Drama Queen
5 de diciembre de 2025, 20:20
Número de palabras: 315
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Las agujas del reloj se movían con una lentitud que desesperaba y Sherlock, desde su sillón preferido, observaba aquel reloj mientras se revolvía inquietamente.
De pronto, un leve crujido le hizo detener sus movimientos. Escuchó atentamente, tensando sus orejas: la puerta que daba a la calle se había abierto.
«¿Un cliente?», pensó.
Mantuvo el silencio para escuchar las pisadas que ya se oían en la escalera de madera; no, no era un cliente. Habría reconocido aquellos pasos, pesados y lentos, en cualquier parte.
Esperó aún un par de segundos más, dando tiempo a que el sonido llegara hasta escalones más cercanos al departamento, y se levantó de un salto para dirigirse hasta la puerta.
Tal y como había calculado, no pasó mucho tiempo hasta que la llave entró en la cerradura y abriera la puerta con un chasquido sordo. Tras la misma, apareció John Watson, cargando con dos bolsas de plástico llenas de comida.
—¡John! —exclamó desesperadamente Sherlock—. ¡Has tardado una eternidad!
—He tardado diez minutos, Sherlock —se defendió el médico, levantándose en puntillas para besarle en la nariz—. Sí quiero que comas bien debemos tener comida en casa —añadió, dirigiéndose hasta la cocina.
—¡Pero no te puedes ir por tanto tiempo! —continuó protestando.
John no pudo evitar reírse. Su pareja se estaba comportando como un niño pequeño y caprichoso, incapaz de mantenerse alejado de él por mínimo que fuera el tiempo que los separara.
—Definitivamente eres una drama queen —se burló, tendiéndole una de las bolsas—. Ayúdame a meter la comida y te compensaré por estar "tanto tiempo" fuera.
Los ojos de Sherlock se iluminaron ante aquella promesa. Sabía perfectamente que John siempre cumplía con lo que decía y más cuando se trataba de llenar de abrazos, caricias y besos a su marido.
Tomó con impaciencia la bolsa y comenzó a moverse por toda la cocina, colocando cada producto en su lugar bajo la atenta mirada del médico, que lo observaba lleno de ternura.