Capítulo 15
1 de junio de 2026, 15:48
Caigo en la vida real. En mi mundo, donde todo son borrones de color ahora mismo.
Me cuesta respirar y me siento débil. No consigo levantarme.
Entonces, unas manos cuyo tacto reconocería en cualquier circunstancia me ponen de lado y él entra en mi campo de visión.
-¿Ya está?-digo débilmente.
-No lo sé. Creo que es hora de consultarle a Miko. Pero primero, ¿cómo estás? ¿cómo te sientes?
-Como si me hubiera caído de un barco volador. Pero creo que no tengo nada roto.
Miro donde estoy tumbado y son raíces. Enormes, irregulares, tupidas. Conozco bien este sitio.
-¿En qué momento hemos llegado al árbol Lifa?- pregunto muy confundido.
-No lo sé. ¿Qué hago? ¿Puedes moverte?
-Creo que si.
Con mucho esfuerzo me siento y él me ampara.
-No, no puedo mucho, no.
Él solo se queda ahí, sujetándome con miedo de que me desplome.
-He pasado mucho miedo- dice al fin.
-Y yo. ¿Cómo llegaste… allí?
-Me desperté y estabas de pie, como en un trance. Te llamé y no me respondías. Y cuando te toqué, noté algo. Una llamada, una pulsión. Solo la seguí y estaba allí contigo. En el momento justo de salvarte el trasero.
-Y tanto.
Me besa y casi se me olvida dónde estamos y qué acaba de pasar.
Estaré loco, pero creo que oigo mi nombre en un eco lejano.
-Por favor, dime que tú también escuchas eso, porque no puedo soportar oír más cosas en mi cabeza.
-Yo también oigo algo.
Algunas voces se acercan más y Kuja empieza a gritar.
-¡Aquí, en la hondonada!
-¿Qué haces?
-Esa voz era la de Yitán. ¡Yitán! ¡Aquí!
*****
Con una mantita, sobre los hombros, sentado en un cómodo sillón en el Hilgarade VI, me veo rodeado de amigos y familia.
Miko tiene una mano en mi pecho y otra en el de Kuja. Los ojos cerrados con concentración. Por fin los abre y nos dedica una mirada muy enfadada.
Sus manos vuelan hasta nuestras nucas, donde nos da una colleja a cada uno.
Parece una nimiedad, pero estoy débil y me duele más de lo que estoy dispuesto a admitir.
-¿Cómo no se os pasó por la cabeza consultarme sobre las cosas raras que le pasaban a Blank?- exclama Mikoto- ¡Me he enterado de camino a aquí! Idiotas…
-¿Y cómo nos habéis encontrado?- pregunta Kuja, frotándose la zona del impacto.
-Cid le colocó una baliza de cristal a tu nave antes de dártela. Por si ocurría algo.
-Osea que siempre pudo ver donde andaba. Siento que mi privacidad ha sido violada. ¡Ah, cabrones! ¡Así es como sabíais que visitaba Daguerreo!
-Esa baliza nos ha ayudado a encontrarte en medio de la nada cuando estabas demasiado hecho polvo para andar. Así que creo que debes dejarlo estar, pardiez- me recrimina Bakú.
-Puede que sí. Miko, entonces ¿Tiniebla Eterna se ha ido o no?- pregunto.
-Ha desaparecido. Parte de su esencia ya forma parte de vosotros. Pero después de haber peinado el aura de la zona y haberos inspeccionado, creo que sí, que ahora sí lo habéis vencido.
-Pero, esa parte que está en nosotros, ¿puede traerlo de vuelta?- pregunto preocupado.
-Creo que no.
-… Ya, voy a necesitar una respuesta más definitiva.
-Pues no puedo dártela. Hay cosas en el universo que ni siquiera comenzamos a comprender aún.
-Al menos, ¿explicación más detallada de lo que ha pasado?
Miko suspira.
-Cuando Yitán venció a tiniebla eterna, este debió conseguir salvar su consciencia de algún modo. No sé por qué eligió parasitar a Blank. Quizá le era más fácil por ser un disipador. A él no puedo preguntarle directamente, esa parte de la historia murió con él.
-Pero, ¿por qué acabamos aquí? ¿Cómo sabíais que nos habíamos ido?
-Nos avisaron de que te habías llevado tu nave, que llevabas a Kuja desmayado en brazos y te comportabas muy raro- dijo Bakú-. En cuanto nos enteramos, seguimos la baliza hasta aquí.
-Dio la casualidad de que yo estaba en el castillo y decidí venir- dijo Miko-. Sois idiotas, lo vuelvo a decir.
-Ya, ahora visto sí. Pero unos científicos locos quisieron abrirnos en canal. Teníamos cosas urgentes en las que pensar.
-Ya…- dice Miko mirándome de reojo- Cosas importantes sin duda.
Esta lo sabe. Esta sabe todo. De algún modo nota que hay algo más entre nosotros, y yo noto que lo nota, y ella noto que yo lo noto. Entonces habla de nuevo;
-Conozco la historia. Por cierto, vaya carnicería, nos han contado por radio, la que encontraron en la guarida. Me imagino que allí, Tiniebla tomó el control y ya os trajo aquí.
-¿Para qué?
-Aquí podía abrir de nuevo el portal del mundo cristalino para destruir el núcleo de Gaia. Y necesitaba matar a Kuja para tomar su esencia de vuelta y tener el poder necesario.
-¿Y cómo se metió Kuja en mi mente? Si no podía usar magia, aún tenía puesto ese cacharro que inhibe el poder mágico- digo recordando el odioso collar de metal.
-Fácil. La esencia que conservaba de Tiniebla Eterna hizo de puente. Y el vínculo que os une hizo el resto.
La sala se queda en silencio.
-¿Vinculo?- pregunta Bakú
-¿Y segura que su consciencia se ha ido?- corto yo- ¿Y si vuelve?
-No puedo estar cien por cien segura de que no pueda volver. Pero vedlo de este modo, ahora hay dos portadores de su esencia. Y creo que seréis buenos guardianes. La parte de su poder que queda en este mundo está dentro de vosotros.
-Quieres decir…
Miro mi mano y una daga color negro obsidiana aparece en mi palma.
Sonrío.