El Interrogatorio
20 de febrero de 2026, 6:04
La tensión en la entrada fue tan espesa que podría cortarse con el filo de la propia Mugen.Komui,que ha pasado del colapso nervioso a una especie de eficiencia histérica,escolta a Kanda hacia su oficina para "charlar" sobre los términos del compromiso.El Supervisor camina con pasos rígidos,todavía con algunas hojas de su disfraz de abedul cayendo por el pasillo,mientras Kanda lo sigue con una indiferencia que raya en lo insultante,dejando tras de sí un rastro de silencio
Lenalee los sigue de cerca,con la espalda tan recta que parece a punto de quebrarse y una mirada que promete un juicio final en cuanto se cierren las puertas del despacho.
Antes de que los guardias o el propio Komui descubran a los curiosos,el grupo de "investigación" se dispersa rápidamente hacia sus labores habituales.Se refugian en la seguridad de un pasillo lateral,donde la adrenalina del momento empieza a transformarse en recriminaciones
-¡Nos mentiste!-exclama Allen,señalando a Lavi con un dedo acusador.
El joven exorcista deja caer los hombros,sintiendo que su brújula moral da vueltas
-Dijiste que era un bárbaro desfigurado,una bestia salvaje. ¡Ese hombre no se parece a nada de eso,Lavi!
-Pero...pero si da miedo-interviene Krory,que sigue temblando y se abraza a sí mismo
-Su mirada...es como si estuviera diseccionando mi alma para ver por dónde cortarla.Sigue siendo un monstruo,solo que uno muy bien peinado
Miranda,por su parte,se retuerce las manos con una expresión de alivio melancólico,todavía procesando la imagen del recién llegado
-Bueno...-murmura ella
-Al menos parece que sí usa camisas.Y se ven bastante bien planchadas.Quizás mis pesadillas sobre las tareas domésticas eran un poco exageradas...aunque ese carácter suyo parece que arruga la ropa solo con mirarla
Lavi no puede contenerse más.Suelta una carcajada sonora que retumba en las paredes de piedra del pasillo,apoyándose en una columna para no perder el equilibrio.Sus ojos brillan con la satisfacción de un artista que acaba de ver su obra terminada
-¡Vamos,chicos!No me miren así-dice Lavi,secándose una lágrima de risa
-Solo quise darle un poco de emoción al asunto.La vida en la Sede es aburrida,y admito que ustedes me ayudaron mucho con sus propias teorías.Yo solo puse la semilla,¡Ustedes regaron el árbol del caos!
-Lenalee te va a matar-sentencia Allen imaginando la represalia de las Botas Oscuras cuando ella descubra que el "miedo a la bestia" fue una orquestación de su amigo
-Y cuando lo haga,Marie y yo no vamos a intervenir
-Puede ser...-admite Lavi,recuperando la compostura y ajustándose el parche con una sonrisa intrigante
Empieza a caminar hacia la biblioteca,pero se detiene un segundo para mirar hacia el ala administrativa
-Pero ahora viene lo mejor.Olvídense de los rumores y las apariencias-Lavi entornó el ojo,mirando hacia la oficina de Komui
-Ahora es cuando veremos si el acero de Kanda se dobla ante la voluntad de Lenalee...o si la Orden termina reducida a cenizas antes de la luna de miel.Esto, amigos míos,es historia en proceso
El escenario en la oficina del Supervisor General ha mutado drásticamente.Lo que suele ser un monumento al caos,lleno de tazas de café vacías y pilas de documentos tambaleantes,se ha transformado en una sala de interrogatorios improvisada de la peor clase
La habitación está sumida en una penumbra artificial y asfixiante.Las pesadas cortinas están corridas hasta el último milímetro,bloqueando cualquier rastro de la luz grisácea de Londres.La única fuente de iluminación es una potente lámpara de escritorio,cuyo haz de luz blanca y cegadora apunta directamente al rostro de Kanda.El contraste de sombras proyecta una atmósfera de película de espías barata,un drama policiaco orquestado por la paranoia de Komui
Kanda no parece molesto por el resplandor clínico que golpea sus retinas.De hecho,mantiene los ojos cerrados con una calma que roza la insolencia pura. Con los brazos cruzados sobre el pecho y la espalda apoyada en la silla de madera,respira de forma pausada y rítmica.No es paciencia lo que emana de él,es una indiferencia tan profunda que resulta humillante para los demás. Parece estar meditando o,peor aún,ignorando activamente el juicio sumario al que está siendo sometido.Para él,esta puesta en escena no es más que otra interrupción molesta en su rutina.
Komui golpea el escritorio con una regla de metal.El impacto hace que varias tazas de café vacías bailen peligrosamente sobre la madera
-¡No te duermas,acusado!-grita Komui
Lleva puestas unas gafas oscuras de aviador que,sumadas a la penumbra casi total de la sala y al foco de la lámpara,probablemente lo dejan navegando en la más absoluta ceguera.Sin embargo,se mantiene firme en su papel de interrogador
-¡Estamos decidiendo el futuro de la flor más preciosa de la Orden Negra!-continúa,agitando la regla en el aire como si fuera un cetro
-¡Tómate esto con la seriedad que merece el crimen de existir y de portar ese contrato infame!
-Hermano,por favor...-gime Lenalee desde las sombras del sofá del fondo
Está hundida entre los cojines,cubriéndose la cara con ambas manos en un intento desesperado por ocultar un bochorno que amenaza con consumirla.La furia volcánica que sentía (esa que la incitaba a romperle las piernas a Kanda) se ha evaporado,siendo reemplazada por una vergüenza ajena ante la actuación de su hermano
-Esto es humillante-murmura ella con la voz ahogada entre sus dedos
-Ya firmamos los papeles de llegada en la entrada.Es un Exorcista de la Rama Asiática,no un prisionero de guerra de la Inquisición.Déjalo ir a su habitación de una vez antes de que alguien más nos vea
-¡Silencio!-ordena Komui,levantando la regla hacia el techo con un gesto teatral que hace crujir las hojas de su disfraz de camuflaje
-Este hombre es un peligro público,Lenalee.Míralo bien...
Se inclina hacia adelante,entrando bruscamente en el círculo de luz de la lámpara.Sus gafas de aviador reflejan el haz blanco,ocultando sus ojos pero resaltando su expresión de pánico protector.Frente a él,Kanda ni siquiera se ha dignado a abrir los ojos;es una estatua de desprecio que hace que los gritos de Komui parezcan rebotar contra una pared de mármol
-Es la cara de un depredador que viene a Londres con el único propósito de robarse mi felicidad y destrozar la paz de este cuartel.¡Es un lobo con piel de...seductor asiático!
Reever,sentado a un lado del escritorio,toma notas en una carpeta con una expresión que solo puede describirse como fatiga existencial.Sus hombros están caídos bajo el peso de años de lidiar con las excentricidades de su jefe,y su pluma se mueve de forma mecánica,registrando el delirio de Komui solo por pura inercia profesional
Evita mirar a Kanda a los ojos,siente que la poca dignidad que le quedaba a la Sección de Ciencias se está escurriendo irremediablemente por las grietas del suelo de madera
Komui se inclina todavía más sobre el escritorio,invadiendo el espacio personal de Kanda hasta que sus rostros quedan a escasos centímetros de distancia.Es una coreografía absurda.Las hojas de abedul en su cabeza caen casi en el flequillo del exorcista japonés
Kanda ni siquiera se inmuta.No hay un solo temblor en sus pestañas,ni una alteración perceptible en su respiración pausada.Es,en todo sentido,una estatua de hielo impasible
-Dime,Yu Kanda-sisea Komui,bajando el tono a uno cargado de una sospecha venenosa,digna de un villano de novela
-¿Qué es lo que pretendes realmente con mi hermana? ¿Qué oscuros planes ocultas tras ese "Acuerdo de Vinculacion"? ¿Por qué has aceptado seguir adelante con este compromiso?
Kanda permanece inmóvil.Ni siquiera se molesta en abrir los ojos para reconocer la presencia del hombre que le grita,el zumbido eléctrico de la lámpara,constante e irritante,es la única respuesta que llena el vacío opresivo de la habitación
-¡Te he hecho una pregunta,vástago del este!-insiste Komui,golpeando la madera del escritorio con una fuerza que hace saltar los tinteros y salpicar gotas de tinta negra sobre los informes
-¿Qué es lo que buscas realmente? ¿Su herencia? ¿Una posición de poder en la Rama Europea? ¿Es acaso una estrategia de Bak Chang para espiarme desde dentro y robar mis preciados Komurin?
Se detiene.El aire se escapa de sus pulmones y traga saliva con dificultad.Su rostro,antes rojo por el esfuerzo,se desencaja por el horror puro de su propia imaginación
-... ¿O acaso planeas llevartela de mi lado para siempre?-susurra,con el tono de quien describe el fin de la civilización
Ante la mención de la separación,Kanda abre un ojo.Solo uno.La pupila azul,afilada y gélida,escanea al Supervisor con el desinterés con el que un depredador observa a una mosca zumbona antes de decidir que no vale la pena gastar energía en aplastarla.Tras un segundo,vuelve a cerrarlo,regresando a su estado de meditación hostil
-Tks...
El sonido es breve,cortante y cargado de un desprecio tan vasto que no necesita palabras para ser entendido
-¡Ha chascado la lengua!-grita Komui,rompiendo el poco silencio que quedaba mientras se gira hacia Reever con un gesto de triunfo histérico
-¡Anota eso,Reever! ¡Ponlo en negrita,con la letra más grande que tengas y subráyalo tres veces! ¡Desacato a la autoridad! ¡Falta de respeto flagrante al "Hermano Supremo"!
-Anotado,Supervisor...-murmura Reever,cuya pluma se mueve dibujando círculos concéntricos y garabatos erráticos sobre la libreta,sin llegar a formar una sola palabra coherente
Mantiene la cabeza agachada, los hombros hundidos y la vista clavada en el papel,tratando de volverse invisible.Su único objetivo es no tener que procesar el nivel de vergüenza ajena que,está inundando cada rincón de la oficina.En su mente,ya ha presentado su renuncia cinco veces en los últimos diez minutos
Komui empieza a caminar en círculos alrededor del escritorio,perdiendo la paciencia a cada segundo que pasa.La indiferencia de Kanda es un escudo impenetrable,una superficie de hielo donde todos sus ataques dialécticos y sus golpes de regla resbalan sin dejar la más mínima marca.Necesita una grieta,un fallo en esa armadura de estoicismo arrogante que lo haga reaccionar de una vez por todas
El Supervisor se detiene.Empieza a sudar profusamente,y el sudor empapa el cuello de su camisa,haciendo que algunas de las hojas secas se peguen a su piel.Si Kanda es tan insultantemente atractivo,tan joven y tan desesperadamente callado...la lógica retorcida y sobreprotectora de Komui solo encuentra una explicación lógica
Tiene que ser un experto en el arte de la seducción
¡Seguro es un mujeriego! Con un pasado oscuro,lleno de víctimas suspirando por los rincones de la Rama Asiática
Se seca el sudor de la frente con un pañuelo arrugado,se afloja la corbata con un gesto dramático y decide jugar su carta más fuerte.La última línea de defensa de un hermano desesperado:La carta de la virtud
-Muy bien,Kanda.Si no quieres hablar de tus planes estratégicos...hablemos de tu pasado
La oficina se sumerge en una tensión nueva,una que ya no huele a espionaje,sino a una inquisición moral absurda
-Mi hermana es una dama.Una flor inmaculada,el tesoro más puro de esta Orden y,posiblemente,de toda la cristiandad.Y yo,como su guardián legal,espiritual y emocional,necesito saber si tú eres digno de tal pureza. Necesito una lista detallada de tus... "antecedentes sentimentales" de tus aventuras como hombre soltero
Lenalee levanta la cabeza del sofá de golpe.El bochorno que la mantenía hundida entre los cojines es reemplazado instantáneamente por un escalofrío de premonición que le eriza el vello de la nuca.Conoce perfectamente esa mirada en los ojos de su hermano detrás de las gafas de aviador,es la mirada del hombre que ha perdido el contacto con la realidad y está a punto de cruzar una línea roja de la que no existe retorno posible
-Hermano...No te atrevas a preguntar eso...Ni se te ocurra
Komui ignora la advertencia con una terquedad que solo él posee cuando el honor de su hermana está en juego.En un movimiento rápido y exageradamente dramático,extiende el brazo y apunta con el dedo índice directamente a la nariz de Kanda,deteniéndose a escasos milímetros de la piel del exorcista
-Mírame a los ojos y responde con la verdad,bajo pena de castigo divino por parte del Vaticano...
Kanda abre los ojos.Esta vez,ambos
Las pupilas azules desprenden un destello de irritación pura ante la invasión de su espacio personal y la cercanía de ese dedo tembloroso que casi lo toca.Su mandíbula se tensa de tal forma que los músculos de su cuello se marcan bajo el uniforme,pero Komui,cegado por su propia paranoia y sus gafas de aviador,es absolutamente incapaz de leer las señales de peligro inminente que emanan de la "Bestia del Este"
-Dime...-Komui hace una pausa teatral,bajando la voz hasta convertirla en un susurro cargado de juicio inquisitorial
-¿Cuántas parejas has tenido en tu vida? ¿Cuántas mujeres han caído en tus redes de seducción asiáticas? Pero,sobre todo... ¿Eres virgen?
En ese instante,el tiempo se detiene por completo en la oficina del Supervisor.El mundo parece congelarse en una fotografía de lo absurdo:
Komui:Apuntando con un dedo acusador mientras su cabeza suelta una hoja seca
Kanda:Con los ojos clavados en Komui,emitiendo un aura de "muerte instantánea"
Lenalee:En el sofá,probablemente deseando que la tierra se abra y la trague antes de escuchar la respuesta
El zumbido de la lámpara de escritorio,antes ignorado,se vuelve ensordecedor en medio del silencio más denso y pesado que se ha registrado en la historia de la Orden Negra.Una pequeña gota de sudor frío resbala por la sien de Komui,no por el calor de la lámpara,sino porque el aura de Kanda ya no es solo hostilidad.Es una promesa física de que Mugen está a un milímetro de abandonar su vaina
Reever,en un espasmo de pura incredulidad y horror corporativo,ejerce demasiada presión sobre su libreta.Se escucha un crack seco.La punta de su lápiz se rompe limpiamente,dejando una mancha negra de grafito sobre el papel y simbolizando el fin de la cordura en el departamento científico
Nota interna de Reever:Si sobrevivo a esta oficina,pediré mi traslado al fondo del Mar del Norte
Lenalee siente,de manera literal,cómo su alma abandona su cuerpo en una exhalación de pura agonía social.El bochorno es una fuerza física tan intensa que su rostro adquiere una tonalidad carmesí vibrante,un rojo tan profundo que compite ferozmente con el color de sus propios zapatos.La dignidad,ese concepto que tanto le ha costado mantener en esta Orden,se le escapa ahora por cada poro de la piel
-¡HERMANO!
El grito de ella desgarra el silencio de la oficina como un rayo.Se pone de pie de un salto,con los puños tan apretados que las articulaciones le duelen.A sus pies,el aura de su Cristal comienza a emitir un fulgor verde y violento,vibrando con una frecuencia ultrasónica que hacía que el aire alrededor de sus tobillos se distorsionara. El zumbido de la lámpara de Komui fue devorado por la nota aguda y pura del cristal de Lenalee, una advertencia de que la oficina entera estaba a un paso de ser reducida a escombros
Kanda permanece inmóvil en su silla,pero algo ha cambiado.Por primera vez desde que cruzó el umbral,su máscara de indiferencia se agrieta.Sin embargo,no hay rastro de timidez,ni un ligero rubor,ni la más mínima señal de vergüenza en sus facciones.Para un guerrero como él,la pregunta no es íntima,es simplemente absurda
Lo que refleja su expresión es una mezcla tóxica de incredulidad y un asco tan profundo que resulta hiriente para quien lo mira.Observa a Komui con una mueca de repulsión pura,la misma cara con la que uno miraría a un ser que acaba de confesar,con total orgullo,que se alimenta de basura podrida.Es el desprecio máximo de un hombre de acero ante la infinita estupidez humana
El aire en la oficina se vuelve estático,cargado con la electricidad de un conflicto que ha cruzado todas las fronteras de la diplomacia y la cordura.Kanda respira hondo,y por el modo en que sus nudillos se blanquean al cerrarse sobre la empuñadura de Mugen,queda claro que está debatiéndose seriamente entre responder con el desprecio de sus palabras o con el frío rigor de su acero
Se inclina lentamente hacia adelante,permitiendo que el haz de luz blanca y clínica de la lámpara bañe por completo sus facciones.El movimiento es cargado de una amenaza latente que hace que el oxígeno en la habitación parezca agotarse de golpe.Su mirada es tan afilada y desprovista de humanidad que Komui retrocede instintivamente,tropezando con sus propios pies hasta chocar ruidosamente contra el respaldo de una silla
-¿Eres idiota?-pregunta Kanda
Su voz es grave,cortante, y vibra con una furia contenida que eriza la piel de todos los presentes.Ya no es el vastago del este que entró por el atrio,es la guillotina que Marie describió,lista para caer
-¿Crees que he venido desde Asia,aguantando un viaje en barco de tres semanas entre ratas,salitre y asqueroso pescado seco,solo para sentarme en esta silla ridícula y que un payaso me pregunte sobre mi "pasado de soltero"?
-¡Es...es un asunto de extrema pertinencia!-chilla Komui,intentando recuperar un ápice de autoridad mientras su cuerpo se encoge de forma patética.Trata de esconderse detrás de su gran silla de cuero,usándola como un escudo inútil contra la radiación de odio que emana del japonés
-¡Es por la seguridad física y emocional de Lenalee! ¡Como Supervisor General y "Hermano Supremo",tengo el deber de realizar un escrutinio total de tu moralidad antes de permitir que respires el mismo aire que ella!
Kanda se pone de pie bruscamente.El movimiento es tan rápido y cargado de una violencia contenida que la silla de madera sale despedida hacia atrás,golpeando el suelo con un estruendo seco que resuena en las paredes como una bofetada.El impacto silencia instantáneamente los chillidos de Komui
-Me largo-sentencia Kanda.Su voz ya no es solo fría,es letal
Se gira hacia la puerta sin dedicarle una sola mirada más al Supervisor,como si Komui hubiera dejado de existir para él en el momento en que abrió la boca
-Si vuelves a hacerme una pregunta tan estúpida-dice,deteniéndose un segundo con la mano sobre el escritorio
-Te cortaré el pelo.Y te aseguro que no me refiero al de la cabeza
La amenaza queda suspendida en el aire,cruda y terrorífica.Kanda cruza la habitación con pasos largos y pesados que parecen marcar el ritmo de una ejecución inminente,ignorando las protestas ahogadas y los ruidos de asfixia que emite Komui desde su escondite.Al salir,cierra la puerta con un portazo tan colosal que los cristales de las ventanas de la oficina tiemblan peligrosamente en sus marcos
El estruendo es tan fuerte que un par de tazas de café acumuladas en el escritorio de Reever terminan por volcarse,derramando un líquido oscuro y frío sobre los informes que el científico tanto se había esforzado en proteger
-... No me respondió-susurra Komui finalmente
Su voz es un hilo quebradizo que rompe la calma estática. Se vuelve hacia Reever con los ojos desorbitados tras sus gafas de aviador torcidas,con el cuerpo temblando como una hoja seca en mitad de un vendaval
-No lo negó, Reever.Definitivamente no es virgen. ¡Lenalee,estamos perdidos! ¡Es un experto,un seductor profesional enviado por la Rama Asiática para desestabilizarnos! ¡Viene a Londres con la única misión de aplicar sus tácticas de conquista con mi pequeña!
Komui se abraza a sí mismo,balanceándose sobre sus talones mientras su imaginación galopa hacia escenarios de desastre
Lenalee no responde.Sigue sentada en el sofá,pero su postura es la de alguien que ha sido alcanzado por un rayo y ha quedado petrificada en el sitio.Está tan profundamente avergonzada,tan consumida por la marea de humillación que ha provocado la conducta de su hermano y la respuesta brutal de Kanda,que su mente se ha quedado en blanco
El mundo exterior ha dejado de existir.Solo queda el calor residual en sus mejillas y el deseo ardiente de que las leyes de la física se suspendan por un momento.Desea,con cada fibra de su ser,que el suelo de la oficina se abra en una grieta infinita y la trague antes de tener que volver a mirar a alguien (especialmente a ese hombre) a la cara
Siente que si intenta articular una sola palabra, lo único que escapará de su garganta será un grito de frustración pura o una disculpa que se perderá en el vacío de la habitación.Su dignidad no ha sido simplemente herida,ha sido desintegrada bajo la luz de esa lámpara de escritorio.
Reever suelta un suspiro largo,dejando caer el lápiz roto sobre la carpeta empapada.Mira a Komui con una mezcla de lástima y cansancio
-Supervisor...creo que el único experto en tácticas de desastre aquí es usted-murmura Reever,aunque sabe que sus palabras caerán en oídos sordos