Él es rico, frío, impecable. Un violinista. Terco. Demasiado inteligente para ser sencillo.
Juntos sonaban como una sinfonía: ardiente, desbordada, insoportable.
Después vino la separación. O algo parecido.
Ahora él toca en el teatro. Y el ex… está de nuevo cerca.
En el palco. En los pasillos. En el reflejo del probador.
Todo sigue igual: los trajes Brioni, los gemelos Cartier, las miradas que desgarran la piel.
Y la música.
Esa que nunca perdona la mentira.
Miloth perdió la cuenta de los días que lleva cautiva, ella que alguna vez fue un ángel, ahora no era más que una sombra de lo que solía ser. Alastair, un mago oscuro, encuentra fascinante experimentar y torturar criaturas mágicas.
Oryx es un demonio, a diferencia de muchos él no es un ángel caído, nació como demonio en su totalidad. Asaemon es un ángel demasiado curioso para su propio bien.
Una historia que huele a pan recién horneado y madera quemada. A través de la mirada de un hombre que regresa al hogar de su infancia en un anochecer nevado, este relato envuelve al lector en una travesía emocional hecha de recuerdos, silencios y cicatrices que nunca se cerraron. Entre copos de nieve, risas fantasmas y el susurro del viento, lo cotidiano se vuelve mágico, y lo nostálgico se transforma en un ritual íntimo hacia lo eterno.
Una colección de relatos cortos que pretende llevarte a un mundo onírico, donde cada historia es un sueño distinto. No siguen un hilo conductor, sino una intención: explorar emociones, pensamientos y atmósferas únicas. Cada relato invita a sumergirse en lo intangible. Esta obra no solo busca contar, sino evocar sensaciones a través del lenguaje. Al finalizar cada lectura, como autora, te invito a compartir las reflexiones que haya despertado en ti. Porque soñar es único... y expresarlo, también.
Nunca pensé que sería tan difícil decir adiós a alguien, que está cerca de usted. Pero, por desgracia, tenemos que hacerlo a veces. Así que no tengo elección. Entiendo que no hay ningún punto en tratar de cambiar algo, porque todo es inútil en mi caso. Este es mi adiós carta para aquellos que realmente quería hacerme un poco más feliz, pero no logro que me ayude a confiar en ellos y abrir mi corazón y mi alma a ellos...