Alma vacia
2 de junio de 2026, 21:16
"Aquí yace mi alma, melancólica al sol, pereciendo a la espera de cualquier misera consolación del alba; para así recibir una resolución vacía como el lastre de su ya olvidado ser"
Ya es primavera y mi padre ha caído enfermo esta semana; he intentado visitarlo, pero él no hace más que evitarme, mi hermano dice que es cuestión de orgullo, yo creo que simplemente no quiere que lo recuerde así. No sé de donde saco esas ideas, pero supongo que esta bien, esta en su derecho; mañana lo visitare, aun el no quiera como su hija debo verlo; mi hermano por otro lado no ha dejado de notarme dispersa, dice que soy “una flor seca en una tormenta”, sabrá él que significan esas palabras
Mi madre ha visitado a mi padre muy regularmente, es normal, después de todo se conocen desde hace mucho; ella le lee libros y el se queda dormido a mitad de la lectura, a mi madre le hace gracia.
Hoy estoy en la casa de mi tía buscando a Mauro para poder confesarle mis fallas, él no está en casa ya que trabaja de 6 hasta la hora del almuerzo en la que acompaña a su madre todos los días; no espero que él pueda mejorarlas, pero eso suena ético… bueno por lo menos me hará parecer más ética y darme la postura para decírselo a ella…
Mi tía vive en una casa bien decorada, sus muebles planos de madera oscura y paredes pintadas de un verde que según ella recuerda a esperanza; no se de que habla, ella vive bien y su hijo también, ¿para qué necesitara esperanza?
Me dejo sentada con una taza de te mientras ella compraba azúcar para ella, estaba lloviendo; pese a estar sola no es como si pudiera quejarme, la lluvia solo me suena a agua cayendo, no le veo diferencia entre la de invierno o primavera, ¿existió alguna vez? No lo creo, creo que solo eran ilusiones que uno se hace.
La casa vacía parecía estar hecha de piedra y calentarse, me hacia sudar aunque el calor no me alteraba, parecía una mosca de la cual uno no se puede librar; el reloj de la pared en forma de loro era lo que mas resonaba, el era rojo y brillante y el cuarto verde y opaco, era una figura extraña, como si alguien no supiera como se ve un loro real, sus alas se abrían y dejaban al reloj descansando en su pecho, uno amarillo opaco, su pico parecía maltrecho y achatado, como si se hubiera roto al caer, para colmo sus ojos eran solo puntos negros en su cara; ¿quién habrá hecho tal monstruosidad?
-Oh, hola, Verónica, ¿qué te trae a la tierra de la esperanza? - Muaro entro repentinamente a interrumpir mi desprecio por esa abominación; hoy se veía formal, camisa lisa, corbata a cuadros, pantalón pulcro y mocasines marrón, su gusto era el de un jubilado y su vara la de un egresado de facultad. Cielos, ese loro en verdad que me pone mal y activo mi lado mas evaluativo
-Tu horrible loro mal hecho
-No te gusta? Es arte moderno- Lo sospeche
-El arte no debe ser horrendo, debe ser hermoso y delicadamente bien hecho
-…Bien…señorita refinada ¿Dónde está mi madre? - me vio con una clara mirada de desaprobación y luego al espantoso loro
-Salió a comprar azúcar, aunque yo ya me terminé mi té de hierbas florales
-Por eso estas sudando tanto? – lo decía incrédulamente a pesar de que el estaba empapado en sudor
-Es el calor de primavera, soy sensible al clima
-Eres sensible a la vida- eh?
-Que significa eso?
-No sabes apreciar el arte- Ese loro no es “arte”
-Tu arte es inapreciable
-Eso no fue lo que dijo tu madre cuando llegue
-Para que viniste? Para menospreciar la casa de mi madre
-He venido para verte y hablar contigo, lo del loro es solo para sacarte de esa caverna que llamas cabeza
-A verme? No has venido a verme en años, o, mejor dicho; no has ido a ver a casi nadie en años, porque de repente a mi
-Es sobre algo que me ha estado pasando…
- ¿A ver, de que trata tu…? ¡¡Deja de ver el loro!!
-Es espantoso, la próxima vez que vuelva le regalare uno a tu madre, uno bello y precioso
-No necesita uno
-Si lo necesita, necesita uno hecho por un artista de verdad
-Ya lo hizo un artista de verdad
-Quien?
-Yo. no se nota
-… ¿Tan malo eres?
-Que quieres!!?
-Bueno… veras hace un tiempo que… bueno… digamos que no siento el calor
-EH?! Estas enferma o algo así? Ve al doctor y no vuelvas hasta que aprendas a apreciar el arte
-Eso no, torpe; me refiero a que… no… me siento… todo pasa otra vez de mi
-No te estoy entendiendo, habla normal no Shakesperiano
-Eso intento, pero no es tan sencillo
-Solo piensa en lo que vas a decir y luego dilo; no es tan complicado ms Shelly, no debes crear una novela de esto, solo di lo que quieres decirme…
-… No, no estoy lista, olvídalo
-¡!No, no puedes irte, viniste aquí, ¡¡te tomaste el té de mi mamá y criticaste a mi loro!! Ahora dime para que viniste.
-Yo… bueno, le he estado mintiendo a Salome
-Tu? ¿Mintiéndole? Eso si es impropio de ti, sobre todo a alguien como ella
-Bueno, no es tanto mentir; es mas como… actuar sin honestidad
-Eso es falsedad
-No es falsedad; es… no sentir algo que está ahí
-Eh? ¿Estás de pareja con alguien que no te interesa? ¿Tú?
-Si me interesa, solo… no he podido corresponderle como es debido, veras hace unos meses me he venido sintiendo así con todo
-No te entiendo; ¿estas bien? ¿Te está molestando algo o alguien?
-No. Es… como lo digo, esa falta de algo, eso es lo que me pasa
-Y que es ese algo?
-El sentir, no percibo nada de mi alrededor
-Sientes el calor no?
-Experimento el calor, es algo que me afecta, pero simplemente sudo mas no me afecta
-…Jmmmm, y las flores?
-Vas a iniciar a mencionar cada cosa hasta que te describa todo?
-Solo trato de entenderte
-Mira, imagina que esta lloviendo, estas en medio de la lluvia, pero esta no está tocándote
-Vaya… esa, es una imagen clara
-Mi madre me ayudo a tenerla; ella es mas clara en estas cosas
-Bueno… porque vienes a mí? ¿Porque no hablas con Salome?
-Es que… no es tan simple; vine a qui para encontrar la fuerza para hacerlo
-Aquí? ¿Y eso por qué?
-Necesitaba un lugar con gente conocida y mi padre está enfermo, además sé que no hemos hablado mucho tu y yo, pero si conoces a salome, por eso se que serias de ayuda para hablar con ella
-…Yo, no se como decir cosas así… deberías ir con alguien profesional
-Ya lo he hecho
-Y no te gusto me imagino… Mira no se que buscas, pero si se que no esta aquí, no soy especialista en… sensaciones perdidas
-No te pido que lo seas, te pido que me escuches
-Te estoy escuchando, por eso te lo estoy diciendo
Sono un teléfono que me salvo de por un instante; pero lo que me temía era peor de lo que pensaba
-Dame un momento, Salome me está llamando
-No le digas nada; te lo suplico, se lo diré a su tiempo
-Que pasa querida… ¿qué? ¿De qué hablas? Si tú también eres una persona muy especial para mí, pero… espera, no te entiendo, ¡espera!
- ¿Que sucede?
-Que… Si es Verónica…- Es la primera vez que dice mi nombre bien…
-Por favor…
-Vino a tomar té… que? ¿Por qué? Ok, pero… espera, déjame… ¿hola? ¿Hola?
-qué pasa?
-Me colgó ¿le dijiste algo en la mañana?
-No, ¿pero que dijo?
-Sonaba consternada, estaba llorando y dijo que no quería hablarte nunca más, que paso entre ustedes
-Nada, hace 6 días tuvimos un día de campo, le leí algo de lo que había escrito… Oh por el cielo, ¿será eso?
-De que hablas? ¿Qué sucede?
-Tengo 2 cuadernos, uno de poesías cortas y un diario donde he registrado todo lo que me ha pasado, incluso nuestra relación; debe haberlo leído pensando que era mi cuaderno de poesía que le dije que le regalaría
-Que tenía ese diario
-Todo, mis pensamientos, ¡mis intenciones… OH! Mi cielo, debo regresar, debo explicarle todo
-Vamos a ir
-No, iré yo sola, todo es mi culpa
-No fuiste capaz de explicarme lo que te ocurría con palabras, mucho menos a ella; además ella no querrá hablar contigo.
-Bien, pero démonos prisa; no quiero pensar que estará pasando por su cabeza
-Tan malo es?
-Escribí párrafos enteros dando a entender que nuestra relación no es mas que una farsa vacía
-Verónica… ¿qué hiciste? - su mirada juzgadora es insuficiente para todo lo que realmente merezco
-Regáñame después, debemos darnos prisa, si corremos y nos saltamos los semáforos evitaremos cualquier cosa
-… ¿Que te paso? Esta no eres tú…
-Eso intentaba decirte… Realmente, no lo se.
-Vámonos
Corrimos lo más rápido acelerando al máximo, Mauro era buen conductor y estábamos por llegar, pero aun así mi mente no dejaba de imaginarse el peor resultado… por favor, cielo, mundo, universo, no castiguen a Salome, la única culpable aquí soy yo por capturar a ese querubín en un atrapasueños de mentiras