Las llaves que no utilice

Femslash
R
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4
Emparejamientos y personajes:
Tamaño:
planificada Mini, escritos 114 páginas, 57.588 palabras, 21 capítulos
Descripción:
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Llave Única

Ajustes
Los mensajes no me parecieron muy relevantes, mensajes de mi hermano regañándome y exigiendo respuestas que yo no puedo dar por la inercia con la cual tome mis decisiones; mensajes de mi madre preguntándome si podría visitar a mi padre (pese a que este no quiere verme), rogando por una reunión familiar de apoyo a una familia que se esfuma cual humo; mensajes de mauro intentando consolar un vacío indiferente a sus palabras; y por ultimo mensajes de Javier que me preguntaba como estaba y si podía hablar conmigo esa misma tarde (tal parece que está preocupado ya que tenía algo que hacer con Mauro y este no le contesto), termine aceptando pues es el único que aun no me ha mortificado y no tenia problema con darle un justificante. Parecerá que quiero verlo por emoción o reconexión, pero temo decir que solo quiero darle yo misma la versión completa sin insultos y sin cortes La casa a la que se mudo era apenas lejos de donde estaba, solo termine de caminar 2 cuadras y como por consecuencia su puerta ya estaba ante mí. Toqué el timbre sordo que tenía, el me recibió con una actitud relajada y un beso en la mejilla, yo hice lo mismo pues ya era costumbre. -Oh, viniste rápido- su voz era suave y seca a la vez; no olía a nada, no sonaba nada, no se percibía nada, es como si su presencia fuera solo una construcción social invisible, como si solo existiera para aquellos que lo conocemos. -Estaba cerca de aquí, es buena ver que estas bien, parece ser que te desperté- Aun mantiene su costumbre de rascarse la cabeza y la espalda cuando esta recién levantado -No esperaba que me contestaras tan rápido y mucho menos que llegaras tan rápido; ven pasa siéntete en casa- Su casa era un ejemplo perfecto de minimalismo moderno austero; solo lo que necesitaba y ni un solo adorno a la vista -Solo vine a ponerte al tanto ya que no creo que alguien más pueda responderte de momento; no creo quedarme mucho tiempo y tampoco creo que deba- pese a vivir solo mantiene muy bien cuidada su imagen y su casa -Es casi hora de almorzar, sabes que no soy malo cocinando y sé que si saliste no comiste antes- Aun lo recuerda, parece que aun no ha encontrado otras distracciones -Tampoco muy bueno; deberías pedirle a alguien que te enseñe más de una receta -Mis amigos son... -Ellos tampoco eran la gran cosa, juntos suman un total de 19 recetas, lo común debería ser 30 por cabeza -Bueno, tus amigos tampoco sabían mucho, cuando vivías con ellos dependían de ti para comer -Pero ellos al final pudieron sobrevivir solos -Yo también -A duras penas -Mira, siéntate, cuéntame y yo te alimento -Parece justo, una tortura por una tortura Me senté en su mesa comedor para dos e inicie a contarle toda mi historia, detalle por detalle; el intento justificarme, pero yo lo paraba en seco y le corregía en cada instante, hasta que el simplemente hizo un gesto de aceptación, no como si fuera comprensible, más bien aceptando que esas cosas pasan; finalmente ambos nos sentamos uno en frente del otro para comer, parecía una tarde normal, sorprendentemente el no parecía alterado, aparentemente si era como yo; su única respuesta fue un “que tragedia” con un tono plano y con unos ojos inamovibles y entonces comenzamos a compartir un almuerzo de espaguetis con albóndigas que como me esperaba sabia desabrido, aunque no se si era yo o su usual don culinario para matar el sabor. -Te ha pasado algo similar? - Pregunte más por socializar que por interés -Mas o menos… mi novia se desespero tanto conmigo que amenazo con cortarme con unas tijeras en mi cuello, me soltó al ver que no reaccione con mi propia sangre -Vaya… -Luego un chico intento ahorcarme en busca de una respuesta luego de 3 meses viéndonos; él quería algo más y yo solo respondía a sus preguntas -Eso no podría decirse que sea tu culpa -Y finalmente la novia de un amigo me cacheteo porque no respondí a sus insinuación debidamente, parece ser que decirle que me daba igual no era una respuesta valida- Esa es una respuesta inesperada de un ser tan pacifico y sociable como el -Oh, no pensé que eso pudiera pasarte; aunque bueno, tal vez en otros términos yo también hubiera terminado así- O incluso peor - ¿No lo creo, no somos tan parecidos- Una mentira? ¿A estas alturas? Debe estar buscando que me quede más tiempo -Nos casamos jóvenes y nos divorciamos en excelentes términos a comparación a matrimonios caóticos; no podría decir que deje de amarte y tu no podrías decir que no te atraigo- Pese a eso, lo dije mas como un fiscal exponiendo un caso que como una niña enamorada -… en eso tienes razón, sigues siendo la misma persona con la que me casaría pese a todo- Esa es su conclusión de todo? Incluso volteo para verme, pero sin cambiar su tono -Ves, aun dices ese tipo de cosas pese a todo lo que te he contado; sigues fielmente envalentonando tu corazón para mi- y parece estar dispuesto a esperar a cualquier costo -No puedes culparme- Volvió a su plato como si lo que recién dijo fuera una verdad universal tan obvio que no valía la pena defender -No, no puedo… Terminamos de comer, el me despidió con un beso de despedida en la mejilla en forma de decirme “un gusto hablar contigo” lavaba los platos y yo pensé en irme me detuve en su puerta, pero en eso vi la puerta con más atención, gire a ver la hora y volví a la puerta y me pregunté “¿A dónde va esa puerta?”, fue entonces que sin mediar palabra me senté en su sofá para meditarlo, miraba su reloj, era sencillo sin diseño; me percate que las manecillas iban dando vueltas una y otra vez sin propósito sin detenerse, sin propósito, pero juntas al fin y al cabo, entonces concluí que… -Sabes, tal vez este sea mi lugar -hum? ¿A qué te refieres? - Apenas se percato que no me había ido? -Llevo años viviendo con mi padre, pero eso es mas que nada porque le temo a salir y en cuanto salgo de mi zona alguien termina en el hospital y yo sentada como si nada. -Yo tampoco estoy mejor, termine cenando nuevamente contigo -No, pero ese es mi punto, ambos terminamos en el mismo rincón pese a intentar tomar puertas diferentes de la vida -Mismo punto no significa destino, es más coincidencia- -Nunca mencione al destino, ese es mas caprichoso que esto; digo que ya está bien -Ya está bien? -Pues a mí se me acabaron las llaves, no tengo más puertas que abrir y sé que tú tampoco- todas y cada una de ellas -Insinúas que volvamos a abrir nuestra puerta? - alguna vez se cerró? -Digo que la única llave que me ha abierto otras es esta y aparentemente está contigo- y tú la tienes abierta -Que planteas? - Quieres que lo deletree? -Por lo menos no abrir otra puerta sin rumbo- o con uno siniestro -Entonces te quedaras para ver si existe otra puerta? -Hasta entonces, si así es…- Se que no es convencional, pero por favor acepta - ¿Dónde piensas dormir hasta que eso pase? - Sabia que me acogerías como el animal abandonado que soy -En este sofá si no te molesta, dormiré y dormiré hasta desaparecer mi presencia y no molestarte -Sabes que tu presencia no es un problema, pero tu eres algo alta para ese sofá, eres casi tan alta que yo -Entonces usare sus cojines y dormiré en el piso de la sala -Pese a que esa imagen es realmente cómica sabes que no te dejare hacer eso -Entonces yo… -Entonces tú?… -Solo si tú quieres eso y me dejas hacerlo lo diré -No tengo problema con eso -No, eso no, quiero que salga explícitamente de tu boca; no quiero solo entrar, contarte mis tragedias y luego apoderarme de tu espacio -Quieres dormir junto a mí? -…Esta bien, si tu insistes -Yo insisto… Así termine aquí, compartiendo la cama con el exesposo al que un día abandone en cuerpo, compartiendo espacio y existencia como… -Sigues despierta? - Escucho mis pensamientos? ¿O estuve hablando en voz alta? -Si- No veo bien en la oscuridad, pero aun así puedo escuchar claramente su voz y sentirlo cerca de mi (al final nos acostamos dando espalda con espalda) -Que estás haciendo Verónica? ¿Qué haces aquí? - Lo pregunta ahora? ¿Quiere que me vaya? -Yo no… no lo sé, creo que solo me dejo guiar por la corriente- o por lo menos eso creo - ¿La corriente nos alejó, porque nos reuniría? El rio no choca consigo mismo 2 veces -Entonces, creo que estoy yendo en contra de la corriente por primera vez - ¿Eso parece, es la primera vez que lo haces? -Si, y tengo miedo -Sientes miedo? -No lo parece, pero sé que está ahí -Quieres un abrazo? -Eso que tiene que ver con el miedo? -Nada, solo que no se que decir o hacer para hacerte saber que está bien -… Está bien, haz lo que quieras…
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