Capítulo 5.- Donde el amor deja de ser refugio y se convierte en herida
12 de junio de 2026, 1:58
El compromiso entre Zoro y Sanji no había sido algo impulsivo ni superficial, había nacido en medio de conflictos, silencios y una cercanía que ninguno de los dos supo nombrar en su momento, pero que terminó por imponerse como una verdad imposible de ignorar, y ahora, con la boda acercándose, todo debería haber sido claro, sólido, inevitable... pero no lo era, porque el problema nunca fue el amor, el problema fue el miedo, y Sanji estaba empezando a sentirlo en cada rincón de su pecho, en cada mirada que no entendía, en cada gesto que ahora analizaba demasiado, como si su mente hubiera decidido traicionarlo justo cuando más necesitaba estabilidad, y lo peor no era la duda en sí, sino que cada vez encontraba más razones para creer en ella.
Luffy.
Todo regresaba a él.
No de forma directa, no como una acusación lógica, sino como una sensación constante, como una presencia que interfería, que se interponía entre él y Zoro sin pedir permiso, sin siquiera darse cuenta, y eso lo hacía más insoportable, porque no había intención que pudiera odiar abiertamente, no había acción concreta que pudiera señalar, solo pequeños momentos, repetidos una y otra vez, que juntos formaban algo que Sanji ya no podía ignorar, la cercanía, la confianza, la forma en que Zoro no lo apartaba, no lo detenía, no marcaba una diferencia entre lo que era normal y lo que ya no lo era, y eso... eso dolía más que cualquier traición directa.
Porque Zoro no estaba eligiendo conscientemente.
Pero tampoco estaba rechazando.
Y en ese vacío... Sanji se estaba perdiendo.
Las discusiones dejaron de ser discusiones, se volvieron grietas, cada palabra cargada de algo más pesado que orgullo, cada silencio lleno de cosas que no se decían pero que estaban presentes, y Zoro, que nunca había sido bueno con emociones complejas, comenzó a frustrarse, porque no entendía, porque lo intentaba, pero cada intento terminaba en un muro que Sanji levantaba sin explicación, como si se protegiera de algo que nadie más podía ver.
-¿Por qué me estás evitando? -preguntó Zoro una noche, sin rodeos, sujetándolo fuertemente en los hombros y acercándolo en la pared antes de que se alejara.
Sanji no respondió de inmediato, su cuerpo tenso, su respiración irregular, su corazón latía fuertemente...
-No lo estoy haciendo... -dijo nerviosamente y con mirada un poco apagada y con miedo sin la ilusión que mostraba antes.
-No mientas.- sentenció Zoro un poco molesto y muy preocupado.
El silencio cayó entre ellos...viviendo la situación... Incomoda...
-Eres mi prometido. -dijo firmemente Zoro e intentando que sanji recuperara la razón-
Y esa palabra... debería haber sido suficiente para hacerlo entender...
Pero Sanji solo sintió presión y ansiedad.
-Entonces actúa como si lo fuera -murmuró, sin mirarlo y con resentimiento.
Zoro frunció el ceño y lo observo confundido.
-¿Qué se supone que significa eso?- pregunto observándolo fijamente.
Sanji levantó la mirada, y por un segundo hubo algo vulnerable, la mirada mostró la luz de antes pero con miedo, algo que casi se rompía... pero desapareció en un momento mostrando la oscuridad nuevamente.
-Significa que no pienso compartirte. -dijo Sanji de manera sería, un poco posesiva como si estuviera celoso?...
El ambiente se tensó.
-De que estás hablando? No estoy con nadie más. -dijo Zoro arqueando una ceja.
-No necesitas estarlo -respondió Sanji, su voz más baja entrecortada, más peligrosa-. Ya lo tienes demasiado cerca de ti y eso me molesta -dijo Sanji fríamente-
Zoro no entendía nada de lo que estaba hablando sanji o que quería darle a entender.
Pero empezaba a darse cuenta de algo peor:
Sanji sí creía lo que decía.
Zoro observando a sanji a los ojos iba a preguntarle a qué se estaba refiriendo cuando el sonido de la puerta abriéndose de golpe provocó que sanji aprovechara a escapar.
Y entonces se escuchó fuertemente...
-Déjalo!....
Luffy apareció de forma "oportuna", pero no fue casual, no fue ligero... Fue directo muy directo...
Se colocó al lado de Zoro sin dudar, invadiendo ese espacio como si siempre hubiera sido suyo, y su mirada hacia Sanji no tenía duda, no tenía paciencia, tenía rencor, como cuando el león cuida a su presa de otros depredadores, como protector posesivo...
-No le hables así!, eres un malagradecido, no sabes la dicha que tienes al tener a Zoro y tú le haces daño.
Zoro lo miró de reojo, sorprendido... pero no se apartó, simplemente se inmutó.
Y esa acción fue suficiente para que la duda de Sanji fuera fundamentada y sintió cómo algo dentro de él se rompía de forma definitiva, porque ya no era una sospecha, ya no era una posibilidad, era una escena clara, tangible, real y confirmada.
-Claro... -rió sin humor, con la mirada apagada-. Siempre estás ahí para protegerlo y cuidarlo de forma "oportuna", ¿no? -dijo irónicamente y de forma sarcástica el cocinero de la tripulacion-
Luffy dio un paso adelante, extendió su brazo frente a Zoro como protección y si las miradas mataran, Sanji ya estuviera muerto.
-Porque tú lo estás lastimando, siempre le haces año y eso... No me gusta para nada!, eres como la comida envenenada...
El golpe fue directo y cruel para sanji, porque Luffy como capitan y amigo no veía su dolor, solo veía el daño que causaba.
Y en ese instante...Sanji empezó a odiarlo de verdad, no como emoción pasajera, sino como algo que se asentó dentro de él.
-No se preocupe capitán -dijo finalmente, su voz se escuchaba vacía-. No volveré a hacerlo, nunca más... Además veo que Zoro está muy bien protegido por usted, yo no tengo motivos para seguir al lado de Zoro y seguir "haciéndole daño", será mejor que guarde la debida distancia.. -dijo Sanji con mucho dolor.
Y esta vez...no era una discusión, o mal entendido como siempre... Era una retirada.
El cambio fue inmediato y absoluto, Sanji dejó de buscar a Zoro, dejó de provocarlo, dejó de discutir, pero no porque ya no le importara, sino porque le importaba demasiado, y cada interacción se había vuelto insoportable, cada momento compartido era un recordatorio de lo que sentía que estaba perdiendo, así que eligió lo único que le daba un poco de control: la distancia, y esa distancia comenzó a crecer hasta volverse un gran abismo..esa pequeña grieta, se fue profundizando hasta volverse una fractura.
Zoro no sabía cómo cruzarlo o como reparar la grieta y volver unir todo como antes.
Y Luffy... aprovechó y empezó a ocupar un espacio que no le correspondía. Al principio sin intención, luego con algo más definido, comenzó a estar más cerca de Zoro, a buscarlo constantemente, a entrenar con él, a compartir tiempo que antes no reclamaba, y aunque no lo entendía del todo, sí sabía algo: no le gustaba cómo Sanji lo trataba, no le gustaba verlo herido, no le gustaba esa tensión constante, y sin darse cuenta, empezó a actuar como si tuviera que protegerlo...
Incluso de Sanji.... Y esa protección...se volvió posesividad. No nombrada, no consciente, pero si real.
Y cada vez que Sanji los veía juntos... algo dentro de él se volvía más inestable, frágil y doloroso.
La desconfianza comenzó a expandirse, no como una emoción, sino como una estructura mental, todo tenía una segunda intención, todo encajaba dentro de una narrativa donde él ya no pertenecía completamente, Usopp hablaba demasiado pero podría estar hablando de él de forma negativa, Nami observaba demasiado pero no la injusticia de luffy hacia el, Robin sabía demasiado pero no hacía nada para ayudarle, Brook y Frankly haciendo cosas despreocupadamente, les daba igual su situación, Chopper ingenuo a todo o eso quería darle entender y no era inocente, nadie le parecía completamente sincero, todos parecían estar en algo que él no comprendía o que estaban en contra de el, y en el centro de todo... Zoro y Luffy, disfrutando su amorío abiertamente y traicionando.
Y entonces...Katakuri " su voz interna" se convirtió en algo importante y necesario para el, provocando que ya no era solo una voz, sino que fuera una presencia constante en sus decisiones y su vida cotidiana.
-Lo estás entendiendo, eso me alegra, porque te estaban viendo la cara.- Aparecía en forma de sombra en la cocina, apoyado contra la pared, tranquilo.
-No estás equivocado, tu estás en lo correcto te lo puedo garantizar, ellos te mienten.- Se manifestaba en cubierta, cuando el viento era lo único que acompañaba a Sanji.
-Ellos ya eligieron, ellos te abandonaron, ellos te mienten, ellos solo te utilizan... Y cada palabra calculada...encajaba perfectamente con las acciones de la tripulación y su desconfianza.
-Zoro no te está perdiendo.-Una pausa. -Te está soltando.- porque ya no tiene interes hacia ti ya le aburriste.
Sanji apretaba los dientes, intentaba resistirse, intentaba pensar con claridad y tranquilizarse... pero ya no podía, porque Katakuri no le decía nada que no sintiera posible, no le imponía ideas, las confirmaba, y eso era lo que lo hacía imposible de ignorar, estaba perdiendo la cordura...
Jinbe lo notó, no como un cambio superficial, sino como algo más profundo...
El flujo.
El equilibrio.
Algo estaba mal, tenía que decirle inmediatamente a Sanji lo que estaba pasando, porque desde que fue al mercado en la noche estaba cambiando el equilibrio de todos... Entonces mientras Sanji se encontraba en la cubierta fumando como siempre se acercó y de forma directa...
-Tu camino ha cambiado -le dijo finalmente, con preocupación pero Sanji no quiso escuchar porque para el todos son unos falsos, pero sin nada más que perder y curiosidad al final lo escuchó. Así que voltio a ver a Jinbe y entonces Jinbe lo vio...esa mirada llena de ilusión y alegría ahora estaba apagada y vacía, con dolor continuo lo que tenía que decirle...
-El hilo que te une a Zoro... ya no es el mismo, cambio de dirección.- dijo Jinbe de forma alarmada pero firme.
Eso hizo reaccionar a Sanji...
-Eso es imposible!, nunca hubo ese tal hilo rojo.- dijo sanji muy triste.
-Es posible, porque ese hilo rojo aún continua pero lo desviaron a otra parte...-Jinbe lo miró con firmeza. -Hay otra influencia en tu vida, cocinero san, alguien más tomo el destino a favor suyo desde que fuiste por ese ingrediente! - sentenció Jinbe muy seguro.-
Y entonces...algo se escuchó..
-No está equivocado, Jinbe?, así se llama? Y la sombra de Katakuri apareció.
Esta vez...visible, pero sin revelar su identidad verdadera.
Jinbe se tensó inmediatamente al ver la sombra que hablaba atrás de Sanji con tranquilidad y familiaridad... Pero Sanji no parecía sorprendido, ni se alteró, se notaba que ya estaba acostumbrado a esa presencia.
-Solo le estoy mostrando la verdad de la gente hipócrita-dijo Katakuri con calma.
-Lo estás manipulando y cambiando, eso no lo hace feliz -respondió Jinbe, reclamándole.
Katakuri negó levemente y con una sonrisa.
-No, estás equivocado.- Miró a Sanji. - Solo estoy ayudando a esta alma en pena, Él ya sabe toda la verdad de lo que pasa a sus espaldas y como son en realidad.- Ese momento fue el punto de quiebre para Sanji y dejó de resistirse, no completamente, pero lo suficiente para que Katakuri comenzara a controlar.
Zoro observaba la escena desde lejos. Y por primera vez... tuvo miedo a perder a la persona que considera su mundo entero, en realidad lo que observaba fue que sanji estaba con la mirada apagada viendo en un punto fijamente, y Jinbe se notaba preocupado por lo que estaba diciendo sanji, aunque el no lograba escuchar que hablaban. Lo que si era seguro que no estaban discutiendo, entonces recordó su última conversación y su noto que Sanji perdió el interes y ya no estaba peleando por él. El cocinero ya no estaba... con él, su alma se había ido y no sabía cómo traerlo de vuelta con el y recuperarlo.
Y Katakuri... disfrutaba el momento, estaba alegre porque su plan estaba comenzando a tener frutos y que alguien más lo notara no le hizo preocupar de que se arruinara porque Sanji ya estaba en el momento que el quería así que después de ese encuentro con jinbe..simplemente observaba.
Su plan avanzaba de forma prefecta, sin errores y a prueba de fallas.
Sanji ya no confiaba.
Sanji ya no se acercaba.
Sanji ya estaba solo.
Sanji se estaba quebrando para caer a su poder.
Y eso era todo lo que necesitaba.
Porque cuando alguien se queda sin nadie... solo necesita una cosa... Alguien que lo entienda, aunque ese alguien... sea quien lo está rompiendo hasta perder la cordura.
Así el comienzo de la segunda etapa de su plan y esto sería más oscuro e intenso....La llegada de katakuri a la tripulación para comenzar a estar más cerca y en
contacto con su cocinero, y sembrar semillas de separación y llevárselo con el a su hogar y al lugar donde siempre debió estar desde un principio a su lado.