano. ¿Qué es esto chico? – dijo Jinba.
- Quesadillas. Tortillas de harina con jamón y queso, mezclados con lechuga y aguacate. Hace tiempo que no veo a Diego tras haber sido guardaespaldas de los Kurosaki en enero. Tomen si gustan. Pedí suficientes para todos.
- Tomaré este Bento, y uno de esa comida mexicana. Gracias Kai-Kun. – dijo Nakado.
- Quiero unos dos. Nunca he comido de esa comida extraña que tanto te gusta Kai-Kun.
- Yo ya comí, pero supongo que agarraré algo de comida cuando lleguemos a Kioto o nos vayamos del acuario.
Unos minutos después, frenaron en el orfanato, y luego Josuke dijo:
- Bien Yutaka. Queremos que conozcas a alguien, ¿puedes bajarte?
- Oh. Claro.
- Espero y no tardemos mucho con el permiso de llevarnos a Take-Kun por un rato. – se dijo Ibuki.
- No te preocupes por eso Ibu-Kun. Desde ayer lo he tenido todo cubierto. Jinba-San, Nakado-Senpai, nos bajaremos por un momento. No tardamos.
- Esta bien, los esperamos. – dijeron los dos. Ibuki, Josuke y Yutaka se bajaron de la camioneta y entraron al orfanato para preguntar por Takeshi. Mientras, Jinba y Nakado se quedaron solos dentro del vehículo. Este último comenzó a hablar.
- Y bien…
- ¿Dijo algo?
- ¿Cómo le ha estado yendo con Kai-Kun?
- Si habla del trabajo, es más que obvio que nos va bien. No hemos tenido casos tan difíciles en el último mes luego de lo de… ya sabe… Kinashi.
- Oh, entiendo.
- Pero en lo demás, todo va regular, el estrés, el atendimiento a la gente, y el hecho de que Itomaki se enfermó la semana pasada y casi estuvimos haciendo su trabajo por estos días.
- Eso es normal, pero supongo que Kai-Kun con su relajación no tiene problemas con eso, ¿o me equivoco?
- No, al contrario, el chico se encuentra bien cómo siempre. Solo que el lunes un tipo de la Primera División que ya fue amonestado casi hace que pierda la calma.
- Ah, lo del agente que no se lleva bien con Kokonoe-Kun, claro. Kai-Kun me lo contó antier cuando fue a UDI a invitarme a esto. Ahora que lo menciona, ¿el niño por el que vinieron aquí en el orfanato es el que había sido criado por un Yakuza?
- Básicamente.
- Debe ser muy triste para ese niño no tener familia y tener que soportar todo esto.
Del orfanato salían Ibuki cargando a Yutaka en brazos, y Josuke haciendo lo mismo con Takeshi.
- Bien. Pasemos un día excelente en el acuario y luego en una piscina. ¡No quepo en sí de la emoción! – dijo Ibuki.
- ¡Te va a gustar todo lo que verás en el viaje Take-Kun! Gracias por aceptar ser mi amigo.
- De nada Yutaka. Me alegra que después de lo del lunes estos policías me tengan en cuenta.
- Si, porque ese es nuestra prioridad, pero Take-Kun, cuidado por donde pones las manos. No toques mi cabello, porqué mi peinado de púas te podría pinchar los dedos… literalmente.
- Kai-Kun ¿Cómo te haces ese peinado de rockero, y cómo es que tienes permitido hacértelo? Creí que tenías que ir bien peinado en la policía.
- Simplemente me pongo de cabeza, me aplico el fijador, y me peino cuidadosamente. En nuestra posición, no nos obligan a vestirnos con una ropa especifica. En cambio, a los de posiciones más altas, cómo a mi primo, a algunos de los agentes que viste el lunes, y a varios más, si se les obliga a usarlo para distinguirlos unos de otros. Sin embargo, el peinado no importa tanto en la posición en la que estes Take-Kun.
Tras ver que Yutaka y Takeshi si se hicieron amigos, emprendimos el viaje a Kioto, en donde nos llevó casi dos horas llegar, razón por las que les pusimos una película atrás para que no se aburrieran, mientras que yo me quedé dormido mientras Josu-Chan seguía conduciendo. Una vez desperté, ya estábamos llegando a Kioto, conforme a lo planeado y lo primero que hicimos fue ir al acuario más importante de la ciudad, en donde, nos descontaron un poco más de lo que creíamos por ser seis, siendo que gracias a haber traído a Takeshi, nos ahorramos unos cuantos yenes de las entradas. Fuimos a un recorrido en donde un guía nos estuvo atendiendo muy amablemente, y mientras Josu-Chan, Yutaka, Takeshi y yo nos divertíamos, Jinba-San y Nakado-San siguieron platicando, cosa que comenzaron cuando llegamos al orfanato en Tokio y habían dejado de hacer por la película.
El grupo de Ibuki y Josuke y unas cuantas personas más iban haciendo el recorrido mientras un guía los llevaba por las diferentes zonas del acuario. Aparte de Yutaka y Takeshi, los niños que venían con las demás personas también estaban muy emocionadas por todo lo que veían a través de los cristales.
- Jamás había visto un calamar, una tortuga y hasta peces gigantes nadando así en el agua. Que fascinante. – dijo Takeshi.
- Y eso no es todo, hay muchos animales más que te van a encantar. – le dijo Yutaka.
- Niños, el guía nos va a llevar a otra parte. Vengan. – dice Josuke.
- Oh, vámonos. – dice Yutaka quien con Takeshi comenzaban a correr.
- Yutaka, Take-Kun, no corran. Nos van a llamar la atención. – les dice Ibuki. Josuke de repente vio a Nakado un poco desanimado. Notó el sentimiento y se acercó rápidamente diciéndole:
- Nakado-Senpai… Entiendo cómo se siente ahorita al estar aquí. Si lo desea, puede separarse del grupo. No es en sí necesario que nos acompañe en el recorrido. Puede pasear en donde quiera.
- Kai-Kun. Entiendo cómo te sientes al verme pero no es necesario.
- Nakado-Senpai, de saber que nos cobrarían aún menos por traer a Take-Kun no lo habría llamado.
- Tranquilo, eso nadie lo sabía. Además, con el poco dinero que se ahorraron podemos comprar comida o recuerdos. Bueno, ya que lo dices, creo que me adelantaré al espectáculo de delfines.
- ¿Le importa si lo acompaño Nakado-San? – pregunta Jinba
- No, si quiere puede venir Jinba-San
- Pero Jinba-San. – intervino Josuke.
- No te preocupes chico, lo acompañaré para que no se sienta tan mal, ya en el espectáculo, alzaré a Yutaka y tal vez a Take-Kun para que disfruten la función.
- Bueno, está bien. Cualquier cosa me avisan. Los veo después. – dijo Josuke sonriendo. Jinba y Nakado se separaron del grupo y fueron al espectáculo de delfines que se encontraba afuera en un área de piscinas en una de las instalaciones del acuario. Estos se habían sentado en los asientos de la primera fila que Ibuki y Josuke reservaron cuando todos llegaron.
- MMHH… Ya suponía que por tratarse de un cumpleaños compraría asientos de primera fila. Típico de venir de una familia millonaria.
- Al menos Josuke sabe cómo manejar el dinero. El compra sus cosas otakus con el dinero que gana en el trabajo. Sin embargo, esto fue cooperación tanto de él cómo de Ibuki.
- Eso lo sé muy bien. Bueno.
- Todavía se siente mal. ¿A qué se refería Josuke cuando dijo que sabía cómo se sentía?
- Creo que todos los de la policía y hasta usted lo saben, ya sea que Kai-Kun se los haya contado o que es uno de los casos que más tiempo se llevó a resolver. Aunque yo solo lo resumo de esta forma: mi difunta novia, Yukiko.
- Oh, entiendo, Kojiya Yukiko. Se de eso desde antes de conocer a Kyu-Chan. Que ese asesinato del que se sospechaba de usted había sido hecho por un asesino en serie que cometió asesinatos en orden alfabético con el paso de los años, y que el asesinato de Kojiya estaba incluido en dicha serie.
- Y supongo que sabes todo el alboroto que ocurrió con eso, y cómo a causa de ello UDI casi desaparece. Pero no quiero hablar de eso. Solo quiero recordarla a ella, y sus dibujos de animales que de alguna forma siempre me hacían sonreír. Ver a los animales en zonas naturales o en lugares cómo este me pone nostálgico. Hasta verlos en los medios hace que me ponga así.
- Yo no dije que quería hablar de eso. Solo pregunté sobre el sentimiento. Pero esto solo te lo diré una vez. También sé que cuando ocurrió todo, tu y Kibayashi hicieron cosas ilegales con las que tal vez los hayan arrestado por Mouri, Mukoujima o cualquier policía o detective. Y eso no se si el chico o la familia Kokonoe lo sepa.
- ¡Claro que lo saben! Cuando Kai-Kun se graduó de la Academia de Policía su tío le dijo todo lo que ocurrió con UDI y esos asesinatos, y más importante para él, que yo había salido inocente de lo ocurrido con Yukiko en el 2010. Apenas lo supo, fue a verme, y me pidió que le contara todo a detalle, y lo hice. Aunque me agradeció diciéndome que siempre supo que yo era inocente por ese asesinato después de todo, también se enojó conmigo, hasta casi llorar.
- Te creo, principalmente por decir la palabra “llorar”. Fuiste amigo de su Papá, y eres su Senpai. Es imposible no llorar cuando te enteras de algo terrible que hizo alguien a quien quieres mucho. Lo de Ibuki y el detective Gama es solo un ejemplo de lo que te digo.
- Todavía tengo grabado en mi cabeza todo lo que Kai-Kun me dijo cuando se lo confesé.
*** INICIA FLASHBACK (Primavera del 2018) ***
En la oficina de Nakado, un Josuke que ya vestía de la forma en la que siempre lo hace, pero sin aún haber comenzado a peinarse cómo suele hacerlo estaba desconcertado por todo lo que Nakado le había dicho acerca de lo ocurrido durante la estadía de Josuke en la Academia de Policía.
- No es cierto, ¿verdad? – dice Josuke de forma seria sin obtener respuesta de Nakado, luego continuó:
- Esto debe ser una broma. ¿No es así?
- ……….
- ¿Nakado-Senpai? – continuó ahora con lágrimas saliendo de sus ojos.
- ……….
- ¿Cómo pudo?
- ………. Kai-Kun. - contestó
- ¡¿Por qué?! – dijo Josuke comenzando a alterarse.
- ………. Ya no lo soportaba… ¡¡¡Ya no soportaba que me echaran toda la culpa de algo de hace 8 años que yo no hice!!! – dijo en voz alta.
- ¡¡¡¿¿¿CÓMO SE ATREVIÓ A HACER UNA SALVAJADA CÓMO ESA???!!! – gritó Josuke.
- Ya no me quedaban más alternativas. Vine a trabajar para Kamikura-San en UDI huyendo pero el pasado me atrapó, y UDI casi se hunde conmigo.
- Recién me gradúo de la Academia de Policía, mi tío Atsu-San me cuenta todo lo que sucedió aquí, que usted había resultado inocente todo este tiempo, vengo para decirle que siempre creí en usted y su inocencia, y al pedirle que me cuente a detalle lo sucedido… ¡¡¡¿¿¿ME SALE CON ESTO???!!! ¿Hacer sobornos con Kibayashi-San? ¿Investigar por su propia cuenta? ¿Y casi hacer justicia con su propia mano matando a un delincuente?
- ¡Te lo estoy confesando ahora mismo! No quería que lo llegaras a saber por tu cuenta a través de alguien más, y pensaras que había querido engañarte.
- ¿Sabe usted cómo me llegaría a sentir si llego a arrestar a una persona a la que le he dado cariño y confianza? – preguntó Josuke comenzando a llorar.
- Lo siento Kai-Kun. Te he fallado cómo amigo de tu papá que en paz descanse, y cómo persona. No merezco seguir siendo un Senpai para ti.
- ¿Por qué dice eso?
- Porque lo que te he dicho es la verdad. Ahora debes odiarme.
- No.
- ¿Qué?
- No se hiera a si mismo por lo que acaba de hacer. Lo que acaba de hacer, es un acto de honestidad. – dijo Josuke comenzando a sonreír.
- No te entiendo.
- Puede que me cueste procesar un poco todo lo que hizo, y entiendo que justifique que fue por el amor que usted le tenía a Yukiko-San, pero, me está diciendo la verdad a la cara, y eso demuestra que usted es una persona honesta y confía en mí. Por lo tanto, puedo seguir confiando en usted, y puedo seguirlo viendo cómo mi Senpai, cómo… un segundo Papá. En resumen… lo perdono.
- Kai-Kun, ¿pero por qué…
Lo que decía Nakado se vio interrumpido por Josuke quien le dio un fuerte abrazo. Al principio no lo entendía, pero luego le regresó el abrazo y le dijo:
- Aún por todo lo que sucedió, todavía quieres confiar en mí.
- Porque usted siempre ha confiado en mí, desde que lo conocí, me ha tenido en cuenta luego de nuestro reencuentro en el 2013, y usted me curó de forma casi completa mi necrofobia. Pero por favor, prométame que ya no va a volver a hacer esas cosas que me dijo. No quiero correr el riesgo de tener a arrestarlo.
- Kaito, por la amistad que he tuve con tu papá en el pasado y por mi amor hacía a Yukiko quien ya puede descansar en paz, te prometo que ya no lo volveré a hacer. – dijo Nakado comenzando a llorar.
- Lo quiero mucho Nakado-Senpai.
- Te quiero mucho a ti también… Kai-Kun. Gracias por seguir tomándome en cuenta en tu vida.
*** FIN DEL FLASHBACK ***
- Entonces el chico lo perdonó, porque usted tuvo las agallas de arriesgar su relación con él diciéndole la verdad de forma honesta.
- Así es Jinba-San. No quería que lo que hice por amor me alejara de Kai-Kun, lo único que quedaba de Kyo, esa persona que me salvó la vida y que se volvió mi amigo.
- Ahora que lo dice, su historial está limpio. No ha vuelto a hacer algún acto ilícito desde que se terminó aquel caso.
- Porque quiero cumplirle esa promesa a Kai-Kun, por el resto de mi vida.
- ¿Y no le hizo nada Kai-Kun cómo castigo?
- Solo dejo de verme por un tiempo hasta que volviera a tener una imagen 100% buena de mí. Además, ese día se notaba que Kai-Kun todavía no había descansado lo suficiente luego de sus últimos días en la Academia de Policía.
- Eso es cierto, pasar por la Academia de Policía si quieres ser policía no es tarea fácil.
- Sin embargo, tiene amenazado a Kube.
- ¿Al joven?
- No me diga que no lo sabe.
- Es que no entiendo. ¿Qué tiene que ver Kube en todo esto?
- Él era el topo que dio información privilegiada de UDI hacía aquella editorial que nos estuvo perjudicando, cosa que hizo que poco a poco estallara todo el alboroto, lo habían despedido cuando se descubrió todo luego de que llevó al hipopótamo rosa, uno de los dibujos de Yukiko a UDI. Cuando todo terminó, Kube ya no siguió formando parte de esa editorial, volvió a UDI, y con el tiempo perdonamos todo lo que hizo. Pero aquel día Kai-Kun, se desquitó con él luego de haber hablado conmigo. Le dio un ultimátum. Le advirtió que si volvía a hacer algo grave que me involucrara a mí o a UDI, haría lo que fuera para que pase cadena perpetua en la cárcel.
- Eso es perturbador para venir del chico. Pero, con razón esto explica por qué a veces estando en UDI lo mal mira, o se refiere a él cómo “Una persona en la que absolutamente no puede confiar”.
- Ya no quiero seguir hablando de mi vida.
- Si. Creo que ya lo moleste suficiente con eso.
- Oh, genial. Ahí viene Kai-Kun con los demás. – dijo señalando a Ibuki, Josuke, Yutaka y Takeshi, que venían hacia ellos para disfrutar el espectáculo.
Después de presenciar el espectáculo de delfines en donde Jinba-San cargó a Yutaka y yo a Take-Kun, salimos del acuario fuimos a un restaurante que no se encontraba muy lejos. Ahí sí que comimos bastante entre todos distintas variedades de Sushi y mariscos, no sin antes, jugar en la piscina con los niños, fue bastante divertido para que esto solo sucediera por unos minutos.
Todos habían ido a un restaurante en donde almorzarían y pasarían el rato. Todos excepto Jinba y Nakado que estaban sentados en una mesa, ya se tenían puestos sus trajes de baño (que técnicamente era un Short con un color algo llamativo) y ya estaban jugando en la piscina.
- ¡Ahí les va una avalancha! – dice Ibuki dando un salpicón de agua a los demás.
- ¡Ibu-Kun, avisa por lo menos! – dice Josuke lanzando otro salpicón de agua a los demás.
- Jinba-San, ¿por qué no viene a jugar? – pregunta Yutaka.
- Ya no tenemos edad para bañarnos así en la piscina. – dijo Jinba algo sorprendido.
- Es cierto. Aparte, tampoco trajimos trajes de baño. – respondió Nakado.
- Oigan. Hagamos equipo para ver quien es bueno jugando volibol en el agua. Yutaka y yo enfrentándonos a ti y a Take-Kun Josu-Chan. - dijo Ibuki tomando una pelota. Todos estuvieron de acuerdo, y luego Ibuki cargando a Yutaka en brazos y Josuke haciendo lo mismo con Takeshi se pusieron a pasarse la bola. En la mesa donde estaban sentados Nakado y Jinba, este último les dice:
- Láncense la pelota con cuidado. No se vayan a lastimar.
- Siempre tan cuidadoso. Hasta yo diría lo mismo.
- Josuke e Ibuki, tienen mucho en común en cuanto a gustos, anécdotas y un poco de personalidad, pero no llegue a pensar que casi tienen la misma complexión física.
- Ahora que lo dices, parece que Kai-Kun finalmente está ganando algo de masa muscular. Es cierto, se ve cómo Ibuki, quien sabe si se quedará cómo el, o logrará llegar a tener la misma masa de Kokonoe-Kun.
- Kyu-Chan si he visto que ha desarrollado algo de musculo. Pero es extraño la diferencia de masa muscular de él y Josuke pese a que siguen la misma rutina de ejercicios, y este último nunca deja su entrenamiento de Karate.
- A mi también me parece raro, pero creo que tomar mucho té de albahaca le ha impedido desarrollar un físico cómo el de su primo o el nuestro. Nomás mira nuestros brazos. Se nota que nos hemos ejercitado y alimentado bien con el paso de los años, aunque lo admito, a mis 45 años y medio parece que ya me estoy comenzando a desgastar por siempre estar checando cadáveres en vez de salir a ejercitarme un poco más. Y usted pese a sus 57 años todavía se ve bien conservado.
- Oye, no te compares conmigo, te vez bastante bien. Vaya par de guapos que somos. ¿Verdad?
- Odio esos halagos, pero tiene razón. – dijo Nakado comenzando a sonreír.
- Pero no solo nosotros. Sino también nuestro muchacho e idiota salvaje se ven bastante guapos, ¿no?
- Claro.
Tras comer y disfrutar todo lo que tenía el restaurante fuimos a nuestra última parada. El muelle, donde había un parque de diversiones. Los seis nos subimos a varios juegos y se notó que lo disfrutamos mucho. Pero creo que no voy a entrar muy en detalle con eso, ya que solo nos subimos en juegos por doquier y nada más, pero de todas formas Yutaka y Take-Kun lo disfrutaron mucho. Y para finalizar, volvimos a Tokio. En las dos horas de viaje en vez de ver película de nuevo, los niños se quedaron dormidos, y Jinba-San y Nakado-San siguieron hablando, parece que la relación de Josu-Chan con ambos ha hecho que estos parezcan ya tener un poco de amistad, algo que yo no he logrado aún con Nakado, pero en mi opinión, veo que Nakado si se porta bien de vez en cuando, no dijo ninguna palabrota o hizo algo indebido. Regresamos primero a Take-Kun, luego a Nakado, y volvimos a la casa de la excapitana para cenar antes de que Josu-Chan y Jinba-San se fueran a sus casas.
Ya de regreso a Tokio, Ibuki, Josuke y Yutaka se despedían de Takeshi en el orfanato.
- Espero que podamos volver a vernos Take-Kun. Fue genial conocerte.
- Tienes unos amigos geniales. Tambien me alegro de haberte conocido.
- Tal vez en unos días puedan volver a verse. – dijo Josuke.
- Creo que en unos cuantos días, si se nos permite. – dijo Ibuki.
- Adiós, nos vemos amigos. – dijo Takeshi alegre.
- Adiós Take-Kun. – decían los tres restantes alegremente en la entrada del orfanato. Luego se alejaron y volvieron a la camioneta. Eventualmente regresaron a Nakado a su departamento.
- Bueno, creo que ha sido todo por hoy. Gracias por cuidar a Kai-Kun cómo siempre Jinba-San.
- De nada Nakado-San. Gracias a usted también. Para eso están los compañeros y amigos.
- Me alegra qua hayan tenido más de un tema de que hablar para no aburrirse en el viaje. – mencionó Josuke.
- Sabía que se harían amigos. – dijo Ibuki.
- Bueno, al menos me la he pasado bien con todos ustedes. Feliz cumpleaños atrasado Yutaka. Gracias Kai-Kun. Bueno, me despido, pasen buena noche. Nos vemos.
- Nos vemos Nakado-Senpai. Buenas Noches. – dijo Josuke despidiéndose.
- Pásela bien. – dijo Ibuki.
- Me alegra trabajar y pasar tiempo con usted de vez en cuando. Adiós. – dijo Jinba.
- Adiós Nakado-San. Gracias. – dijo Yutaka.
Y la última parada fue la casa de Kikyo, donde la cena ya estaba lista. Esta y Shima estaban cansados por la reunión y Hamu-Chan quién ya se había recuperado de su dolor de cabeza terminaba de arreglar la mesa.
- Mamá, ya llegamos.
- Shima-Chan, Excapitana, Hamu-Chan. Volvimos.
- Ya estamos aquí Kikyo-San.
- También he venido aquí. Vaya, parece que la reunión los dejó demasiado agotados. – dijo Jinba al ver cómo estaban Kikyo y Shima.
- Mamá. ¿Estas bien?
- Si hijo, solo estoy cansada. ¿Cómo te fue?
- Muy bien. Hice un nuevo amigo y la pase bien, más porque Jinba-San estuvo con nosotros.
- Perfecto. ¿Y que tanto trajeron de Kioto? – dijo Shima.
- Solo unos recuerditos, pero mientras comemos les contaremos todo. Y no se preocupe Shima-San. Ibu-Kun si se portó bien.
- ¡Oye! – dijo Ibuki dándole un pequeño codazo. – todos comenzaron a reír. Luego todos cenaron y se contaron todo lo ocurrido en el día.
Bueno, y así es cómo termino de narrar este hermoso día en el que llegué a ver que pasarla bien cómo amigos o cómo familia, es una forma de poder disfrutar y amar la vida. Ahora que me acuerdo, no me he cepillado los dientes. Que olvidadizo soy. Bueno, me despido. GOTCHU. BYE-BYE.