Capítulo 6
1 de mayo de 2026, 15:39
Promts 6 - en público
Era de noche.
La luna iluminaba las calles de Japón ; transeúntes caminaban por los alrededores, cautivados por el festival de Año Nuevo que se celebraba como de costumbre.
El panorama era de risas y gritos.
Por otro lado, muy cerca del bullicio, había una larga fila de personas frente a una infraestructura de paredes beige; avanzaban paso a paso para entrar , y entre ellos se distinguía a una pareja.
Un chico alto, de pelo anaranjado y cuerpo fornido, y su acompañante de ojos rosados y encantadora faz, tomados de la mano, esperando entrar al cine para ver una película de estreno.
—Esta fila se está demorando mucho —Chigiri cruzó los brazos—. La función comienza dentro de 10 minutos.
— Relájate, Hyoma —dijo Kunigami—. La fila ya avanzará , ten paciencia.
—No puedo —el pelirrojo hizo una mueca—. He estado esperando ver la película Super Mario Galaxy desde hace meses.
—Lo sé —Kunigami acarició el pelo de su novio—. Lo importante es que ya estamos a un paso de no perdernos el estreno.
Chigiri se sonrojó al sentir que algo cubría su cabeza; era una pequeña corona dorada de plástico que el pelinaranja le había puesto.
—Te queda bien, princesa Peach —rio Kunigami.
—Ey —Chigiri le dio un codazo amistoso—. Yo prefiero a Yoshi.
—Lo tendré en cuenta —respondió en tono suave.
Desvió la mirada hacia adelante del pelirrojo al darse cuenta de que las personas se movían.
—Avancen, por favor —dijo un hombre de camiseta azul hacia la fila—. Muestren el código de su entrada al ingresar por la puerta para que les indiquen la sala y butaca que reservaron al comprar sus boletos.
La fila de personas poco a poco se fue
reduciendo hasta llegar a Kunigami y Chigiri, quienes entraron al cine con una sonrisa al ver las ofertas de snacks.
El pelinaranja solo pidió una cesta con palomitas de maíz y prefirió cederle el vaso que contenía gaseosa a su amado. No le apetecía consumir bebidas azucaradas; sin duda, Kunigami era riguroso con su dieta.
La pareja, al terminar de comprar los snacks, caminó hacia la sala asignada de la función.
Al estar en la puerta, Rensuke se quedó quieto para descansar; de pronto, vio que Chigiri cubría su cabeza con un objeto de color rojo.
—¿Qué me colocaste? —Kunigami llevó sus manos hacia arriba, sintiendo la suavidad del extraño objeto.
—Míralo — dijo el pelirrojo
Con un apretón suave, el pelinaranja se quitó el objeto de su cabeza; al verlo, rozó lentamente con sus dedos el bordado en forma de "M".
—Un gorro de Mario Bros —Kunigami sonrió y volvió a cubrir su cabello con el accesorio—. Me encanta.
Chigiri le guiñó el ojo; observó que su novio entraba a la sala, por lo que prendió su móvil para encender la linterna y guiarlo hasta las butacas F09 y F10, que eran los últimos espacios y los más elevados del lugar.
El pelirrojo ayudó al contrario a dejar la bandeja en el portavasos del asiento para así poder sentarse a gusto.
— Ya va a empezar —susurró Kunigami al ver que el proyector se encendía.
— Qué bueno que llegamos a tiempo —Chigiri metió su mano en la cesta de palomitas de maíz.
La pantalla gigante se teñía de colores; aparecía la imagen de Rosalina hablando con una de sus estrellas.
El audio invadió la sala, provocando que los espectadores prestaran atención a la película.
Pasaron quince minutos, Kunigami veía la proyección y a la vez comía un poco de snack; de pronto, sintió un ligero peso en sus piernas.
Era Chigiri, que se había sentado como un gato.
— Hyoma —susurró el pelinaranja, acariciando la cintura de su novio para que no se cayera.
— Gracias por acompañarme —acarició la mejilla del contrario—. Sé que tu rutina de ejercicio es importante para ti y faltaste al gimnasio.
— Shh —murmuró Kunigami en el oído del pelirrojo—. Si tú eres feliz, yo también lo estaré.
Los labios de ambos se juntaron, rozándose con picardía, moviéndose con lentitud y formando círculos. Chigiri cerró los ojos, hipnotizado por la boca de Kunigami.
Inconscientemente las caderas del pelirrojo se movieron sobre la parte baja de su pareja, que soltaba gruñidos porque su pene estaba reaccionando por la estimulación.
— Diablos — susurró al notar su erección —. Perdóname.
— Silencio — Chigiri se deslizó hacia abajo del asiento, sus dedos bajando el cierre del pantalón de Kunigami y liberando la gruesa carne —. Quiero escuchar la película.
El chico fornido apretó los labios, sentía calor en su cuerpo debido al placer que su novio provocaba con las succiones lentas alrededor de su pene.
La lengua del ojirrosa se movía con destreza saboreando toda la longitud
Las manos de Chigiri bajaron hasta su pantalon , deslizando sus pulgares en su propio pene , cerró los ojos debido al placer que lo envolvia, aún con su boca que trabajaba en la dureza del pelinaranja.
—Mmmm — jadeo kunigami en voz baja — me voy a..
Sus palabras fueron silenciadas por un beso del pelirrojo que cubrió los labios de su acompañante con pasion.
Chigiri se sonrojo al notar cierta humedad en su entrepierna, era la esencia de su pareja que habia caido sobre su pene descubierto
—No te disculpes — el pelirrojo sonrió y sacó de su bolsillo un pañuelo — lo limpiaré
El cuerpo del ojirosa se separo de kunigami, bajo el pañuelo para limpiarse los restos de semen de su novio mezclados con las de él para subirse los pantalones y quedar presentable.
El pelinaranja tomo el pañuelo para limpiarse y acomodarse la ropa , ambos sonreian al verse, lo que habian hecho fue muy arriesgado.
De pronto, las luces de la sala se encendieron, lo que significaba que la película había terminado.
—No vimos todo el rodaje —dijo Kunigami, poniéndose de pie.
—Podemos verlo mañana —Chigiri se acercó a su pareja—, y esta vez solo será la película.
—¿Estás seguro? —alzó la ceja.
—Sí —respondió de forma juguetona—, pero no prometo portarme bien.
Kunigami sonrió, abrazó a su amado y salió hacia la salida; sus manos entrelazadas, aun con calor y amor.
Solo tenían una cosa en claro: que podían volver a repetir.