Molestias Supremas
26 de febrero de 2026, 22:17
Kanda camina por los pasillos de piedra de la Orden Negra con la fuerza de un huracán.Sus botas golpean el suelo seco y preciso,enviando ecos de advertencia a cualquiera que se encuentre en las cercanías.Sus dedos todavía aprietan con fuerza la empuñadura de Mugen,una excusa para desenvainar y cortar el aire viciado de Londres que parece pegársele a la piel como el recuerdo de la oficina de Komui
Su mente es un hervidero de irritacion.El rostro desencajado del Supervisor y sus preguntas absurdas sobre su "moralidad" se repiten en su cabeza como un eco insoportable,una disonancia que empaña su disciplina de guerrero.
De repente,una figura apoyada casualmente contra una de las columnas del pasillo interrumpe su trayectoria
-¡Vaya,pero si es el novio del año!-exclama Lavi,levantando una mano en un saludo despreocupado y luciendo una sonrisa
-Ha pasado tiempo,¿Verdad,Yu?
Kanda se detiene.El aire a su alrededor,ya de por sí frío,parece congelarse de forma instantánea,creando un vacío de presión en el pasillo
Gira la cabeza con una lentitud letal,una coreografía de cuello y hombros que delata al depredador.Sus ojos azules brillan con una promesa de violencia tan explícita que haría que cualquier hombre normal saliera corriendo en busca de refugio.Lavi,sin embargo,no retrocede.Su sonrisa se ensancha,aunque el brillo de su propio ojo revela que ha calculado exactamente la distancia que lo separa de la punta de Mugen
-No me llames así-sisea Kanda
El pulso de su Inocencia recorre el metal,provocando que la vaina de su espada emita un leve chirrido metálico,un lamento de acero que vibra en las paredes del pasillo.El aire se vuelve pesado,cargado de una intención asesina que el,ya no intenta ocultar
-Si vuelves a pronunciar ese nombre,Usagi estúpido,te cortaré la lengua antes de que puedas siquiera pensar en pedir clemencia
Lavi levanta ambas manos en un gesto de rendición,moviendo los dedos con una agilidad burlona.Sin embargo,su sonrisa no desaparece,al contrario,se ensancha,revelando la chispa de deleite de quien sabe perfectamente qué botones pulsar para desquiciar al espadachín más reservado de la Orden
-¡Qué agresividad!-exclama Lavi,bajando los brazos pero manteniendo una distancia prudencial
-Solo quería darte la bienvenida a tu nuevo hogar
Se apoya de nuevo en la columna,cruzando un pie sobre el otro con una naturalidad que irrita a Kanda aún más que sus palabras
-Debo admitir que me sorprendí mucho con lo de tu "compromiso".Te lo tenías muy bien guardado,Yu.Pero te felicito,una belleza como Lenalee no se consigue en cualquier lado.Es el tesoro de la Sede,después de todo
-¡Cállate!-ruge Kanda
El grito no es solo un estallido de voz,es una vibración de furia pura que hace que los Buscadores que pasan por el fondo del pasillo se den la vuelta y huyan en dirección contraria.Sus nudillos crujen sobre la empuñadura de Mugen
-Está bien,está bien-dice Lavi,ensanchando su sonrisa hasta que parece que va a salirse de su rostro
-Pero corre el rumor de que el interrogatorio con el Supervisor fue...revelador. Por lo que escuché a través de la puerta,la diplomacia no es lo tuyo. ¿Ya decidieron el color de las flores para el altar o todavía están en la fase de "cortarse la lengua"?
Kanda no responde con palabras,el tiempo de las advertencias verbales ha terminado.Da un paso hacia adelante y el aura de "muerte" que Marie describió en el comedor se vuelve casi tangible,una presión invisible que hace que el aire en el pasillo se sienta denso y difícil de respirar.El filo de Mugen asoma apenas unos milímetros de su vaina,capturando y devolviendo la luz vacilante de las antorchas con un destello gélido y letal
-Quítate de mi camino si quieres conservar la cabeza sobre los hombros-gruñe
Pasa por el lado de Lavi con un empujón de hombro tan seco y cargado de fuerza que casi desequilibra a Lavi,quien tiene que dar un paso lateral para no chocar contra la piedra fría de la columna
Lavi lo observa alejarse,soltando una risita por lo bajo mientras se ajusta la bufanda.Para él,ver a Kanda así de desquiciado es una fuente de entretenimiento sociológico.Sin embargo,su diversión se corta de golpe,cuando escucha unos pasos rápidos y pesados que resuenan desde la dirección de la oficina del Supervisor
Lenalee emerge del pasillo,y su expresión es,incluso más aterradora que la de Kanda.Sus mejillas todavía conservan un rastro del rubor de la vergüenza,pero sus ojos violetas están fijos en Lavi con una claridad peligrosa,desprovista de su habitual amabilidad.En sus pies,las Botas Oscuras emiten un suave zumbido,un pulso verde que late al ritmo de su corazón acelerado,indicando que su paciencia ha sido pulverizada
-¡Lavi!-exclama ella,deteniéndose frente a él
-¡Hola,Lenalee!-Lavi intenta recuperar su fachada de pícaro,levantando una mano
-¿Viste qué guapo es tu prometido? Realmente los rumores de la Rama Asiática no le hacían justicia...
Su voz flaquea y la broma muere en su garganta cuando nota que Lenalee no se está riendo.Planea mentalmente una forma de salir de alli
Pero Lenalee no le da tiempo para procesar su retirada.Se lanza hacia adelante con una velocidad que solo su Inocencia le puede otorgar,estampando su mano en el pecho de Lavi con un empujón seco. Al contacto, los anillos de sus tobillos emitieron un destello esmeralda que pareció hacer vibrar la columna de piedra tras la espalda de Lavi. Antes de que él pueda recuperar el equilibrio,ella agarra los extremos de su bufanda naranja,retorciendo la tela y tirando de ella con tal fuerza que lo obliga a inclinar la cabeza hasta que sus ojos quedan a escasos centímetros de los suyos
-¡Eres un mentiroso!-le recrimina ella,y su voz vibra con un filo que Lavi rara vez ha escuchado
Sus mejillas arden,pero no por timidez,sino por la furia de haber sido manipulada
-¿"Una Bestia"? ¿"Un peleador de batalla ilegales"? ¡Me hiciste creer que venía un monstruo salvaje,Lavi!
-Bueno...admite que su personalidad es bastante monstruosa-balbucea,intentando forzar una de sus sonrisas despreocupadas,aunque el sudor empieza a perlar su frente al sentir la presión en su cuello
-No me equivoqué en la parte de su aura,solo...quizás exageré un poco la envergadura física
-¡No es gracioso!Por culpa de tus historias absurdas,estaba lista para atacarlo en la entrada como si fuera un Akuma ¡Mi hermano casi sufre un ataque al corazón!
Ella aprieta más la bufanda
-Me avergonzaste...¿Tienes idea de lo difícil que es tratar de ser seria y digna,esperando a un salvaje,y que aparezca...él?
Suelta la bufanda con un gesto brusco y lo señala con un dedo acusador.A sus pies,el aura de su Inocencia pulsa con una frecuencia errática,iluminando las sombras del pasillo con destellos esmeralda
-Si vuelves a engañarme así con algo tan serio,Lavi,te juro que practicaré mis patadas de descenso usando tu cabeza como objetivo móvil. ¿Quedó claro?
Lavi traga saliva con dificultad,sintiendo por primera vez en mucho tiempo que el peso de su propia diversión se le vuelve en contra.Su agudeza le permite ver más allá de la superficie.Lenalee no está simplemente enfadada por una mentira infantil,está navegando en un mar de confusión.La broma no ha sido solo una travesura,sino una niebla que ha terminado por nublar sentimientos que ella ni siquiera sabía que poseía
-Entendido,jefa-murmura Lavi
-No más cuentos sobre salvajes.Lo prometo
Lenalee no le concede ni una palabra de perdón.Le dedica una última mirada gélida,antes de darse la vuelta.Camina en la dirección opuesta a la que tomó Kanda,sintiendo una necesidad física de alejarse de todo y de todos.Necesita un santuario,un momento a solas para procesar que su "enemigo" no es el bárbaro desfigurado que imaginó,sino alguien que parece haber salido,de un pasado que no recuerda
Sus pasos ya no resuenan con la pesadez de la furia,ahora son lentos,arrastrados por el plomo de la duda que se le ha instalado en los huesos. El pasillo de piedra parece estrecharse a su alrededor,y el eco de sus propios zapatos contra el suelo frío parece repetir,en una cadencia tortuosa,las palabras de aquel hombre
"Has crecido"
"Sigues teniendo esa cara de llorona"
Se detiene frente a un gran ventanal que da al patio interior de la Sede.Fuera,el cielo de Londres persiste en su habitual manto de gris plomizo,pero por dentro,Lenalee es un torbellino de imágenes borrosas:Una sala,una mano extendida y una voz que no debería recordar.Se abraza a sí misma,hundiéndose en sus propios brazos mientras un escalofrío recorre su espalda,una frialdad que nada tiene que ver con las corrientes de aire del castillo
-¿Cómo puede hablarme con tanta seguridad?-susurra para sí misma
Analiza la situación con la lógica que le ha otorgado el campo de batalla.En la guerra contra los Akuma,no hay espacio para las coincidencias ni para los milagros románticos,solo existen los datos y la estrategia.Y la realidad que tiene frente a ella es simple.Ella no lo recuerda.Para Lenalee,Yu Kanda es un extraño de una belleza insultante y un carácter insoportable que ha irrumpido en su vida para reclamar un contrato arcaico
Sin embargo,él la miró con una familiaridad que no se puede fingir.No fue la mirada de alguien que acaba de conocer a una desconocida,fue la mirada de alguien que sabe exactamente como hacerte enojar
Entonces,llega a una conclusión táctica que le devuelve un poco de control sobre el caos de sus pensamientos.Su expediente
«Claro»,piensa Lenalee,y su mandíbula se tensa hasta que le duelen los dientes. Su mirada se endurece mientras observa las gotas de lluvia resbalar por el cristal.Bak Chang o los viejos del Vaticano deben haberle enviado un expediente completo antes de que pusiera un pie fuera de la Rama Asiática.
-Seguramente ha pasado semanas en ese barco estudiando mi historial,analizando fotografías mías de los últimos años para poder "reconocer a su prometida" nada más llegar
Esa idea la hace sentir invadida.Se imagina a Kanda sentado en la penumbra de un camarote,con esos ojos azules y frios hojeando fríamente documentos que diseccionan su vida:
Fotos de ella entrenando,con el sudor pegándole el cabello a la frente
Fotos de ella riendo con Lavi o Allen en la cafetería
Informes detallados sobre sus habilidades con las Botas Oscuras
«Incluso fotos de cuando era pequeña...»
Eso explicaría,por qué sabe que solía ser una "llorona".Probablemente leyó los informes médicos o psicológicos de sus primeros años en la Orden.Aquellos informes que registraban cómo el trauma de haber sido separada a la fuerza de su hermano la hacía llorar cada noche hasta quedarse sin aliento en su habitación-celda
-Es un trámite para él-se repite Lenalee en voz baja,reafirmando las palabras que él mismo soltó como cuchillas en la oficina
La idea se asienta en su mente,una armadura contra la confusión:él la ha estudiado.Ha diseccionado sus rasgos a través de fotografías granuladas,ha memorizado el ángulo de su mandíbula y el color de sus ojos solo para cumplir con su parte del contrato y,de paso,jugar con su mente fingiendo ser un viejo amigo
Intenta convencerse de que esa es la única realidad lógica.El hombre que conoció hoy no tiene ni un ápice de calidez,es un extraño que hizo sus deberes antes de cruzar el océano,un soldado que memorizó el terreno antes de la invasión.Y ella no piensa permitir que esa "ventaja" de información le sirva de nada.
Tras el bochornoso espectáculo del interrogatorio,Lenalee decide que ya ha tenido suficiente "socialización" por una década.Se encierra en su cuarto,echando el cerrojo para evitar cruzarse con él o,peor aún,con su hermano y sus teorías conspiranoicas sobre la virginidad asiática
Kanda,por su parte,es escoltado a la habitación que le han asignado.Al cerrar la puerta,ignora por completo los muebles,la cama y las comodidades del cuartel europeo.No organiza nada,su equipaje se queda donde cayó.Se deja caer directamente sobre el suelo frío,cruzando las piernas en una postura de meditación que,en este momento,sirve más para contener su furia que para encontrar la paz
-Tu hermano es un idiota,Lena-gruñe para sí mismo,rompiendo el silencio de la habitación
No tiene intención de volver a salir.Después de varios días atrapado en un barco,rodeado del olor a salitre y el vaivén insoportable de las olas,lo único que desea es cerrar los ojos y recuperar algo del sueño perdido,lejos del ruido mental de la Orden
Obtiene algo de paz pero no por mucho tiempo...
El primer día de Yu Kanda en la sede europea puede resumirse con un solo adjetivo:ruidoso
A las 6:00 AM en punto,abandona su habitación.Busca ese silencio monacal al que está acostumbrado en la Rama Asiática,un entorno donde el respeto por el espacio ajeno es ley.Pero en cuanto sus botas tocan el primer pasillo de piedra,sus sentidos se disparan.
Siente una presencia
No es la mirada hostil y asesina de un Akuma,algo que al menos sabría cómo gestionar con un tajo limpio de Mugen.Es algo mucho más patético,insistente y desesperadamente "pegajoso".Es una sombra torpe que se oculta detrás de las armaduras decorativas con el sutil sigilo de un elefante en una cristalería,alimentando su irritación hasta niveles que rozan lo peligroso
Su dia no comienza de la mejor manera debido a varios "incidentes"
Incidente 1:El Ficus Acechante
Todo comienza en el comedor.Mientras intenta disfrutar de su soba en la esquina más apartada y sombría del lugar,buscando el único consuelo que reconoce en este continente:los fideos perfectamente cocidos.Sin embargo,nota algo extraño en su visión periférica
Un ficus decorativo,una planta que por leyes de la naturaleza debería estar anclada a su maceta de cerámica,se ha desplazado tres metros hacia la izquierda de forma errática.El movimiento ocurre justo cuando él inclina la cabeza para sorber.Cada vez que gira la cabeza con la rapidez de un látigo,la planta se congela con un crujido sospechoso de hojas secas y ramas rotas. Aprieta los palillos hasta que la madera cruje,sabe que debajo de ese follaje hay un par de gafas de aviador observándolo,pero decide,por el bien de su digestión,no desenvainar...todavía
Incidente 2:El Esqueleto Inquisidor
Minutos después,el acoso se traslada a la enfermería.Al entrar para recoger unos suministros básicos de vendaje,se topa con el esqueleto anatómico de la esquina.El modelo de resina,habitualmente una herramienta inanimada de estudio,tiene ahora unas gafas oscuras puestas sobre las cuencas vacías
Lo más irritante no es el accesorio,sino que el esqueleto parece inclinar la mandíbula hacia él con una curiosidad artificial,como si estuviera tomando notas mentales de su frecuencia cardíaca.Sale de la habitación soltando un gruñido sordo,dejando atrás la carcajada ahogada que emana de detrás de una cortina cercana
Incidente 3:El Santuario Profanado,La Sala de Entrenamiento
Finalmente,busca refugio en el único lugar donde la paz se gana con sangre y sudor,la sala de entrenamiento.Aquí,el aire es denso y huele a esfuerzo,el único lenguaje que él domina a la perfección
La rutina:Está terminando su serie de mil estocadas
El estado:Tiene el pecho descubierto,perlado por un sudor que brilla intensamente bajo las lámparas de la sala
La tensión:Sus músculos se tensan y se expanden con cada movimiento preciso,una máquina de matar perfectamente afinada
Está totalmente concentrado en el vacío,en el ritmo rítmico de su propio corazón y el silbido de Mugen cortando el aire.Por un momento,el mundo desaparece.No hay misiones y no hay supervisores idiotas.Solo existe el filo y el objetivo
Sin embargo, justo cuando lanza la estocada número mil uno,el peso del aire en la sala cambia.La sensación de ser observado vuelve,más fuerte que nunca,rompiendo su estado de trance
Inhalar.Exhalar
El ritmo de su respiración es lo único que debería romper el silencio de la sala,acompañado por el silbido limpio y quirúrgico de la hoja de la katana cortando el aire.Es una danza de precisión letal,una búsqueda de la perfección que se ve interrumpida de la forma más irritante posible
-Jadeo...
Detiene su espada,a escasos milímetros de completar el arco descendente.Ese sonido no ha sido suyo.Su propia exhalación es controlada,rítmica,ese pequeño quejido de esfuerzo,en cambio,ha sido torpe
Sus ojos azules,cargados de una furia que parece descender la temperatura de la sala varios grados,se clavan en una pila de colchonetas de gimnasia amontonadas en la esquina más oscura.De entre la espuma y el cuero sintético,sobresale un pequeño tubo metálico que no debería estar ahí:un periscopio improvisado que gira lentamente,con un chirrido casi inaudible,hasta apuntar directamente a sus abdominales tensos y perlados de sudor
La vena en su sien palpita con una violencia rítmica.Ya ha tenido suficiente de Londres,de los muros de esta sede que huelen a humedad,de los rumores venenosos de Lavi y,sobre todo,de esta vigilancia asfixiante que trata de "proteger" a Lenalee de un peligro que solo existe en la retorcida imaginación del Supervisor
No va a pedir que salgan.No va a dar advertencias.El tiempo de la diplomacia murió en el despacho de Komui
-Mugen...-sisea con una voz que promete sangre,mientras sus dedos se cierran con una fuerza blanca sobre la empuñadura
-Desenvainar
Con un movimiento tan fluido que apenas registra el ojo humano,lanza un tajo ascendente desde la cadera.No busca el contacto físico,pero el aire comprimido por el pulso de su Inocencia impacta contra el montón de colchonetas con la fuerza de un proyectil
¡BAM!
El estallido es violento.La espuma sintética sale volando en mil pedazos,lloviendo sobre la sala de entrenamiento como una especie de nieve sucia y polvorienta.El impacto desmorona el escondite y revela finalmente lo que se ocultaba tras el periscopio:un Komui Lee enfundado en un traje de camuflaje urbano (un patrón de grises y negros que desentona completamente con las paredes de piedra),rodando por el suelo con una agilidad sorprendente para alguien que lleva una pesada cámara fotográfica réflex colgada del cuello
-¡Me has descubierto!-grita Komui,recuperando el equilibrio tras una pirueta dramática para esquivar lo que él cree que será un segundo ataque
-¡Tus instintos de cazador son aterradores,Yu Kanda! ¡Esa sed de sangre y esa falta de pudor al entrenar semidesnudo solo confirman mis peores temores sobre tu naturaleza lasciva!
Kanda envaina su espada con un click metálico que resuena en las paredes de piedra de la sala como una sentencia de muerte.Sus dedos,sin embargo,no abandonan el mango de la katana,permanecen allí,listos para desatar el acero en cualquier segundo.Camina hacia el Supervisor con una lentitud predadora,proyectando una sombra alargada y asfixiante sobre el hombre del camuflaje graneado,quien todavía conserva algunas hojas secas de su disfraz de abedul anterior enredadas en el pelo
-Dame una sola razón-sisea Kanda con una voz que parece brotar de las profundidades de ultratumba
-Para no cortarte en cubitos ahora mismo. ¿Por qué me sigues como si fueras una plaga?
Komui se pone de pie de un salto,sacudiéndose el polvo de la espuma con una dignidad impostada que se desmorona en cuanto un trozo de colchoneta cae de su hombro.Se ajusta las gafas de aviador,las cuales brillan con un reflejo siniestro y distorsionado bajo la luz cruda de los focos de entrenamiento
-¡Estoy documentando tu comportamiento,pervertido!-exclama,señalando a Kanda con el objetivo de su cámara de largo alcance como si fuera un cañón cargado.
-¿Pervertido?-Kanda alza una ceja,su expresión mutando de la furia asesina a una incredulidad
-¡Lo he visto todo con mis propios lentes de alta precisión!-acusa Komui,gesticulando salvajemente hacia el torso desnudo y sudado de Kanda
-¡Caminas semidesnudo por las instalaciones comunes solo para atraer las miradas de las féminas ingenuas! ¡He registrado cómo miras a las enfermeras con esos ojos de "ven aquí"! ¡Eres un depredador sexual,Yu Kanda! ¡Un Casanova de la Rama Asiática que ha venido a Londres con el único propósito de corromper la inocencia europea y,por supuesto,la de mi Lenalee!
Kanda se queda petrificado en su sitio,como si la estupidez de Komui tuviera propiedades paralizantes.Mira al Supervisor en silencio durante un largo y agónico momento,procesando la sarta de sandeces que acaba de escuchar con la incredulidad
Por un instante,el aire vibra.Parece que Mugen va a salir de su vaina por voluntad propia solo para terminar con el sufrimiento mental de ambos
Sin embargo,simplemente cierra los ojos y suelta un suspiro tan profundo que parece vaciar sus pulmones de toda voluntad de seguir existiendo en este continente.La fatiga existencial ha terminado por derrotar a su ira.Se pasa la mano por el pelo,echándolo hacia atrás con un gesto de pura frustración que solo resalta la tensión de sus músculos
-Escucha bien,porque no lo voy a repetir,cuatro ojos-dice Kanda con una voz ronca,cansada y cargada de desprecio
-No soy ningún depredador.No me interesan tus enfermeras,ni tus planes de seguridad,y definitivamente no me interesa "corromper" a nadie.Solo quiero entrenar en paz y que me dejen de molestar
Komui,lejos de calmarse,entrecierra los ojos tras sus lentes y no baja la cámara ni un milímetro
-¡Mentira!Eso es exactamente lo que diría un experto en seducción para bajar la guardia de su presa...¡Mis lentes de alta precisión no mienten! ¡Vi con absoluta claridad cómo esa enfermera te sonreía con descaro esta mañana! ¡Había magnetismo,Kanda! ¡Había intenciones impuras flotando en el aire!
-¡Ella me estaba dando vendas!-gruñe Kanda,su paciencia pendiendo de un hilo que ya ha comenzado a deshilacharse
-Mira,Supervisor.Escucha con atención porque mis oídos ya sangran de escucharte.No me interesan las relaciones.No me interesa el romance.Y,honestamente,la gran mayoría de los seres humanos me parecen ruidosos,molestos y profundamente estúpidos
Da un paso al frente,invadiendo el espacio del Supervisor con una presión física tan abrumadora que obliga a Komui a retroceder,paso a paso,hasta quedar literalmente pegado contra la fría pared de piedra de la sala
-Tú encabezas esa lista de estupidez,eres peor que Bak-sentencia,y su voz suena como el metal raspando la piedra
-Lo único que quiero en este lugar es encontrar un rincón tranquilo para meditar,que me dejen comer mi soba en paz y que me den misiones para matar Akumas
Hace una pausa,y su labio superior se contrae en una mueca y visceral disgusto. Por un segundo,cruza por su mente la imagen de Lenalee gritándole en la entrada,prometiendo dejarlo sin piernas si volvía a llamarla fea
-Las mujeres...Son una molestia innecesaria.Especialmente las que tienen la insoportable costumbre de gritar demasiado
Komui parpadea repetidamente detrás de sus gafas,procesando la información como una computadora antigua intentando leer un código corrupto que acaba de colapsar su sistema.Baja la cámara lentamente,dejando que cuelgue de su cuello,mientras su expresión de pánico se transforma en una de desconcierto total
-Espera...-pregunta Komui en un susurro,como si acabara de descubrir un secreto de estado
-¿Estás diciendo que...no te gustan las mujeres?
-Estoy diciendo que no tengo ni el tiempo ni la paciencia para lidiar con ninguna de ellas-corrige Kanda de forma tajante,apartándose bruscamente para devolverle al Supervisor su espacio vital
-Así que deja de proyectar tus fantasías enfermas y tus miedos baratos en mí.No voy a tocar a tu hermana.Solo...
Se produce una fractura en su voz,una grieta casi imperceptible.Baja la vista hacia su propia mano,la misma que dejó una huella de tinta en aquel contrato años atrás
"Yo cumplo mis promesas,Lena."
Sacude la cabeza,recuperando su máscara de indiferencia en un parpadeo.Sus ojos vuelven a clavarse en Komui,volviéndose opacos y hostiles una vez más
-No es asunto tuyo...-sentencia,dándole la espalda definitivamente
Se produce un silencio denso.Kanda,da por terminada la conversación de la única forma que sabe,recoge su camisa del suelo con un movimiento seco.Se la echa al hombro sin molestarse en ponérsela para dirigirse hacia las duchas,dejando atrás a Komui,quien permanece inmóvil en mitad del desastre de espuma de colchoneta destruida
Komui se queda pensativo,rascándose la barbilla mientras su mente retorcida empieza a conectar cables que nunca deberían tocarse.El pánico por la "lascivia" de Kanda desaparece,solo para ser reemplazado por un terror mucho más refinado y melodramática
Premisa A:A Kanda no le agrada la presencia de las mujeres
Premisa B:Están obligados a casarse por un contrato del Vaticano que "supuestamente" firmaron de niños
Conclusión:El destino de su hermana es una tragedia literaria
-No le agrada...-murmura para sí mismo
Su rostro, que empezaba a recuperar el color,palidece de nuevo hasta alcanzar un tono cadavérico
-¡Eso es peor! ¡Es mucho peor!Si no le agrada,significa que la tratará con indiferencia y una crueldad silenciosa
Se lleva las manos a la cabeza, tirándose de los pelos mientras visualiza el futuro
-¡Es el tropo del "Marido Frío"! ¡Mi pobre Lenalee sufrirá el resto de su vida por la falta de afecto! ¡Estará atrapada en un matrimonio de hielo,viviendo en una torre de cristal sin una sola palabra de cariño,marchitándose como una flor en el ártico!
El eco de los lamentos de Komui resuena por los conductos de ventilación y los pasillos de piedra.A varios metros de distancia,ya cerca de la zona de vestuarios, la paciencia de Kanda se evapora por completo
-¡TE ESCUCHÉ,MALDITO CUATRO OJOS!-ruge la voz de Kanda desde el fondo del pasillo,con una potencia que hace vibrar las lámparas de la sala
Antes de que Komui pueda siquiera procesar que ha pensado en voz alta,un objeto surca el aire a una velocidad aterradora.Una sandalia de entrenamiento,vuela con la precisión de un proyectil.El proyectil describe una parábola perfecta y golpea al Supervisor de lleno en la frente
¡CLACK!
El impacto es seco y definitivo.Komui cae hacia atrás como un fardo,quedando tendido en el suelo sobre los restos de espuma.En su frente,un chichón rojizo comienza a crecer instantáneamente,marcando el lugar donde la "bendición" de Kanda ha aterrizado