ID de la obra: 812

Drabbles Johnlock

Slash
R
Finalizada
2
Fandom:
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
43 páginas, 10.817 palabras, 28 capítulos
Descripción:
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Tiroteo

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Número de palabras: 413 ------------------------------------------------------------------------------------------ Las balas atravesaban el aire sin sentido alguno, puesto que los tiradores, confusos ante la situación, disparaban en todas direcciones. De pronto, entre la línea de fuego descontrolada, John pudo ver un pequeño refugio: una caja de metal alargada tras la que perfectamente podrían esconderse y tener un momento para coordinarse. Tomó con fuerza la manga de Sherlock, quien trataba de hacer frente a los enemigos como podía. El detective, sorprendido ante la repentina fuerza que lo arrastraba hacia una dirección desconocida, pero protegido por la confianza que le inspiraba John, se dejó guiar hacia la caja de metal. Al llegar hasta ella, el médico se tiró al suelo, llevando consigo a su pareja. Sherlock al fin bajó la guardia. Se sentó en el suelo, apoyando la espalda en la caja y dejó caer su cabeza hacia atrás con gesto abatido. —Siento tanto haberte metido en este lío... —se lamentó. John, que había estado comprobando su reserva de cargadores levantó la cara inmediatamente ante sus palabras. —¿De que hablas? —preguntó enarcando una ceja. —Yo te he arrastrado hasta este problema... —continuó fustigándose el detective—, si no fuera por mi culpa, tú... —No sigas —le interrumpió John, metiendo un nuevo cargador en su pistola. Luego, se acercó más hacia él y añadió con voz suave—. Sherlock lo único que tú has hecho es darme el consentimiento de venir, pero créeme que si no lo hubieras hecho tambien estaría aquí. El detective alzó la vista para enfrentarlo. —Sherlock —continuó hablando John, con tono severo—. Nunca, y escúchame bien, nunca, te voy a dejar sólo ante el peligro; y yo te perseguiría hasta el fin del mundo para protegerte. Su mano se había lanzado con convicción hacia adelante y ahora sostenía con fuerza la mano desarmada de su pareja. Continuaron mirándose mientras las balas impactaban contra el metal de la caja, ajenos al mundo exterior y rebuscando en la galaxia de sus ojos la más mínima duda de la veracidad de lo que se había dicho..., pero nunca la encontraron. Así pues, Sherlock apretó con más fuerza el agarre y John aprovechó para besarle los nudillos y repetir: —Nunca. El detective asintió. —¿Listo? —preguntó el médico, señalando con la cabeza en dirección del tiroteo que aún continuaba amenazándolos al otro lado de la caja. Un nuevo asentimiento fue todo lo que necesito el médico para levantarse de su refugio, seguido de inmediato por Sherlock, y lanzarse hacia el peligro. Sus pistolas estallaron mientras avanzaban y sus manos permanecieron unidas durante todo el transcurso de aquella guerra. Una guerra que iban a luchar juntos.
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