Besos de Abril

Het
G
Finalizada
2
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15 páginas, 4.707 palabras, 8 capítulos
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6. Beso en la Frente

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Hola: Sexto capítulo, con otra parejita que me cae muy bien. Atención: Todos los personajes de Saint Seiya y Saint Seiya: The Lost Canvas, pertenecen a Masami Kurumada y Shiori Teshirogi respectivamente. La historia es de mi autoría personal, la cual solamente escribí por diversión.

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Capítulo 6: Beso en la Frente [Teneo x Serinsa] Santuario. Seis años después de la guerra santa del siglo XVIII. Teneo y Serinsa se conocían desde el orfanato, crecieron junto con Saro y se entrenaron en el Santuario bajo la protección de Hasgard de Tauro. Su relación era cercana y de confianza, lo que se mantuvo por varios años, incluso después de la guerra santa. Y ahora que ya eran unos jóvenes acercándose a la adultez, era obvio que la atracción mutua nacería entre ambos. El joven Santo de Tauro había regresado de su misión en el monte Etna. Se sentía orgulloso de haberla cumplido con éxito y estaba deseoso de celebrarlo, por lo que tenía planeado ir a reportarse con el Patriarca Shion. Pero antes, decidió pasar al camposanto, para ofrecer su agradecimiento frente a las tumbas de Hasgard y Saro. Debía hacerlo, pues gracias a su maestro, fue que logró detener el despertar de Tifón. Se sorprendió al encontrar a Serinsa ahí, quien permanecía sentada en el pasto, hablando y riendo al aire. Seguramente platicándole a las lápidas sus vivencias en el orfanato de Elliniko, el cual ahora administraba. Teneo sonrió y prestó atención a lo linda que se veía. Era una joven de alegre carácter que siempre le agradó y que, a día de hoy, le atraía bastante. Pero no se animaba a expresarle sus sentimientos. —Hola Teneo, bienvenido— saludó la chica al verlo acercarse. —¿Cómo te fue en tu misión? — —Hola Serinsa, me alegra verte por aquí todavía. Pude resolverlo, fue difícil, pero lo conseguí gracias al señor Hasgard— se sentó junto a ella. —Me alegra mucho saberlo, seguro el Patriarca estará orgulloso de ti— miró hacia las lápidas. —Y sé que el señor Hasgard y Saro también lo están. — El muchacho soltó un suspiro bajo, realmente estaba contento con éste gran logro. —A decir verdad, yo deseaba darles las gracias, por eso vine aquí antes de reportarme con el señor Shion. — Ella asintió, dispuesta a ponerse de pie, pero antes, se inclinó hacia Teneo. —Hazlo, yo te espero en el comedor junto con el Patriarca, te mereces un descanso y un premio— se aproximó un poco más. El Santo de Tauro no lo vio venir. Cuando se percató de lo que sucedía, Serinsa ya le plantaba un beso en la frente. Un gesto tierno, y encantadoramente ruidoso, que le provocó un súbito enrojecimiento en las mejillas. —Nos vemos— ella le sonrió, apartándose como si nada. Él se quedó sin palabras y sólo atinó a sonreír, siguiéndola con la mirada hasta que la perdió de vista. Ahora podía confirmar que no le era indiferente a la bella joven de cabello azul.

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Continuará… Siempre vi cercanía y confianza entre ambos desde que eran niños, además, se notaba que Teneo heredaría la armadura de Tauro.
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