Llave Única
1 de julio de 2026, 23:27
Los mensajes no me parecieron muy relevantes, mensajes de mi hermano regañándome y exigiendo respuestas que yo no puedo dar por la inercia con la cual tome mis decisiones; mensajes de mi madre preguntándome si podría visitar a mi padre (pese a que este no quiere verme), rogando por una reunión familiar de apoyo a una familia que se esfuma cual humo; mensajes de mauro intentando consolar un vacío indiferente a sus palabras; y por ultimo mensajes de Javier que me preguntaba como estaba y si podía hablar conmigo esa misma tarde (tal parece que está preocupado ya que tenía algo que hacer con Mauro y este no le contesto), termine aceptando pues es el único que aun no me ha mortificado y no tenia problema con darle un justificante.
Parecerá que quiero verlo por emoción o reconexión, pero temo decir que solo quiero darle yo misma la versión completa sin insultos y sin cortes
La casa a la que se mudo era apenas lejos de donde estaba, solo termine de caminar 2 cuadras y como por consecuencia su puerta ya estaba ante mí. Toqué el timbre sordo que tenía, el me recibió con una actitud relajada y un beso en la mejilla, yo hice lo mismo pues ya era costumbre.
-Oh, viniste rápido- su voz era suave y seca a la vez; no olía a nada, no sonaba nada, no se percibía nada, es como si su presencia fuera solo una construcción social invisible, como si solo existiera para aquellos que lo conocemos.
-Estaba cerca de aquí, es buena ver que estas bien, parece ser que te desperté- Aun mantiene su costumbre de rascarse la cabeza y la espalda cuando esta recién levantado
-No esperaba que me contestaras tan rápido y mucho menos que llegaras tan rápido; ven pasa siéntete en casa- Su casa era un ejemplo perfecto de minimalismo moderno austero; solo lo que necesitaba y ni un solo adorno a la vista
-Solo vine a ponerte al tanto ya que no creo que alguien más pueda responderte de momento; no creo quedarme mucho tiempo y tampoco creo que deba- pese a vivir solo mantiene muy bien cuidada su imagen y su casa
-Es casi hora de almorzar, sabes que no soy malo cocinando y sé que si saliste no comiste antes- Aun lo recuerda, parece que aun no ha encontrado otras distracciones
-Tampoco muy bueno; deberías pedirle a alguien que te enseñe más de una receta
-Mis amigos son...
-Ellos tampoco eran la gran cosa, juntos suman un total de 19 recetas, lo común debería ser 30 por cabeza
-Bueno, tus amigos tampoco sabían mucho, cuando vivías con ellos dependían de ti para comer
-Pero ellos al final pudieron sobrevivir solos
-Yo también
-A duras penas
-Mira, siéntate, cuéntame y yo te alimento
-Parece justo, una tortura por una tortura
Me senté en su mesa comedor para dos e inicie a contarle toda mi historia, detalle por detalle; el intento justificarme, pero yo lo paraba en seco y le corregía en cada instante, hasta que el simplemente hizo un gesto de aceptación, no como si fuera comprensible, más bien aceptando que esas cosas pasan; finalmente ambos nos sentamos uno en frente del otro para comer, parecía una tarde normal, sorprendentemente el no parecía alterado, aparentemente si era como yo; su única respuesta fue un “que tragedia” con un tono plano y con unos ojos inamovibles y entonces comenzamos a compartir un almuerzo de espaguetis con albóndigas que como me esperaba sabia desabrido, aunque no se si era yo o su usual don culinario para matar el sabor.
-Te ha pasado algo similar? - Pregunte más por socializar que por interés
-Mas o menos… mi novia se desespero tanto conmigo que amenazo con cortarme con unas tijeras en mi cuello, me soltó al ver que no reaccione con mi propia sangre
-Vaya…
-Luego un chico intento ahorcarme en busca de una respuesta luego de 3 meses viéndonos; él quería algo más y yo solo respondía a sus preguntas
-Eso no podría decirse que sea tu culpa
-Y finalmente la novia de un amigo me cacheteo porque no respondí a sus insinuación debidamente, parece ser que decirle que me daba igual no era una respuesta valida- Esa es una respuesta inesperada de un ser tan pacifico y sociable como el
-Oh, no pensé que eso pudiera pasarte; aunque bueno, tal vez en otros términos yo también hubiera terminado así- O incluso peor
- ¿No lo creo, no somos tan parecidos- Una mentira? ¿A estas alturas? Debe estar buscando que me quede más tiempo
-Nos casamos jóvenes y nos divorciamos en excelentes términos a comparación a matrimonios caóticos; no podría decir que deje de amarte y tu no podrías decir que no te atraigo- Pese a eso, lo dije mas como un fiscal exponiendo un caso que como una niña enamorada
-… en eso tienes razón, sigues siendo la misma persona con la que me casaría pese a todo- Esa es su conclusión de todo? Incluso volteo para verme, pero sin cambiar su tono
-Ves, aun dices ese tipo de cosas pese a todo lo que te he contado; sigues fielmente envalentonando tu corazón para mi- y parece estar dispuesto a esperar a cualquier costo
-No puedes culparme- Volvió a su plato como si lo que recién dijo fuera una verdad universal tan obvio que no valía la pena defender
-No, no puedo…
Terminamos de comer, el me despidió con un beso de despedida en la mejilla en forma de decirme “un gusto hablar contigo” lavaba los platos y yo pensé en irme me detuve en su puerta, pero en eso vi la puerta con más atención, gire a ver la hora y volví a la puerta y me pregunté “¿A dónde va esa puerta?”, fue entonces que sin mediar palabra me senté en su sofá para meditarlo, miraba su reloj, era sencillo sin diseño; me percate que las manecillas iban dando vueltas una y otra vez sin propósito sin detenerse, sin propósito, pero juntas al fin y al cabo, entonces concluí que…
-Sabes, tal vez este sea mi lugar
-hum? ¿A qué te refieres? - Apenas se percato que no me había ido?
-Llevo años viviendo con mi padre, pero eso es mas que nada porque le temo a salir y en cuanto salgo de mi zona alguien termina en el hospital y yo sentada como si nada.
-Yo tampoco estoy mejor, termine cenando nuevamente contigo
-No, pero ese es mi punto, ambos terminamos en el mismo rincón pese a intentar tomar puertas diferentes de la vida
-Mismo punto no significa destino, es más coincidencia-
-Nunca mencione al destino, ese es mas caprichoso que esto; digo que ya está bien
-Ya está bien?
-Pues a mí se me acabaron las llaves, no tengo más puertas que abrir y sé que tú tampoco- todas y cada una de ellas
-Insinúas que volvamos a abrir nuestra puerta? - alguna vez se cerró?
-Digo que la única llave que me ha abierto otras es esta y aparentemente está contigo- y tú la tienes abierta
-Que planteas? - Quieres que lo deletree?
-Por lo menos no abrir otra puerta sin rumbo- o con uno siniestro
-Entonces te quedaras para ver si existe otra puerta?
-Hasta entonces, si así es…- Se que no es convencional, pero por favor acepta
- ¿Dónde piensas dormir hasta que eso pase? - Sabia que me acogerías como el animal abandonado que soy
-En este sofá si no te molesta, dormiré y dormiré hasta desaparecer mi presencia y no molestarte
-Sabes que tu presencia no es un problema, pero tu eres algo alta para ese sofá, eres casi tan alta que yo
-Entonces usare sus cojines y dormiré en el piso de la sala
-Pese a que esa imagen es realmente cómica sabes que no te dejare hacer eso
-Entonces yo…
-Entonces tú?…
-Solo si tú quieres eso y me dejas hacerlo lo diré
-No tengo problema con eso
-No, eso no, quiero que salga explícitamente de tu boca; no quiero solo entrar, contarte mis tragedias y luego apoderarme de tu espacio
-Quieres dormir junto a mí?
-…Esta bien, si tu insistes
-Yo insisto…
Así termine aquí, compartiendo la cama con el exesposo al que un día abandone en cuerpo, compartiendo espacio y existencia como…
-Sigues despierta? - Escucho mis pensamientos? ¿O estuve hablando en voz alta?
-Si- No veo bien en la oscuridad, pero aun así puedo escuchar claramente su voz y sentirlo cerca de mi (al final nos acostamos dando espalda con espalda)
-Que estás haciendo Verónica? ¿Qué haces aquí? - Lo pregunta ahora? ¿Quiere que me vaya?
-Yo no… no lo sé, creo que solo me dejo guiar por la corriente- o por lo menos eso creo
- ¿La corriente nos alejó, porque nos reuniría? El rio no choca consigo mismo 2 veces
-Entonces, creo que estoy yendo en contra de la corriente por primera vez
- ¿Eso parece, es la primera vez que lo haces?
-Si, y tengo miedo
-Sientes miedo?
-No lo parece, pero sé que está ahí
-Quieres un abrazo?
-Eso que tiene que ver con el miedo?
-Nada, solo que no se que decir o hacer para hacerte saber que está bien
-… Está bien, haz lo que quieras…