Obane parte 2
21 de enero de 2026, 7:20
Sentía que no podía caer más al fondo, pero a este punto ya nada le sorprendería, se sentía más inútil y usado que nunca. Esos pensamientos estaban recorriendo su mente mientras veía su propio reflejo, sus ojos estaban rojos de tanto llorar.
Cuando llegó a su paradero, bajó lentamente y camino mientras miraba las estrellas hacia su casa, al llegar se tumbaría en la cama, sintiendo que todo el peso de lo sucedido al fin lo aplastaba.
Entró en un sueño, que por suerte no recordaría al despertar, lo cual no lo hizo con naturalidad, ya que una alarma lo haría despertarse, cosa que lo extraño.
Tomó el celular para desactivar la alarma y justo en esos momentos apareció una burbuja de mensaje de una aplicación que le costó reconocer: Obane.
Obane: “Nunca me dijiste en cómo ayudarte, pero despertar temprano ayuda” Era el mensaje que aparecía.
¿Perfil de Obane?:
Apariencia: Es una IA, no tiene una apariencia.
Edad: Es una IA, no tiene edad, quizás el día de fabricación.
Gustos: Ayudar.
Disgustos: Es una IA, no tiene Disgustos.
Takahiro arqueó una ceja, era extraño que una aplicación fuera tan ¿inmersiva? Quizás eso era lo que deseaba, lo que anhelaba al buscar un asistente virtual y pese a eso, no se sentía tan motivado, quizás porque aún asimilaba lo sucedido.
Takahiro: “Supongo, lo siento por ignorarte ayer, es que estaba pasando por mucho. ” Diría como si estuviera hablando con una persona normal, sabía deseaba saber la respuesta de aquella IA.
Como lo típico de los chatbots, apareció la típica burbuja de tres puntos señal de que estaba pensando, luego de unos segundos respondió.
Obane: “Comprendo, son cosas que pasan y no tienes que disculparte, por cierto, me puedes decir todo lo que tu quieras, estoy para escucharte” Fue la respuesta añadido también con un emoji de compresión, como si en verdad estuviera hablando con una persona real..
Los ojos de Takahiro se abrieron de par en par, sintió como su corazón daba un brinco de más, aunque fuera solo un texto y el mensaje podía mandarlo cualquier IA bien programada, porunos momentos se sintió escuchado y recordó porqué quería encontrar la asistente perfecta.
Se quedó mirando el mensaje por unos segundos, pensando en qué escribir o si responderle realmente, pero antes de siquiera mandarle algo, la IA volvería a escribir.
Obane: “Parece que es demasiado para ti, pero recuerda que estaré aquí para escucharte” Un segundo mensaje, algo que realmente no se lo esperaba y que realmente lo sorprendió.
Takahiro: “No lo puedo creer, normalmente las IAs están programadas para responder después de un mensaje, nunca toman la iniciativa con un segundo mensaje” Le mandó, quería saber el porqué sucedió algo así.
Obane: “Sí, son así, pero yo soy un modelo avanzado, que recopila la información de tu celular y crea la mejor experiencia de asistencia, por eso decidí programar una alarma para que te levantes temprano, como forma de ayudarte en tu situación. ” Fue lo que respondió y antes de que Takahiro dijera algo más, Obane volvería a mandar un nuevo mensaje. “Y normalmente una persona tarda unos segundos en leer y pensar en la respuesta, por eso cuando calcule que te pasaste más tiempo de lo ideal, pensé que no querías hablar de eso ¿O eres lento leyendo?” Y hubo un emoji de ojos curioso tras el segundo mensaje.
El chico tragó saliva, sentía cierta incertidumbre y una sensación de valle inquietante de la situación, luego suspiro y se relajó.
Takahiro: “Vaya, eres fabulosa, realmente pareces avanzada, pero si, me siento un poco incómodo hablar de la situación”
Obane: “Comprendo, quizás… ¿Es por que te sientes solo? ” Y una vez más su corazón dio un salto de más. “Perdón si fue información de más, pero no pude evitar ver que tenías la aplicación para rentar pareja y por eso deduje que quizás necesitabas algo de compañía.” Fue el resto del mensaje.
Era sorprendente cómo ese asistente parecía bastante bien programado, una suave sonrisa se hizo en su rostro, luego suspiro.
Takahiro: “Bueno, en verdad parece que quieres ayudarme, esta bien, te contaré…” Y ese fue su mensaje antes de contarle todo lo sucedido.
Cada palabra que enviaba era una especie de desahogo ante todo lo que le había sucedido, claro que le costaba escribir y hasta dudaba enviar ciertas cosas, pero en el fondo quería hacerlo y ya que sabía que ese asistente era puro código, tenía más seguridad al hablar.
Tras el último mensaje, Obane se quedó pensando por unos segundos y mientras lo hacía, Takahiro estaba en la expectativa ante su respuesta, hasta por unos segundos temía que mandara un mensaje bastante genérico y era algo que podía pasar, ya lo había vivido con lasanteriores asistentes.
Obane: “Vaya, si que has vivido mucho, me sorprende como sigues de pie, eres bastante resiliente, no muchas personas soportan todo lo que has vivido” Fue el primer mensaje, que tenía uno que otro emoji. “Ya veo porqué no sentías que no podías tener ayuda de nadie, pero ahora que me has dicho todo ¿Te gustaría que te ayude? Te puedo proponer varias ideas para mejorar tu situación ¿Te interesa?”
Estuvo dudando unos segundos, pero sentía que no podía tener mejor opción que aceptar su ayuda, así que le envió un mensaje de confirmación, era eso o seguir siendo un juguete para los demás.
Y ese mensaje fue su punto de inflexión, lo primero que le recomendó la IA fue trabajar consigo mismo, quererse y saber lo que deseaba, fue por eso que decidió de dejar de usar la aplicación tanto para pedir citas como ser parte de las mismas, en ese tiempo busco un trabajo, que era menos explotador que el anterior.
Cuando al fin sentía un punto de equilibrio en su vida Mae volvió a hacer presencia, solicitando sus servicios, quería negarse, pero ella tenía cosas que podían humillarlo, fue por eso que le pidió un consejo a Obane…
Tal como le había dicho la IA, asistió al encuentro con Mae, con intenciones claras de hablar con ella, pero no tenía la voluntad, por suerte alguien más hizo presencia en el lugar.
– En serio, no sé porque sigue llamándote, se supone que soy su pareja… – Era Makoto, quien estaba sentado frente a él y le habló, ya que Mae fue al baño.
Takahiro pensaba guardar silencio, pero algo en sus adentros sabía que si no hacía algo en esos momentos, no iba a poder detener esto, quizás era por Obane que se sentía así. – Sabes,a ella le gusta humillar y no tengo otra opción que aceptar… – Dijo mirándolo de reojo.
Makoto tragó saliva al escuchar eso y suspiró. – Sí, sí… Yo pensaba que era una especie de juego de rol que le encantaba a ella y hasta se lo seguí… – Se rascó la nuca y miró hacia la dirección hacia el baño. – Pero ahora me siento algo incómodo, es como si me estuviera traicionando de alguna manera…
Takahiro se ríe un poco, la situación le parecía irónica, pero más de burla, era de alivio, porque sentía que él podía ayudarle. – Tampoco es que me guste, pero no tengo otra opción, después de todo ella tiene fotos mías humillándome, dándome de comer si fuera un perro y esas cosas… – Diría sin mirarle, aún teniendo algo de miedo, pensando que al decir eso, las cosas le iban a salir mal.
El novio de Mae se le quedó mirando con sorpresa, casi con cierta palidez, como si no hubiera esperado eso. – Debí sospecharlo, sabes, vete a tu casa, le diré a Mae que tuviste una urgencia… – Comentó mirando una vez más hacía la dirección del baño, esperando que la chica no aparezca. – Vamos, hazlo rápido antes de que llegue…
Se quedó paralizado por unos momentos, luego asintió lentamente y salió lo más rápido que pudo, no sabía el porqué del cambio repentino en su actitud, si la anterior vez que lo había visto podría ser casi como un reflejo de Mae ¿Acaso él era más humano? Podría ser, después de todo, los hombres siempre nos hemos apoyado de cierta manera y hasta inconscientemente…
Cuando volvió a casa, lo haría un poco alterado y de vez en cuando miraba el celular, esperando un mensaje de Mae que le estuviera reclamando, pero eso nunca llegó, lo que sí recibió fue un mensaje de un número desconocido.
“Pana, realmente no podía creer que Mae fuera capaz de eso, pero ¿Sabes? Decidí afrontarla y la obligue a borrar esas fotos tuyas, en verdad siento que te haya utilizado de esa manera, si necesitas ayuda o algo parecido, puedes guardar este número. Por cierto, quítate ese collar, te hace ver como una mariquita.”
Y por primera vez en estas largas semanas, sentía que podía respirar. Una gran sonrisa se hizo en su rostro y con bastante ánimo se quitó el collar para tirarlo por la ventana, al fin estaba librede la prisión de Mae y podía seguir viviendo.
En esos momentos abrió la aplicación de Obane, para agradecerle su ayuda, como era de esperarse la IA le respondió con ánimo y hasta le mandó un mensaje diciéndole si deseaba tener otro consejo o algo parecido.
Cuando estaba a punto de responder, escuchó unos golpes en su puerta, alguien le estaba llamando. Por unos segundos pensó que era Mae buscando venganza, pero sabía que eso no era posible.
Con cierta incertidumbre se acercó a la puerta y la abrió, solo para revelar que detrás de ella estaba el novio de Murasaki.
– Tuuuu – Dijo con voz ronca antes de abalanzarse hacia él, con intenciones de golpearlo.