La Bestia del Este y La Bella de la Orden:Manual de un Matrimonio ¿Arreglado?

Het
PG-13
Finalizada
1
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136 páginas, 56.091 palabras, 14 capítulos
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Se acabo el juego...llorona

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Kanda está acostado en la cama,con los brazos cruzados detrás de la cabeza y la mirada clavada en las vigas de madera del techo,que se dibujan como sombras alargadas bajo la tenue luz de la luna que se filtra por el ventanal.El silencio de la noche en la Sede es denso,apenas perturbado por el lejano ronquido de algún buscador en el pasillo o el crujir quejumbroso de la estructura antigua del edificio ante el frío de Londres. Después de bañarse para quitarse de encima el sudor del duelo y los restos de esa ridícula purpurina rosa(evitando a toda persona posible con un aura de hostilidad),se refugia en la soledad de su habitación.Es su único santuario,el único lugar donde no tiene que fingir que no le importa que su mundo se esté desmoronando. A pesar del agotamiento físico que le pesa en los músculos tras el duelo en el dojo,el sueño se le escapa entre los dedos como arena fina.Y la culpa,lo sabe perfectamente,la tiene ella "¿Nos conocemos de antes?" La pregunta sigue flotando en el aire de su habitación,cargada de una ingenuidad que le arde en el orgullo más que cualquier herida física.Cierra los ojos con fuerza,apretando la mandíbula hasta que siente un leve chasquido en la articulación ¿A qué demonios está jugando?,se pregunta,mientras la imagen de los ojos violetas de Lenalee,llenos de confusión,lo persigue tras los párpados.En la oscuridad,repasa los hechos,tratando de diseccionar la situación como si fuera una estrategia de combate en un territorio desconocido. El pasado no llega a él como un susurro,sino que lo golpea con la fuerza de una marea negra,fría y asfixiante.Los recuerdos se ordenan en su mente con una precisión cruel:hace diez años,dos niños firmaron un papel y sellaron una promesa en la quietud de un templo que olía a incienso y nieve Esa imagen,grabada a fuego en su retina,contrasta violentamente con la realidad del presente.Hace apenas un mes,despues de años de espera,el contrato se activaba finalmente;Lenalee cumplía los dieciséis años,y ese compromiso matrimonial no era solo un lazo,sino la única llave legal y espiritual que lo liberaba del control asfixiante de la Rama Asiática. Lo dejó todo atrás sin mirar atrás.Se subió a un barco miserable que olía a salitre,humedad y encierro,y cruzó el mundo entero a través de tormentas furiosas y semanas de aislamiento absoluto en el mar. No lo hizo por el Vaticano. No lo hizo por la Orden Negra. No lo hizo por una obediencia ciega a sus superiores Lo hizo por ella.Cruzó el océano,desafiando a los elementos y a su propia paciencia,solo para cumplir esa promesa de hace años que ha llevado atada en el cabello y cosida directamente al alma. Y cuando finalmente llega,la realidad le propina una bofetada tras otra,cada una más dolorosa que la anterior Lenalee no lo espera con los brazos abiertos ni con el reconocimiento que él,en un rincón secreto y estúpido de su mente,llegó a imaginar.Al contrario:lo recibe con una mirada cargada de odio,como si él fuera un invasor que profana su hogar.Lo llama de forma hostil,lo trata como a un extraño peligroso y lo desprecia en cada pasillo,levantando muros de etiqueta y frialdad allí donde antes hubo una promesa Pero lo que más le quema,lo que le hace apretar los puños bajo las mantas hasta que las articulaciones le duelen y el cuero cabelludo le escuece,es lo que sucedió hace apenas unas horas en el invernadero Respira con dificultad en la penumbra.Todavía puede sentir la mirada de ella grabada en su piel.Lenalee tuvo la audacia de mirarlo directamente a los ojos,teniendo la cinta roja frente a su nariz (su propio regalo,el símbolo físico de su pacto sagrado),y preguntar con esa voz suave y perdida si se conocen «¿Cómo puedes ser tan cruel?»,piensa Kanda,sintiendo una amargura que no puede purgar ni con el entrenamiento más extenuante Para él,el olvido de Lenalee no es un diagnóstico médico ni un simple bloqueo traumático causado por la Orden.Lo siente como una traición deliberada.Es como si ella,al cruzar el umbral de la Rama Europea,hubiera decidido que el "Yu" de su infancia no era lo suficientemente importante como para conservar su espacio en su nueva y brillante vida en Londres Kanda se siente como un fantasma;un espectro que ha regresado del abismo para reclamar un lugar en un mundo que ya no tiene espacio para él,un lugar donde su nombre ha sido borrado de los labios de la única persona que tenía derecho a pronunciarlo -Tks.Es obvio-murmura hacia la oscuridad densa de la habitación Su voz es apenas un roce áspero contra el silencio,un sonido que parece raspar las paredes desnudas.En la soledad de su alcoba,la arquitectura de su desprecio encuentra finalmente un cimiento sólido sobre el cual sostenerse.Para Kanda,esa es la única explicación racional;la única pieza que encaja con precisión en este rompecabezas de desdenes,olvidos y miradas vacías que lo han recibido en Londres La conclusión es simple y amarga:Ella no quiere cumplir la promesa En su mente,la imagen de Lenalee Lee se transforma.Ya no es la niña que lloraba en el templo,sino la exorcista estrella de la Rama Europea;la mujer que camina con la frente en alto y la mirada firme frente a generales,científicos y el mismísimo Conde Milenario.Una mujer así de fuerte no "olvida" por accidente Para él,ella simplemente se arrepiente de su promesa infantil y ha decidido enterrar el pasado bajo capas de elegancia europea y falsa amnesia. Lo que más le lacera,lo que le provoca un ardor corrosivo en el pecho,no es el rechazo en sí,sino el método que ella ha elegido para ejecutarlo Si ella tuviera el valor de enfrentarlo,de mirarlo a los ojos y decirle: "Kanda,no quiero casarme contigo,el pasado ya no me importa",él podría aceptarlo,nunca la obligaria a estar con el contra su voluntad.Lo recibiría con la misma frialdad con la que empuña a Mugen,cortando el lazo de un solo tajo y siguiendo su camino como el arma solitaria que siempre ha sido Pero ella ha elegido lo que él más desprecia en este mundo.Ha decidido fingir demencia,borrarlo de su historia y tratarlo como a un extraño para evitar la carga de su palabra empeñada Para Kanda,este "mundo de cristal" en el que ella vive no es una proteccion,sino un refugio que ella misma ha aceptado para no tener que mirar a la cara al hombre que representa sus raíces y sus compromisos.La ve como a alguien que prefiere la comodidad de la mentira antes que la dureza de la verdad -Cobarde-sisea entre dientes Se sienta en la cama con un movimiento brusco,rompiendo la inercia del descanso forzado.Siente cómo una punzada de amargura le atraviesa el pecho,un sentimiento ácido que no suele permitirse.Para él,las emociones son un lujo innecesario,una debilidad que siempre ha considerado un lastre para un soldado de la Orden.Pero hoy,en la oscuridad de Londres,el peso es insoportable Se siente estúpido.Estúpido por haber guardado esa cinta durante diez inviernos.Estúpido por haber cruzado el océano,soportando la salitre y el aislamiento,solo para llegar a un lugar donde no es bienvenido.Pero,sobre todo,se siente estúpido por haber creído que ella lo esperaba con la misma lealtad inquebrantable que él le profesa,una lealtad que ha sido su único norte en la Rama Asiática. El aire en la habitación parece volverse más pesado,cargado con el polvo de las vigas viejas y el frío que emana de las paredes de piedra.En el silencio se siente más solo de lo que estuvo en el barco miserable que lo trajo.Está atrapado en un laberinto sin salida:un compromiso sagrado con una mujer que prefiere inventar una amnesia antes que reconocer que alguna vez lo llamó por su nombre de pila. Para Kanda,el olvido de ella no es un vacío es un muro construido a propósito para no tener que mirarlo Desvía la mirada hacia la mesa de noche,donde la realidad se manifiesta en dos objetos opuestos.Allí,bañada por la luz pálida y fantasmal de la luna,reposa Mugen.La espada es fría,letal y predecible;su única compañera fiel Sin embargo,al lado del acero,descansa la cinta de cabello deshilachada.Ese jirón de tela roja,desgastado y casi rosado por el tiempo,parece observar su derrota silenciosa desde la madera oscura.Es un pedazo de tela que no corta,que no protege,pero que tiene el poder de desarmarlo por completo ¿Por qué le importa tanto? Se hace la pregunta con una rabia sorda,como si ese rastro de humanidad fuera una debilidad,una infección que debe extirpar de su sistema antes de que se propague.Él no es un sentimental;nunca se ha permitido serlo.No le interesan las ceremonias vacías de boda,ni los juramentos de amor eterno,ni la idea de formar una familia.Su vida,desde que tiene uso de razón,ha pertenecido a la Orden Negra y al filo de su espada;un destino que aceptó hace mucho y que mantendrá hasta que la muerte reclame su cuerpo Sin embargo,en su mundo de acero y sangre,una promesa no es un sentimiento. Una promesa es algo sagrado,una ley inmutable que rige su existencia con más fuerza que cualquier orden del Vaticano. -¡Yu! ¡Tienes que comer más que solo soba! La voz chillona y desbordante de vida de una niña de apenas seis años resuena entre las vigas de su memoria con una nitidez que lo asusta.Kanda cierra los ojos con fuerza,apretando los párpados hasta ver estrellas, y por primera vez en años se permite el lujo prohibido de recordar.Solo por un segundo El programa de Exorcistas en la Rama Asiática no fue una infancia;fue un infierno aséptico de paredes blancas y un olor penetrante a antiséptico que se le quedó grabado en la garganta.Recuerda los entrenamientos brutales que dejaban los huesos rotos y los músculos al límite del colapso,bajo la mirada clínica de científicos que los observaban como simples muestras en un microscopio.El dolor era constante,una parte más de la respiración. En aquel entonces,los otros exorcistas en formacion,quebrados por el miedo y la presión,lo odiaban o se alejaban de él.Estaban intimidados por su carácter huraño y esa fuerza física que parecía desbordarse de su pequeño cuerpo como una marea incontrolable. Todos se apartaban... menos ella La pequeña "Lena" no le tenía miedo.En un lugar diseñado meticulosamente para destruir la voluntad humana,ella era la única anomalía. Lo perseguía por los jardines de piedra,ignorando sus gruñidos. Lo regañaba sin piedad por sus hábitos alimenticios. Se negaba rotundamente a dejarlo solo en su propia oscuridad,arrastrándolo de vuelta a la luz a base de insistencia y risas Kanda exhala un suspiro tembloroso en la penumbra de su habitación en Londres.Esa niña,la que le dio su nombre y le hizo prometer que volvería por ella,es la misma que hoy lo mira con la extrañeza de quien observa a un desconocido. Incluso ahora,sentado en la penumbra asfixiante de su habitación,puede sentir el frío cortante de las piedras del templo filtrándose en su piel.El recuerdo se manifiesta con una nitidez física:se ve a sí mismo de niño,sentado en las escaleras de piedra,sangrando y con el cuerpo magullado tras una sesión de práctica inhumana Recuerda perfectamente que,en esos momentos de vulnerabilidad,ella nunca huía.Mientras los demás se alejaban de él con el miedo reflejado en los ojos,como si su mal humor fuera una enfermedad contagiosa o un augurio de muerte,ella aparecía de la nada,sin hacer ruido,rompiendo su soledad Se sentaba a su lado en los escalones frios,ignorando la sangre que manchaba su uniforme y la oscuridad tormentosa de sus ojos.No le pedía permiso;simplemente ocupaba el espacio a su lado como si le perteneciera por derecho propio.Ella ignoraba su propio dolor,para poder estar con él Le ofrecía la mitad de su bollo de arroz,extendiendo sus manos pequeñas con una naturalidad que desarmaba cualquier defensa que él intentara levantar. Le hablaba de cosas triviales (de las flores que lograban crecer entre las grietas del muro o de las últimas travesuras de los buscadores) tejiendo una red de palabras mundanas para sacarlo del abismo Ignoraba sus gruñidos feroces y sus constantes "Cállate,llorona",respondiendo a su hostilidad con una sonrisa persistente que él,en el fondo,necesitaba para no romperse. Kanda aprieta la mandíbula en la oscuridad del presente.Ella fue la única en todo el programa de la Rama Asiática que tuvo el valor de mirarlo y ver a un niño,y no a un simple sujeto de prueba marcado con un número de serie y una esperanza de vida corta En un mundo de laboratorios y uniformes grises,ella le dio un nombre,una identidad y un motivo para no convertirse en la bestia que los científicos querían crear «Eras tú quien me mantenía unido»,admite en el silencio de su mente,una confesión que nunca saldrá de sus labios. «Y ahora eres tú la que me trata como si fuera el monstruo del que me salvaste». Ella fue la única que le hizo sentir humano cuando el mundo entero,con su frialdad científica y su fervor religioso,intentaba convertirlo en un arma.Y eso a él...lo hacía sentir diferente.Aprieta los puños sobre la cama,sintiendo la aspereza de la tela bajo sus nudillos,frustrado por su propia incapacidad para ponerle palabras a esa sensación. Es un sentimiento que nunca había experimentado antes de ella y que,para su propia irritación,no sabe explicar.No es solo afecto;es una calidez extraña,una fuerza de gravedad que lo atrae hacia su órbita sin que él pueda oponer la más mínima resistencia. Y lo que más le aterra (lo que le hace sentir vulnerable en la oscuridad de su habitación) es que,aunque han pasado diez años de silencio,distancia y sombras,se siente exactamente igual cuando está a su lado.Es la misma urgencia visceral de protegerla,la misma irritación punzante ante su vulnerabilidad y el mismo latido sordo en el pecho que ni siquiera el poder de Mugen puede silenciar -Te está creciendo el pelo,Yu-dice la pequeña Lena,con una sonrisa que parece desafiar la esterilidad de la Rama Asiática -Toma,te doy una de mis colitas.Tengo otra,no te preocupes Recuerda el tacto de esos dedos pequeños y torpes mientras ella intentaba sujetar sus mechones oscuros con la tira de tela roja.En ese momento,él no sabía que ese simple pedazo de tela se convertiría en su amuleto contra la locura Poco después, la escena cambia.El aire huele a incienso y a los documentos viejos que ella ha robado de las zonas prohibidas del laboratorio. -Mira esto,Yu.Son papeles que encontré en la oficina de Bak-murmura ella,extendiendo los folios con una mezcla de travesura y seriedad -Prometamos estar juntos siempre La voz de la pequeña Lenalee,cargada de una inocencia que la Orden todavía no había logrado corromper con su dogma de sangre,vibra en las paredes de su memoria.Aquella tarde en la Rama Asiática,él había aceptado el pacto No fue por un amor romántico extraído de los cuentos de hadas que los científicos les prohibían leer;ninguno de los dos sabía siquiera qué significaba esa palabra.Fue,en su forma más pura,un pacto de lealtad inquebrantable entre dos náufragos que se ahogaban en el mismo océano de experimentos y paredes blancas.Ella le había devuelto la humanidad cuando él no era más que un número de serie;a cambio,él le juró protección eterna En aquel papel amarillento,Lenalee escribió su nombre como pudo,con trazos temblorosos pero decididos.Él,que en ese entonces todavía no era "Kanda" y que sentía un odio visceral por el nombre que le habían impuesto,se negó a escribir. En su lugar,presionó su pulgar con fuerza,dejando su huella digital como una marca de sangre y compromiso. Kanda cumple su palabra.Siempre.Es su único código de honor en un mundo que carece de él Pero ahora,el silencio se siente como una burla cruel a ese juramento.Abre los ojos de golpe,y el azul de sus pupilas brilla con una resolución nueva y peligrosa. La nostalgia se evapora instantáneamente,disipada por esa frialdad que suele utilizar para despachar Akumas en el campo de batalla. Si ella ha decidido que el pasado es una carga demasiado pesada,si prefiere la seguridad de su olvido a la dureza de su promesa,él no será quien ruegue por un espacio en su memoria -Si eso es lo que quieres...bien-dice en voz alta Su propia voz suena como el filo de una espada chocando contra el hielo,un sonido seco que no deja espacio para la réplica.Se levanta de la cama,y aunque la noche todavía envuelve la Sede,el guerrero ya está despierto -Si quieres fingir que no existo para librarte de mí,te lo pondré fácil Camina hacia la ventana y apoya las manos en el marco de madera,contemplando la luna que brilla con indiferencia sobre los tejados de Londres.La decisión está tomada:no va a obligar a nadie a estar con él,ni va a mendigar un espacio en una memoria que,a sus ojos,ha sido borrada a propósito. Si la niña que lo trataba como a un ser humano ha desaparecido para siempre,reemplazada por esta mujer que prefiere jugar con su honor y ocultarse tras una amnesia conveniente,entonces el pacto se ha roto por el lado de ella Kanda no es un hombre que ruega.Si él es un estorbo en su nueva y brillante vida europea,se convertirá en la sombra que ella tanto desea. -Mañana hablaré con el loco de Komui-dice en un susurro,con una firmeza que busca convencerse a sí mismo de que ya no hay marcha atrás Su mente ya ha trazado el plan de retirada con la misma eficacia con la que traza una ruta de asalto:romperá el contrato,anulará el vínculo legal y volverá a la Rama Asiática.Se acabó el juego.Se acabó la espera -Se acabó el juego,Lena Pronuncia su nombre como si fuera una despedida definitiva,un último tributo a una sombra que ya no existe.Es el entierro de una esperanza que ha cargado durante diez años Vuelve a acostarse,dándole la espalda al resto de la habitación y a la luz de la luna que entra por la ventana.Se envuelve en el silencio denso,decidido a sepultar definitivamente el recuerdo de la niña amable que compartía su comida con él A partir de este momento,se concentra únicamente en lo que siempre ha sido y lo único que la Orden le permite ser Un arma:Sin sentimientos que entorpezcan el filo. Un soldado:Que obedece sin cuestionar el porqué. Un hombre sin pasado:Porque el único pasado que le importaba acaba de morir en su corazón Pero,muy en el fondo,el dolor persiste como una espina enterrada profundamente en el pecho,en ese lugar donde el acero de su disciplina no puede llegar No es el dolor físico y vibrante de un combate a muerte,ese que se cura con vendas y tiempo;es una punzada sorda,constante y corrosiva que le quema las entrañas desde adentro.Le duele con una intensidad que no sabe procesar:la única persona que esperaba volver a ver,la única razón por la que soportó el encierro asfixiante y el entrenamiento inhumano durante una década entera,lo ha olvidado por completo.O peor aún,la sospecha que lo está asfixiando:que lo está negando activamente para liberarse de la sombra del pasado La idea de que su presencia,su mera existencia en la Sede,es una carga insoportable para la mujer en la que se ha convertido Lenalee,es un golpe que ni siquiera Mugen puede desviar.Por primera vez en su vida,su espada se siente inútil.¿De qué sirve ser el mejor guerrero si la persona que juró proteger lo mira como si fuera una bestia que arruina su tranquilidad? Cierra los ojos con fuerza,obligando a su mente a quedar en blanco,a convertirse en ese páramo de nieve estéril que tanto le gusta proyectar al mundo.Intenta silenciar el latido de su propio corazón,mientras en el piso de abajo,los últimos ecos metálicos del Komurin siendo reparado (golpes de martillo y chispas eléctricas) parecen burlarse de su soledad Ese ruido,símbolo de la vida ruidosa y "feliz" que Lenalee lleva ahora alli,es el recordatorio final de que él ya no encaja en su historia.En el silencio de su habitación,Kanda se convierte en piedra,esperando que el amanecer traiga la fuerza necesaria para marcharse y no volver a mirar atrás. Se enfrenta a una verdad que le amarga la sangre.La imagen de la bella mujer que vio al cruzar por primera vez las puertas de la Sede de Londres (esa figura elegante,fuerte y admirada por todos) no se compara,ni de lejos,con la Lena que él esperaba encontrar al final de su viaje. Para el resto del mundo,la mujer que camina por los pasillos de la Orden es una visión de gracia y poder.Para Kanda,esa belleza es un recordatorio constante de su pérdida Nuevamente cierra los ojos,tratando de superponer el rostro actual de Lenalee sobre sus recuerdos,pero las piezas no encajan.La "Exorcista Bella" es,objetivamente,deslumbrante,pero para él es una cáscara vacía de los recuerdos que realmente importan La Lenalee de Londres:Es una mujer refinada,con una seguridad que impone respeto y una sonrisa que parece diseñada para consolar a los débiles.Es la joya de la Rama Europea. La Lena de su memoria:Era el desorden en medio de la esterilidad,la niña de risa ruidosa que no temía ensuciarse de sangre para limpiar sus heridas.Era el calor humano en un laboratorio de hielo. Kanda no viajó miles de kilómetros para casarse con una desconocida hermosa;viajó para reencontrarse con la única persona que conocía su verdadero nombre Lo que más le duele es la luz en sus ojos.La Lena de la Rama Asiática lo miraba con una complicidad que no necesitaba palabras,una conexión de dos almas que compartían el mismo infierno.Esta mujer,en cambio,lo mira con una mezcla de curiosidad,miedo y hostilidad Es una belleza que lo repele porque es el testimonio de su supuesta amnesia.Cada vez que ella le sonríe a Komui o bromea con Lavi,Kanda siente que esa hermosura es una traición a la niña que alguna vez prometió estar con él para siempre -Tks...tonta llorona
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